viernes, 21 de diciembre de 2007

Feliz Navidad

Solo para desear a todos los que me leen y pasan por casualidad por aqui, una feliz Navidad y un mejor año nuevo.
Como todos los años, tomaré una pausa para analizar mi vida y retornaré el próximo año.
Como postal navideña, les dejo una canción de Paul McCartney, el tonto insignia de este blog, junto a sus Wings, cantando "Wonderful Christmas Time".

Hasta Luego.

sábado, 15 de diciembre de 2007

Carta a la Cenicienta

Estimada Ceni,

Estoy escribiendo esta carta para pasarla por debajo de tu puerta con la esperanza de que pases por ahí y la recojas. Tú no me conoces, pero los hechos de estas últimas semanas me han hecho armarme de valor para escribirte.

Todo empezó el mes pasado, en la fiesta que hubo en el palacio. Todos sabemos que estas fiestas son una excusa para que el príncipe encuentre alguien que le haga sentar cabeza y le dé un heredero al viejo de su padre. Y el príncipe aprovecha para probar la mercadería antes de comprarla, como quien dice. Así las cosas, al príncipe no le interesa sentar cabeza y todas las cazafortunas y bataclanas del medio hacen cola para ver si se les hace el milagro, misma Letizia.

Yo estaba invitado a la fiesta también, pero la chamba en estos días está pesada y tenía que entregar con urgencia uno de esos trabajos "para ayer". Uno de mis compañeros, cachaciento él, me mandó un video tomado con su celular para que vea el ambiente de lo que me estaba perdiendo. Y así te ví por primera vez.

Sin pensarlo dos veces, mandé al diablo toda la chamba, me vestí lo mejor que pude y enrumbé a la fiesta. Imagina mi estupor cuando llegué, y me dijeron que ya te habías ido. ¿Qué clase de persona se va de una fiesta jet set antes de las doce, cuando la cosa todavía no se anima? Pensé por un momento que te habrías ido con alguien a una excursión nocturna por la playa o alguno de esos hoteles con jacuzzi y TV con cable, pero los del valet parking me confirmaron que te habías ido sola.

Peor aún, de regreso en la fiesta, me dijeron que el mismo príncipe te había echado el ojo y por tí dejó tirando cintura a una vedette argentina. lo que ya es bastante decir.

Mis indagaciones no dieron resultado, nadie me supo dar tu nombre ni ningún otro dato útil. Lo único que me quedaba era esperar a la próxima fiesta y ver si aparecías de nuevo podíamos al fin conocernos.

La ocasión llegó con ocasión del aniversario de no sé que cosa. Esta vez llegué más temprano que la vez anterior, y pude al fin verte en persona. Disculpa que te lo diga, pero algo sé de estas cosas y puedo afirmar que aquí no hay trucos: nada de lipo, ni cirugías ni implantes. Eres perfecta.

Pero la noticia de tu belleza ya se había extendido y el príncipe te había acaparado. La nube de paparazzis y los figurettis de siempre me impidieron el paso hacia tí, y no pude hacer que me conozcas. Al igual que la vez anterior, te fuiste sin explicación a las doce, dejando material suficiente para dos o tres números de todas las revistas del corazón.

Nuevamente, mi búsqueda fué infructuosa y no pude ubicar ni tu nombre ni tu paradero. Sé que el príncipe también trataba de ubicarte, picado en su amor propio al alternar contigo dos veces sin cobrar primicias.

La tercera será la vencida, pensaba yo. En la fiesta por la despedida al embajador volviste a aparecer. Esta vez soborné a los del valet parking para que te me dijeran en qué carro habías venido. Cuando a las doce hiciste nuevamente tu acto de desaparición, seguí a tu limosina hasta que te perdí por las calles de una exclusiva zona residencial. Tras una paciente labor de seguimiento y vigilancia de la zona, descubrí tu secreto. Eres la hija del famoso Dr. Xxx, patricio de nuestra intelectualidad, fallecido hace tiempo, pero la bruja de su viuda te tiene como empleada de cama adentro para evitar darte tu herencia para favorecer a sus hijas de su primer matrimonio.

El príncipe también te está buscando. Al parecer, en tu última huida, dejaste un zapato de cristal sobre las escaleras. Y los oficiales están probándole el zapato a todas las mujeres que encuentran. Será cuestión de tiempo antes de que den con tu paradero. Por eso tenía que escribirte esta carta. No aceptes probarte el zapato, no arruines tu vida con el príncipe, que solo quiere divertirse contigo por un tiempo. Sé por fuentes fidedignas de que esos rumores sobre las verdaderas preferencias del príncipe son ciertos, y a tí solo te va a usar para guardar las apariencias.

Además, yo puedo ayudarte a salir de esa casa donde estás. Puedo hacer que unos abogados con muchas influencias arreglen el asunto de tu herencia. Solo tienes que aceptar a alguien que está en verdad enamorado de tí.

Espero tu respuesta. El que vende verduras en el mercado al que vas es uno de mis agentes y podrá recibir un correo y hacérmelo llegar.


Te quiere.

El Tonto de la Colina.

domingo, 9 de diciembre de 2007

Meditaciones musicales

Algunos comentarios sueltos, todos sobre música:

- Lima volvió a tener por dos noches una intoxicación sódica. Desquitándose del desplante de no incluir al Perú en su gira de despedida (en protesta por el gobierno de Fujimori, dicen que dijeron), Soda Stereo dejó que los vieran volver 100,000 personas en dos días. Es un record. Nunca nadie había llenado dos días seguidos el Estadio Nacional a un mínimo de 200 soles la entrada. Me sentiría completamente feliz si no fuera porque en estos mismos días se presentó The Police en Argentina y Chile.

- A propósito de conciertos, si se aprueba el proyecto para bajar los impuestos a los espectáculos, podemos soñar despiertos con todos los que podrán venir a Lima el próximo año. No creo que todavía estemos listos para Los Rolling Stones, U2 o Paul McCartney, pero podemos aspirar a tener a Radiohead, Aerosmith, o al algún grande. Cruzaremos los dedos.

- Aunque este año no nos ha ido tan mal en cuanto a visitas: hemos tenido a Bjork, Sabina y Serrat, Toto, Christina Rosenvinge, Ismael Serrano, Juan Luis Guerra, Alejandro Sanz. Algunos de ellos lo hicieron por decisión personal y pedido expreso de visitar el Perú, es decir, a pesar de los impuestos.

-En los años en que se escuchaba música en la radio, al acercarse el fin de año, aparecían los recuentos de la mejor canción del año. Recuerdo especialmente el ranking "La más más del Año" en el tiempo en que radio Panamericana tocaba música. Hoy sólo se escuchan listas del tipo "La canción del recuerdo de tu vida". La razón es simple y ya la he expresado anteriormente. Las radios hoy en día ya no emiten música actual, y tengo la impresión de que toda la programación de la radio entra en un solo CD de MP3, que es el mismo desde hace por lo menos 10 años. Me resisto a pensar que "La culebrítica" es el único disco nuevo que ha salido este año.

- Sin ánimo de hacer mi propio ranking, dejo escapar aquí algunas proposiciones de los mejores discos que he escuchado este año, en estricto desorden:

  • Arcade Fire - Neon Bible
  • Maria Rita - Samba Meu
  • KT Tunstall - Drastic Fantastic
  • Garbage - Absolute Garbage
  • Juan Luis Guerra - La Llave de mi Corazón
  • Tom Petty - Highway Companion
  • Bjork - Volta
  • Radiohead - In Rainbows
  • Jorge Drexler - 12 segundos de oscuridad
  • Jarabe de Palo - Adelantando
- Volviendo al tema de las radios, si toda la programación entra en un CD de MP3 ¿Por qué seguir escuchando radio? Si podemos tener todas las canciones en un MP3 player, y sin comerciales ni locutores subnormales. Eso es lo que hago yo y un sinnúmero de personas que andan por la calle con sus pequeños audífonos.

- Hoy fui a hacer mis primeras compras navideñas a Ripley, y como todos los años, ponen música navideña en los parlantes. Me obligaron a recordar que Luis Miguel es definitivamente lo peor que le ha pasado a la música navideña.

- Ya lo he mencionado antes: Seguimos extrañando a John Lennon. Estoy seguro que tendría muchas cosas que decir en estos días. Después de 27 años, parece que nadie más se atreve a pensar en voz alta. Bush puede dormir tranquilo. Y McCartney puede hacer lo que quiera.

sábado, 1 de diciembre de 2007

El primer tonto del mundo


El continuo avance de la arqueología, con ayuda del análisis de ADN, las pruebas de absorción atómica, la astrología inversa y mucha imaginación para llenar los huecos faltantes nos brinda ahora la verdadera historia del primer tonto, que presento aquí en primicia mundial:


En el año 132,874 a.C., el mundo de los hombres vivía una era de expansión, impulsada por los grandes descubrimientos de la época: El fuego, la antorcha, el cinturón de piel, el cuchillo de filo aserrado, y la parrillada bailable, que en ese tiempo se hacía con bisontes salvajes.

Fue en este tiempo en el que vivieron Flch, quien inventó el garrote con rocas filosas incrustadas, un arma tan terrible que la tribu Rstch pensó que acabaría con las guerras, pues las otras tribus no se atreverían a enfrentarse con un arma tan mortífera. También vivió en esos años Hahhh, quien inventó las vocales, y por lo cual le fue dado el título de "Drska" que significa "El que habla chistoso", y Pnmt, a quien el haber inventado el número 6, le costó una condena a muerte, pues su tribu determinó que había sobrepasado el límite del saber humano, con conocimientos reservados solamente a los dioses.

Ffuhll, a quien consideramos el primer tonto del mundo, tiene un origen incierto. La mayoría de prehistoriadores lo consideran un descendiente de neanderthales, adoptado por una de las tribus que poblaban el Asia central. Según estas versiones, a raíz del primer tratado de paz hecho en el mundo, entre las tribus Grtdk y Jrtsh, se celebró una gran cena en donde los miembros de la tribu Grtdk se comieron a los miembros de la tribu Jrtsh, acabando efectivamente con la guerra y obteniendo la paz. Ffuhll entonces, habría sido uno de los niños que no fue invitado a la cena por estar muy huesudo y que fue adoptado como mascota por los Homo Sapiens de la tribu Grtdk. En su condición de mascota hizo amistad con los perros salvajes de la tribu. Esto le salvó la vida, pues trató de domesticar a los perros, y los miembros de la tribu lo dejaron vivir a causa de la curiosidad que tenían de saber quién domesticaría finalmente a quién.

Al llegar a los 12 años, es decir, la mayoría de edad, Ffuhll ya era conocido por quedarse largos períodos observando el fuego. A los que vivimos en este siglo, nos resulta fácil comprender esta fijación: Siempre se veía algo diferente, distraía del mundo exterior y no tenía interrupciones comerciales.

La tribu decidió entonces que ya era hora de que se integre a las actividades de caza... como señuelo. La táctica era entonces irritar a los animales para hacer que lo persigan hasta un lugar donde el resto de la tribu esperaba con piedras para aturdirlos y luego rematarlos los cuchillos de piedra. Ffuhll llegó a ser muy bueno en esto: iba, molestaba a los animales, y poco después la tribu podía comer los conejos y gallinas que lo perseguían.

En las noches, ya que no se había ganado el derecho a reproducirse, a pintar en la paredes de la cueva, ni a dormir fuera del espacio destinado a los perros, se dedicaba a narrar historias de su vida. Varias de ellas son considerados los primeros chistes de la historia. El más antiguo de ellos ha podido ser reconstruido por los científicos y los presentamos aquí, tal como Ffuhll lo contaba:


"Fdjfh kgf lfro ñr dkl e dghojh ffrft:

-¿Hggd prt e ñfft?

- Mmmm.... jrrt klbn."


Esta es una muestra de lo diferente que era el humor en esos días.


Ffuhll murió a la edad de 32 años, edad avanzada en aquella época. Para entonces ya se había ganado el derecho de tener amigos en la tribu, gracias a su participación en las recientemente inventadas apuestas. Nuestro tonto estaba seguro de que estas apuestas serían una moda pasajera, y las aceptaba para ser reconocido. De esta manera ganó apuestas pasando bajo el agua el tiempo que tardaba en desatarse de la roca con la que lo arrojaban, o demostrando que un hombre podía ser más rápido que un rinoceronte. La última apuesta que hizo, fue la de pasar mas tiempo auantando la respiración. Ganó la apuesta, pues desde entonces nadie lo ha visto respirar otra vez. Sin embargo, su modestia le impidió cobrar la piel de jabalí y el collar de dientes de gato que estaban en juego.

Durante se funeral, en el que fue arrojado a las hienas sagradas, le fué otorgado el título póstumo y honorifico de "Bhaahb", que quiere decir simplemente "Tonto".


Esta es la historia del primer tonto. Segregado, incomprendido, pero siempre fiel a sus principios. La ciencia está por fin reconociendo a los que somos un poquito diferentes a los demás.


PS. Ya llevo un año haciendo este blog, tengo más de 6,000 visitas... ¡Y todavía no sé qué es lo que hago aquí!

sábado, 24 de noviembre de 2007

Un post via sms


Hoy stoy nviando ste pst x sms. Uds sabn q n los sms hay q ahorrar letrs, asi q stoy usndo algunas abrevs. :-)

El problma d scribir asi s q alguns de ls q leen sto no van a ntender qando lo lean. :-(

Tb hay lgunas ventajs. Ahorro de tiempo al scribir, doy la impresn d star a la moda usando un blackberry, y stoy n onda con la gente 3G, que scribe sus msjs de cel con tanta facilidad. @>---

Debo rconocr q no soy un adicto al cel. Es +, yo m compré 1 cel relativamnt tarde, hace unos 3 años, y q puedo vivir sin el. S decir, si x alguna razn olvido el cel al salir de ksa, no siento la urgncia de rgresar inmediatamnt, y lo + importnt, no m siento inqieto cuando m piden q lo apage n alguna reu importnt. :-P

Pero poco a poco la tknologia m va invadiendo. No tngo tdvia la habilidd pa mandar msjs tan rapido como con l teclado, pero voy progresndo, aunke n l xat paso como 1 bicho raro q scribe tods las palabras completas. lol


Xau.

domingo, 18 de noviembre de 2007

Un Caso de Esquizofrenia



Tal como lo hago una vez por semana, me siento al teclado dispuesto a escribir una nueva tontería para la treintena de lectores que tiene este blog, según el contador de visitas, cuando aparece mi otro yo, el inteligente, el pesimista, el otro.

- ¿Qué haces?
- Bueno, trato de escribir un post para esta semana...
- ...Y no se te ocurre nada ¿verdad?
- Eh.... Es cierto.
- Lo sabía... Todas las semanas es lo mismo, ¡Pero nunca me pides ayuda!
- Es que... tú sabes, estas son tonterías, no un lugar para pensar...
- Ya te lo dije, estás desaprovechando tu oportunidad de hacer algo trascendente, podrías ser una voz crítica que sea reconocida.
- Pero...
- ¡Déjame a mí! Hoy escribiremos sobre los impactos del TLC sobre la economía...
- ¡No! Es que yo pensaba escribir sobre... ¡Los que escriben cadenas en los billetes!
- ¿Estás loco? Escribiremos sobre cómo el orden económico mundial destruye el planeta.
- Perdona, pero eso no es un tema bonito...
- ¿Quieres tener más gente leyendo tu blog? ¡Entonces debes escribir sobre los temas de actualidad!
- Pero si el otro día hice un post sobre el jalohuin...
- ¡Y me dió vergüenza verte caer tan bajo! ¡Además se escribe Halloween!
- Pero...
- ¡Mira los rankings de los blogs! ¡Los de análisis político son los más leídos y respetados!
- Pero yo no quiero...
- ¡Yo te voy a enseñar como se hace! ¡Trae para acá el teclado!

Estimados lectores:

El día de hoy comienza una nueva etapa en este blog, donde trataremos con elegancia y lucidez los temas de actualidad, sin tapujos ni obligaciones ideológicas, solamente expresando la verdad y el pensamiento lógico de manera clara y conjcfdb vscd¡AU!

Ufff, por poco mi yo inteligente toma posesión del blog. Por ahora está noqueado y amarrado. Trataré de mantenerlo lejos del teclado. Pero no será fácil. Con razón dicen que el precio de la libertad es la eterna vigilancia. Esto demuestra que de vez en cuando los tontos debemos tomar acciones drásticas para mantenernos lejos de la seriedad del mundo.

Hasta la próxima semana.

domingo, 11 de noviembre de 2007

¿Buenas noticias? No, Gracias


Recientemente, y desde hace un tiempo, nos llegan desde el exterior entrevistas y análisis de la situación en nuestro país, y casi todos coinciden en señalar que estamos mejorando y que en poco tiempo tendremos un buen lugar al menos en nuestra región. Los vecinos empiezan a mirarnos con algo de envidia y las cifras macro indican que vamos con buen viento. Pero existe un problema. Cuando comento esto a alguien, la primera reacción es negar todo. La conversación va mas o menos así:
- Oye, mira esto, aquí dice que superamos nuestro PBI por quinto año consecutivo.
- ¿Y? ¿Qué significa eso?
- Bueno, que cada año estamos mejor, supongo...
- No, ¿Cómo va a ser?
- Bueno, mira, a la gente le va mejor que el año anterior.
- No es cierto, ¡Qué va a ser verdad!
- Por ejemplo, mira la calle ¿Ves cuántos autos nuevos?, parece que la gente tiene más plata que antes...
- ¡Eso no significa nada!
- Las tiendas dicen que están vendiendo más que antes...
- ¿Quién lo dice? Yo no le creo...
- Estamos empezando noviembre y las tiendas ya están en campaña navideña ¿Cuándo has visto eso?
- Mira, Si te vas a poner en ese plan, ¡Mejor hablamos de otra cosa!

Así es. Hemos pasado tantos años de vacas flacas que no podemos creer que ahora están un poco más gorditas. Y el temor es justificado. No vaya a ser que porque alguien dice que le va bien, se haga acreedor a un secuestro al paso, una visita de los amigos de lo ajeno, una invasión de parientes menos afortunados, o como mínimo los amigos que ofrecen "este negocio que no puede fallar, hermano".

Otros enemigos de las buenas noticias son los sobrevivientes del "futuro diferente" de hace 20 años, cuando le pusieron impuesto a los "signos exteriores de riqueza"; y los predicadores del fin del mundo, a quienes no les conviene que mejoremos porque quedarían sin clientes.

Por suerte para ellos, en futbol seguimos tan mal o peor que antes. Nuestra gloriosa selección hace un buen partido, como el primero de la Copa América, y se da cuenta de que puede ser un candidato al título. Los jugadores, entonces no pueden creer que sean buenos, y lo que es peor, favoritos para el siguiente partido. Es una situación totalmente desconocida que nos asusta y nos paraliza. Consciente o inconscientemente nuestra selección hace un papelón en el siguiente partido para poder volver a la normalidad, a lo conocido, a sentirnos peruanos nuevamente. Tal vez lo que pasa en el fútbol es un síntoma de este sentimiento ante la prosperidad.

¿Es tan malo decir que nos va bien? Yo lo intenté y recibí una oleada de miradas de desaprobación que me obligó a dar marcha atrás. Desde ahora guardaremos el secreto de nuestra bonanza económica, maquillaremos nuestras cifras macroeconómicas para que parezcan terribles, pondremos a todos los edificios nuevos una capa de suciedad para disimular y diremas que todas las camionetas 4x4 nuevas que van por las calles son de turistas o familiares del gobierno.

No sabía que era tan malo estar bien.

sábado, 3 de noviembre de 2007

La recomendación musical

Esto es algo del nuevo disco de Maria Rita, que apunta ser de lo mejorcito del año. Para los que no la conocen, Maria Rita tiene ya tres discos, todos ellos altamente recomendables y merecedores de comprarse en version original, no pirata.



El disco se llama "Samba Meu" y ya está en mi discoteca personal, pasando la etapa de tocarlo a cada rato.
Saludos.

domingo, 28 de octubre de 2007

Los mas aterradores disfraces de jalohuin


No se si lo soñé o lo viví. Estaba en la noche de jalohuin en mi casa cuando vino un grupo de disfrazados a pedir caramelos a la puerta de mi casa, todos con aterradores disfraces ¿O no eran disfraces? Nada de Dráculas, fantasmas o mounstruos, eran personajes de esos que aparecen todo el año dispuestos a quitarnos la sonrisa del rostro diciendonos que todo está de las mil maravillas.

Primero apareció uno disfrazado de Chemo Del Solar, con su peinado engominado, vincha de la trinchera norte y una camiseta de la "U" trasluciendo debajo de su terno.

- Unoz carameloz, majo, que nezezito energíaz para la zegunda fecha de partidoz, ¿Vale?... No te preocupez, que todavia tenemoz chance... ¡Hostia!

Junto a él, Uribe, con terno y una pelota, trataba de meterle zancadillas.

- No le haga caso señó... Yo soy el que merezco lo caramelo... Yo tuve mejore resultado que él...

Estaba a punto de ir a buscar un tamal para Uribe y un pedazo de jamón serrano para Chemo, cuando apareció el Puma Carranza empujando a los dos, al tiempo que vociferaba con voz de haber estado haciendo gárgaras con vidrio molido:

- Sáquense, que este es un deporte de hombres... ¡Dame caramelo!

Ante tanta expresividad verbal, le entregué un puñado de caramelos para aclarar la garganta.

Apenas recuperado del susto, apareció Toledo, con un terno desarreglado, una botella de whisky etiqueta azul en una mano, y en la otra un diploma en la que se leía en grandes letras "Unibersidad de Jarbard"

- Aquí he llegado de regreso, porque me estaban extrañando... Cuando me fuí, todos me decían "No te vayas"...

Emocionado, estuve a punto de darle toda una bolsa de caramelos, cuando llegó Eliane Karp, con un enorme poncho rojo, un medallón incaico y una peluca color rojo fuego:

- ¡Alejandgo! ¡Ya te descubgí! ¡Tienes a una mujeg en esta casa! ¿Y usted qué miga? ¡No se atgeva a tocag a mi cholo saggado!

Cerré la puerta aterrorizado, sin querer saber cómo terminaría la escena. Luego tocó Fujimori:

- Unos caramelos, qué en la base naval la comida es muy mala... Además mi hijita tiene hambre...

En realidad, Keiko tenía una cara de estar dispuesta a comerse un caballo, como quien dice. Le estaba dando un pollo a la brasa entero, cuando llegó Alan García:

- Hay que confiscar este pollo, a cuenta de todo lo que ha robado este sujeto, a quien no conozco... Ahora déme otro pollo, como multa por haberlo ayudado...

Hay que reconocer que ese argumento me convenció. Los tres se fueron con los dos pollos, mientras yo les escuchaba decir mientras se alejaban:

- ¿Ves? Te dije que esto iba a funcionar... Tu me ayudas y yo te ayudo...

A estas alturas ya tenía terror de abrir la puerta, pero aún faltaba lo peor. Nada menos que Hugo Chavez, con camisa y boína bolivariana:

- Usted, representante de la burguesía vendida a Bush, le demando la entrega inmediata de todos los caramelos que tenga, so pena de expropiación bolivariana.

- Disculpe, no me quedan más que una cuantas papitas fritas de ayer...

- ¡Cómo! ¿Se niega? ¡Es usted representante del servilismo yanqui! Pero ahora va a ver... ¡Evo! ¡Encárgate de este pendejo!

- Señor, ¿No tiene ni siquiera un poco de charqui?

- ¡Evo! ¡Así no se pide! ¡Ya no sé ni para qué te traigo! ¡Sólo sirves para jugar fulbito! ¡Ollanta! ¡Enséñale cómo se hace!

- No, yo no pido, recuerda que estoy en etapa de perfil bajo...

Aproveché la discusión para cerrar la puerta a toda prisa y colocar trancas. Después de tamaña experiencia, ya no quiero volver a saber nada del jalohuin, me mudaré en ese día, me esconderé y no me acercaré a la puerta, no vaya a ser que aparezcan por allí Magaly o Gisela.

viernes, 19 de octubre de 2007

Con la moral baja


Es un día de esos en que la cosas salen todas torcidas... Un día que estaba desanimado, con la moral baja. Salgo a la calle, en busca de algo que me levante la moral. Sin darme cuenta, llego a un lugar donde se me acerca un sujeto.
- Que necesita, caballero...
- Algo que pueda aliviarme de la carga que estoy sufriendo - Dije filosóficamente.
- Aquí tengo de todo, pues, varón, ¿qué necesita? camiones grúa, montacargas, volquetes, ¿de cuánto es su carga?
- Todo lo que pesa mi alma, varón...
- Ah, no, aquí no es... Ese tipo de carga se la levantan aquí a tres cuadras, en la...
- Gracias, pero creo que no necesito de eso ahora, además, es temprano...
- 'Tas sin plata, varón, pero no te preocupes, conozco una que te puede hacer un precio...
- No te preocupes, así nomas, ya me iba...

Buscando lugares menos peligrosos, me encuentro con alguien a quien no veo hace tiempo.
- Hermanón, ¡Cuánto tiempo! ¿Qué haces por aquí?
- Aquí pues...Ando más caído de ánimos que uno de la selección viendo la repetición del partido...
- Pucha! Eso lo arreglamos al toque con un par de chelitas...
- No, hombre, esto no se arregla con chelas...
- Ah, Estás sin plata, ahí si estamos mal... Yo más bien te iba a pedir que me prestes pa' las chelas... Oye, me tengo que ir... A ver cuándo nos reunimos y traes plata, pues...

Salgo además de deprimido pensando en por qué es que la gente parece pensar que la tristeza se debe únicamente a la falta de dinero. Avanzo un par de cuadras, cuando soy abordado por otro sujeto.
- Hermano, te veo deprimido, pero yo sé cuál es la solución a todos los problemas...
- ¿Y cuál es esa solución?
- Dios, hermano, Dios murió por tí...
- ¿Quiere decir que yo maté a Dios? ¡Soy un deicida!
- No, hermano, Dios quiere que los pecadores se arrepientan, antes del juicio final...
- Es decir, que si se acaba el mundo... ¿También será por mi culpa?
- No, no estás entendiendo...
- Pues me estás diciendo que soy un pecador, que por mi culpa Dios se murió y yo seré el culpable del fin del mundo...

Salgo más deprimido que nunca y decido regresar a casa. Antes de llegar veo una cara conocida, pero decido apurar el paso para evitar el encuentro. Es demasiado tarde. Con la habilidad de quien me conoce, anticipa mis movimientos y me corta el paso. Sabiamente, espera a que yo me acerque antes de hablar.
- Te quiero.

Solamente se necesitaban dos palabras para sacarme de la depresión.

domingo, 7 de octubre de 2007

Un intermedio Musical

Un intermedio musical, para no dejar de poner algo esta semana en el blog. No se preocupen, volveré...


domingo, 30 de septiembre de 2007

El Principito y yo

Hubo una vez (todas las historias empiezan así) en que me interesó la astronomía. Ocurrió en la época en que empezaba a salir de campamento a la playa o a algún lugar interesante, por el simple hecho de salir y hacer todo lo que no hago en mi casa, o sea caminar, sudar, cargar bultos y hasta cocinar.
La excusa esta vez era el paso de un cometa, así que la expedición era para mirar el cielo nocturno, lo cual ya es una razón suficiente, ya que en esta ciudad las nubes, la contaminación y las luces impiden ver la estrellas, además del hecho de que si en esta ciudad uno se queda mirando al cielo un rato, lo toman por tonto y le roban la billetera.
Nuestro guía en esa noche nos explicaba los nombres de las constelaciones y las estrellas más conocidas, a lo cual yo no hacía el mayor caso, fascinado como estaba con la simple contemplación del firmamento. Después de una pequeña cola, pude utilizar el telescopio que habían llevado. Nuestro guía, quien era también el dueño del telescopio, me quería dirigir la vista hacia Júpiter, pero yo me encontré instintivamente girando el telescopio sin rumbo fijo.

- ¿Donde está el asteroide B612?
- ¿Qué?
- El asteroide B612... Fué descubierto por un astronómo turco, pero la comunidad científica no le creyó hasta que se vistió con ropas occidentales y declaró su descubrimiento...
- No sé de ningún asteroide llamado así.
- Y de alli vino el Principito...
- ¡Dame el telescopio!
- Espera, creo que lo encontré... ¡Espera..! Ya me hiciste perderlo...
- ¿Qué cosa?
- El asteroide B612... Era un asteroide con una rosa en su superficie...

No pude volver a encontrar el asteroide en el telescopio. Pero hasta hoy estoy convencido de que fue en mi tierra donde el Principito llegó de visita. Me dijeron más tarde que el zorro era visto de vez en cuando en la zona, y que la serpiente también se deja ver a menudo. Como prueba puedo mostrar el sitio exacto donde cayó el Principito:
Como ven, fue aquí. Aunque otros lo nieguen, yo sé que al fin pudo volver a su asteroide, pudo salvar a su rosa de la muerte, y limpió los tres volcanes para que no erupcionen violentamente. De vez en cuando aprovecha otra migración para venir a visitarnos, pues también tiene que velar por el zorro que ha dejado aquí domesticado. Así yo he de encontrarlo un día, y me enseñará en un telescopio nuevamente el asteroide con una rosa en su superficie, invitándome a tomar una taza de té y ver una puesta de sol 48 veces en un día.

domingo, 23 de septiembre de 2007

A Liar to Love

En estos días he estado sufriendo de una falta de inspiración, y mi trabajo está en una fase de exigencia que me impide ser tonto y obtener temas nuevos para este blog. Hoy recién he tenido tiempo para respirar, y he gastado la tarde durmiendo con un sueño digno de empleado del ministerio. Luego vino la necesaria recaída en este vicio de escuchar música.
Hoy la invitada es Christina Rosenvinge. Para quienes solamente la recuerdan como la cantante de Christina y los Subterráneos, aquí va este video, para demostrar que ha evolucionado, y que nosotros también hemos crecido.



Cada vez que la escucho, me doy cuenta de que todavía existen en el mundo personas dignas de ser amadas.

Hasta la próxima.

domingo, 16 de septiembre de 2007

Ademas de Tonto, pirata


Quien esté libre del pecado de la piratería, que lance la primera piedra. Es que estamos rodeados de piratería de libros, peliculas y musica.


¿A quién perjudica la piratería? Según sé, ni a Brad Pitt ni a Leonardo de Caprio les han bajado los sueldos por culpa de la piratería.

No voy a hacer una apología ni un ataque demoledor contra la piratería. Nada es blanco ni negro en este mundo incierto. Veamos algunos efectos buenos, malos e inciertos en este país.

BUENO: Los superproducciones de Hollywood se estrenan en nuestros cines al mismo tiempo (si no es que antes) que en Estados Unidos. La estrategia es no dar tiempo a los piratas a que copien la pelicula y la tengan vendiendo en las calles antes de su estreno.

MALO: Por la misma razón, todos los cines proyectan la misma película al mismo tiempo. Este año, cada semana se estrenaba un tanque hollywoodense, sin dejar espacio a otras películas. Que todo el mundo vea la película antes que lleguen los piratas, ha sido la consigna. El ir dos veces al cine en una semana, ha pasado al olvido.

BUENO: En los algunos puestos piratas se pueden conseguir peliculas y música no tan comerciales, que no se han sido estrenados en el cine y que tampoco están en las tiendas de musica. Es la alternativa.

MALO: Estas películas no se han estrenado y esos discos no se han traido a las tiendas precisamente porque la piratería les ha quitado la posibilidad de hacer negocio.

BUENO: Gracias a la piratería, mucha gente ha leido obras literarias a las que no hubiera tenido acceso de otra manera en este país sin bibliotecas. La Iliada, el Conde de Montecristo o La Isla del Tesoro seguirán siendo inmortales por mucho tiempo más.

MALO: Se difunden de esta manera también esperpentos como Paulo Coelho, Padre Rico Padre Pobre, o el Código Da Vinci.

INCIERTO: Me pregunto si la ideología comunista de Silvio Rodriguez, gran cantautor cubano, le hará estar a favor de la piratería. Cuando llegue a Lima, le daré una copia pirata de uno de sus discos para que me lo autografíe. Si se queja, le diré que su música pertenece al pueblo, y no a los capitalistas de las disqueras.

INCIERTO: Hay artistas que merecen sin duda ser pirateados. Estoy seguro que a Britney Spears le haría mucho bien tener muy poco dinero. Y si Dan Brown no recibiera dinero por sus obras, simplemente no escribiría.

MALO: El mundo se perderá mis agudos comentarios y pensamientos en forma impresa. Yo podría escribir libros que condensen la verdadera sabiduría y el secreto de la vida, pero no lo haré, ya que no recibiré nada a cambio.

MALO: Mucha gente ya se acostumbró a comprar piratería. El otro día un amigo se escandalizó cuando vió yo que pagado 25 soles por un CD original. Y muchos de los que critican al nuevo Windows Vista lo hacen porque no acepta sus programas piratas.

INCIERTO: Los que defienden la piratería (sobre todo cuando la policía requisa los CDs y DVDs piratas) dicen que muchas familias dependen de esa actividad. Lo que estos defensores no dicen es que esta actividad ya está condenada. Cada vez más gente baja de internet la música, películas y series de televisión que antes compraba en la calle. Los vendedores correrán el mismo destino que los que alquilaban VHS piratas en los 80s y 90s. Es solo cuestion de tiempo.

viernes, 7 de septiembre de 2007

El Tonto vs. la Telefonica



La siguiente es una conversacion real que recibí en mi celular hace poco. Trataré de no agregar ni quitar nada. Solo los nombres han sido cambiados:

....(Suena el celular)
- Aló...
- Buenas Tardes, Señor, Disculpe ¿Es Usted el dueño de este celular?
- Sí, qué se le ofrece.
- Señor, hemos detectado que Usted no hace una recarga del celular desde hace tres meses...
- Si, debe ser cierto.
- Le informamos que debe recargar su celular, o de lo contrario tendrá restricciones en el servicio...
- ¿Que tipo de restricciones?
- Bueno, Usted no podrá recibir mensajes de texto...
- Señorita, los únicos mensajes de texto que yo recibo son de la telefonica diciendo que recargue una tarjeta para ganarme un carro o algo por el estilo, asi que si ya no recibo más mensajes, estaré más que satisfecho.
- Si, señor, pero además hay otras restricciones...
- ¿Que restricciones?
(Unos segundos de silencio)
- Ehhh... Señor, le voy a pasar con otra persona...
(Otro breve silencio)
- Buenas Tardes, Señor, Gracias por esperar...
- Buenas Tardes...
- Señor, somos de la Telefónica y hemos detectado que Usted no ha recargado la línea de su celular desde hace tres meses, asi que debemos comunicarle que debe Usted hacer una recarga mínima de 10 Soles.
- ¿Por qué, señorita? Este teléfono yo lo uso principalmente para recibir llamadas, y cuando necesito hacer una llamada, lo recargo...
- Señor, lamentamos informarle que si Ud. no hace una recarga hasta el lunes, tendremos que recortarle el servicio...
- ¿Como recortarme el servicio?
- Bueno..., Usted no podrá recibir mensajes de texto...
- Eso no me representa ningún problema, señorita.
- ...Además, tendrá otras restricciones...
- ¿Que restricciones?
- Señor, le voy a pasar con la coordinadora...
(Nuevamente, unos segundos de silencio)
- Buenas Tardes, Señor, Maria Rivas le saluda ¿Ha tenido algún problema?
- Señorita, se me está informando que si no compro una tarjeta de celular tendré restricciones en el servicio, cuando pregunté qué tipo de restricciones me pasaron a otra persona, pero tampoco puede decirme en que consisten esas restricciones...
- Vea, Señor, si Usted no recarga su celular hasta el día lunes no podrá recibir mensajes de texto...
- Ya me lo dijeron, y respondí que eso no es problema para mí...
- .....Ehhh.... Es que además va a tener problemas con la calidad del servicio...
- ¿Cómo es eso? ¿Qué tipo de problemas?
- Puede ser que tenga dificultad para recibir algunas llamadas...
- Es decir... ¿Van a programar las celdas retransmisoras para que no acepten las llamadas a mi número?
- Señor, la calidad del sonido de las llamadas puede verse afectada...
- ¿En realidad pueden hacer eso?
- Señor, ¿Usted piensa recargar el celular?
- La verdad, Señorita, es que estoy fuera de Lima y aquí no hay nadie que venda tarjetas telefónicas...
- ¿Y cuando viene a Lima?
- Todavía en dos semanas...
- Pero señor, ¿No puede hacer una recarga virtual?
- No, señorita, yo sólo tengo cuenta en el Banco de C.., y desde allí no se puede hacer recargas virtuales... ¿Porque no arreglan para que desde ese banco se pueda recargar el celular?
- ....Entonces, Señor... ¿No piensa recargar su celular?
- Señorita, Ya le dije...
- Gracias, Señor... (Click)

No sé porqué, pero después de esta llamada, me estuvieron ardiendo las orejas un buen rato.

miércoles, 29 de agosto de 2007

Los empleados fantasmas


Ocurrió un día, hace tiempo. En el tiempo en que estaba pateando latas, aceptaba de vez en cuando cachuelitos por aquí y por allá. Uno de esos encarguitos consistía en hacer cierta investigación en diferentes empresas, tanto privadas como estatales.

En una de esas empresas, después de identificarme y esperar media hora, logré subir al piso indicado. Al entrar, siguiendo las instrucciones del huachimán, me perdí en el laberinto de cubículos. Los trabajadores del piso estaban cada cual inmerso en su trabajo y ni siquiera me hacían caso. Decidí hacer lo que suelo hacer en estos casos: buscar el baño para reagruparme y pensar en qué fue lo que me había dicho exactamente el huachimán al ingresar.

Buscando el baño llegué a un pasadizo con una puerta que, a diferencia de las otras, parecía más gastada y vieja. Al abrirla, descubrí a la media luz lo que parecía un almacén de objetos en desuso, con percheros, escritorios de madera barnizada, telefonos de discado y enormes máquinas de escribir. Debe ser el archivo, pensé, disponiéndome a cerrar la puerta, cuando un bulto en el que no había reparado me saludó:

- Buenos Días...

- Ehhh... Buenos Días... Disculpe, ¿Sabe dónde está la oficina del Sr. Sifuentes?

- ¿Señor Sifuentes? No, no lo conozco, debe ser uno de los nuevos...

- ¿De los nuevos?

- Si, de los que llegaron después que nosotros...

- ¿Qué oficina es esta?

- Esta oficina es la de... ¡Oye, Rogaciano, ¿Qué oficina es esta?

- Mantenimiento de tarjetas, pues! Dijo otro bulto al fondo de la oficina, este sí en la oscuridad total.

- ¿Y que hace la oficina de Mantenimiento de tarjetas?

- Bueno, recibimos las tarjetas perforadas de la computadora y las archivamos hasta que se necesiten...

- ¿Qué? ¿El sistema trabaja con tarjetas perforadas?

-Creo que ya no, porque hace tiempo que no nos llega ninguna...

- Entonces... ¿Qué hacen ustedes todo el día?

- Nada...

- ¿Nada?

- Le explico, Antes todo este piso estaba ocupado por la computadora, pero un día se hizo una reorganización y se cambió el sistema, y despidieron a todos los que trabajaban aquí, menos a nosotros.

- ¿Y por qué fue eso?

- Es que el encargado de hacer la nueva distribución, al hacer el plano, no consideró a esta oficina, que está medio escondida, como Usted ha visto.

- ¿Y no intentaron avisar a los encargados del cambio?

- Claro que si, pero aquí solo subían los practicantes contratados, al supervisor no lo vimos nunca. Después nos dimos cuenta de que si en la nueva area de sistemas se daban cuenta que estábamos aquí, nos despedirían también, así que no dijimos nada.

- Y por eso es que...

-Por eso Usted ve que no nos han cambiado el mobiliario, ni los utiles de oficina, ni siquiera los focos del techo...

- Pero... ¿Cómo cobran sus sueldos?

- Eso es fácil... La nueva computadora fue cargada con los datos de la anterior, y como nosotros nunca fuimos despedidos, se siguen girando los cheques de pago...

- ¿Y la gente que los ve entrar a la oficina?

- Ellos nunca nos ven... Están demasiado ocupados con sus propios trabajos.

- Voy a hablar con el Sr. Sifuentes, estoy seguro de que él podrá hacer algo por ustedes...

- No se moleste, joven... La gente aquí lleva tanto tiempo ignorándonos que ya no nos ve aunque estemos al frente de ellos y les quitemos sus tazas de café ¿No es cierto, Rogaciano?

- Mire joven, aquí en este cajón tengo varios vasos de plástico, tijeras, engrampadores... de todo...

- Así es acá, por eso es que le podemos contar todo esto. Sabemos que ya nada va a cambiar...

- Además, ya nos acostumbramos a estar así... Venimos, nos sentamos, conversamos y nos vamos.

- Antes eramos cuatro en esta oficina, pero dos de ellos dejaron de venir. Nunca supimos lo que les pasó. Quizá renunciaron, quizá murieron... Simplemente dejaron de venir.

Busqué deseperadamente una excusa para salir de esa oficina.

- Ehhh, creo que voy a seguir buscando la oficina del Sr. Sifuentes.

- Adiós, joven, que le vaya bien...

Bajé por donde había venido y le conté al guardia lo que había pasado. Al instante me rodearon todos los guardias del edificio y llamaron al Jefe de Seguridad.

- ¿Que ha pasado aquí?

- Aquí el señor se ha encontrado con los empleados fantasmas...

- Disculpe señor - Me dijo el Jefe de Seguridad - Por favor no esté contando esas historias por aquí... Asusta a la gente, y después los empleados no quieren venir, sea tan amable...


Salí del edificio sin saber si lo que había visto eran realmente empleados fantasmas o empleados olvidados por el avance de la tecnología, si realmente los guardias no lo veían o no los querían ver.

Desde entonces no me gusta quedarme demasiado tiempo en la oficina, no sea que yo también me convierta en un empleado fantasma o en un fantasma empleado.

domingo, 26 de agosto de 2007

Arroz con mango de tonterías

En vista de mi actual falta de inspiración para escribir un post completo sobre un solo tema, aquí algunas ideas de posts que estuve barajando anteriormente, expuestos como tonterías sin orden ni concierto:

En nuestro país parece que siempre hacemos las preguntas equivocadas. Al que me pregunta que cuándo se jodió el Perú, le respondo que en vez de preguntarnos eso, preguntémonos cuándo empezamos a desjoderlo. Creo que sería más constructivo.

Hablando del tema de los peruanos, creo que me gustaría ser chileno. Cada vez que escucho a alguien despotricando contra Chile, me doy cuenta de que los chilenos tienen un gran amor a la patria, obedecen contentos a su presidenta, comprenden y obedecen las grandes cuestiones geopolíticas y, sobre todo, saben ver negocios que están en nuestras narices y de los que nosotros ni siquiera nos damos cuenta. Después recuerdo que he conocido a algunos chilenos y que ellos no son mejores ni peores que nosotros, simplemente no pierden el tiempo renegando de su mala suerte ni de sus malvados vecinos.

Y sobre las conspiraciones, ninguna me parece peor que la de las radios. Ahora el dial está plagado de música ochentera en rock y en salsa. Y nos quieren vender los años ochenta como los mejores años. Recuerden señores, que los años 80 fueron el primer gobierno de... ese mismo. Esto es una conspiración que quiere que recordemos esos años como un paraíso, para que votemos por ellos otra vez, y les demos los 50 años en el poder que siempre han reclamado.

Parafraseando a Serrat, prefiero los pasacalles a los desfiles, los disfraces a los uniformes, los bailes a las marchas, y los coros a los himnos. Desmilitaricemos de una vez por todas las fiestas patrias, y recordemos que para amar al Perú no hace falta cuadrarse.

En este mundo plagado de Bush, Chavez y demás, nos queda aún una esperanza: LISA SIMPSON PARA PRESIDENTA!

...Y Mafalda como vicepresidenta.

Lo bueno del club de los tontos es que admiten a cualquiera.

lunes, 20 de agosto de 2007

En Pisco, 2 dias despues

He regresado a Pisco después de tiempo. Y lo he hecho por la peor de las razones: Uno de mis parientes desapareció entre los escombros el miercoles 15. No la encontraron hasta dos días después, con el resultado que más temiamos. Dentro de todos los milagros de salvación que ocurrieron ese día, a ella no le tocó ninguno. O quiza cambió el que le correspondía por uno para su hija, que fue rescatada la misma noche del terremoto. Entre tanta muerte, no hubo tiempo para velorios, las autoridades ordenan el entierro inmediato. Así pues, cuando llegamos a Pisco despues de un viaje que se alarga 6 horas, ya no hay nada que hacer. Para bien o para mal, no hemos pasado por la tortura del reconocimiento del cuerpo, la pelea con las autoridades, la reserva del nicho y el papeleo esteril.
El viaje de por si ya ha sido agotador. Empezamos en Lima, buscando en tiendas y supermercados lo que ya se ha agotado: alimentos, agua, velas, pañales. En el encargo más macabro son mascarillas, pues nos dicen que el olor de los muertos está por todas partes.
En el camino vemos las pistas partidas por la mitad, y los habitantes de los pueblos con carteles pidiendo ayuda. En la cola para pasar el puente Huamaní, cerramos las ventanas, pues nos han avisado que los presos que escaparon de la cárcel de Tambo de Mora están asaltando a los carros. Vimos como a uno de los carros lo asaltaba una muchedumbre que se llevaba las frutas que traía.
En la misma ciudad, somos desviados en la calle hacia la plaza. Es mejor, no pienso ver el espectáculo de los muertos en las calles, la destrucción de los edificios más conocidos de la ciudad, los pobladores buscando cámaras y los políticos buscando titulares, que interrumpen a los parientes buscando a sus familiares.
Buscando el camino, somos desviados a cada momento por los escombros, y descubro que es fácil perderse en una ciudad donde todos los puntos de referencia se han derrumbado.
Después de nuestra llegada, un ligero almuerzo. No hay mas. Todos los alimentos han desaparecido o han sido saqueados. La ayuda no llega a todos.
Vamos ahora a Pisco Playa, a preguntar por más familiares. Allí vemos que prácticamente todo está destruido. En la calle Demetrio Miranda no quedan mas de 10 casas en pie. No queda ni siquiera el malecón. Alli escucho las historias de los que perdieron todo y de los que salvaron de milagro. La gente se aglomera ante los periodistas extranjeros, que son los únicos que tienen un grupo electrógeno, y pueden colocar fluorescentes en la noche. El resto de la ciudad se alumbra y calienta con fogatas en la calle. Incluso los que tienen la casa aún en pie, están en la calle por temor a las réplicas, en la noche que pase, sentimos 3 réplicas muy fuertes. Por eso muchos prefieren dormir en la calle.
Los que pueden, ya se han ido a Lima, sólo quedan los que no tienen a donde ir, o que tienen algo que cuidar. Y es necesario cuidarse, pues han estado asaltando las casas que aún tienen algo, asustando a la gente diciendo que viene un maremoto y entrando a las casa de los que salen. Los presos que escaparon tienen armas y metralletas, me dicen. Debe ser cierto porque en la noche escucho una balacera. El otro ruido constante en la noche es el aullido de los perros. Ellos sienten cuando va a venir un temblor, pero han aullado toda la noche.
En la mañana, salimos temprano, los otros parientes nos seguirán cuando terminen de arreglar sus asuntos.
Siento que no nos estamos yendo, sino que estamos escapando.

sábado, 11 de agosto de 2007

Lennon en su laberinto



[Musica de fondo: Watching The Wheels - John Lennon]


Un dia de 1979. John se ha levantado tarde. Igual que ayer. Igual que todos los días desde hace tanto tiempo que ya perdió la cuenta. El mayordomo le lleva el desayuno al living, donde está viendo la televisión. En realidad no está mirando nada. Solo cambia de canales al azar. Todos los días son iguales, piensa. Este pensamiento le lleva a preguntarse cómo llegó hasta esta situación.

Hubo un tiempo en que cada día presentaba un nuevo reto: conciertos, manifestaciones en favor de la paz, periodistas, grabaciones. Y Yoko. Es por ella que está en este piso exclusivo de New York separado del mundo. Ya intentó pasar un tiempo sin ella y fracasó. Y recuerda. Es por ella que está aquí. Se retiró de todo para tenerla a ella aquí. Y a Sean. Para que Sean tuviera un padre que cuide de el. Un padre como el que él mismo no tuvo. Como no lo tuvo ni siquiera su otro hijo, Julian. Pero algo falla en este plan: Yoko está fuera atendiendo los negocios, Sean está con los institutrices y John se aburre mortalmente.

Como atendiendo al llamado que no ha hecho, Sean aparece. Quiere ver otra vez "Yellow Submarine". John lo acompaña solamente por unos minutos. Descubre que la cinta ya no le trae recuerdos. Pero no es así. Mas bien, los recuerdos son otros, son recuerdos de verla en familia, de Sean diciendo que aquel de bigotes se parece a su papá. Cansado de no hacer nada, sale a la terraza pensando que no sabe como ser millonario. Tanto trabajo y tantas peleas solo han servido para descubrir que preferiría seguir en una callecita de Liverpool sin que nadie lo conozca. Pertenecer nuevamente a la clase trabajadora. Pero para ser un trabajador hay que saber hacer algo, y solo hay una cosa que John sabe hacer. Va en busca de una guitarra, y siente instintivamente vergüenza al tener que pedirle al mayordomo que se la traiga.

Al rasgar las cuerdas, es atacado por la frustración de recordar que la última vez con unos amigos cambió la afinación para tratar de lograr unos acordes jamaiquinos. Una trampa de la nostalgia le hace recordar a Paul, quien siempre le afinaba la guitarra. Conscientemente, llama otros recuerdos para exorcizarlo. Y sonríe porque estos recuerdos son menos amables. Son recuerdos mucho mas recientes: Se recuerda a si mismo mirando una y otra vez los noticieros que le informan de lo que le pasa a Paul. Paul encontrado con droga en el aeropuerto de Tokio. Paul recluido en una celda. Paul enfrentando una condena de diez años. Paul saliendo de la cárcel y enfrentando a la prensa. Paul suspende su gira mundial y regresa a Inglaterra. No, piensa, Paul no vendrá a afinarle la guitarra.

John piensa por un momento en regresar a seguir viendo televisión. Esta vez no, se dice a si mismo. Recuerda otra de sus guitarras en un armario de su dormitorio. Esta vez nadie la buscará por el. Al sentir nuevamente las cuerdas empieza a jugar con los acordes conocidos. Chuck Berry, Carl Perkins, Hank Williams, el blues. Y casi sin darse cuenta, va hilando una canción. No está creando una letra, simplemente está describiendo cómo se siente.
I'm just sitting here watching the wheels go round and round... Estoy de vuelta, piensa.

sábado, 4 de agosto de 2007

Esta Cancion...

Hoy me toca compartir otra canción, esta vez de George Harrison. Es muy buena y el video también es muy bueno.
Esta canción fue escrita por George después de pasar una semana en una corte en los Estados Unidos defendiendo su canción "My Sweet Lord" de una acusación de plagio (que terminó perdiendo) de una canción de las Chiffons llamada "He's So Fine".




Acá una traduccion de la letra:

Esta canción no oculta nada
Esta canción no es ni blanca ni negra, hasta donde sé
No viola el copyright de nadie, así que . . .
Esta canción la permitiremos
Esta canción está en Mi
Esta canción es para tí y para . . .
Esta tonada no tiene nada brillante
Esta tonada no es buena ni mala o lo que sea
Mi asesor me dice que está bien
Ya que esta canción se me ocurrió
Sin darme cuenta
Esta canción puede ser tú, puede ser . . .
Este riff no trata de ganar medallas de oro
Este riff no es alegre ni aburrido
Bien hecho o raro
Puede acabar siendo otro peso que soportar
Pero esta canción bien puede ser
Una razón para ver - que
Sin tí no hay razón para . . . esta canción


Felicidades... y Hare Krishna para ti también...

viernes, 27 de julio de 2007

En busca de una canción peruana



Todos los 28 de julio, al igual que el 31 de octubre, se vuelve una obligación escuchar música criolla. Lo cual no estaría tan mal si no fuera porque todos los años escucho la misma música. Pareciera que no se ha compuesto ninguna canción criolla desde hace 30 años. Que levante la mano el que pueda nombrarme un vals que tenga menos de 25 años.

De entre el repertorio peruano por estas fechas, los preferidas son las que, a falta de un mejor nombre, llamaremos "canciones patrióticas", las que nos hablan de lo bonito que es ser peruano y de lo bonito que es nuestro país. El problema es que la gran mayoría parecen forzadas, como si al compositor le hubieran dado la penosa tarea de hacer una canción que nos haga sentir mejor por ser peruanos, y que parece una de esas tareas que me hacían escribir en primaria sobre el 28 de julio. Nos hace falta una canción, algo así como "Las caleñas son como las flores", o "En mi viejo San Juan", que se note auténtica.

Así las cosas, me he dedicado a la tarea de buscar la canción que nos represente como peruanos y a todas les he encontrado algunos peros. Aquí va la lista, abierta a críticas.

1. El Himno Nacional. Obviamente, esta debería ser la "canción peruana", pero no nos gusta la letra. La música es muy buena, en eso todos estamos de acuerdo, y se adapta tanto a la marcha como a la música clásica, pero la letra... La letra no nos gusta, y de cuando en cuando la queremos cambiar. Esta letra fue criticada por Ricardo Palma, fue cambiada por una letra apócrifa, prohibida a principios del siglo XX para cambiarla por una letra compuesta por José Santos Chocano, luego "restaurada" por un italiano, (A propósito, la música del himno fue compuesta por un chileno), oficializada con la letra apócrifa, regresada a su letra original... y hasta ahora yo no se que es lo que debo cantar. El caso es que no nos gusto la letra original, ni la apócrifa, ni la cambiada. Los siento, chauvinistas, esta no es la canción peruana.

2. Y se llama Perú. Esta canción tuvo mucho éxito en los años 70, cuando el gobierno militar encargó su composición a Augusto Polo Campos y la utilizó en una campaña psicosocial con motivo de las eliminatorias al mundial de Argentina 78. Aparte de su casi siniestro origen, su punto en contra es el coro, que dice: "...Y se llama Perú/ con "P" de patria/ la "E" del ejemplo, la "R" del rifle... ¿La "R" del rifle? ¡Esta línea la debió haber incluido un general metiche! El nuestro es un pueblo que lo ultimo que haría es coger un rifle por ninguna razón. Somos pacíficos, y preferimos bailar a pelear. Canción rechazada.

3. Contigo Perú. Esta canción tiene la misma historia que la anterior, y la rechazamos por las mismas razones.

4. Cholo Soy. Esta canción, que hace llorar a los andinos e incomoda a los costeños es buena, tiene trasfondo social, y es popular. Nos es imposible pensar en Luis Abanto Morales sin asociarlo con esta canción. Pero hay un problema: ¡No es peruana! Es una adaptación de una canción argentina llamada "Gaucho Soy". Rechazada por su nacionalidad dudosa.

5. Mi Perú. Esta es una canción más movida. Todavía no está para bailarla bien, pero sirve. Hace años hubiera sido la elección, pero ahora ultimo los apristas se la han apropiado, y genera resistencias en la actualidad. Una lástima pero ya está maleada.

6. Estoy enamorada de mi País. Es una que podemos bailar sin escrúpulos, y la canta Eva Ayllón, que es lo mejorcito que tenemos. No es mala, pero, como dije al principio, la letra parece de esas poesías que me hacían recitar en las actuaciones de la primaria. Se acerca pero no aprueba.

7. El Cóndor Pasa. Aquí también hay ciertas dudas con respecto a su origen. Se supone que era parte de una zarzuela del mismo nombre compuesta por Daniel Alomía Robles, pero no se con seguridad si está realmente incluida allí. El que haya escuchado la zarzuela completa que me avise si la encuentra. El otro problema es que no tiene letra, además de haber sido malograda internacionalmente por Simon & Garfunkel. La canción queda en veremos.

8. Valicha. Esta es la que más posibilidades la veo como la canción peruana. Es andina, la podemos bailar, es contagiosa. Tal vez los costeños no la valoran tanto, pero ahí está.

9. La Flor de la Canela. El problema con esta canción es que es demasiado limeña. Y es de una Lima que ya no existe. El valiente que intente recorrer el camino entre el puente y la alameda, antes se encontrara con un asaltante que con la flor de la canela. Para un país dividido entre lo costeño y lo andino, ni esta ni la anterior parecen contentarnos a todos.

10. Perú Campeón. Esta polka fue compuesta para alentar a la selección de fútbol en el mundial de México 70, y tuvo tremendo éxito. Pero en los últimos 25 años de fracasos deportivos, ya parecemos cantarla con cachita. Como canción ya fue.

Ahora... ¿De donde sacamos una canción que cantemos los peruanos?

sábado, 21 de julio de 2007

Orgullo de ser peruano



En las fiestas patrias, los medios de comunicación nos martillean con variaciones de la frase "orgullo de ser peruano", frase que no suena tan creíble cuando los vemos en anuncios de transnacionales, ni cuando conversamos con la gente, que sigue buscando la oportunidad de emigrar a donde sea.

Aceptémoslo. El orgullo de ser peruanos es un bien escaso en este país. A lo más que llegamos la mayoría es a tener una relación amor-odio con la tierra que nos vió nacer. Un ejemplo: a un extranjero que llegó para un trabajo, en una provincia, todos le decíamos en una reunión lo bonito que era nuestro país, lo rica que era nuestra comida y lo buena que era la gente aquí. Conforme avanzaba la reunión, varios de los presentes llevaron al gringo a un aparte para preguntarle como podían hacer para ir a su país a trabajar. El Perú no era tan bueno como ellos mismos lo pintaban.

Yo mismo he pensado varias veces en irme a donde no tenga que trabajar 12 horas diarias, o por lo menos donde me paguen las horas extras. La ultima vez que consideré seriamente la posibilidad fue cuando el actual inquilino de Palacio de Gobierno se instaló nuevamente y declaré públicamente que este país no era lo suficientemente grande para los dos.

Por eso para estas fiestas patrias he pensado en hacer una lista por la cual nos debemos sentir orgullosos de ser peruanos:

1.- Los peruanos tenemos fé. No importa cuantas veces los políticos nos engañen, cuantas veces nuestra selección quede en último lugar, o cuantas veces nos hagan el carrusel con nuestro dinero, los peruanos seguimos creyendo en el futuro. En otros paises han hecho revoluciones por menos de eso. Pero aquí la fé nos mantiene vivos.

2.- En el Perú se puede vivir sin dinero. Si uno pregunta por la calle encontrará multitud de peruanos que no cobran su sueldo desde hace meses, o que cobran una cantidad que según estándares internacionales apenas alcanza para un pan. Sin embargo estas personas tienen familias con varios hijos a los que mantienen. En Japón por ejemplo, la gente se suicida al perder su trabajo y no poder mantener a su familia. Aquí, entre polladas, recurseos y sablazos, la gente sobrevive indefinidamente. Por eso en otros países se comenta lo difícil que es matar a un peruano.

3.- El peruano trabaja con lo que tiene. Esta es una habilidad que hemos adquirido por la práctica. Los europeos tienen una vida tan ordenada que si le falta la más pequeña de sus herramientas para trabajar o para vivir, entran en un estado de inamovilidad. Aquí por el contrario, si nos dan todos los implementos necesarios para nuestras actividades nos sentimos extraños. Como ejemplo, observemos la cantidad de autos que circulan sin luces, vidrios, termostato, parachoques, llanta de repuesto, tubo de escape, etc.

4.- El peruano nunca se aburre. Siempre la vida cambia día a día en el Perú. Nuevas leyes, disposiciones, trabas, hacen que nos mantengamos alertas. La ruta a mi trabajo cambia cada semana debido a obras, construcciones, marchas, huelgas o al simple afán del chofer de la combi en ganarle la carrera al otro, por lo tanto, el paisaje nunca es el mismo. Del mismo modo, siempre hay un escándalo del que hablar, ya sea político, deportivo o chisme del espectáculo (las fronteras entre estos temas se hacen cada vez más difusas, dicho sea de paso), que nos mantiene entretenidos. Por eso los peruanos en otros países se aburren tanto que prefieren trabajar. Gracias a eso los peruanos tienen una fama ganada como gente trabajadora en otros países.

5.- Los peruanos tenemos vocación constructora e imaginación arquitectónica. No contentos de tener una de las nuevas maravillas del mundo (Gracias, Pachacútec), los peruanos iniciamos construcciones portentosas llenas de imaginación. Quien haya viajado por el Perú sabrá que las plazas principales de la mayoría de nuestros pueblos y ciudades no pudieron ser imaginados por la más afiebrada imaginación extranjera. Podemos tranquilamente organizar tours por las plazas de armas de muchas ciudades, y en Lima, tenemos la única alameda de concreto del mundo, que se encuentra donde alguna vez se quiso construir un tren eléctrico.

He evitado deliberadamente mencionar los lugares comunes de la comida, las mujeres, y el trato de la gente, así que existen muchas mas razones para sentirnos orgullosos de ser peruanos. Felices Fiestas Patrias.

sábado, 14 de julio de 2007

El Plazo Final


[Música de fondo: Life in the Fast Lane - The Eagles]


Ocurre cada vez que tengo que entregar un trabajo. Y esta es la historia que se repite con pocas variantes cada vez:

Llega la orden del cliente y mi jefe me dice que yo me haré cargo de este trabajo, con la ayuda del capaz personal de la empresa asignado al proyecto.

- Disculpe, jefe, ¿A este no lo puede asignar a otro equipo? La última vez me tuve que quedar hasta las 3 de la mañana corrigiendo sus burradas...

- Yo sé que tú lo puedes manejar, no te preocupes... Ah, y no descuides el otro trabajo...

El otro trabajo es el que me tiene loco desde hace dos semanas y se resiste a morir, ya que el cliente siempre pide algo más que se le había olvidado. Por lo tanto dedico todos mis esfuerzos a lo urgente y me olvido de lo nuevo hasta que mi jefe me lo recuerda:

- ¿Y? ¿Entregaste al cliente el cronograma del trabajo nuevo?

- Ahorita lo mando...

10 segundos después, le encargo hacer el cronograma a uno de los más tontos de la oficina, que da la casualidad de que solamente está haciendo dos cosas a la vez. ¿Para cuándo? Para hoy, naturalmente.

Cuatro días después reviso el cronograma que ha hecho mi subordinado, le recorto todas las tareas para hacer que la entrega sea una semana antes y lo envío a mi jefe, quien a su vez le recorta una semana y lo envía al cliente. Dos días después el cliente nos reenvía el cronograma revisado, donde todas las tareas han sido recortadas para que se entregue dos semanas antes. Al ver la versión "oficial" del cronograma, recortada en cuatro semanas, me pregunto si el cliente realmente cree que podremos terminar en un plazo tan corto. Por suerte aún tenemos algo de tiempo antes del inicio de la obra, pues las especificaciones y planos del cliente no llegan todavía.

El día del inicio programado de la obra, no tenemos planos, ni especificaciones, y los equipos de importación se han quedado en la aduana porque les ha tocado la luz roja. Se acuerda con el cliente una reprogramación del trabajo para empezar dos semanas después, pero sin alterar la fecha de entrega.

Cuando empezamos, tres semanas después, no tenemos planos, especificaciones, ni equipos de importación. Ni siquiera tenemos materiales, pues el cliente nos ha pagado con letras en lugar de efectivo. La fecha de entrega, por supuesto, no se ha movido.

Los primeros días son de pedir a la oficina principal que nos mande los planos, materiales y herramientas para que los trabajadores no se queden con los brazos cruzados. El cliente llega a la obra para preguntar por el avance del trabajo y termina preguntando cuándo es que empezamos. Ante tanta insistencia, empezamos a trabajar bajo las buenas suposiciones de que el plano que va a llegar quién sabe cuándo diga que tenemos que hacer lo que estamos haciendo.
Conforme pasan las semanas el trabajo toma cuerpo. El mayor sobresalto fue el día en que al cliente se le ocurrió venir a preguntar como estaba el avance con respecto al cronograma. Me fue difícil responder, tomando en cuenta que ni siquiera recuerdo haber traído el dichoso cronograma alguna vez a la obra.

Las siguientes visitas del cliente empiezan a generar miedo. Cada vez nos trae más modificaciones al proyecto original. Además el cliente parece tener un problema serio de perspectiva. Aunque los cambios solicitados implican desarmar partes completas y varios días adicionales de trabajo, le siguen pareciendo cambios pequeños. Para el cliente también son pequeños los errores que contienen los planos, errores tales como no considerar el cerro que existe justamente en medio de su edificio proyectado. Estas visitas siempre terminan recomendándome que apure las obras porque la fecha de entrega no se va a mover.

Al acercarse la fecha límite, el tono sube, y las quejas por el pobre avance del trabajo se hacen más fuertes. De nada sirve anotar que los planos finales los han entregado hace una semana, y que no se parecían en nada a los primeros que nos entregaron.

Faltando tres días para la entrega "teórica" del trabajo, tenemos una reunión en las oficinas. El tema es preguntarnos si podemos si podemos hacer el trabajo que falta (más de la mitad) en los 3 días que quedan. Con el debido respeto, explico que si ponemos 50 personas más, y trabajamos 30 horas al día, podremos terminar en un mes. La cara de terror del cliente vale la pena esta sinceridad, pero la cara de mi propio jefe me dice claramente lo que opina de un tonto que le dice la verdad al cliente. Se acuerda una "ultima fecha de entrega" en 10 días.

En castigo por decir la verdad, me quedo 12 horas diarias en la obra, para vigilar también al turno de noche. El nuevo cronograma, al igual que el anterior, es solo un enunciado de buenas intenciones, ya que en realidad se avanza lo que se puede y cuando se puede. Es la ventaja del peruano, puede trabajar sin planes y el resultado queda tan bien como si lo hubieran hecho los gringos. En realidad, se pudo haber terminado en la fecha re-programada, si no fuera por las 17 "pequeñas" modificaciones que trajo el cliente al día siguiente de nuestra reunión.

El día anterior al plazo "final", tenemos otra reunión para fijar una fecha "final-final" para la entrega. Al igual que la vez anterior, nadie hace caso cuando digo que el concreto tarda 3 días en secar y que no se puede pintar y tarrajear al mismo tiempo. El plazo "final-ahora sí" es en una semana. Luego vendrá el plazo "de todas maneras", el plazo "último-último" y el plazo "último-como sea".

La fecha "final-última-ahora sí-ya no hay más ampliaciones" fue rebasada solamente en 8 días, y yo he pasado lo últimos dos días sin salir de la obra. El cliente la recibe conforme "salvo algunos detallitos" que según mis cálculos me harán quedarme aquí dos semanas más.

Al regresar a la oficina, 3 semanas después haciendo trabajos adicionales a la obra, mi jefe me llama:

- Tenemos otra obra, es como esta que acabas de terminar, pero los plazos son más cortos, yo sé que tú puedes hacerlo...

Desde ahora, mi principal preocupación será cómo suicidarme de manera rápida e indolora.

sábado, 7 de julio de 2007

En defensa de la garúa limeña



[Música de fondo: Here Comes the Rain Again - Eurythmics]

El que haya vivido en Lima, o la haya visitado en epoca invernal, debe haber visto la garúa. Esa lluvia que no moja, no molesta, no fastidia. Tratar de explicar la garúa a un extranjero que no la visto es tarea titánica. Los extranjeros tienen la idea de que una lluvia debe ser una experiencia imponente: Anunciada por un rayo, el cielo se oscurece de repente y con un estallido, enormes gotas caen al suelo en un estrépito acuoso que parece querer convertir la tierra en el fondo de un lago.

Pero no, la lluvia limeña no tiene rayos que la anuncien, es más, lo normal es que recién una hora después de iniciada, nos demos cuenta de que está lloviendo. El cielo limeño además nunca cambia el color panza de ratón con que se viste durante todo el invierno, lanzando la lluvia sin inmutarse, como quien tira la piedra y esconde la mano. Tampoco tenemos gotas de lluvia dignas de ser tales. Son gotas microscópicas que apenas mojan los parabrisas de los autos.

Supongo que si alguien quisiera crear una escala de lluvias, digamos, del 1 al 20, la intensidad 1 correspondería sin duda a la garúa limeña. Una conversación común ente dos personas que caminan por las calles de Lima es la siguiente:

- ... Oye....
- ¿Qué?...
- Eh... ¿Está lloviendo?
- No sé...
- Yo creo que está lloviendo...
- Dejame ver... Sí, creo que ha caído una gotita en mi anteojo...
- Espérate un rato... Si, creo que me ha caído una gotita.
- Si pues, está lloviendo.

Y las dos personas siguen su camino sin apurar el paso ni preocuparse más del tema.

La lluvia limeña es inofensiva. Cuando alguien va a salir y se da cuenta de que está lloviendo, no hace ningun arreglo especial. No se cambia de zapatos, ni lleva un impermeable, ni paraguas, ni un gorro. Estos elementos protectores son desconocidos en Lima. Una vez llevé un paraguas a un lugar de nuestra sierra donde sí llovía, y todos los limeños me preguntaban donde lo había conseguido.

Ni siquiera los propios limeños estamos de acuerdo sobre si la garúa se puede considerar o no como una lluvia. Un extranjero recientemente, al ver todas las casa con techos horizontales y sucios, nos preguntó si en Lima nunca llovía, y nosotros los limeños nos enfrascamos en una discusión que dejó a nuestro visitante tan a oscuras como antes de preguntar.

Por estas razones, muchos sociólogos consideran a la garúa como parte del carácter del limeño. Tal como su lluvia, al limeño no le gusta hacer escándalo, ni hacer daño directamente, sino hacer una paciente labor de destrucción hasta que, después de mucho tiempo, hace caer las paredes de las casas mas antiguas.

Por ello, algunos investigadores extranjeros pretenden que la garúa limeña es un mito, tal como el plátano recto y el político honrado. Expertos meteorólogos han formulado la teoría de que cuando (como es el caso frecuente en Lima) la humedad relativa llega al 100%, se produce lo que se llama el "punto de rocío", y todos los objetos expuestos al ambiente forman rocío con el agua del ambiente, tal como pasa en la madrugada en los países civilizados. Pero en Lima el rocío se forma rápidamente, dando la impresión de una lluvia finísima, indetectable para los extranjeros.

Por eso levanto mi voz de protesta, y propongo que todos los limeños nos echemos a correr cmo locos buscando un refugio al empezar la garúa, nos enfundemos en horribles impermeables, extendamos enormes paraguas e instalemos costosos sistemas de drenaje de lluvia en nuestras avenidas, para demostrar que la garúa existe, que no es un mito, y que nosotros somos tan invernales como el que más. Ya nos quieren quitar el Pisco, el cebiche, la papa, y hasta el suspiro a la limeña. Defendamos nuestra garúa, símbolo del invierno limeño.

sábado, 30 de junio de 2007

El (original) Tonto de la Colina

Cuando inicié este blog, tenía ganas de incluir el video de esta canción, pero no sabía cómo hacerlo. Ahora que ya lo sé, siento que estoy saldando una deuda conmigo.
Con Ustedes, el original Tonto de la Colina:




- Paul McCartney, como pueden ver en el video, compuso la canción solo, la grabó solo, hizo el video solo... y le dió el crédito a los Beatles.

Como ven, Paul es el original, yo solo soy la versión bamba.

domingo, 24 de junio de 2007

La mentira nuestra de cada día


[Musica de fondo: Es mentira - Joaquin Sabina]

A los peruanos nos gusta la mentira, hecho que se demuestra cada vez que nos toca elegir a un presidente, diputado o entrenador de futbol. En todos estos casos preferimos al que habla bonito, al que nos pinta lindos castillos de colores y al que nos promete que seremos la máxima potencia mundial.
A fuerza de escuchar mentiras, desconfiamos de quien nos dice la verdad, y aceptamos las mentiras aunque no las creamos, pues son una especie de sedantes que nos evitan disgustos y discusiones. ¿Para qué reclamar?, si es más facil creerle al otro y si no cumple, pues es culpa de ese otro, no mía.
Para ilustrar este punto, haré un recuento de todas las mentiras que me rodean durante un dia cualquiera:

Me despierto y mis primeras palabras del día son para pedir un pan con mantequilla, que recibo gustoso aún sabiendo que lo que me dan es margarina, Si tengo suerte y es fin de semana, comeré un tamal "de Chincha" que no ha conocido Chincha ni en el mapa. Al despedirme, prometo solemnemente regresar temprano, cambiar el foco y traer pilas para el control remoto.

Al salir a la calle, me encuentro con microbuses con una calcomania que dice que tiene aire acondicionado, baño y televisión. Los microbuseros son una fuente inagotable de mentiras. Aquí algunas: "Si señor, le dejo cerca", "No tengo sencillo", "Hay asiento", "Nunca paro aquí, no es paradero". Los pasajeros hacen su aporte al caudal de mentiras con frases como "Yo no te dí esa moneda", "Ya te pagué", "Voy a llamar a un guardia" y "Voy aqui nomás, cincuenta".

Los taxis, del mismo modo, siempre tienen una calcomania que dice que está vigilado por satélite, y el conductor conoce como llegar a todas las direcciones que le dés, además de que nadie te va a cobrar menos que él.

En el trabajo, es costumbre prometer la entrega del proyecto en una fecha que sabemos que no vamos a cumplir, pondremos más gente, y trabajaremos todo el fin de semana. El messenger lo utilizamos sólo para asuntos de trabajo, y las canciones que llenan el disco duro las debe haber bajado otras personas.

A la hora del almuerzo, me ofrecen chicharrón de calamar, ají de gallina y trucha que en realidad son de pota, pollo y tilapia, respectivamente.

En la tarde, lo habitual es jurar por mi santa madrecita que el trabajo ya está listo, solo faltan algunos detallitos, y que lo vamos a enviar antes de las 5:00 p.m.

Al regresar del trabajo, la televisión es la que nos brinda otra sobredosis de mentira, no en las series o telenovelas, que ya sabemos que son ficciones, sino en los noticieros. Aparecen siempre el paciente trabajo de seguimiento de la policía, la intencion de continuar la investigación caiga quien caiga, el voy a demostrar mi inocencia, no he cometido ningún delito, y la extradición del japonés está cada vez más cerca.

A la hora de dormir, prometo que mañana sin falta saldré temprano, traeré el foco y pondré pilas al control remoto. Las últimas mentiras del día me las digo a mi mismo al decirme que mañana por fin será el día en que todo cambiará y cumpliré todas las resoluciones que vengo arrastrando desde año nuevo.

Tal vez lo nuestro no es mentira, es nuestra forma de vivir.

PD. He retirado el anterior post, a pedido del moderador, ya que era una narración de Abraham Valdelomar, llamada "El Hediondo Pozo Siniestro", dedicada a la situación politica actual. A los que no llegaron a leer el post, recomiendo buscar la narración original y considerar lo poco que ha cambiado nuestro Gran Consejo de Siké en los últimos cien años.

viernes, 15 de junio de 2007

Tonto buscando trabajo



[Música de fondo: Working in a Coalmine - Devo]

A veces, los tontos debemos disfrazarnos de inteligentes para poder encajar en la sociedad. El mejor ejemplo es cuando un tonto busca trabajo. Por un prejuicio muy extendido, las compañias no parecen querer tener a un tonto trabajando para ellos (Las razones para contratar a un tonto son tantas que las dejaré para otro post), con la consecuencia de que debemos adoptar una falsa personalidad para poder obtener un trabajo que no nos hará ricos ni a ellos pobres, como dicen los vendedores de caramelos. Repasaré a modo de ejemplo una de las muchas veces que me he presentado a un trabajo:

Escena 1: Estoy sentado en una sala de espera con un terno que huele a guardado, con el aviso de "Importante Empresa Solicita Ingeniero", en compañía de otros dos tontos que deben estar postulando al mismo puesto que yo. Reconozco al primer tonto por la corbata del Pato Lucas en su terno azul. El segundo tonto se me revela al entablar una conversación conmigo:

- Hola, ¿Vienes por la chamba de ingeniero?
- Si, por el aviso en el periódico... A propósito, ¿A qué crees que se refieran con de "personal de ambos sexos"?
- Pucha, creo no cumplo, yo sólo tengo uno...
- Bueno, no creo que nadie se dé cuenta... Ojalá que tengamos suerte...

Me pongo a pensar que es imposible que ambos tengamos suerte, ya que solamente hay un puesto vacante, pero tengo tiempo de decir nada, ya que llega una señorita, quien pregunta por mi nombre y me pide que la siga.

Escena 2: Estoy ahora en una salita más pequeña sentado ante una mesa, esperando que llegue la encargada de recursos humanos. Sobre la mesa hay algunas revistas sobre gestión de recursos humanos que trato de leer rápidamente. Tal vez me ayude a la entrevista que vendrá, además, también me puede ayudar a conocer al enemigo.
La jefa de RR.HH. aparece con mi curriculum en la mano y me mira con atención. De repente tengo la impresión de que se me pasó la mano usando el Photoshop para la foto del curriculum. La entrevista discurre, al parecer con la señora RR.HH. tratando de ver si soy un mentiroso o de verdad soy tan bueno como dice mi curriculum, pues sólo me pregunta cosas que ya están allí.
Por último, la pregunta que más temía y de la cual, seguramente depende mi aceptación:

- ¿Cuales son sus pretensiones económicas?

Los libros y páginas web indican que antes de responder debo tener en cuenta el tipo de trabajo que voy a realizar, el tipo de empresa, y la situación del mercado laboral para ese puesto específico, pero esta señora no me ha dicho absolutamente nada sobre estos temas. Así que escribo una cifra al final de mi curriculum. Doña RR.HH. trata de permanecer impasible, pero yo noto un leve gesto de contrariedad.

- Muy bien, señor. Pase por favor para la prueba de aptitud.

Escena 3: Estoy en un aula con los dos tontos anteriores mas otros dos que deben haber llegado mientras estaba conversando con la RR.HH. La secretaria que me recibió nos reparte ahora un cuadernillo y unos papeles para resolver la prueba. La primera parte son preguntas psicotécnicas sacadas de un libro norteamericano, lo noto porque una de las preguntas dice si es que preferiria ver un partido de beisbol, o ver una película sobre los dificiles tiempos de la colonizacion.
La segunda parte es para completar series de figuritas. En estas dos partes, lo que más me demora es tratar de adivinar qué es lo que respondería una persona normal. Mirar a los otros no sirve de mucho, pues se ven tan tontos como yo. La última parte se trata de dibujar una persona. Recuerdo que siempre me recomiendan que le ponga piso al dibujo, así que trazo una raya horizontal y le pongo una flecha que dice "piso", como para que no hayan dudas. Luego, como me piden que sea una persona "completa" y que le escriba una historia, dibujo a un hombre gordo en una mesa y pongo algo así: "Este hombre se acaba de comer dos platos de cebiche, uno de jalea y la acaba de bajar con un rico sudado, así que ya está COMPLETO".
Al recoger nuestras hojas, nos ordenan esperar en la silla en que estamos.

Escena 4: Me hacen pasar a una oficina donde por primera vez en la tarde, veo a alguien que parece tener relación directa con el puesto al que postulo. En efecto, se presenta como el jefe del área que solicita el puesto, y me hace la recomendación de que no tenga miedo de decir la verdad. Decido hacerle caso, aunque sé en mi interior que es lo peor que debiera hacer. Revisa mi curriculum, que ya está lleno de anotaciones. La conversación va mas o menos así:

- Aquí veo que no tienes demasiada experiencia... ¿Te consideras adecuado para el puesto?
- A decir verdad, no sé de qué trata el puesto... (Quería sinceridad ¿no?)
- Cómo, ¿no sabes?
(enseñandole el aviso) - Pues aquí no dice nada... Y tampoco me lo han dicho desde que llegué...
- Bueno... (no parece contrariado, más bien divertido, debe ser una buena señal) ¿Crees que cumples con lo que se pide aquí?
- Cuando llegué, parecía que sí, pero ya llevo aquí 4 horas y creo que ya se me quitó lo de "dinámico y proactivo" (Esto ya no era sincero, era tonto)

- ¿Qué haces en tu tiempo libre?
- ¿Significa que en este trabajo me van a dejar tiempo libre? (otra metida de pata)
- ¿Cómo te ves de aquí a diez años?
- En el puesto de usted... No parece muy difícil... (ya dejé de actuar como inteligente)

Escena 5: La secretaria que me recibió me informa que en una semana se tomará una decisión y que me avisarán por teléfono. Al salir, ya ha oscurecido, pero no me siento frustrado ni molesto por haber perdido toda una tarde. Por el contrario, me siento feliz por no haber conseguido ese puesto. Aunque "falte una semana", sé que no me lo darán. La sonrisa de mi rostro no se me quitará hasta el día siguiente.

- Y, ¿Cómo te fué?...
- De maravilla! respondo.

viernes, 8 de junio de 2007

7 Mitos sobre los tontos


[Música de fondo: What Kind of Fool? - Barbra Streisand & Barry Gibb]

Existen muchas malas concepciones e ideas equivocadas sobre esa sufrida muchedumbre a la que pertenecemos los tontos del mundo, con el afán de crear un mejor entendimiento entre nosotros y el resto del mundo, paso ahora a desenmascarar algunos de los muchos mitos que circulan impunemente sobre los tontos:

Mito 1: Un tonto sabe el tipo de tonto que es. Cada vez que un tonto dice o hace una tontería, alguien pregunta ¿Qué clase de tonto eres?, cómo si el tonto en cuestión supiera todas las distintas clasificaciones y escalas de comportamiento tonto. La realidad es que cada vez que un psicólogo intenta hacer una clasificación sistemática de los tipos de tontos existentes, aparece un tonto que no encaja en ninguna de las categorías propuestas, ya que los tontos suelen también tener una gran creatividad. Del mismo modo, tan pronto alguien intenta proponer una escala para determinar lo tonto que es una persona, aparece un tonto que sobrepasa la escala.

Mito 2: Un gran esfuerzo deja tonto a cualquiera. Este mito nació paradójicamente en los centros de estudio. Todos hemos sabido de alguien en el colegio, universidad o instituto de alguien que pasa con la mirada perdida, o hablando solo. Inmediatamente nos enteramos de que ese alguien es el que tiene las mejores calificaciones. El primer comentario será "Claro, y el esfuerzo lo dejó tonto". Esta actitud refleja más bien una envidia hacia los que saben más que uno, a la vez que nos infunde un miedo instintivo hacia el esfuerzo. Por eso estamos como estamos en este país.

Mito 3: Una pregunta simple es una pregunta tonta. Cuando alguien formula una teoría brillante con postulados audaces, suele aparecer un tonto que ataca las bases de dicha teoría con una sola pregunta simple. Luego, esta pregunta es tachada de "tonta" para evitar el tener que responderla. Es precisamente con las reguntas simples con las que se logran los mayores adelantos en la historia de la Humanidad. La simple (no tonta) pregunta de quién fue primero, si el huevo o la gallina, puso en tela de juicio toda la idea del creacionismo y llevó a la moderna teoría de la evolución.

Mito 4: Un tonto es igual a un estúpido. Existe una sutil pero importante diferencia entre ser tonto y ser estupido. El tonto piensa diferente. El estupido piensa mal. El tonto es inocente de los incidentes que causa y nunca trata de hacer daño a nadie. Es como un niño aprendiendo, nadie puede culparlo de equivocarse a propósito. El estúpido en cambio, al hacer algo equivocado, tiene plena consciencia de sus actos, pero los realiza porque cree que podrá sacar ventaja de ellos. Por eso las fallas de un tonto no son punibles, las de un estúpido sí.

Mito 5: A nadie le gusta ser tonto. A diferencia de lo que muchos creen, ser tonto es una condición deseable. La sabiduría tiene el don de hacer infeliz a la gente. Cuando alguien pasa por la calle sonriendo, a nadie se le ocurrirá pensar que es alguien sabio. Por el contrario, se le tachará automatica e inevitablemente de tonto.

Mito 6: Un tonto nace cada minuto. Este mito es una consecuencia del anterior. Ya que los tontos son más felices y reciben la comprensión y amabilidad de mucha gente, muchos optan por hacerse pasar por tontos. También muchos estupidos pretenden ser considerados tontos hasta lograr sus siniestros objetivos. Esto hace que el número de tontos en nuestra sociedad parezca mucho mayor de lo que realmente es. Aún si fuera cierto que nace un tonto cada minuto, también nacen unas 2,000 personas cada segundo en el mundo, lo que hace que el porcentaje poblacional de tontos sea infimo. Lástima que los censos no lo registren como una variable demográfica.

Mito 7: El que hace una tontería es un tonto. El ser tonto es un instinto natural en todo ser humano. Nos hace humanos, en realidad. Por eso, las tonterías no son un atributo exclusivo de los tontos. Parafraseando a la Biblia, una persona inteligente comete 7 tonterías en un día. Y con este séptimo mito yo he cumplido mi dosis diaria.

viernes, 1 de junio de 2007

La Guitarra



[Musica de Fondo: The Guitar Man - Bread]


Vengo escuchando musica desde hace mucho tiempo. El problema es que al parecer tengo dos oídos izquierdos, que no pueden diferenciar una nota de otra en la escala. Aun así, siempre recuerdo haber tenido una radio encendida al alcance de mis orejas. Mis recuerdos musicales incluyen haber sido sacado un par de veces a hacer el ridiculo en las actuaciones del colegio en primaria, tratando de cantar por ser el único tonto capaz de aprenderse la letra de las canciones.

Mientras tanto, en mi casa, a mi padre se le ocurrió comprar una guitarra, la que tenía que compartir con mi hermano mayor. Recuerdo haber ido con la guitarra por la calle hacia la casa de alguien que trataba de enseñar a tocarla. Solo muchos años después descubrí la razón por la que esas clases fueron un fracaso rotundo y jamás pude sacar una sola nota: Soy zurdo y la guitarra estaba invertida para mí. También sería justo reconocer que mi hermano mayor tampoco adelantó mucho más que yo. Esta primera guitarra fue víctima de mi mal oído tiempo después. En aquellas clases me "enseñaron" a afinar la guitarra, y al tratar de hacerlo 5 o 6 veces en mi casa, las cuerdas quedaron tan tensas que despegaron el puente. Los intentos de pegarla con cola siempre duraron poco tiempo. Así pues, la guitarra quedó como un adorno en mi habitación por muchos años, sin cuerdas, rota e inutil.

Mientras tanto, mi gusto por la música creció. Descubrí a los Beatles, luego a Queen, y finalmente a los Doors, lo que significó una revolución en mis gustos musicales cuyos efectos duran hasta hoy. De vez en cuando me asaltaban deseos de botar esa guitarra y comprar una nueva, pero la época no era la más indicada. Yo estaba en la Universidad y Alan García estaba en Palacio, lo que significaba que tenía que dedicar todas mis energías a sobrevivir, tanto en la Universidad como en el país.

Por lo menos en la Universidad, y después de un breve lapso en que me desconecté de todo tipo de música, descubrí a Sabina. Sabina me llevó a Serrat, Serrat me llevó a Silvio, y de allí hasta la fecha. Al terminar la Universidad, más tarde de lo originalmente planeado, recuerdo haber hecho una pequeña encuesta entre mis compañeros sobre lo que comprarían con su primer sueldo de ingenieros. A todos a quienes pregunté respondieron que una cámara fotográfica o una guitarra.

Fue una de esas pocas veces en que he estado de acuerdo con la mayoría. La cámara demoró un poco en realidad, la guitarra demoró aún más. Tuve dos oportunidades. La primera fue durante mi primer trabajo, en un viaje, cuando un músico venido muy a menos me ofreció la suya a un precio módico. El problema era que yo también trabajaba a sueldo mínimo (derecho de piso, que le llaman).

La segunda fue en otro trabajo, en que la obra estaba a muy poca distancia del taller del dizque mejor fabricante de guitarras del país. Esta vez el precio fue el que me hizo poner pies en polvorosa, sin contar con la poca amabilidad del vendedor. La tercera fue la vencida, y como suele sucederme, fue la oportunidad quien me buscó, no yo a ella. Una de esas ferias artesanales se instaló justo frente a mi casa. Estaba sin trabajo, pero con una gran necesidad de levantarme la moral. Me gustó el sonido (quizá gracias a mi falta de oído), y me gustó el color. No fue una decision inmediata, demoró justo el tiempo en que regresaba a mi casa por el dinero necesario.

He tratado de aprender a tocarla por mi cuenta desde entonces. Fiel al antiguo temor, no me he vuelto a inscribir en un curso. No he avanzado mucho, ya que como dije antes, me es muy díficil diferenciar las notas. Pero la gente que me conoce parece creer que yo no solamente sé tocarla, sino que lo hago muy bien.

- Oye, te he escuchado tocar la guitarra ¿que estabas tocando?
- ¿Me creerás que no tengo la menor idea?

Algunas veces, mi condición de zurdo es la que me salva en reuniones.

- A ver, enseñame una de tus canciones en mi guitarra...
- No puedo, yo toco la guitarra al revés...

La verdad es que no he podido hasta ahora completar una canción, ni qué decir de cantar y tocar al mismo tiempo. Pero eso no me detiene. Tomo la guitarra cuando no tengo nada que hacer y no hay muchos testigos alrededor. Trato de recordar las canciones más simples que conozco... y fracaso en el intento.

Pero me gusta que esté allí. Me sirve para recordarme que soy tan tonto que no puedo aprender a tocar una guitarra.
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