miércoles, 22 de marzo de 2017

Dédalo


Dédalo era, para los antiguos griegos el prototipo del inventor ingenioso, un Edison de las eras heroicas. Una de las varias leyendas sobre él trata de la construcción del laberinto que le fue encargada por Minos, el rey de Creta. El laberinto construido era de tan difícil salida que se decía que bastaba dar tres pasos dentro de él para perderse irremediablemente. Incluso para Dédalo la salida resultaba tan complicada que fabricó unas alas para él y su hijo Ícaro, que le ayudaba en la tarea.

Una vez que el laberinto estuvo terminado, se colocaron las alas hechas de plumas y pegadas con cera de abejas para salir volando. Dice la leyenda que Dédalo no tuvo mayor dificultad para salir de esta manera, pero Ícaro voló tan alto que el calor del sol derritió el pegamento de las alas y sufrió una caída mortal.
Hoy en día se recuerda solamente al irresponsable Ícaro como el primer hombre que voló, y se olvida a quien sobrevivió a la experiencia. Como suele ocurrir hasta hoy, el fracaso hace más ruido y es recordado más que el éxito y la responsabilidad.

lunes, 13 de marzo de 2017

Sabiduría hervida en agua


En un valle perdido entre la cordillera inaccesible, hay un pueblo en lo más alto de la montaña. En lo alto del pueblo, viven los guardianes de la sabiduría ancestral, los poseedores de los secretos de la vida, alejados de la perversidad de la civilización occidental. Para llegar a ellos se debe recorrer un camino de penitencia y purificación, a cambio de la recompensa de esa iluminación que ha cambiado la vida de quien ha tenido el raro privilegio de poder recibir sus enseñanzas. Afortunadamente, como yo soy amigo de la directora de la agencia de viajes, me hicieron una buena rebaja en el tour. De igual modo llegué muerto al final del camino, cargando mi mochila y mi cámara fotográfica, por no tener plata para alquilar un burro, que me lo cobraban como si fuera a comprarlo.

Al fin llego a la presencia del maestro. Es un anciano que parece tan viejo como las montañas que nos rodean. Su presencia es a la vez imponente y pacífica. Con un gesto me indica que puedo hacer mi primera pregunta. Y yo, que he estado pensando todo el camino en las preguntas que debo hacer, algo profundo y significativo, que parezca que soy una persona inteligente, al momento de la verdad, se me sale la verdadera personalidad:
   - ¿No tendrá un tecito caliente o algo? Porque aquí hace un frío de miércoles...

El anciano debía tener una sabiduría más allá de nuestra comprensión, y una paciencia practicada a través de sus años innumerables, porque no se inmutó con mi pregunta. Haciendo una seña a uno de sus asistentes, hizo que nos traigan un par de pequeñas vasijas de barro con un líquido hirviente.

   - Bebe de esta infusión de hierbas que aclaran la mente e impulsan el espíritu...

La verdad es que el matecito estaba bueno, me calentó el cuerpo y me animó bastante. Ya estaba a punto de preguntarle si tenía un poco de esas hierbas místicas para llevar, cuando empezó a hablar con una voz profunda y pausada. - Estás ahora más en paz contigo y muestras tu verdadero ser, porque el agua caliente revela tu carácter. Tal vez mi alma es a prueba de iluminaciones y revelaciones místicas, porque lo único que le pude responder fue un sincero “¿Qué cosa?

  - La vida y sus problemas, sus pruebas y dificultades son el agua hirviente que da forma a nuestra alma, y nosotros somos como los alimentos que se ponen en esa agua. Algunos son como las papas, que al pasar por el agua se vuelven blandos, otros en cambio, son como el huevo, que salen del agua hirviendo endurecidos. Busca entonces en tu corazón si eres como la papa o como el huevo.

La precisión de la metáfora me dejó anonadado. Nunca había escuchado cosa semejante. Este tipo sí que es sabio, no como esos que con un par de frases sacadas de internet ya se creen profundos. Ante tal demostración de sabiduría sólo había una respuesta posible.

- ¡Qué loco! 

El anciano me miró con una expresión de interrogación. Ahí me di cuenta de que lo anterior era una pregunta que esperaba respuesta, así que hice el ejercicio de imaginación de una olla caliente y yo ahí, metiendo mi alma al fuego lento y viendo qué es lo que sale.

- Maestro, creo que mi alma más bien se parece a las arverjitas, porque se cuece, pero sale más o menos igual, ni más dura ni más blanda... A propósito, toda esta charla ya me dio hambre y sigo con frío... ¿Dónde consigo una buena sopa por aquí?

- Creo, hijo mío, que tú eres una de las pruebas que me envía la vida para templar mi alma... Sigue tu camino y aplica lo que has aprendido hoy. Debes seguir tu camino, es difícil y necesitarás fuerza y voluntad, pero te verás recompensado.

- ¿Y eso que quiere decir?

- Que sigas por el caminito, pasando la curva está el restaurante de mi sobrina, allí te sirven una sopa bien sustanciosa, con su haba y su choclito, y no es muy caro. Ahora vete, que todavía hay mucha cola de gente que quiere mi sabiduría, y acá cerramos temprano...

Cuando regresé a la ciudad, me puse a contar de mi experiencia a mis amigos y conocidos, aplicando las sabias palabras.
- La vida es como la olla de sopa que pones en la candela, y tú eres como la mantequilla, que cuando la echas al agua hirviendo, te deshaces todo y ya no se te vuelve a ver...

sábado, 4 de marzo de 2017

Antes de salir


Recuerdo los tiempos en que para salir a la calle solo necesitaba abrir la puerta y salir a la calle. No era nada complicado. También era tan pobre en ese tiempo que podía dejar la puerta abierta, seguro de que nadie que entrara podría encontrar algo de valor. Ahora, en cambio, tengo que revisar si llevo mis llaves, si la alarma está activada, si la puertas está bien cerrada, si tengo el celular, si el celular tiene la batería cargada, si llevo suficiente dinero, si no llevo demasiado dinero, no me vayan a robar y a llevarse todo lo que tengo. Debo preocuparme también si llevo mis documentos y mi tarjeta de crédito, que nunca se sabe lo que se puede necesitar. ¿Tengo suficiente tiempo para lo que voy a hacer? No es elegante llegar muy temprano y no quiero dejar una mala imagen llegando tarde, por lo que debo calcular exactamente el estado del tráfico, hay una delicada línea entre el hacerse esperar y quedar como una persona impuntual. ¿Llevo ropa adecuada para el frío o el calor? Debo tener cuidado con los cambios de clima. No está demás revisar si estoy bien peinado, podría encontrarme con alguien en la calle y dar una mala impresión, sobre todo ahora que muchos se toman selfies con los amigos que se encuentran. ¿Qué más me faltaba? ¡Ah, sí! Olvidaba los audífonos del celular, me puedo entretener en el camino escuchando música, y además es la única manera de escuchar las llamadas en el estruendo de la calle. Sí, antes era mucho más fácil salir a la calle.

miércoles, 22 de febrero de 2017

Freud en Opatambo


Dicen que para ser famoso e importante uno tiene que nacer en el lugar adecuado. No crean en todas las historias que se cuentan de aquellos que nacieron pobres y luego llegaron a ser grandes hombres, porque hasta para nacer pobre y triunfar uno tiene que nacer en el lugar correcto. Yo podría contar la historia de gente que he conocido y que habría sido famosa si hubiera nacido en un país donde sus talentos sean reconocidos, en una ciudad donde se le hubieran podido dar las facilidades. 
¿Han oído hablar alguna vez de Parmenio Uchupampa? Era un hombre que nació con la habilidad de descifrar mensajes secretos, su facilidad para descubrir claves y encriptaciones no ha sido nunca igualada y tal vez no lo sea nunca. Uno pensaría que con tal habilidad Parmenio estaría en la NASA identificando transmisiones extraterrestres, o en algún organismo internacional descifrando mensajes en clave del enemigo, o creando sistemas de seguridad imposibles de hackear. Pero no, Parmenio Uchupampa nunca salió del pequeño pueblo en el que nació, nunca pasó de la escuela primaria que era lo único que se enseñaba en su pueblo, nunca dejó de trabajar la tierra y en lo único que usó sus habilidades fue para que no lo engañen a la hora de vender los productos de su chacra o cuando compraba fertilizantes e insecticidas. Nunca llegó a ser descubierto por nadie, no llegó siquiera a una ciudad grande y murió sin que él mismo supiera que tenía ese don. Por eso es que su nombre es ignorado entre los grandes de la historia, Triste pero cierto.

Pero algunos nombres sí llegan a ser conocidos, aunque su fama solo trascienda el ámbito local, como Segismundo Froy, que es el nombre con el que nació nada menos que Sigmund Freud en el humilde pueblo de Opatambo, del cual ya he hablado antes. Yo sé que me dirán que Freud no nació por aquí, que era un judío austriaco y que estoy diciendo tonterías. Pues yo tampoco tengo muy claro el asunto, no sé si es una reencarnación o una vida paralela, lo único que tengo claro es que Segismundo Froy nació en Opatambo y que inventó el psicoanálisis, el que no me cree, puede preguntar en su pueblo, que allá era muy conocido, por lo que a continuación voy a dar más detalles, porque yo no miento y lo puedo probar:

Segismundo nació como dije, en Opatambo, que es un pueblito colgado de una montaña en lo más profundo de mi país, en un paisaje no muy diferente al de los Alpes de Austria, como para no ir muy lejano de lo del origen austriaco. En su niñez no era raro encontrarlo detrás del mostrador de la única farmacia del pueblo, propiedad de su padre, donde demostró habilidad para el oficio. En los pueblos pequeños alejados de todo, el farmacéutico debía tener varias habilidades. Ya que el único médico que había repartía sus consultas en varios pueblos y la falta de caminos hacía que las medicinas más simples tardaran en llegar, el padre de Segismundo hacía de médico, dentista, herbolario y veterinario, todo ello asistido por su hijo, quien demostraba talento y entusiasmo por la investigación de hierbas medicinales. Sus investigaciones sobre el uso de la coca como anestésico lo hicieron famoso en el pueblo y aún en los pueblos de la región. Aparte de esto su carácter abierto y simpático ganaba la confianza de la gente, que acudía a contarle sus problemas con la esperanza de que él ayude a solucionarlos. Fue Segismundo el que estableció por vez primera la relación entre los sueños y el estado de ánimo de las personas. La gente del pueblo consideraba divertido contarle a Segismundo lo que había soñado la noche anterior, que así logró escribir su primera obra, El Tratado de Interpretación de los Sueños, con toda una sección dedicada a los sueños provocados por una mala digestión, ignorada en las ediciones europeas, y que era tan completa que podía determinar qué sueños provocaba un pescado mal cocinado, demasiados frejoles o una borrachera con chicha de jora. Por supuesto, el médico del pueblo (quien repartía sus consultas entre varios pueblos y solo atendía en Opatambo una vez a la semana) rechazaba tal doctrina calificándola de simples invenciones, lo cual no disminuyó la popularidad de Segismundo.

En el local de la farmacia, que ahora regentaba tras la muerte de su padre, seguía interesado en escuchar a la gente. Ya que la gente parecía liberarse de sus problemas después de contar todo libremente, colocó un cartel en la farmacia de “Me alquilo para escuchar sus problemas”. El servicio se hacía en un cuartito privado con un diván para que la gente se sintiera cómoda mientras contaba sus cosas mientras él apuntaba lo más interesante en su libreta. Es de esta manera que se creó el psicoanálisis. La relación entre los problemas psicológicos y los traumas de la infancia siempre fue clara para él, ya que en un pueblo tan pequeño conocía toda la vida de sus clientes y no hacía falta preguntar demasiado. Para lo que necesitaba el consultorio privado era para las confesiones sexuales, de lo que obtenía las relaciones de estas con los problemas actuales de la gente. Su nuevo libro sobre el psicoanálisis causó un gran impacto debido a que los ejemplos que usaba para apoyar sus teorías demostraban también que la mitad del pueblo engañaba a la otra mitad del pueblo y viceversa. Esto hizo que sus teorías fueran rechazadas y se viera obligado a huir del pueblo rumbo a la capital.

Mientras se trataba en la capital de la tos de fumador que había traído de su pueblo (y de la cual falleció pocos años después), introdujo su método en los hospitales de la capital, donde fue muy controvertido al tildársele de excusas para que los médicos se queden conversando con los pacientes y argumentar que solo era una forma de enterarse de los chismes más calientes, ocupación ésta muy popular en Lima. Es por esto que cuando llegaron al Perú los más famosos psicólogos para presentar los nuevos avances en materia de psicoanálisis, fueron ignorados, tales avances eran ya conocidos en Lima gracias a la labor de Segismundo Froy.

Como dije, esto me lo contaron en su pueblo, que Segismundo Froy nació en Opatambo, inventó el psicoanálisis y que el otro, el austriaco, era un seudónimo para que la gente de Europa le crea y sus ideas tengan validez, como la tienen hasta hoy. Es que para ser famoso e importante uno tiene que nacer en el lugar adecuado.

lunes, 13 de febrero de 2017

Adopta un peluche


Todos los años, en estas fechas, se incrementa el comercio de regalos por el día de los enamorados, y a la semana siguiente, los botes de basura se llenan de los restos de estos regalos: papeles de regalo, cajas de chocolates vacías, flores marchitas. Para gente como yo, que busca simbolismo en todo, estas cosas me hacen pensar si es que el regalo dura más que el sentimiento. ¿Cuántos amores se habrán marchitado antes que las flores? ¿Realmente valía la pena aquello que venía envuelto en papel de regalo? Tal vez si, tal vez no. El que la mayoría de los regalos por San Valentín tengan una vida efímera debería decirnos algo. Pero para cada mayoría existe una minoría correspondiente, y en este caso son los muñecos de peluche. Estos son más duraderos, y como descubrió una de mis amistades, más difíciles de desechar.

El caso es que un día aparecieron en su habitación dos peluches. Ella, que nunca había sido muy afecta a estos muñecos, se sintió extrañada al principio, hasta que pudo hablar con su hermana mayor al siguiente día. Sí, los peluches eran de ella, que había terminado con su enamorado y estaba en proceso de deshacerse de todo cuanto le recordara a él. Los muñecos no eran feos, así que aceptó quedárselos. Al fin al cabo, en ese tiempo era menor y no había tenido nunca a nadie que le hiciera este tipo de regalos.
Poco a poco se fue encariñado con uno de los peluches, lo que molestaba a su hermana cada vez que visitaba su habitación, así que una noche en que estaba especialmente sensible, lo escondió en su mochila del colegio. Así fue como inopinadamente, sus compañeras de clase vieron el peluche y pidieron la historia, creyendo que tenía un enamorado. Cuando contó la historia real, hubo un murmullo de incredulidad que fue disminuyendo hasta que sus amigas aceptaron la verdad. Entonces ocurrió otro fenómeno. Algunas compañeras decidieron hacer lo mismo y donarle sus propios peluches, símbolos de amores rotos. Al cabo de pocos meses la habitación de mi amiga estaba llena de peluches regalados, a quienes llamaba “mis huerfanitos”, nombre muy propio para los juguetes abandonados por una pareja que se separa.

Ya en la universidad, seguía siendo conocida como la que adoptaba peluches que quedaban sin hogar. Algunos de ellos eran de jóvenes que al crecer decidían deshacerse de sus juguetes infantiles, pero la gran mayoría seguía siendo producto de rompimientos amorosos.

La colección en ese tiempo ya había rebasado su habitación e invadido la sala y el cuarto de su hermana mayor, que para entonces ya había abandonado el hogar paterno, cuando tuvo que afrontar la decisión que muchos habían augurado desde hacía tiempo. Esta vez los peluches rechazados eran suyos. Ella era ahora quien tenía muñecos de peluche que le recordaban a quien ya no quería. Y su enamorado, al ver la colección, había sido generoso regalando bellos peluches. Fue entonces que inició su tradición anual de regalar peluches.
La primera vez llevó una gran bolsa llena de peluches a un barrio pobre como parte de una actividad social de un grupo del que formaba parte. Los niños estaban felices y no les importaba el hecho de que muchos de ellos tenían un corazón con frases del tipo “Te amo”. Pero los peluches le seguían llegando. En ese tiempo fue en que la conocí. Al ver en su casa la variopinta colección le pedí que me contara alguna de las historias detrás de los peluches. Pero ella no conocía ninguna. Los que regalan un peluche no quieren hablar de ello, me explicó. El regalar implica deshacerse de los recuerdos, quemar una etapa. Si no los recibiera terminarían en la basura. Apenas podía decirme algunas cosas. Este oso me lo dio una amiga cuando su compañera de cuarto se mudó y lo dejó abandonado, este me lo dio una mujer que no conocía, simplemente se acercó a mi, me preguntó si era yo quien adoptaba peluches y me lo entregó, este me lo dio una amiga, pero solo me dijo “tú ya sabes por qué te lo estoy dando”. Todos los peluches son huérfanos, y yo les doy asilo, fue la explicación.

Conversando con ella, llegamos a la idea de que pondría un aviso en el trabajo anunciando la campaña “Adopta un peluche”. El día designado llegó con su enorme bolsa de muñecos y encontró un nuevo hogar para casi todos. El más grande, un oso que podía sentarse en un sillón como si fuera una persona, lo llevó solo por foto, pero también encontró un nuevo dueño. A instancias de ella, también recibí un pato, un perro y un oso, que no duraron mucho antes de ser adoptados igualmente por niños que llegaron a mi casa y se fueron felices con su regalo. Desde entonces he recibido también en calidad de asilo un par de peluches abandonados, los que he vuelto a regalar poco después. Nada como mi amiga, que sigue hasta el día de hoy recibiendo y buscando hogar a peluches huérfanos y que por más que lo intenta, no puede vaciar su casa.

Esta es la historia de San Valentín de este año. No sé si es una historia de amor, es más bien una historia de segundas oportunidades. Y todos nos merecemos una.

miércoles, 8 de febrero de 2017

Mil maneras de matarte


- ¿Te vas a comer eso?
- Claro que sí ¿Por qué?
- Tiene colesterol, produce cáncer, te vas a morir si no te cuidas...
- No creas todo lo que te dicen o que te mandan por internet, que matarse uno mismo es más difícil de lo que la gente cree. Y te lo digo yo, que he puesto mi vida en peligro innumerables veces sin ser una persona arriesgada ni un adicto al peligro. Sin ir más lejos, yo no necesito que me manden cadenas en Facebook para saber cómo se hace todo lo que comemos, y no hay alimento que se salve, si crees que dejando de comer carnes y grasas te salvarás, lamento decirte que los vegetarianos también se mueren, se enferman y les da cáncer. Así que si de todas maneras he de morirme, por lo menos disfrutaré un poco. Y puedo contarte cómo se producen esos vegetales que comes, para que se te quiten las ganas de comerlos.
- O sea que quieres morirte...
- No es cuestión de querer, sino que es algo inevitable, y ahora todos los días nos enteramos de algún nuevo peligro, de que algo que creíamos inocuo provoca alguna terrible enfermedad, hasta que descubrimos que no hay actividad que no nos lleve tarde o temprano a la muerte.
- Pero no es lo mismo morirse antes de tiempo...
- Nadie sabe cuándo va a morirse, así que nadie sabe si murió antes o después, simplemente se muere. Y como te decía, te puedo decir todas las veces que arriesgas tu vida a diario, observa:

Cada vez que te levantas de la cama, debes verificar cuántas horas has dormido, si duermes menos o más horas estás acortando tu vida, como lo demuestran los más recientes estudios. Al ducharte, revisa las etiquetas de tu jabón y tu champú para ver si no tienen elementos cancerígenos. No tomes agua del grifo, que contiene bacterias y metales pesados que los filtros no detienen. ¡Y cuidado al salir del baño, que un resbalón mal dado te golpeará la cabeza matándote al instante. ¿Que ya es hora de desayunar? La leche y el café son dañinos, y los cereales provienen todos de plantas transgénicas, ni pienses en tomarlos. Solo nos quedaría tomar jugo de frutas, pero con cuidado, que la frutas no hayan sido regadas con aguas contaminadas ni su cultivo se haya hecho con fertilizantes sintéticos y aplicando insecticidas, que todo eso acabará en tu cuerpo envenenándote lentamente. Y de todas maneras no podrás evitar los preservantes y colorantes que contienen.

Ya saliste de tu casa, así que debes tener cuidado con el tráfico. Las estadísticas dicen que los accidentes fatales ocurren en un radio de 5 km de tu casa, pero tampoco te alejes muy rápido, porque la velocidad es la principal causa de accidentes. Trata de no respirar en la calle, que la contaminación en las calles produce enfermedades respiratorias, y protégete de los rayos ultravioleta que causan daños a la piel. Si llegaste con vida a tu lugar de trabajo, no cantes victoria, pues no estás a salvo. Cuídate del aire acondicionado, la recirculación del aire produce el contagio de enfermedades, y el cambio de temperatura ocasiona daños pulmonares, La oficina es una trampa mortal esperando atraparte, los químicos usados por la impresora son altamente venenosos, los insectos microscópicos que viven en las alfombras y los químicos utilizados en la fumigación están allí para dañarte. El trabajo en una computadora te expone a la radiación y a daños en la vista, la mala postura y las horas sentada te cobrarán la factura con dolores musculares mas temprano que tarde.
Ya llegó el mediodía. ¿Has pensado alguna vez en lo que te dan el comedor de la empresa a la hora del almuerzo? Ellos no tienen tanto cuidado como tú al escoger los alimentos.Y de nada sirve que lleves tu propia comida. Almacenar durante horas la comida en tu lonchera hace crecer a los microorganismos. A propósito ¿Te he mencionado la cantidad de gente que ha muerto atragantada por la comida? Mejor vuelve al trabajo.

Y no importa el trabajo que hagas, serás víctima del stress y de las enfermedades ocupacionales, el reumatismo, el síndrome del túnel carpiano o la hipertensión. Solo te queda rezar para que el día termine pronto.

Al fin terminaste tu trabajo y regresas a tu hogar, pero antes debes cuidarte de lo insegura que es la ciudad. A esta hora crece la cantidad de asaltos, robos y asesinatos, y se pone  peor conforme se acerca la noche.
Llega la noche y quieres salir a divertirte, y te maquillarás con productos cancerígenos, para luego elegir a qué peligro te expondrás. Puede ser el alto volumen de la música, daños musculares por los bailes de moda, el alcohol o el humo del tabaco, que respirarás aunque tú no fumes.

Al final del día solamente quieres dormir, y hasta en eso has de tener cuidado. Mucho gente ha muerto mientras dormía por atorarse con su propia saliva, un paro cardíaco o una fuga de gas inadvertida. Aprovecha en tener felices sueños, porque esta noche puede ser tu última. Y si has sobrevivido al día de hoy, no importa, mañana está también lleno de riesgos.

- ¿Sabes qué? Ya me quitaste él hambre...

- Qué bueno, porque la obesidad conduce a la muerte a la larga, verás, te contaré que...

lunes, 30 de enero de 2017

Tan parecido a la vida


Hace unos días decidí que ya era tiempo de pasar mis días en tranquilidad, dedicarme a las tareas caseras y mirar televisión. Así que compré una bolsa de papitas fritas para disfrutar del rato. Al abrirla descubrí que las papitas estaban todas rotas y quebradas, en nada semejantes a lo que se veía en el envoltorio. Desde entonces busco una bolsa de papitas que no esté destrozada por dentro. Tan parecido al amor.

...
Estoy esperando el bus solo en el frío de la calle. Ya llevo veinte minutos bajo un cielo gris cuando al fin veo el bus en la lejanía. Por un instante me alegro de poder llegar a mi destino, solo para ver pasar el bus sin detenerse en mi paradero. Tan parecido a mi suerte.

...
Veo el vídeo de la fiesta del fin de semana y solo entonces me doy cuento que debo enfrentar la realidad de que nunca he sido un gran bailarín y que en realidad mis amigos se han estado riendo de mi todos estos años. Tan parecido a mi vida.

...
En la playa, cuando estoy de lo más tranquilo en el agua, viene una ola traicionera que me revuelca y me deja mareado y vomitando agua salada. Tan parecido a la vida.

...
En el trabajo descubro que la realidad no se parece en nada a lo que me enseñaron en la universidad, ni siquiera a los libros o a los cursos que he seguido sobre mi carrera. Es como ese examen que todos hemos pasado alguna vez, en donde las preguntas no se parecen en nada a lo que hemos estudiado. Tan parecido a la vida.

...
Si yo fuera dado a las metáforas, diría que la vida está tratando de decirme algo.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...