miércoles, 22 de febrero de 2017

Freud en Opatambo


Dicen que para ser famoso e importante uno tiene que nacer en el lugar adecuado. No crean en todas las historias que se cuentan de aquellos que nacieron pobres y luego llegaron a ser grandes hombres, porque hasta para nacer pobre y triunfar uno tiene que nacer en el lugar correcto. Yo podría contar la historia de gente que he conocido y que habría sido famosa si hubiera nacido en un país donde sus talentos sean reconocidos, en una ciudad donde se le hubieran podido dar las facilidades. 
¿Han oído hablar alguna vez de Parmenio Uchupampa? Era un hombre que nació con la habilidad de descifrar mensajes secretos, su facilidad para descubrir claves y encriptaciones no ha sido nunca igualada y tal vez no lo sea nunca. Uno pensaría que con tal habilidad Parmenio estaría en la NASA identificando transmisiones extraterrestres, o en algún organismo internacional descifrando mensajes en clave del enemigo, o creando sistemas de seguridad imposibles de hackear. Pero no, Parmenio Uchupampa nunca salió del pequeño pueblo en el que nació, nunca pasó de la escuela primaria que era lo único que se enseñaba en su pueblo, nunca dejó de trabajar la tierra y en lo único que usó sus habilidades fue para que no lo engañen a la hora de vender los productos de su chacra o cuando compraba fertilizantes e insecticidas. Nunca llegó a ser descubierto por nadie, no llegó siquiera a una ciudad grande y murió sin que él mismo supiera que tenía ese don. Por eso es que su nombre es ignorado entre los grandes de la historia, Triste pero cierto.

Pero algunos nombres sí llegan a ser conocidos, aunque su fama solo trascienda el ámbito local, como Segismundo Froy, que es el nombre con el que nació nada menos que Sigmund Freud en el humilde pueblo de Opatambo, del cual ya he hablado antes. Yo sé que me dirán que Freud no nació por aquí, que era un judío austriaco y que estoy diciendo tonterías. Pues yo tampoco tengo muy claro el asunto, no sé si es una reencarnación o una vida paralela, lo único que tengo claro es que Segismundo Froy nació en Opatambo y que inventó el psicoanálisis, el que no me cree, puede preguntar en su pueblo, que allá era muy conocido, por lo que a continuación voy a dar más detalles, porque yo no miento y lo puedo probar:

Segismundo nació como dije, en Opatambo, que es un pueblito colgado de una montaña en lo más profundo de mi país, en un paisaje no muy diferente al de los Alpes de Austria, como para no ir muy lejano de lo del origen austriaco. En su niñez no era raro encontrarlo detrás del mostrador de la única farmacia del pueblo, propiedad de su padre, donde demostró habilidad para el oficio. En los pueblos pequeños alejados de todo, el farmacéutico debía tener varias habilidades. Ya que el único médico que había repartía sus consultas en varios pueblos y la falta de caminos hacía que las medicinas más simples tardaran en llegar, el padre de Segismundo hacía de médico, dentista, herbolario y veterinario, todo ello asistido por su hijo, quien demostraba talento y entusiasmo por la investigación de hierbas medicinales. Sus investigaciones sobre el uso de la coca como anestésico lo hicieron famoso en el pueblo y aún en los pueblos de la región. Aparte de esto su carácter abierto y simpático ganaba la confianza de la gente, que acudía a contarle sus problemas con la esperanza de que él ayude a solucionarlos. Fue Segismundo el que estableció por vez primera la relación entre los sueños y el estado de ánimo de las personas. La gente del pueblo consideraba divertido contarle a Segismundo lo que había soñado la noche anterior, que así logró escribir su primera obra, El Tratado de Interpretación de los Sueños, con toda una sección dedicada a los sueños provocados por una mala digestión, ignorada en las ediciones europeas, y que era tan completa que podía determinar qué sueños provocaba un pescado mal cocinado, demasiados frejoles o una borrachera con chicha de jora. Por supuesto, el médico del pueblo (quien repartía sus consultas entre varios pueblos y solo atendía en Opatambo una vez a la semana) rechazaba tal doctrina calificándola de simples invenciones, lo cual no disminuyó la popularidad de Segismundo.

En el local de la farmacia, que ahora regentaba tras la muerte de su padre, seguía interesado en escuchar a la gente. Ya que la gente parecía liberarse de sus problemas después de contar todo libremente, colocó un cartel en la farmacia de “Me alquilo para escuchar sus problemas”. El servicio se hacía en un cuartito privado con un diván para que la gente se sintiera cómoda mientras contaba sus cosas mientras él apuntaba lo más interesante en su libreta. Es de esta manera que se creó el psicoanálisis. La relación entre los problemas psicológicos y los traumas de la infancia siempre fue clara para él, ya que en un pueblo tan pequeño conocía toda la vida de sus clientes y no hacía falta preguntar demasiado. Para lo que necesitaba el consultorio privado era para las confesiones sexuales, de lo que obtenía las relaciones de estas con los problemas actuales de la gente. Su nuevo libro sobre el psicoanálisis causó un gran impacto debido a que los ejemplos que usaba para apoyar sus teorías demostraban también que la mitad del pueblo engañaba a la otra mitad del pueblo y viceversa. Esto hizo que sus teorías fueran rechazadas y se viera obligado a huir del pueblo rumbo a la capital.

Mientras se trataba en la capital de la tos de fumador que había traído de su pueblo (y de la cual falleció pocos años después), introdujo su método en los hospitales de la capital, donde fue muy controvertido al tildársele de excusas para que los médicos se queden conversando con los pacientes y argumentar que solo era una forma de enterarse de los chismes más calientes, ocupación ésta muy popular en Lima. Es por esto que cuando llegaron al Perú los más famosos psicólogos para presentar los nuevos avances en materia de psicoanálisis, fueron ignorados, tales avances eran ya conocidos en Lima gracias a la labor de Segismundo Froy.

Como dije, esto me lo contaron en su pueblo, que Segismundo Froy nació en Opatambo, inventó el psicoanálisis y que el otro, el austriaco, era un seudónimo para que la gente de Europa le crea y sus ideas tengan validez, como la tienen hasta hoy. Es que para ser famoso e importante uno tiene que nacer en el lugar adecuado.

lunes, 13 de febrero de 2017

Adopta un peluche


Todos los años, en estas fechas, se incrementa el comercio de regalos por el día de los enamorados, y a la semana siguiente, los botes de basura se llenan de los restos de estos regalos: papeles de regalo, cajas de chocolates vacías, flores marchitas. Para gente como yo, que busca simbolismo en todo, estas cosas me hacen pensar si es que el regalo dura más que el sentimiento. ¿Cuántos amores se habrán marchitado antes que las flores? ¿Realmente valía la pena aquello que venía envuelto en papel de regalo? Tal vez si, tal vez no. El que la mayoría de los regalos por San Valentín tengan una vida efímera debería decirnos algo. Pero para cada mayoría existe una minoría correspondiente, y en este caso son los muñecos de peluche. Estos son más duraderos, y como descubrió una de mis amistades, más difíciles de desechar.

El caso es que un día aparecieron en su habitación dos peluches. Ella, que nunca había sido muy afecta a estos muñecos, se sintió extrañada al principio, hasta que pudo hablar con su hermana mayor al siguiente día. Sí, los peluches eran de ella, que había terminado con su enamorado y estaba en proceso de deshacerse de todo cuanto le recordara a él. Los muñecos no eran feos, así que aceptó quedárselos. Al fin al cabo, en ese tiempo era menor y no había tenido nunca a nadie que le hiciera este tipo de regalos.
Poco a poco se fue encariñado con uno de los peluches, lo que molestaba a su hermana cada vez que visitaba su habitación, así que una noche en que estaba especialmente sensible, lo escondió en su mochila del colegio. Así fue como inopinadamente, sus compañeras de clase vieron el peluche y pidieron la historia, creyendo que tenía un enamorado. Cuando contó la historia real, hubo un murmullo de incredulidad que fue disminuyendo hasta que sus amigas aceptaron la verdad. Entonces ocurrió otro fenómeno. Algunas compañeras decidieron hacer lo mismo y donarle sus propios peluches, símbolos de amores rotos. Al cabo de pocos meses la habitación de mi amiga estaba llena de peluches regalados, a quienes llamaba “mis huerfanitos”, nombre muy propio para los juguetes abandonados por una pareja que se separa.

Ya en la universidad, seguía siendo conocida como la que adoptaba peluches que quedaban sin hogar. Algunos de ellos eran de jóvenes que al crecer decidían deshacerse de sus juguetes infantiles, pero la gran mayoría seguía siendo producto de rompimientos amorosos.

La colección en ese tiempo ya había rebasado su habitación e invadido la sala y el cuarto de su hermana mayor, que para entonces ya había abandonado el hogar paterno, cuando tuvo que afrontar la decisión que muchos habían augurado desde hacía tiempo. Esta vez los peluches rechazados eran suyos. Ella era ahora quien tenía muñecos de peluche que le recordaban a quien ya no quería. Y su enamorado, al ver la colección, había sido generoso regalando bellos peluches. Fue entonces que inició su tradición anual de regalar peluches.
La primera vez llevó una gran bolsa llena de peluches a un barrio pobre como parte de una actividad social de un grupo del que formaba parte. Los niños estaban felices y no les importaba el hecho de que muchos de ellos tenían un corazón con frases del tipo “Te amo”. Pero los peluches le seguían llegando. En ese tiempo fue en que la conocí. Al ver en su casa la variopinta colección le pedí que me contara alguna de las historias detrás de los peluches. Pero ella no conocía ninguna. Los que regalan un peluche no quieren hablar de ello, me explicó. El regalar implica deshacerse de los recuerdos, quemar una etapa. Si no los recibiera terminarían en la basura. Apenas podía decirme algunas cosas. Este oso me lo dio una amiga cuando su compañera de cuarto se mudó y lo dejó abandonado, este me lo dio una mujer que no conocía, simplemente se acercó a mi, me preguntó si era yo quien adoptaba peluches y me lo entregó, este me lo dio una amiga, pero solo me dijo “tú ya sabes por qué te lo estoy dando”. Todos los peluches son huérfanos, y yo les doy asilo, fue la explicación.

Conversando con ella, llegamos a la idea de que pondría un aviso en el trabajo anunciando la campaña “Adopta un peluche”. El día designado llegó con su enorme bolsa de muñecos y encontró un nuevo hogar para casi todos. El más grande, un oso que podía sentarse en un sillón como si fuera una persona, lo llevó solo por foto, pero también encontró un nuevo dueño. A instancias de ella, también recibí un pato, un perro y un oso, que no duraron mucho antes de ser adoptados igualmente por niños que llegaron a mi casa y se fueron felices con su regalo. Desde entonces he recibido también en calidad de asilo un par de peluches abandonados, los que he vuelto a regalar poco después. Nada como mi amiga, que sigue hasta el día de hoy recibiendo y buscando hogar a peluches huérfanos y que por más que lo intenta, no puede vaciar su casa.

Esta es la historia de San Valentín de este año. No sé si es una historia de amor, es más bien una historia de segundas oportunidades. Y todos nos merecemos una.

miércoles, 8 de febrero de 2017

Mil maneras de matarte


- ¿Te vas a comer eso?
- Claro que sí ¿Por qué?
- Tiene colesterol, produce cáncer, te vas a morir si no te cuidas...
- No creas todo lo que te dicen o que te mandan por internet, que matarse uno mismo es más difícil de lo que la gente cree. Y te lo digo yo, que he puesto mi vida en peligro innumerables veces sin ser una persona arriesgada ni un adicto al peligro. Sin ir más lejos, yo no necesito que me manden cadenas en Facebook para saber cómo se hace todo lo que comemos, y no hay alimento que se salve, si crees que dejando de comer carnes y grasas te salvarás, lamento decirte que los vegetarianos también se mueren, se enferman y les da cáncer. Así que si de todas maneras he de morirme, por lo menos disfrutaré un poco. Y puedo contarte cómo se producen esos vegetales que comes, para que se te quiten las ganas de comerlos.
- O sea que quieres morirte...
- No es cuestión de querer, sino que es algo inevitable, y ahora todos los días nos enteramos de algún nuevo peligro, de que algo que creíamos inocuo provoca alguna terrible enfermedad, hasta que descubrimos que no hay actividad que no nos lleve tarde o temprano a la muerte.
- Pero no es lo mismo morirse antes de tiempo...
- Nadie sabe cuándo va a morirse, así que nadie sabe si murió antes o después, simplemente se muere. Y como te decía, te puedo decir todas las veces que arriesgas tu vida a diario, observa:

Cada vez que te levantas de la cama, debes verificar cuántas horas has dormido, si duermes menos o más horas estás acortando tu vida, como lo demuestran los más recientes estudios. Al ducharte, revisa las etiquetas de tu jabón y tu champú para ver si no tienen elementos cancerígenos. No tomes agua del grifo, que contiene bacterias y metales pesados que los filtros no detienen. ¡Y cuidado al salir del baño, que un resbalón mal dado te golpeará la cabeza matándote al instante. ¿Que ya es hora de desayunar? La leche y el café son dañinos, y los cereales provienen todos de plantas transgénicas, ni pienses en tomarlos. Solo nos quedaría tomar jugo de frutas, pero con cuidado, que la frutas no hayan sido regadas con aguas contaminadas ni su cultivo se haya hecho con fertilizantes sintéticos y aplicando insecticidas, que todo eso acabará en tu cuerpo envenenándote lentamente. Y de todas maneras no podrás evitar los preservantes y colorantes que contienen.

Ya saliste de tu casa, así que debes tener cuidado con el tráfico. Las estadísticas dicen que los accidentes fatales ocurren en un radio de 5 km de tu casa, pero tampoco te alejes muy rápido, porque la velocidad es la principal causa de accidentes. Trata de no respirar en la calle, que la contaminación en las calles produce enfermedades respiratorias, y protégete de los rayos ultravioleta que causan daños a la piel. Si llegaste con vida a tu lugar de trabajo, no cantes victoria, pues no estás a salvo. Cuídate del aire acondicionado, la recirculación del aire produce el contagio de enfermedades, y el cambio de temperatura ocasiona daños pulmonares, La oficina es una trampa mortal esperando atraparte, los químicos usados por la impresora son altamente venenosos, los insectos microscópicos que viven en las alfombras y los químicos utilizados en la fumigación están allí para dañarte. El trabajo en una computadora te expone a la radiación y a daños en la vista, la mala postura y las horas sentada te cobrarán la factura con dolores musculares mas temprano que tarde.
Ya llegó el mediodía. ¿Has pensado alguna vez en lo que te dan el comedor de la empresa a la hora del almuerzo? Ellos no tienen tanto cuidado como tú al escoger los alimentos.Y de nada sirve que lleves tu propia comida. Almacenar durante horas la comida en tu lonchera hace crecer a los microorganismos. A propósito ¿Te he mencionado la cantidad de gente que ha muerto atragantada por la comida? Mejor vuelve al trabajo.

Y no importa el trabajo que hagas, serás víctima del stress y de las enfermedades ocupacionales, el reumatismo, el síndrome del túnel carpiano o la hipertensión. Solo te queda rezar para que el día termine pronto.

Al fin terminaste tu trabajo y regresas a tu hogar, pero antes debes cuidarte de lo insegura que es la ciudad. A esta hora crece la cantidad de asaltos, robos y asesinatos, y se pone  peor conforme se acerca la noche.
Llega la noche y quieres salir a divertirte, y te maquillarás con productos cancerígenos, para luego elegir a qué peligro te expondrás. Puede ser el alto volumen de la música, daños musculares por los bailes de moda, el alcohol o el humo del tabaco, que respirarás aunque tú no fumes.

Al final del día solamente quieres dormir, y hasta en eso has de tener cuidado. Mucho gente ha muerto mientras dormía por atorarse con su propia saliva, un paro cardíaco o una fuga de gas inadvertida. Aprovecha en tener felices sueños, porque esta noche puede ser tu última. Y si has sobrevivido al día de hoy, no importa, mañana está también lleno de riesgos.

- ¿Sabes qué? Ya me quitaste él hambre...

- Qué bueno, porque la obesidad conduce a la muerte a la larga, verás, te contaré que...

lunes, 30 de enero de 2017

Tan parecido a la vida


Hace unos días decidí que ya era tiempo de pasar mis días en tranquilidad, dedicarme a las tareas caseras y mirar televisión. Así que compré una bolsa de papitas fritas para disfrutar del rato. Al abrirla descubrí que las papitas estaban todas rotas y quebradas, en nada semejantes a lo que se veía en el envoltorio. Desde entonces busco una bolsa de papitas que no esté destrozada por dentro. Tan parecido al amor.

...
Estoy esperando el bus solo en el frío de la calle. Ya llevo veinte minutos bajo un cielo gris cuando al fin veo el bus en la lejanía. Por un instante me alegro de poder llegar a mi destino, solo para ver pasar el bus sin detenerse en mi paradero. Tan parecido a mi suerte.

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Veo el vídeo de la fiesta del fin de semana y solo entonces me doy cuento que debo enfrentar la realidad de que nunca he sido un gran bailarín y que en realidad mis amigos se han estado riendo de mi todos estos años. Tan parecido a mi vida.

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En la playa, cuando estoy de lo más tranquilo en el agua, viene una ola traicionera que me revuelca y me deja mareado y vomitando agua salada. Tan parecido a la vida.

...
En el trabajo descubro que la realidad no se parece en nada a lo que me enseñaron en la universidad, ni siquiera a los libros o a los cursos que he seguido sobre mi carrera. Es como ese examen que todos hemos pasado alguna vez, en donde las preguntas no se parecen en nada a lo que hemos estudiado. Tan parecido a la vida.

...
Si yo fuera dado a las metáforas, diría que la vida está tratando de decirme algo.

sábado, 21 de enero de 2017

Frases Twitteables 42



Hace tiempo que no ponía por aquí mis frases twitteables, que en realidad son frases twitteadas, porque las saco del archivo de lo que publico en twitter (búsquenme como @TontodelaColina) y que pongo aquí para el que se perdió algunas de ellas. Aquí las que tocan hoy.
  • - ¿Qué libros te llevarías a una isla desierta? - ¿Qué? ¿También hay que llevar libros?
  • Es cierto que nadie es perfecto, pero también es cierto que nadie es tan imperfecto.
  • Puedo predecir el momento exacto de tu muerte, con una exactitud de cincuenta años más o menos.
  • Los astros no están a mi favor. Estoy considerando mudarme de galaxia.
  • Yo también tengo problemas con la bebida, lo bueno es que las reconciliaciones son fabulosas.
  • Dime a quién citas y te diré quién eres.
  • - Los que no aprenden de la historia están condenados a repetirla. - Es cierto, fue por eso que tuve que repetir ese curso.
  • Hay gente que hace una tormenta en un vaso de agua sobre si el vaso está medio lleno o medio vacío.
  • Esos días en que no sé si me falta inspiración o es que ya dije todo lo que tenía que decir.
  • Un día de estos los protectores de los animales me querrán prohibir que cuente ovejas.
  • -Han llegado los años de las vacas flacas… - ¡A mi enamorada me la respetas, no le digas así!
  • Últimamente he estado viviendo al límite inferior.
  • Del cubo de Rubik aprendí que cuando arreglas un lado, se te desordena otro.
  • Hay personas que con decir "Te lo dije" creen exculparse de toda responsabilidad.
  • Deshojar margaritas lo hace cualquiera. Hacerlo con dientes de león, eso sí es un deporte extremo.
  • Si amas un tweet, déjalo ir. Si te lo retwittean, regresará. Si te lo roban, dirán que nunca fue tuyo. O algo así.
  • Tal vez es cierto que el abismo es un pedazo de cielo que se cayó.
  • Hoy la moda retro es mandar powerpoints por email.
  • Añoro los tiempos en que ser bueno era ser bueno, no solo ser un poco menos malo que el resto.
  • - Qué romántico es besarse bajo la lluvia ¿Verdad? – Hace cuarenta días que me dices lo mismo, Noé.
  • Hay lunes que más bien son un afterweekend.
  • ¿Cómo que no me quieres? ¿Acaso crees que una margarita me va a mentir?
  • Tal vez sea cierto que todo está escrito, pero también es cierto que a mucha gente no le gusta leer.
  • Me pidió espacio. Y tenía razón, ha engordado mucho últimamente.
  • La historia de una de las mentes más brillantes de su generación, que un día decidió abandonar todo y convertirse en un tonto.
  • En realidad el fin del mundo ya fue hace tiempo, pero no nos hemos dado cuenta porque nos metieron a todos en la matrix.
  • Solo por curiosidad. ¿Qué es más difícil, entender a un genio o entender a un tonto?
  • Cuentan que Jacob cocinaba las mejores lentejas en el Antiguo Testamento. Su hermano daba lo que fuera por ellas.
  • Lo mío no es improvisación. Es planificación dinámica en tiempo real. (Hoy estuve inspirado con las excusas)

miércoles, 11 de enero de 2017

Grandes momentos de la prehistoria


A veces pienso que ya tenemos demasiada historia. No hay día en que no se conmemore algo, en que no se recuerde algún hecho pasado. Las lecciones de la historia son siempre recordadas aunque nunca se aprenden realmente. Por eso ahora, cuando ya todo parece estar inventado, me pongo a investigar los logros olvidados y sepultados en las profundidades de la prehistoria, mediante la fórmula secreta que une a la astrología inversa y los viajes astrales para volver a la época en que la gente era más simple, en que muchas de las cosas que hoy damos por sentadas tuvieron sus gloriosos comienzos. Muchos creen que la gente en esos tiempos no sabía nada y que los grandes inventos son cosa de nuestro tiempo. Pues no, por eso dejo  aquí algunos ejemplos de esos grandes momentos de la prehistoria.

La invención del número seis. En el tiempo en que aún se pensaba que todo aquello que no pudiera contarse con los dedos de una mano no valía la pena ser contado, vivió Pmnt, considerado por algunos como el primer matemático de la prehistoria. No hacía muchas generaciones que se había llegado a la idea revolucionaria de equiparar conceptualmente una cantidad de objetos con los dedos de una mano. Por aquel entonces se contaba señalando primero los bienes y luego señalando un dedo de la mano. Este método, aunque útil, no permitía contar más allá de cinco, pues se usaba una mano para señalar. Hoy se nos hace difícil comprender el cambio conceptual que significaba dejar de señalar para poder contar, y esto fue lo que descubrió Pmnt. Algunos piensan todavía que la invención del número seis fue producto de la casualidad, al considerar el puño como un dedo más al acabarse los dedos, pero Pmnt fue el primero en definir formalmente al número seis. Esto abrió todo un mundo nuevo para el hombre, quien finalmente descubrió que era posible contar cantidades mayores a los dedos de una mano. Desde ese momento fue posible la invención de números mayores, la acumulación de riquezas, la planificación y el control de tribus, y los conceptos de suma y resta. Lamentablemente, esta historia tiene un final triste: Muchos creyeron que Pmnt había llegado demasiado lejos con sus habilidades matemáticas, y el uso del número seis fue resistido e incluso prohibido, al considerarse como un invento diabólico. Las castas sacerdotales trataron de mantener este conocimiento en secreto para alejar al hombre de la codicia y la acumulación, pero Pmnt difundía su invención a todos, lo ocasionó que fuera apedreado hasta morir en uno de los disturbios entre los partidarios y detractores del número seis. Es desde esa época que el seis conlleva una connotación negativa, y hasta hoy se le asocia al demonio.

El café. En los tiempos en que las tribus prehistóricas seminómadas vagaban por el norte de África, las cabras eran parte importante de la vida diaria, que proporcionaban carne, leche, cuero y lana, además de ser capaces de comer hierbas duras y requerir poca agua. No en vano se les consideraba entonces como un regalo de los dioses a los hombres. La tribu Korbu, que buscaba un sitio donde establecerse durante el invierno, notó que las cabras de la tribu estaban inusualmente inquietas. No se tardó mucho en descubrir que la razón eran unos arbustos de frutas rojas que habían estado comiendo. Uno de los pastores, cuyo nombre ha caído en el olvido, probó la fruta y el sabor le pareció desagradable. Desencantado, arrojó las ramas al fuego. En ese momento ocurrió un doble milagro: el café comenzó a hacer efecto y los frutos tostados empezaron a emitir un olor agradable y muy penetrante, que atrajo a toda la aldea. El gran jefe pidió consejo a los ancianos sobre cómo aprovechar mejor el descubrimiento, surgiendo varias ideas como tratar de disolver los frutos en agua hirviente, preparar una pasta comestible o quemarlo para inhalar el humo. Después de semanas de intensa experimentación, labor acometida por todos los habitantes de la aldea, se encontró que la mejor manera de consumirlo era disolver los granos molidos en agua caliente. Una vez descubierto el mejor método, los resultados fueron explosivos. Se dice que en esa temporada toda la tribu se mantuvo cuatro días trabajando sin dormir, tiempo durante el cual muchos de los habitantes tuvieron visiones y entraron en posesión de entidades divinas. El gran jefe se vio obligado a prohibir el uso de la bebida para evitar que los aldeanos perdieran el contacto con la realidad. El consumo de café se reservó al inicio para ocasiones especiales, aunque después se permitió su empleo durante la temporada de cosecha, cuando el trabajo se intensificaba, y en la temporada de frío, en que se tomaba solamente en las noches. Aunque se trató de mantener el secreto, pronto se esparció la fama del pueblo que no dormía y que podía hablar con los dioses gracias a una bebida maravillosa. El café también impulsó la creatividad en las artes de la cerámica y la textilería, que se hicieron conocidas en toda la región. Se dice también que era posible reconocer a uno de los habitantes de la tribu Korbu, así como sus textiles y su cerámica, solo por el aroma que tenían impregnado, y que perduraba mucho tiempo después de que hubieran abandonado su pueblo.

Estas son algunas de las historias que he encontrado en la prehistoria, y que comparto hoy. Aún quedan varias para compartir, y que verán algún día. Háganme acordar que queda pendiente anotar los profundos cambios culturales y sociales que ocasionó la invención del jabón y la leyenda que rodea a la invención del juego del detín marín. Pero por hoy lo dejaremos aquí. Buenas noches.

lunes, 2 de enero de 2017

Nada nuevo bajo el sol

El primer selfie stick, 1925
Hace cosa de tres milenios, siglos más, siglos menos, Salomón dijo, escribió y puso en la Biblia para que no se olvide, la frase: “No hay nada nuevo bajo el sol”. Dicen que esta frase se le ocurrió después de escuchar a los juglares del palacio contar los mismos chistes de la época de Enoc. Lo curioso es que desde ese tiempo la cosa no ha cambiado mucho, no sólo porque nos siguen contando los mismos chistes, sino porque hasta ahora nos siguen presentando como la gran novedad cosas que ya existían desde hace mucho. E internet está lleno de cosas que la gente cree que son la gran novedad pero que en realidad existen desde hace mucho. Ya que hoy me encuentro aburrido frente a la computadora, me pongo a demostrar que varias de las cosas que encontramos hoy en internet son mucho más antiguas de lo que creemos.

Los primeros muros de Facebook: En la antigua China del siglo V a.C. aparecieron los “dazibaos”, que eran hojas que cualquiera podía colocar sobre los muros públicos. El dazibao podía tratar cualquier tema y ser escrito por cualquiera. Sobre este papel los vecinos de la ciudad solían colocar también otros papeles con sus comentarios, igual que como se hace ahora en el muro de Facebook.

Los primeros emojiles: nadie me va a negar que los primeros emojiles son los jeroglíficos egipcios que se usaban hace más de cuatro milenios. En ese tiempo, Ptah el egipcio, para avisar que estaba cansado por haber trabajado como un buey, dibujaba en su puerta un buey con un arado y un hombre recostado, tal como lo haría cualquier Juan del día de hoy en el Whatsapp. Y la colección de emojiles de ese tiempo incluía dibujos de papiros, escarabajos, barcos, manos, plumas y todo lo que necesitaba en ese entonces para expresarse.

Los primeros tweets: Desde hace muchos siglos, se han utilizado palomas mensajeras para enviar noticias. Simplemente se amarraba un pedazo de papel a la pata de la paloma y se enviaba para que el mensaje llegue volando a su destino, donde el receptor diría después que esa noticia “me la dijo un pajarito”. Claro que los mensajes no podían ser muy largos, porque la pata de la paloma tiene una capacidad limitada de caracteres que se pueden escribir, pero de todas maneras creo que era más que los actuales 140, así que no me digan ahora que todo progreso es para mejor.


El primer meme: Este no es tan antiguo como los anteriores, pero de todas maneras precede con mucho a la internet. Durante la Segunda Guerra Mundial, apareció escrito en muchas paredes la frase “Kilroy was here”, que pronto fue acompañada de un dibujo simple de una persona asomando. Como con los actuales memes, nadie sabe con seguridad como surgió ni quién fue el creador, pero se hizo popular y los soldados americanos la dejaban dibujada mientras avanzaban por el frente europeo.

Pokemon Go: Lo más moderno que nos ha llegado es el Pokemon donde hay que salir a la calle a capturar bichos. Pues esto lo hacía desde su niñez Satoshi Tajiri, el creador de Pokemon, quien salía con pequeñas cajitas (antecesoras de las pokebolas) a capturar insectos en su pueblo natal antes de mudarse a Tokio, donde la escasez de insectos le hizo buscar una manera de hacerlo usando un Game Boy. Me lo imagino hoy viendo a la gente buscando bichos con su celular y recordando sus viejos tiempos en que llegaba a su casa con sus nuevos grillos, mariquitas y escarabajos aunque los demás niños se rieran de él. Ahora quién se ríe pues.

El primer influencer: A fines del siglo XVIII, Johann Wolfgang  von Goethe escribió el libro "Las desventuras del Joven Werther", que trata de un joven enamorado de una dama que no puede corresponderle. A pesar de hacer un viaje a la capital para olvidar, no solamente no lo logra, sino que a su regreso su amada ya se ha casado con otro. Al final de la novela, Werther se suicida. La novela tuvo un éxito tremendo, a tal grado que muchos jóvenes hacían la peregrinación a los lugares descritos en la novela, se vestían como el personaje principal e incluso hubo muchos casos de suicidio que imitaban el final de Werther. El caso alcanzó tal extensión que se hablaba de la "Werther-Fieber" (Fiebre de Werther) que hacia a los jóvenes melancólicos y potenciales suicidas. Goethe lamentaría el resto de su vida el efecto de esta novela, y el hecho de que muchos de los que se acercaban a visitarle solo conocían esta obra, incluso después de haber escrito "Fausto" y otras obras capitales de la literatura alemana.
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