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sábado, 18 de diciembre de 2010

Historias mañaneras


Todas las mañanas sufro de un caso de doble personalidad entre mi yo responsable y mi yo tonto, que va más o menos así:
- ¡Levántate, ya es hora!
- ¿Tan temprano? ¡No jorobes, hombre, que recién agarraba viada con el sueño!
- ¡Vamos, que hay que chambear! ¿O tú crees que la plata te la regalan?
- Nadie se va a morir si llego un poquito tarde...
- ¡O te levantas o te hago ir otra vez sin desayuno!
- ¡Pucha que eres cargoso! ¡Ya! ¡Ya me levanté! ¿Contento?
- No, a menos que pretendas ir a trabajar despeinado y en pijama...
- Te diré que ganas no me faltan... Pero, en fin... De algo hay que vivir...

De ahí en adelante, mi yo inteligente toma el control hasta la noche en que regreso a mi casa, cuando mi yo tonto nuevamente sale a flote y de vez en cuando escribo estas tonterías sin sentido...


Y ahora, un cortipegado de yapa sobre el mismo tema, para el post no me salga tan cortito:

Buenas

Estás dormido.

Te despiertas y miras el reloj. Dice que son las 4:00 pm. Te levantas para abrir las cortinas y saludar a los pajarillos, a las nubes, al sol, a la vida.

Estás frente a la ventana, sonríes, abres rápidamente las cortinas y la madrugada te da una bofetada al mismo tiempo que te dice:

- "Eres un tonto, son las 4:00 am."

(Esto salió de: http://bailandoconmivirginidad.blogspot.com/2010/02/buenas.html)

viernes, 6 de noviembre de 2009

Cuentame una tontería

Esta vez tenía ganas de contar una de esas historias tontas que suelo poner aquí. Esta vez se trataba de un hombre a quien le diagnosticaron doble personalidad, lo sometieron a tratamiento durante años y luego lo internaron en un establecimiento psiquiátrico. La historia seguía contando todas las tribulaciones de nuestro héroe y los vanos intentos de los médicos por curar su extraña condición. En un final inesperado, mucho tiempo después se descubrió que su caso no era de doble personalidad, sino que se trataba de dos hermanos gemelos. 
Como historia era buena, sin duda, pero ya llevo bastante tiempo tratando de escribirla sin éxito alguno. Así que, ante la falta de un buen post para esta semana, hoy he decidido declararme falto de talento para redondear esta historia, así que en su lugar pondré una canción de Luis Eduardo Aute, la que da título a este post:





Creo que ha sido una buena decisión, al final de todo.

martes, 18 de agosto de 2009

Carta a mi doctor


Estimado Doctor,
Le estoy enviando este correo para no tener que verlo personalmente. Es que he decidido que ya no voy a ir a su consulta, y si se lo intento decir personalmente, sé que encontrará usted una excusa para tener que seguir asistiendo a sus sesiones, y encima me cobraría por esta última visita.

Así, pues, verá usted que mis motivaciones, en este caso son estrictamente económicas, lo que demuestra mi total cordura en este momento, pues sabido es que a los locos no les preocupa el dinero.

La razón por la que he decidido abandonar el tratamiento es que me he dado cuenta de que no hay nada malo en mí. Note usted que no digo que yo esté sano o que esté curado. ¡Y que Dios me libre de ser llamado una persona normal! Nada está más fuera de mis expectativas, y me horrorizaría ser igual a los demás. No soportaría la idea de ver a las personas diciendo cuando esté completamente curado ¡Pero que persona tan igual a las otras!

Defiendo, pues mi originalidad. La originalidad es antes una virtud que una enfermedad, y a ella me aferro.

Comprendo que usted se sentirá mortificado por esta despedida, pero mi idea es firme. Sé que sus excusas para conservarme como paciente, aunque llenas de racionalidad, esconden el trasfondo del temor a perder un cliente habitual que le paga casi siempre con puntualidad y que por ello se ha convertido en parte vital de su presupuesto, habiendo tantos Napoleones que prometen pagarle con bonos de la República Francesa.

Por todo esto, usted pensará seguramente que no pienso curarme, y estará en lo cierto. Es que desde que sigo el tratamiento, mi, digamos, calidad de vida, se ha ido deteriorando progresivamente. Las diversiones mundanas ya no me atraen, mi audacia se desvanece y solo queda de mí un ser racional, pensante, y para nada simpático a la sociedad. Mis amigos extrañan esos arranques que me convertían en el alma de las fiestas y que labraron la reputación con la que llegué por primera vez a su consulta. Pero yo no logro recordar esos episodios, dirá usted, y estará en lo cierto. Pero estos episodios causaron un efecto en los que me rodean que ya se ha perdido, gracias a su efectivo tratamiento.

Desde que tomé conciencia de ello, he tratado de invocar a aquella personalidad nuevamente, con el fin de recuperar algo del tiempo perdido, pero ha sido inutil, mi otro yo ya no me acompaña, no contesta mis llamadas, ni mis mails, e incluso parece haber desaparecido de su perfil de Hi5.

Antes que ocurra lo mismo con mi personalidad artística, mi yo infantil, mi yo amable, y antes que todos los demás yos se desvanezcan en los vericuetos de mi cerebro, decido dejarlo a usted, antes de quedarme solamente como el yo gruñón, burgués y adicto al trabajo, ese yo que usted me hizo creer que sería el único aceptable socialmente.

Además, debe considerar usted las ventajas terapéuticas de mi condición: nunca estaré solo, siempre tendre más de una sola opinión en mis decisiones, y si alguien decide matarme, será culpado de homicidio múltiple. Es por ello que decido alejarme de su consulta. No lo considere como una derrota personal. Considérelo más bien como un triunfo mío en mi lucha contra aquellos que quieren un pueblo que piense siempre igual.
Nos despedimos de usted,

Su paciente.

domingo, 18 de noviembre de 2007

Un Caso de Esquizofrenia



Tal como lo hago una vez por semana, me siento al teclado dispuesto a escribir una nueva tontería para la treintena de lectores que tiene este blog, según el contador de visitas, cuando aparece mi otro yo, el inteligente, el pesimista, el otro.

- ¿Qué haces?
- Bueno, trato de escribir un post para esta semana...
- ...Y no se te ocurre nada ¿verdad?
- Eh.... Es cierto.
- Lo sabía... Todas las semanas es lo mismo, ¡Pero nunca me pides ayuda!
- Es que... tú sabes, estas son tonterías, no un lugar para pensar...
- Ya te lo dije, estás desaprovechando tu oportunidad de hacer algo trascendente, podrías ser una voz crítica que sea reconocida.
- Pero...
- ¡Déjame a mí! Hoy escribiremos sobre los impactos del TLC sobre la economía...
- ¡No! Es que yo pensaba escribir sobre... ¡Los que escriben cadenas en los billetes!
- ¿Estás loco? Escribiremos sobre cómo el orden económico mundial destruye el planeta.
- Perdona, pero eso no es un tema bonito...
- ¿Quieres tener más gente leyendo tu blog? ¡Entonces debes escribir sobre los temas de actualidad!
- Pero si el otro día hice un post sobre el jalohuin...
- ¡Y me dió vergüenza verte caer tan bajo! ¡Además se escribe Halloween!
- Pero...
- ¡Mira los rankings de los blogs! ¡Los de análisis político son los más leídos y respetados!
- Pero yo no quiero...
- ¡Yo te voy a enseñar como se hace! ¡Trae para acá el teclado!

Estimados lectores:

El día de hoy comienza una nueva etapa en este blog, donde trataremos con elegancia y lucidez los temas de actualidad, sin tapujos ni obligaciones ideológicas, solamente expresando la verdad y el pensamiento lógico de manera clara y conjcfdb vscd¡AU!

Ufff, por poco mi yo inteligente toma posesión del blog. Por ahora está noqueado y amarrado. Trataré de mantenerlo lejos del teclado. Pero no será fácil. Con razón dicen que el precio de la libertad es la eterna vigilancia. Esto demuestra que de vez en cuando los tontos debemos tomar acciones drásticas para mantenernos lejos de la seriedad del mundo.

Hasta la próxima semana.
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