lunes, 21 de diciembre de 2015

El año en que prohibieron a Papa Noel

Esta es, niños del mundo, una historia verdadera que ocurrió en mi país hace ya muchos años. Yo era niño entonces, pero me acuerdo bien de esa época en que se prohibió a Papa Noel. En ese tiempo mis preocupaciones eran sobre todo jugar con mis hermanos y estudiar las primeras clases de primaria. También leía mucho, todo lo que caía en mis manos. Así fue que en diciembre uno de los avisos navideños que empezaba a poblar los diarios, indicaba que ya no había Papa Noel. La verdad es que en ese momento no me preocupó tanto, en mi casa los regalos los traía el Niño Dios, a otros se los traían lo Reyes Magos no en Navidad, sino el 6 de enero. No desconocía, sin embargo, la historia de Papa Noel. A pesar de la prohibición, en la televisión expropiada por el gobierno emitían todavía la historia de Rodolfo, el reno de la nariz roja, la película del Milagro en la Calle 34, además de una versión del Principito con marionetas que me gustaba mucho ver. Pero quedó la curiosidad del por qué ya no había Papa Noel. Creo que fue mi padre quien me explicó que era una orden del gobierno. El hecho quedó registrado sin demasiados detalles (había una fuerte censura periodística) en una popular revista de la época que se compraba en mi casa y que reproduzco aquí.


En ese tiempo vivíamos bajo el Gobierno de la Junta Revolucionaria de las Fuerzas Armadas que ya había prohibido a Supermán, al Pato Donald, a Condorito, a Corín Tellado y a otros representantes del imperialismo que contaminaban la mente de los peruanos. Aún desde mi corta edad, consideraba eso como una tontería. Y ahora prohibían la entrada al país de Papa Noel. Tal vez un venerable anciano que trae regalos a los niños pobres que se han portado bien era una idea demasiado revolucionaria para los defensores de la pureza ideológica izquierdista, que nos llenaban de imágenes de un Tupac Amaru disfrazado del viejito que salía en las bolsas de avena Quaker.

Yo me imaginaba a las fuerzas armadas en estado de alerta vigilando las fronteras y con orden de disparar a cualquier trineo con renos voladores que tratara de entrar a nuestro país. Los aviones partirían de las bases aéreas con los radares programados para detectar viejitos gordos violando nuestro espacio aéreo. Mientras tanto, en tierra, la policía buscaba a los cómplices de la banda internacional de los Papa Noeles, reconocibles por el traje rojo y una bolsa llena de juguetes cargados con ideología norteamericana. Recuerdo que una tienda trató de burlar la prohibición disfrazando a Papa Noel con poncho y un chullo rojo, y llamándolo Taita Noel, pero la idea no funcionó y los censores detectores de penetraciones imperialistas los prohibieron también. Papa Noel se convertiría entonces en un movimiento clandestino dedicado a dar regalos a quienes lo merecían. 

Los padres instruirían a sus hijos: “Si te preguntan por ese juguete, diles que lo compraron tus padres, pero tú ya sabes de quién es”. La contraseña secreta de frotarse la nariz con el dedo era la señal acordada de un juguete traído por uno de los activistas de la rebelión subterránea de los Papa Noeles.
La prohibición no serviría de nada, porque la Navidad pertenece a los niños, y los niños no saben de política, ni de imperialismo, y el color rojo del comunismo se confunde con el color del traje de Papa Noel.

La prohibición duró pocos años. La Junta Revolucionaria Segunda Fase se declaró incapaz de implantar el socialismo y de resolver los problemas del país y declaró el regreso de la democracia. Con el nuevo gobierno regresaron Supermán, el Pato Donald, Condorito y todos aquellos que fueran expulsados esa vez. También regresó Papa Noel, más gordo, más barbudo y más jojojó que nunca, ahora con un nuevo nombre, se hacía llamar Santa Claus y hablaba con acento extranjero. Desde entonces no es raro encontrarlo en la puerta de las tiendas, sentado en un sillón e invitando a los niños a tomarse una foto con él y entregando a los padres volantes con las ofertas de las grandes tiendas de departamentos.

Ahora, viendo la comercialización salvaje y a la gente que compra regalos inútiles que anuncia la televisión, todo ello con Santa Claus como excusa, me pregunto si no habrán tenido algo de razón los que trataron de prohibir a Papa Noel. No era la forma, pero la idea tal vez no estaba tan mal. Ya los niños no esperan regalos del Niño Dios, ni de los Reyes Magos, y los juguetes ya no son de madera. Tal vez ya mi niñez ha quedado demasiado atrás.

viernes, 4 de diciembre de 2015

En un lugar de la blogosfera

En un lugar de la blogósfera, de cuya dirección IP no quiero acordarme, vivía no ha mucho tiempo, un hidalgo de los de lanza en astillero. Los ratos que estaba ocioso, se daba a leer blogs con tanta afición y gusto, que en ello se le pasaban las noches de claro en claro. Y así, del mucho leer y poco dormir, se le secó el celebro de manera que vino a perder el juicio. Y vino a dar en la más original locura que jamás dio loco alguno en el mundo, y fue que le pareció conveniente y necesario hacerse bloguero al uso de los grandes caballeros de la antigüedad, y salir a la blogósfera a consolar viudas y deshacer entuertos.

Luchó contra gigantes que resultaron ser odres de vino o molinos de viento, liberó prisioneros que resultaron ser criminales, fue engañado por poderosos que le hicieron creer que era bien tratado, igual que en los grandes blogs que leía, pero que en realidad se estaban riendo de él. En varias ocasiones terminó apaleado, manteado, o simplemente convertido en objeto de burla, pero nunca cejó en su empeño de llevar la fantasía a un mundo cada vez más prosaico, lleno de twitters y copypastes.

Y fue tanta su locura, que cuando regresó a su vida normal, vencido y obligado a quedarse, enfermó de tal guisa que el mal lo llevó a la muerte al poco tiempo. Fue llorado entonces por su familia y sus amigos, que reconocieron que a pesar de su locura, nunca había hecho mal a sabiendas, y que era inteligente y discreto en todas sus demás cosas.

Ese pobre hidalgo, afortunadamente, no soy yo. Y con el fin de evitar que esta historia se convierta en la mía, he decidido darle un descanso a este blog por un tiempo, que se convertirá en mis merecidas vacaciones.


La razón, en verdad, es que desde hace ya tiempo me ha estado costando cada vez más trabajo inspirarme para hacer uno de los posts que han estado leyendo, lo que noto releyendo mis antiguas publicaciones, que encuentro ya sin el brillo que tuvieron historias anteriores. Ya he liberado todas las historias que pude, y solo me han quedado algunas ideas que no pasaron del título. 

Por eso tomaré un poco de distancia antes de convertirme en un pobre remedo de lo que fui hace tiempo. Para aquellos que no quieran extrañarme, estoy reciclando viejas historias en mi página de Facebook, junto con tonterías gráficas que pide este nuevo medio. Mi página en Twitter se actualiza también de vez en cuando, a ellas acuda el lector curioso. 

No quisiera que este fuera un punto final, sino unos puntos suspensivos. Tal vez vuelva, con otras ideas, tonterías y alusiones a los Beatles. 

Hasta quién sabe cuándo.

El Tonto de la colina.

jueves, 26 de noviembre de 2015

Problemas


- Maestro, tengo un problema y no sé cómo resolverlo...

- No debes preocuparse, mi joven discípulo. Es mentira que los problemas tienen solución. Lo que la gente hace en realidad es ignorarlos hasta que desaparecen por sí mismos. Si acaso el problema no se soluciona solo, el hombre crea otro problema que haga olvidar al primero, iniciando el ciclo otra vez. Claro que existen casos en que el problema no se soluciona solo, sino que algunas veces (solo algunas veces) este crece, entonces los hombres creamos problemas menores para distraer la atención mientras se finge buscar una solución. Así el problema crecerá, se multiplicará o se sumará a los ya existentes hasta que ninguna acción sea efectiva o siquiera posible. Este es el momento de abandonar todo y empezar de nuevo en otro lugar donde nadie nos conozca. Los problemas que hemos dejado atrás se convertirán en problemas de otra persona, pero al mismo tiempo, cuando empezamos de nuevo en otro lugar, encontramos los problemas que dejó aquel que huyó antes de que nosotros llegáramos.

Ya que todos hacemos lo mismo, poco a poco el mundo se va llenando de problemas hasta que ya no hay lugar a dónde escapar de ellos, los problemas se hacen tan grandes que intimidan a la voluntad más valiente y desaniman cualquier acción, tal como lo ves en la época en la que vivimos hoy, Los hombres, al ver todo tan mal, creen que todo está perdido y piensan que el mundo se está acabando. Tal vez esto sea cierto, ya que al fin y al cabo, los problemas son una invención humana. Las cosas no poseen voluntad y los animales desconocen los problemas, al menos aquellos que no pueden resolverse usando otra cosa que el puro instinto o el simple pasar del tiempo.

La historia misma nos dice que los problemas son la razón de ser del hombre. Adán y Eva vivían tranquilos en el Paraíso, en un mundo perfecto y sin problemas, que no tardaron mucho en arruinar, porque Dios instaló en el hombre la capacidad de crearse problemas, tanto como su incapacidad de resolverlos. Fue con la expulsión del Paraíso cuando nuestros primeros padres se convirtieron finalmente en humanos, mortales y falibles, y empezaron a crear problemas que resolvían creando otros en el camino. Porque no existe problema tan simple que tenga una solución absoluta, todo arreglo es temporal y toda solución llega preñada de nuevos problemas.

Una vez aceptada la imposibilidad de la solución de los problemas, nuestra vida transcurrirá más simple. Es lo que la sabiduría popular expresas con el dicho "No hay mal que dure cien años", el cual también encierra una falsedad, pues los males (o los problemas) son abandonados, como ya dije, después de un tiempo, o se vuelven una costumbre y se les acepta tal como son, con lo que se deja de considerarlos un mal.

Ahora ¿Cuál es tu problema?
- No es nada, maestro...
- Muy bien, mi discípulo, ese es el espíritu.

(Texto tomado de las conversaciones de Abu Navid)

jueves, 19 de noviembre de 2015

Cuentos capitalistas


El náufrago lanzó decenas de botellas al mar con mensaje pidiendo que lo rescaten y nunca vio a nadie. En la última botella, envió la ubicación de la isla diciendo que allí había un tesoro. Lo rescataron al día siguiente.

...

Él no se consideraba un avaro ni un capitalista. Nos decía a todos que lo suyo era coleccionar monedas y billetes. No importaba que las monedas y billetes tuvieran la misma denominación, con pocas variaciones. Para demostrarlo nos hablaba de cada billete como si conociera su historia, Cada marca y cada arruga mostraba su procedencia, nos decía. Muchos dicen que el dinero habla, pero nadie sabe escucharlo como yo. Miren este billete, tiene una pequeña gota de sangre, su dueño fue asesinado por este billete y unos pocos más. Este otro pagó el silencio de un secreto vergonzoso, aún se ve que se dobló mucho para ocultarlo al ser entregado con miedo. Este está casi nuevo pero está doblado y sucio. Fue parte del dinero fácil obtenido por una persona inescrupulosa, que en una noche de juerga lo arrojó en actitud desafiante, se ve la huella de alguien que lo pisó en su afán por recogerlo. 
Antes de pagar su cuenta, derramó algo de licor sobre el billete con el que pagaría. Quien reciba este billete después de mí, tiene derecho a saber lo que pasó aquí hoy, nos dijo.

...

Solía recordar aquellas épocas en que era joven y no tenía un centavo. En aquel tiempo luchaba contra la desigualdad en calles y plazas. Quién diría entonces que se haría rico vendiendo camisetas del Che Guevara. Hoy es el intelectual de izquierda que acepta el libre mercado.

...

Aquel desinteresado investigador inició una campaña de recolección de fondos para financiar un estudio que demuestre que el dinero no compra la felicidad. Cuando logró reunir medio millón de dólares, descubrió su premisa era errónea. La última vez que se le vio, llevaba ropa de verano y tomaba un avión con rumbo desconocido.

jueves, 12 de noviembre de 2015

Karma



Hoy me toca hablar del karma, y de cómo usarlo en la vida diaria. Como siempre hay un desubicado que no sabe lo que es el karma, voy a tratar de explicarlo brevemente y de manera que hasta un tonto lo entienda, o sea que así lo entendí yo:
El universo es una cosa rencorosa, y si tú le haces algo que lo saque de quicio, o que lo saque de su delicada armonía, se vengará de manera rápida y contundente, y tú ni cuenta te vas a dar de dónde te vino el golpe, así que más te vale portarte bien, que el universo es más grande que tú y no se hace problemas de agarrárselas contigo. ¿Se entendió? ¿Cómo que no? Mira, esta explicación sí es para brutos: Si haces algo malo, algo malo te va a pasar a ti, y ni te quejes porque no fui yo, fue el universo.

Y así con todo. Los fanáticos del karma siempre que le pasa algo malo a alguien ya están diciendo que era por culpa del karma ¿Qué le cayó un meteorito a una persona? Algo malo habrá hecho, que el universo se ha vengado; no te acerques a este tipo, que tiene un mal karma y en cualquier momento le cae un rayo, y si estás cerca te cae a ti también, como que el universo mata a dos pájaros de un tiro. Y cuando les pasa algo a ellos ya están lamentándose diciendo “¿Por qué a mí si soy tan bueno?, ¿Para qué me junto contigo?, me estás pasando tu karma”.

Y justamente ese es el problema, que no sé cómo anda el nivel de karma de las personas que me rodean, si alguien hace algo malo no sé si es primerizo en el tema o si su currículum ya está bien nutrido. Claro que hay varios que se les nota lo malo, o que vienen con un prestigio bien ganado en esto de hacer la vida de los demás un camino de espinas, pero la mayoría no sabemos hasta que nos mandan la puñalada por la espalda. Yo he intentado desarrollar un detector de karma seguro y portable, como cuando iba con un perrito chiquito que era un detector de karma bastante fiable. Le movía la colita a las personas buenas y gruñía con los que tenían la conciencia cochina, hasta que uno de tales desalmados le metió un patadón al bueno del perrito, haciéndolo volar por los aires. Ahí fue cuando le demostré la potencia del karma instantáneo mandándolo también a volar de una patada. No fui yo, fue el karma que te castiga por tu mala acción, yo solo soy un agente del karma, a ver cómo te queda el ojo.

Ante el fracaso del detector de karma necesitamos de un servicio telefónico como el de las centrales de riesgo para que nos indique el nivel de karma de las personas para saber si nos conviene estar cerca, no vaya a ser que nos caiga de rebote el karma que le tocaba. A ver, señor, llamo para consultar sobre el estado del licenciado Porqueriástegui, - Uy caballero, el licenciado debe bastante karma, en cualquier momento le abandona la esposa, lo muerde el perro o el video de su borrachera se hace viral en Youtube.
Esta central de riesgos kármicos serviría también para los casos en el karma se demora más de lo debido y necesita un empujoncito de nuestra parte, al karma rogando y con el mazo dando. No todo se lo voy a dejar al karma, y además es mucho más divertido de esta forma.

Y también necesitamos, más agentes de la armonía del universo que le den un karmazo en la cabeza a ciertas personas, a ver si aprenden a no fastidiar. Yo puedo ofrecerme para la tarea, según lo que he visto, si me convierto en el brazo armado del karma darle su merecido a los que se portan mal no se considera una mala acción, así no tendré miedo a la venganza del karma.

jueves, 5 de noviembre de 2015

Musa, musae


Esta falta de inspiración que tengo desde hace ya semanas, se está haciendo alarmante. No se me ocurre algo decente para escribir, y lo peor es que ya he hecho varios posts sobre mi falta de inspiración, así que ni sobre eso puedo escribir. Buscando cómo terminar con esta fase de sequía, estoy tratando con métodos que antes no había usado. He buscado, por ejemplo, ayuda en el call center de las musas, aunque sea para ver si lo que cobran por minuto vale la pena. Y no lo vale, lo poco que pude hablar con el servicio fue más o menos así:

- Buenas noches, ha llamado usted al servicio de musas, para problemas de inspiración al escribir una carta de amor, marque 1; para bloqueo de escritor, marque 2; para discursos en bautizos, funerales y aniversarios, marque 3; para pintores y escultores, marque 4, para músicos sin inspiración, marque 5; para asistencia personalizada, marque 0.
(Silencio mientras el teléfono espera la señal de la tecla)
- Ha marcado usted para atención personalizada, por favor no corte, en unos momentos le atenderá una de nuestras expertas musas.
(Tono de espera)
- Buenas noches, yo soy Erato, su asesora personal ¿En qué le puedo ayudar?
- Verá, señorita, yo tengo un blog, y…
(Click)

Creo que como los blogs ya pasaron su época de apogeo, el call center ya no los atiende.

Me decido a preguntar a la gente de la oficina si hay alguna anécdota o historia graciosa que pueda sazonar de surrealismo para escribir:
-      A ver, señoras, señores y señoritas… ¡Cuéntense algo!
-      Cri, Cri, Cri…

Es que ya pasó de moda el silencio sepulcral y ahora se usa el sonido del grillo para indicar que nadie quiere decir palabra. Al cabo que no tenía muchas esperanzas de escuchar algo diferente a las historias clichés de siempre.

La otra posibilidad para poder inspirarse y escribir algo es enamorarse, la alternativa que menos me gusta, porque ocasiona muchos gastos, dolores de cabeza y a mí me dura muy poco. Pero si no hay otra, habrá que aceptarla, que no se diga después que esto de escribir cuentitos no es una labor que no exige sacrificios. Entro a las redes sociales de moda para encontrar pareja y la verdad es que todas están muy disparejas. No hay muchas que puedan hacer de musa sustituta, y las pocas que hay no aceptan menos que un millonario extranjero de ojos azules, el mercado está duro para los literatos. De todas maneras he dejado como aviso, como súplica, como grito desesperado mi “Se busca señorita agraciada con fines estrictamente literarios, que me sirva de musa inspiradora de poemas, endechas, décimas espinelas, o por lo menos de minirelatos para un blog o de frases twitteables. Se ofrece fidelidad mientras dure, una pequeña fama entre mi puñado de lectores y muchas, muchas letras inútiles. Razón en mi colina.”

jueves, 29 de octubre de 2015

Frases de (des)amor


  • A las mujeres que dicen que todos los hombres son iguales, las imagino en China a ver qué dicen. 
  • Nos conocimos por accidente. Tú me atropellaste en tu auto. 
  • No estés decepcionada. Yo tampoco soy el hombre de mis sueños. 
  • No te ilusiones. Tienes los pies muy grandes para ser la Cenicienta. 
  • Del amor al odio hay sólo un paso… Así que yo di un paso al costado.
  • Neruda, que es un poeta, dice "Me gustas cuando callas porque estás como ausente". Yo solo digo "Calladita te ves más bonita". 
  • Hoy decidí recordarte. El problema es que, desde la última vez que decidí olvidarte, me olvidé de ti y hoy ya no recuerdo cómo eras. 
  • Julieta!!!! ¡Mete a tu perro, que no me deja acercarme a tu balcón! 
  • Ay, Princesa… ¿Cuántas veces tengo que decirte que estás besando a los sapos equivocados? 
  • Otra de la princesa: Tiempo después, declaró que el príncipe se veía mejor como sapo. 
  • La Bella abandonó a la Bestia y se fue con un sapo. Es que para todo hay gustos. 
  • Si el mundo se acabara hoy, lo pasaría contigo... para asegurarme de que te mueras. 
  • Te quise decir que hoy estabas más bella que ayer, pero tú entendiste que estabas más fea que mañana. 
  • Dicen que del odio al amor solo hay un paso… ¿Bailamos? 
  • Cuando mueras, compraré el cementerio y pondré en su lugar una discoteca para que todos bailen sobre tu tumba. 
  • Construiré un castillo en el aire y te encerraré en la torre más alta. 
  • No soy supersticioso, pero cuando me rechazaste la 13ava vez, tuve un mal presentimiento sobre lo nuestro. 
  • ¿Y dónde estaba yo cuando te emborrachabas y veías guapo a cualquiera? 
  • Los que dicen que les interesa una mujer por su interior, se refieren a la ropa interior. 
  • Se busca mujer sin miedo al ridículo de verse conmigo caminando por la calle. 
  • Quiero ser el último hombre en tu vida. Es decir, aquel que ha de matarte. 
  • Cuando ya estábamos a punto de ser "tú y yo", convertiste aquel "nosotros" en un "yo solito". 
  • Creo que el amor toca a mi puerta solo cuando yo he salido a comprar el pan. 
  • Sé que hay mujeres que sólo están esperando que yo sea rico y famoso para enamorarse de mí.
  • Cupido, apunta bien esta vez, por favor. No quiero hacer el ridículo una vez más. 
  • ¿Juegas a las damas? - Y viceversa. 
  • Hay mujeres que esperan a un príncipe azul que las lleve a un palacio encantado, pero no quieren que les cuenten cuentos. 
  • Me dio su número telefónico. Lo guardé en mi camisa. Mandé la camisa a lavar. Hoy ella sale con el empleado de la lavandería. 
  • Me ignoras porque no me conoces. O porque sí me conoces. 
  • Buscaba a la mujer perfecta, y cuando la encontré, no me hizo caso, pues ella también estaba buscando al hombre perfecto. 
  • Con un "No te quiero" bastaba. No hacía falta el auto sin frenos, ni la pistola, ni el veneno. 
  • Me tocó bailar con la más fea, pero ella no quiso bailar conmigo.

jueves, 22 de octubre de 2015

El amor es… tupido


Aquel que, enojado por una tormenta que arruinó un paseo por el campo con su prometida, prometió a su amada castigar a los elementos por ese ultraje. Así que salió de la cabaña en la que se encontraba blandiendo furioso su espada contra los elementos. La pelea fue corta y desigual, pues a los pocos minutos un rayo fulminó al incauto. Los familiares, durante el entierro, calificaban el suceso como un acto de Dios, otros mencionaban el castigo que Zeus, el dios del rayo, infligía a quienes osaban retarlo. Con seguridad que si hubiera estado de moda en ese tiempo, se hubiera hablado también del karma, La verdad es que esa muerte se debió a la pura y simple estupidez.

Por alguna razón, los actos más increíbles de estupidez son provocados por amor, o cuando menos, por el afán de impresionar a una mujer. ¿Una mujer lo abandonó? Voy a practicar salto bungee sin soga en el acantilado más próximo con clavado acrobático sobre el pavimento. ¿La mujer ni siquiera sabe que existo? Entonces me lanzo colina abajo en un carrito de supermercado o me dedico a buscar la forma de descabezarme de manera original, de preferencia en presencia de la mujer en cuestión, o al menos filmando mi suicidio a ver si se hace popular en Youtube.

El último episodio de esta cadena interminable de estupideces con el prefijo “Por ti soy capaz de” ocurrió hace poco en un estadio de fútbol. Una pobre alma creyó que era una buena idea impresionar a su novia mostrándose en el estadio en plena tribuna local con una camiseta del equipo rival. Intento imaginar el proceso mental de alguien capaz de hacer eso justamente en la última fecha del campeonato. Algo así como –Hago una locura-Salgo en televisión-Mi novia me ve-Ella piensa que soy el más valiente del mundo-Se enamora para siempre de mi-. Por desgracia, los miembros de la barra brava –escogidos entre lo peorcito de la sociedad- no entendieron el chiste, y pensaron a su vez que estando tan aburrido el partido bien podrían matar el tiempo con un linchamiento. La valentía de nuestro personaje debió durar bien poco, hasta ver a la turba de unos 300 hinchas sedientos de sangre que iban a por él. El pobre reclamó la presencia policial, la que no pudo evitar que le cayeran muchos golpes, corrió a todo lo que le daban las piernas y apenas pudo llegar al baño de mujeres de la tribuna, en donde quedó encerrado hasta que la policía puso orden, pudo rescatarlo y sacarlo del estadio. 


El hecho salió al día siguiente en todos los diarios, al menos esa parte salió según lo planeado, pero de manera vergonzosa y entre la burla general. La enamorada, con mayor sentido que su pareja, se negó a declarar, así que ni los diarios ni la televisión mostraron la reacción de la mujer a quien iba dirigida esa estupidez, pero podemos confiar en que lo habrá abandonado, o al menos le habrá prohibido terminantemente volver a acercarse a un estadio, y a hacer una locura semejante.


jueves, 15 de octubre de 2015

Recortados 2



Hoy es día (otra vez) de darle un descanso a mi cerebro, de romper el vidrio y colocar aquí los retazos de cuentos ajenos que guardo para casos de emergencia. Como de costumbre, diré que estos no los escribí yo nomás por pura casualidad, así que si no soy el padre, al menos seré el padrino de estos huerfanitos que encontré en uno de mis paseos por internet. Disfruten.


Llover 
Te veo llover, escucho tus alardes golpeando el techo escucho tus alardes. Te veo llover bajo más lluvia. Te veo llover, tormentas en tus ojos esconden tus lagrimas tormentas en tus ojos. Te veo llover y escribo lluvia.
(Encontrado en http://graciasportusflores.blogspot.com/2014/12/x.html)


Golazo
Empujó la pelota hacia delante superando el último defensor, el camino estaba libre, podía sentir la respiración de su marcador en la nuca, pero él era más veloz, el césped era una alfombra por la cual corría con alma y vida, podía sentir el corazón golpeando las paredes de su pecho mientras bombeaba sangre a cada rincón del cuerpo, el arco se iba agigantando más y más, la figura borrosa del arquero también fue haciéndose visible, pero sus ojos, ojos empañados por la agitación y el cansancio, solo miraban la pelota, esa que llevaba a los trancos delante suyo, con destino de gol, de gloria, de grito infinito. Entonces pateó con fuerza, para romper el arco y escuchar, cuál música divina, ese grito sagrado y el eco de su nombre, resonando en todo el estadio, en la garganta de los relatores, de los hinchas... - ¡Alejooooooooooooooo! De su madre furiosa, saliendo disparada como un misil hacia el patio, buscándolo a él, culpable absoluto de la ventana rota, de los vidrios dispersos, de la incompatibilidad angustiante entre sueño y realidad.
(Encontrado en http://villeraturas.blogspot.com/2015/04/golazo.html )

La suerte de ser muerto
El muerto iba en la caja,
no sé si contento o triste
pues de nada se quejaba.

 Es la suerte de estar muerto,
que no se duele de nada,
en cambio yo por ser vivo
hasta me dolía el alma.

Que vaya dolor de muelas
que tras el muerto llevaba.
¡Vamos, que hasta tuve envidia,
 del muerto que iba en la caja!
(Encontrado en http://librodepoemas.blogspot.com/2006/12/poemas-chistosos.html)

jueves, 8 de octubre de 2015

Frases musicales


Hoy me puse a escuchar música, lo cual no es algo. Lo raro es que esta vez me inspiré lo suficiente como para agarrar la guitarra y componer una canción. Lo malo es que no sé tocar bien y nunca he hecho una canción. Lo que descubrí es que uno de los grandes misterios del universo es cómo le hacen los compositores de canciones para poder escribir y tocar la guitarra al mismo tiempo, porque yo mientras dejo de tocar y agarro una hoja y un lápiz, ya se me fue la idea. Lo único que me queda en esos momentos son las frases musicales que pongo de vez en cuando en mi cuenta de twitter. Aquí están algunas de ellas:
  • Como Sabina, me puse a sacar las cuentas del año pasado y me pregunté quién me ha robado el mes de abril. 
  • Tuve una horrible pesadilla. Los Beatles se reunían y elegían como jefe a Ringo. 
  • No, "Personal Jesus" de Depeche Mode no califica como música religiosa.
  • Tengo el superpoder de bailar mal todos los bailes conocidos por el hombre.
  • Yo compuse canciones por ti, tú quisiste los derechos…
  • Ayer estaba de un humor bien Van Halen, Hoy estoy de un humor muy Radiohead.
  • You say you want a revolution, all we are say is give peace a chance. (John Lennon) 
  • Dicen que del amor al odio solo hay un paso… ¿Bailamos? 
  • Me gustas cuando callas en el karaoke.
  • Hoy es un día muy Beatle. Muy I am the Walrus, muy Helter Skelter.
  • Curiosidad histórica: Led Zeppelin dejó de funcionar cuando se le acabó la batería.
  • Quise componer una canción para ti, pero me dejaste solo de guitarra.
  • Érase una casa donde cada noche se escuchaban horribles gritos y alaridos. No estaba embrujada, era un karaoke. 
  • En el pecho de los desafinados también late un corazón. (Tom Jobim) 
  • Le has hecho al amor lo mismo que Arjona le hizo a la poesía.
  • Oprimí el botón de “Help” y empezó una canción de los Beatles.
  • La vida es eso que pasa mientras estás ocupado escuchando a los Beatles.
  • Cuando por fin pude encontrar a alguien que le guste la música tanto como a mí, no le pude hablar porque no se quitaba los audífonos.
  • ¿Salir con un músico? ¿Acaso estás loca? ¿No sabes en qué tipo de canción puedes acabar? 
  • El instrumento, mal afinado, tocaba canciones subidas de tono.
  • El premio al mejor reggaeton del año ha sido declarado desierto. Al igual que los 99 puestos restantes. 
  • Hoy ha sido un A Hard Day's Night, pero sin Beatles. 
  • He estado escuchando música clásica en estos días. Curiosamente, no me siento más culto. 
  • Puedes dedicar una canción que no hayas compuesto ni cantado, pero no puedes dedicar un poema que no hayas escrito. Doble moral.

jueves, 1 de octubre de 2015

Lugares irreales



Hay tiempos en que alguien quiere escapar, ir a cualquier lugar remoto del mundo, donde no tenga que explicar nada a nadie, y donde tampoco tenga que vivir dentro de la realidad. Es entonces cuando empieza a sacar la cuenta de los lugares irreales que hay en el mundo, encontrar el País de la Canela, Shangri-la o al menos Ophir o la Ínsula Barataria. La tarea no es fácil. Buscando los lugares escondidos de los viejos Atlas de geografía encontramos que Hamelin, el lugar de donde salió el flautista a combatir a las ratas, es una pequeña villa en Alemania, el famoso Macondo es en realidad la ciudad colombiana de Aracataca. Xanadú existe en realidad y el turista puede visitar sus restos en el Japón. Incluso la Atlántida es una isla griega llamada Thera, en donde se pueden visitar las ruinas de su ciudad principal.

Sin embargo, a pesar de que pareciera que todo está descubierto y que ya no quedan lugares desconocidos, todavía hay sitios sin nombre a donde solamente llega quien ha perdido el camino, y al que solamente se conoce por referencias, por leyendas que cuentan otros viajeros, por historias fantásticas que cuentan otros Marco Polos de os lugares irreales.

Erase en un lugar de mi país un lugar al que llamaban la morada del silencio, un lugar donde no se escucha ningún ruido del mundo exterior, donde existía un silencio ensordecedor, tal que en ese lugar hablar tenía mucho de sacrilegio, todas las palabras se escuchaban deformadas y horribles, pasar mucho tiempo allí hacía que la gente empezara a tener visiones del pasado, presente y futuro, en donde muchos de los que salieron de aquel silencio perdieron la facultad del habla durante días y semanas. Los pobladores de las cercanías advierten al visitante contando las historias de aquellos que perdieron la razón después de haber pasado demasiado tiempo allí.

No menos ignoto es aquel lugar en donde en ciertas épocas del año ocurre lo que los habitantes del valle cercano llaman “la oscuridad blanca”.  Es esta una especie de meseta en donde, después de una nevada, baja una neblina de las montañas que cubre todo y no deja ver sino una blancura infinita que hace que los caminantes estiren los brazos y vayan a tientas como los ciegos, como quien camina en la oscuridad absoluta. No han sido pocos los caminantes que se han perdido en esa blancura que hace perder la noción de norte y sur, de izquierda y derecha, de arriba y abajo. Sin referencias, es imposible caminar en línea recta o seguir una dirección, hasta que tropiezan con algún árbol o una piedra, o hasta que caen en alguno de los barrancos del valle.

En lo alto de las montañas está el camino de  los dos soles, que va subiendo desde el último pueblo, y en donde las mañanas de invierno las nubes que se posan sobre el valle reflejan la luz del sol haciendo que se vean dos soles en el horizonte.

En aquel remoto pueblo es fama aquel recodo del río a donde la gente va a bañarse en el verano y a pasear en invierno, donde se dice que aquel que beba de las aguas del río no volverá a su hogar y se quedará. Como prueba muestran al visitante la cantidad de gente del pueblo con ojos azules y verdes, hijos y nietos de viajeros que no creyeron en la advertencia y se quedaron para siempre en el pueblo y vivieron el resto de sus vidas en la tranquilidad de una familia lejos de la civilización.

Como estos, hay otros lugares irreales donde la gente duerme sin tener sueños, donde la gente espera la caída de los rayos, pues se dice que estos marcan la ubicación de tesoros escondidos, la laguna en donde en las noches de luna puede verse en el fondo el castillo construido hace siglos y que fuera sepultado en el agua a causa de la soberbia de su dueño.


En uno de esos lugares han de encontrarme pronto, así que no me extrañen en mi ausencia.

jueves, 24 de septiembre de 2015

Carta de amor con anuncios comerciales


Amada mía,

Te escribo porque últimamente ya no nos hablamos como antes (Contrata nuestros nuevos planes con mensajes gratis en Llamatel), parece que la distancia está dañando nuestra relación (Nueva Nissam Terrino 4x4) y ya no contestas mis llamadas (Llévate el nuevo smartphone Samson Star S5). Recuerdo que la última vez que nos encontramos te vi diferente (Ópticas Miranda), ya no te parecías a la de antes (Clínica estética del Dr. Visage), te noté lejana y distante, pero pronto estaremos juntos otra vez y todo volverá a ser como antes (Vote por el PIR, tenemos la experiencia de gobierno).
Aquí en la lejanía recuerdo la primera vez que nos vimos. Me parecías la más hermosa de las mujeres (Cremas de belleza Nouvelle, con keratonina y vitamina F), así que decidí conquistarte cueste lo que cueste (solicite su préstamo en el Banco Chicano), hasta que fuiste mía al fin (Condones Pierre). Nuestros momentos los guardo en un lugar especial en mi memoria (Nueva línea de cámaras digitales Sunny Alfa).

Yo aún te quiero, junto a ti he descubierto el valor de la vida (para todo lo demás existe Maestre Card), cuando nos volvamos a encontrar todo será como antes, iremos a nuestros lugares favoritos (Acumula millas con el programa MileAge) y ya nada nos podrá separar (PoxyCola, pegamentos para todo uso).

Pero tu última comunicación me hace pensar que ya no me quieres ver (Anteojos de sol Guest), dices que ya no me quieres besar (ListoDent, acaba con el mal aliento) y quieres que te de un tiempo (Relojes Watch). Tal vez has encontrado a otra persona (Agencia de detectives Potterton, se hacen seguimientos. Discreción garantizada). Esto me entristece y me pongo a pensar qué he de hacer para olvidarte (Cerveza Müller). Sabes que si me dejas no habrá quien te remplace (Ashley Morrison.com, su lugar de citas) y hasta podría cometer una locura (revólveres Smith y Huesos).

Por eso espero impaciente el momento en que nos volvamos a encontrar (Milton Hotels), confío en que podremos arreglar todo (Envía “Floro” al 996 y recibe los mejores piropos en tu celular) y todo será como antes.

Esperando el momento de verte, se despide,

Tu Amado.


PD. Como no tenía dinero para enviarte el correo he vendido algunos espacios para publicidad en esta carta. Estoy seguro que apenas se notan. No creo que te molesten.

jueves, 17 de septiembre de 2015

El índice


Algo que tengo yo, y que muchos ingenieros tenemos, es que tratamos de cuantificar las cosas. No me gustan las opiniones subjetivas, el “yo opino”, o el “a mí me parece”. Todo tiene que ser medible para poder mejorarlo. Medimos longitudes, duraciones, bit por segundo, frecuencias, de manera de poder definir quién es más alto, más resistente, o tiene mejor conexión a internet. Esta necesidad de medir las cosas no es siempre comprendida por las personas normales, que insisten en que hay cosas que no se pueden medir. Tal vez sea cierto, pero también es cierto que muchas cosas que la gente cree que no se pueden medir, en realidad ya tienen unidad de medida y aparatos para medirlas. Y las que no, pues con un poco de ingenio podemos hallar una manera de cuantificarla y compararla con otras.

Esa es una de mis últimas manías, establecer formas de comparar y medir cosas que hasta ahora no tienen manera de ser medidas. Empecé con un incidente en el cual un turista de visita en mi país decía que podía comer comida picante. El problema es que en Europa creen que la pimienta es picante, y no tienen idea de lo que hace el ají en paladares no entrenados. ¿Cómo explicar a un extranjero lo que es el ají y el rocoto sin que crea que estamos exagerando? La inspiración la encontré al ver la cara de mi amigo al tomar un vaso de leche de tigre. Crearía una escala de picante basada en el color de la cara del turista al probar distintos grados de picante, yendo desde la tez blanca del europeo hasta el rojo fuego, que es precisamente el valor que tomó la cara de mi amigo al tomar la leche de tigre creyendo que era leche de vaca. Ya pensaba hacer cartillas de colores con el nivel de picante, cuando caí en la cuenta de que esta valoración también es subjetiva y hay gringos que aguantan más que otros. Pensé entonces en una escala de picante basada en el pH. El valor cero, por supuesto, corresponde al agua, siguiendo con la pimienta, que sería el valor uno, y así seguir subiendo hasta llegar al “pipí de mono”, que es un ajicito pequeño que cuando se los damos a un turista le hacemos firmar primero una declaración liberando de responsabilidad al cocinero y dando fe de que la está probando libremente sin ser obligado por nadie. Lamentablemente, no puedo avanzar demasiado en probar esta escala porque no encuentro otro turista que me sirva de conejillo de indias para que pruebe todas las escalas de picante.

Otro de mis intentos es el de crear un índice que me indique la calidad de las canciones basado en la cantidad de taconeos por minuto que da la gente al escucharla. El problema es que hay gente que le gusta el reggaetón, lo cual echa por tierra todas mis teorías sobre la calidad de la música.

El mayor éxito que me he anotado hasta el momento me vino en un momento de inspiración al escuchar a una amiga lamentarse de que está gorda. Yo le hice notar que en realidad no la veía gorda sino mal distribuida. Para ponerlo de manera simple, ella usaba una camisa talla S pero con pantalón corto talla L, creo que con eso se entiende. Eso del 90-60-90 solo sirve para las modelos europeas de un metro ochenta de estatura, no para nuestras bellezas latinas, que son más despachaditas. Nos urge entonces una nueva escala de medición. Después de un cuidadoso análisis de las formas femeninas (trabajo duro, pero que alguien tenía que hacer, y al no confiar en la cinta métrica, preferí hacer las mediciones por palmos) llegué a lo que llamé el “índice de quiebre” que es la relación entre la medida de cintura y la medida de la cadera. Un índice de quiebre de 1, por ejemplo, significa que la silueta en cuestión toma una forma plana; un valor mayor de 1 se ve gordo, siendo el valor ideal obtenido empíricamente el de 0.66. A mi amiga le salió un índice correspondiente a la figura en forma de huevo, lo cual tampoco estaba tan mal en comparación con su grupo de amigas, a las que transmitió entusiastamente mi descubrimiento. El índice de quiebre ha sido acogido entonces por un grupo de personas cada vez mayor, ya empieza a difundirse en gimnasios y a tomarse como requisito para entrar a las discotecas de moda, aunque pocas personas me dan hoy el crédito.

Todavía no me canso de buscar relaciones numéricas para explicar y medir esas cosas que el resto de la gente califica todavía de acuerdo a su mejor parecer, sin la ayuda de la ciencia. Estoy tratando ahora de crear una escala para medir el nivel de aburrimiento, para los momentos en que estoy aburrido, poder decir “Este trabajo me causa un aburrimiento de nivel 4” o algo así. También busco la forma de medir la nada, es decir, desde esa nada que hay en el ropero cuando una mujer dice “no tengo nada que ponerme”, cuando alguien dice que no está haciendo nada pero en realidad está haciendo algo, hasta cuando no se está haciendo realmente nada. Les mantendré informado de mis progresos.

jueves, 10 de septiembre de 2015

Mis nuevas palabras


Todo comenzó cuando aún estaba en la escuela, y el profesor nos enseñaba el concepto de los números imaginarios. Yo, siempre soñador y tonto, lo vislumbré como un mundo nuevo que se abría ante mí. ¡Números imaginarios! Amigos imaginarios yendo a comprar en una tienda imaginaria donde todos los precios están hechos de números imaginarios, niños fantasmas contando en la calle inexistente los autos que pasan: treno, ples, parrio, vinio, y así hasta llegar al número meistenta. Los números llegaban a nuestro universo y se convertían en una parte real y otra imaginaria, más o menos como el trecentaiseis o el catorcetecientos. Desarrollando este razonamiento, los seres imaginarios no solamente contaban utilizando números imaginarios, sino que también deberían hablar con palabras imaginarias para expresarse, como arrombol, metasio o peniasto. Imaginaba conversaciones de este tipo:
-          Pros tremblé en la apuria una mercaza bástica, ferdia clusa. ¿Plubas sangia la démila?
-          Ble, nu femias el vitaro, gro necies si fobundas la hercia, jun.

De aquel tiempo me quedó también la afición a asignar a las palabras significados diferentes por su afinidad con otras. Por ejemplo, definía "sintomático" como aquel plato con total ausencia de tomates en sus ingredientes, o decía "escuálido" para referirme a un tiburón muy flaco.

Pasando el tiempo, llegó la modernidad con una multitud de palabras nuevas que me llevó a recordar esos tiempos de clases de matemáticas y números imaginarios. Palabras desconocidas como webear, chatear o selfi se hicieron de uso común, haciéndome sentir como que la dimensión de los seres imaginarios empezaban a invadir nuestro mundo con sus palabras imaginarias.

Pensándolo bien, esto no es tan malo, hay muchas cosas para las cuales no existe una palabra adecuada, y nuevas cosas que necesitan un nombre que los identifique. Las 300,000 palabras que tiene el idioma español no nos alcanzan para cosas que necesitamos definir y que al final terminamos describiendo en vez de nombrar. Una vez leí que en el sánscrito hay una palabra para amor filial, otra para amor carnal, otra para apego a un objeto. Tener varias palabras para el amor en español nos libraría de incómodas confusiones y malentendidos. Solo imaginen cómo se usaría la palabra que corresponde al “Te quiero como amigo”.

Por eso, pienso crear una nueva disciplina del pensamiento humano, que es la neología, la ciencia de crear nuevas palabras para las cuales no existe aún un término en nuestro idioma. Y no podía ser de otra forma, que la primera palabra creada con esta ciencia es “Neología” con el que estoy creando los nuevos neologismos.

No se crea, sin embargo, que crear nuevas palabras consiste simplemente en mezclar otras ya existentes, Esto es demasiado fácil y da lugar a equívocos como el conocido “Juernes”, que es  la mezcla de un jueves y un viernes. La neología busca palabras nuevas con nuevos significados, como lo que hizo César Vallejo al crear la palabra “Trilce”. Para mayor claridad, quiero ahora mostrar algunos ejemplos:

¿Cómo llamarían a la condición que impide a algunas personas bailar siquiera los bailes más simples? No, no le voy a poner un derivado de mi nombre, aunque muchos ya quisieran hacerlo. El término apropiado es “Bailexia”, definido como la incapacidad de aprender un baile. Como ven, no es tan difícil encontrar usos para las nuevas palabras.

¿Y cómo definir a aquello que nos causa mucho asco? Definitivamente “asqueabundo” es la palabra que estaba buscando.

Imaginen la palabra “Coproscopio”. Su raíz griega nos indicará inmediatamente un televisor o una pantalla en general para ver exclusivamente reality shows, programas de chismes o videos de reggaetón, cualquier cosa que te deje más idiota de lo que eras antes de verlo.

Y sería muy bonito, pienso yo, que si llegas de repente y sin avisarme, te reciba con un cálido “Te estuve inesperando”. También se puede ser poeta con la neología.

En cuanto a las palabras derivadas de nombres, todavía hay espacio para nuevos hallazgos. El “Menardismo” es la pretensión de haber inventado algo que ya existía hace mucho. Y la nombramos por Pierre Menard, quien escribió El Quijote en los primeros años del siglo XX. Y vaya que hay muchos menardistas por aquí hoy en día.


Bueno, dejo solo hasta aquí mis hallazgos, no vaya a cansar a los lectores con tanta tontudez. Vaya, me salió otra palabra, y esta vez sin pensarlo. 

jueves, 3 de septiembre de 2015

Sobre músicas y cristianos


Cuando me toca escoger la música en el trabajo, me gusta preguntar al recién llegado o al visitante – que nunca falta – qué tipo de música le agrada. La respuesta es usualmente una variación del “Yo escucho todo tipo de música, no se preocupe”. Y nunca falla, el concepto de “todo tipo de música” en la mayoría de los casos se reduce a salsas, cumbias, reggaetones, algo de pop antiguo en castellano y tal vez algunos boleros cantineros. Lo que nunca esperan es precisamente lo que pongo para impresionar a la gente: Música New Age, Jazz actual, Rock psicodélico de los años 60, siempre algo para lo que mi interlocutor no está preparado, para demostrar que el “todo tipo de música” es un concepto mucho más amplio.

Para la gente asidua, reservo mis elecciones de los Beatles, algunas versiones electrónicas de música popular o mi selección personal de música brasilera. Tal vez debido a eso la gente empieza a evitar que sea yo quien escoge la música, y a la vez me sirve a mí para zanjar las discusiones sobre la música que ha de ponerse con un “o se ponen de acuerdo o escojo yo la música”.

Claro que hay músicas para todos los gustos y disgustos, además del reggaetón, que es para la gente que no tiene gusto. Pero hay un género musical para el cual la gente no tiene defensa alguna. Cuando la cosa se pone difícil, empieza a sonar en toda la oficina la mejor selección que tengo de música clásica. Esta tiene la ventaja de que el oyente se siente en un compromiso y no puede admitir que no le gusta ni pedir que cambie la música, so pena de verse ante los demás como una persona inculta y de mal gusto. ¡Al que se porta mal tendrá que escuchar opera! Es la consigna.

Como todo lo bueno no puede durar, desde hace poco me encuentro yo en un caso similar. A algunos de mis compañeros de trabajo se les ha dado por escuchar “música cristiana” A mi entender, la música cristiana simplemente no existe, existe pop, baladas o hasta metal, dado el caso, en que la letra habla de Dios o de Cristo. En el mejor de los casos solo podemos hablar de música con letras religiosas. Pero no todos lo entienden así. Creen que el que el que no gusta de esta música es porque no le gusta Dios, porque quiere ir al infierno o porque es directamente un enviado de Satanás.
¿Y cómo explicar estas cosas a la gente que cree que está un pasito más cerca del cielo escuchando esta música?  Ya intenté demostrando las innegables semejanzas que muchos de los cantantes cristianos tienen con Ricardo Arjona, de cómo Alberto Plaza cambió el modo religioso por el más lucrativo mercado de la balada romántica. Por último, he hecho notar la poquísima variedad de letras que tiene este tipo de música. No sé cómo un cristiano podría por ejemplo llevarle serenata a su enamorada, si no tiene canciones de amor y todas son de alabanza a Jesús. Ni siquiera puedo forzar la situación con un “¡Por Dios, que buena estás!”. Si yo hiciera este tipo de música (y me tendrían que pagar muy bien para hacerlo, ya que no compongo ni siquiera música laica) tomaría el riesgo y pondría estrofas de alabanza del tipo:

Oye Dios, tú sí que eres lo máximo,
Rey del universo, faltaba más,
Mira nomás que bien te salió el mundo
La verdad eres de la puta madre.
Hiciste los cielos y la tierra
Y todavía para lucirte
Hiciste a la mujer ¡Que bestia!
No hay nada que hacer ¡Eres un trome!


Pero como ya sé que no me van a llamar, me quedo con esas y todas las demás melodías que se me ocurren para mí mismo. Ellos se lo pierden, pues.

jueves, 27 de agosto de 2015

Frases twitteables 39



  • No es una bola de papel, es papiroflexia abstracta. 
  • La vida da siempre una segunda oportunidad, pero en ninguna de las dos veces avisa cuándo lo hará.
  • Uno de esos días en que gritas al cielo: “Ya estuvo bueno de karma ¿No?” 
  • Tenía tan mala suerte que cuando murió, quiso reencarnar y lo abortaron. 
  • Me gusta contar un chiste en medio del Padre Nuestro para ver si Dios estaba poniendo atención. 
  • Tal vez Dios está aburrido de escuchar el mismo Padre Nuestro todos los días. 
  • Tantas oportunidades de hacer un buen futuro y hasta ahora no hacemos uno decente. 
  • ¿Dónde puedo abrir juicio penal al futuro por no cumplir con mis expectativas? 
  • Vaya a quejarse con la realidad, le respondieron a la teoría. 
  • ¿La escala de multas de tránsito cuenta dentro de los libros que cambiaron mi vida? 
  • Un día de estos tendré que dispararle a mi smartphone, sabe demasiado. 
  • Si el tiempo todo lo cura, entonces la falta de tiempo te mata todo. 
  • Buscando maneras de matar el tiempo = Planificar un tiempicidio. 
  • Para los que creen en la reencarnación, estar moribundo es algo así como jugarse el descenso. 
  • Salí a la calle dispuesto a encontrar la aguja en el pajar, pero me perdí y nunca encontré el pajar.
  • ¿Quién es el desquiciado que esconde una aguja en un pajar? ¿Es un plan maquiavélico de alguien?
  • Ten cuidado, estás pasando la página conmigo dentro. 
  • Pregunta tonta: Si fueras extraterrestre ¿invadirías la tierra? 
  • Pregunta tonta: ¿Quiénes crees que nos invadirán primero, los zombies o los extraterrestres? 
  • No es plagio si tus personajes prefieren estar conmigo que contigo.
  • Lección aprendida: No encontrarás una media naranja si tienes una cara de haber chupado un limón.
  • Qué curiosa esa sensación de tropezar con una piedra con la que no habías tropezado antes. 
  • El final de su historia llegó cuando cayó de cabeza al tropezar con un punto final. 
  • Estoy citando a autores inexistentes, a ver si me hacen más caso. 
  • Hay tuiteros que se merecen un epitafio en 140 caracteres. 
  • Lección aprendida: Todas esas frases que dicen “a veces” significan eso mismo. Que la mayoría de las veces no se cumple.
  • Olvidar es escuchar esa misma canción hasta desgastar el recuerdo que traía consigo y diluirlo entre multitud de recuerdos intrascendentes.
  • Dentro de la lista de cosas que hacer antes de morir, me conformo con una: vivir.
  • Me puse a escribir tu historia, y había tanto por cambiar que al final no sabía en qué borrón habías quedado.

jueves, 20 de agosto de 2015

La verdadera historia de los comics


Ahora que la gente habla de los comics, o más bien de las películas que se hacen basadas en los comics, no se ve tan nerd que hable de los comics, ni se oye tan raro que yo esté ilustrando a la gente sobre lo que pasa en la realidad de los superhéroes y las diferencias con las versiones que vemos en el cine. Como siempre, yo busco los detalles más curiosos para impresionar al público y a la vez hacerlos pensar que no siempre en la vida de los superhéroes las decisiones las toman los escritores, sino que algunos detalles son fruto de la casualidad o del momento exacto en que vivieron quienes los crearon. Como estos, suelto de vez en cuando datos como estos que escribo aquí, a falta de mejor tema para hoy.

Por ejemplo, puedo decir que conozco algunas de las respuestas a preguntas que otros creen sin respuesta o envueltas en el misterio. Una de las preguntas recurrentes es ¿Por qué Superman usa los calzones fuera del pantalón? A que esta no se la sabe cualquiera. Pues la verdad es que el primer superhéroe de la era de oro de los comics llevaba traje ajustado y entero, más o menos como un buzo moderno, pero cuando los editores vieron los primeros dibujos, notaron que Superman parecía estar desnudo y pintado de azul. Un dibujo así corría el riesgo de ser prohibido por la censura que había en los años 30, así que recomendaron al dibujante que le pusiera una ropa que cubriera sus partes íntimas. En resumen, Superman lleva los calzones fuera del pantalón por culpa de la censura.

Hablando de Superman, hay teorías que indican que este personaje es una metáfora de los judíos que vivían en los Estados Unidos. La cosa tiene sentido, si se mira bien. La mayoría de los dibujantes de comics eran hijos de judíos que habían llegado de Europa, donde eran si no directamente perseguidos, al menos mal mirados. Los judíos, por lo tanto, acostumbraban cambiarse de nombre por uno que pareciera más americano, y en público dejaban de usar su vestimenta y adornos propios, en general tratando de mantener un perfil bajo para pasar desapercibidos. Ya el lector habrá notado que esta es precisamente la descripción de Clark Kent, el alter ego de Superman. Los judíos más poderosos apoyaban abiertamente a los norteamericanos en sus disputas contra las amenazas de países que no compartían su ideología en Europa, que eran los mismos que tomaban medidas contra los judíos. En esto se mostraban más entusiastas que los propios americanos, adoptando con mayor entusiasmo que los nativos los símbolos norteamericanos como los colores, el escudo y las estrellas. Esto, a su vez, nos retrata el carácter de y la apariencia de Superman, o del Capitán América o la Mujer Maravilla.

Otros superhéroes deben su apariencia, al menos en parte, a la casualidad o a otros factores ajenos. La apariencia original de Hulk era gris, como podemos ver en Internet si buscamos el primer número de este superhéroe. El problema era que no se veía bien y le daba más bien un aspecto de villano. Cuando se decidió cambiarle el color a Hulk, los editores sugirieron usar el verde. ¿Y por qué verde? Porque era el color que menos se usaba en la revista, y las tintas usadas para la impresión en colores venían en paquetes de colores completos. Conclusión: Hulk es verde para economizar tinta.

Cuando se habla de la influencia del mundo real en el mundo de los superhéroes, el caso que se me viene a la mente es el del Capitán América. Creado en 1940, tuvo su etapa de auge durante la Segunda Guerra Mundial, para caer en el olvido en la posguerra. Las movidas de derechos entre su antigua editorial y la nueva Marvel Comics, no hicieron más fácil el regreso. Cuando se arreglaron los problemas surgió el tema de cómo regresar a un personaje de 20 años atrás a la actualidad. La solución fue: Digamos que estuvo congelado todo este tiempo, lo cual era metafóricamente lo que en realidad había pasado. Resumen: el congelamiento del Capitán América, se debió a problemas legales.

Ahora le toca a Batman. Personaje serio, de pocas pulgas, incapaz de reírse ¿Verdad? Pues no. La verdad es que aun cuando la creación se acredita a Bob Kane, varias manos colaboraron para darle forma definitiva. El resultado fue que su historia en los comics ha sido zigzagueante, con etapas de luz y oscuridad. Después de un comienzo oscuro, en los comics de los 60 se le ve más colorido y llegando a mezclarse con hippies, a tono con la serie de televisión que lo hizo incluso bailar twist. Ya en los años 70 Batman recuperó la dignidad que mantiene hasta hoy.
Hablando de Batman, ha sido sin duda el personaje que más ha cuidado su reputación, y cada vez que tenía un problema, se agregaba un nuevo personaje a la Batifamilia. Veamos. En sus primeros años la editorial consideró que era un personaje demasiado "serio", así le hicieron adoptar a Robin, para que le traiga un poco de color y alegría. Más tarde, consideraron que no estaba bien que Batman viva en su enorme mansión solo con Robin y un mayordomo. El asunto empezó a despertar sospechas y la censura estaba ya lista. La solución fue introducir a Batichica. Esto calmó las aguas por poco tiempo, hasta que se dieron cuenta que Batman estaba saliendo de noche con una adolescente. Así llegó Batimujer (Batwoman). Luego, para mantener al público infantil, se agregó a Batiduende o Batmite. En los últimos años, llegaron más Robins, más Batichicas, más Batimujeres y también varios Batmans, convirtiendo al más solitario de los héroes en el que más familia tiene.

Como comentario extra, podemos decir que Batman tiene un hermano, el otro hijo de Bob Kane, Cool Mc Cool, agente secreto protagonista de una serie animada de los años 60, también lleno de artilugios como Batman, y que se enfrenta a malvados que son todos versiones satíricas de los villanos de Batman.

El valor de los superhéroes como metáfora que mencioné antes, aparece de manera más notable en los X-Men. El comic es toda una metáfora sobre el racismo y el miedo al diferente. El concepto de “mutante” estaba en boca de todos allá por los años 60, a partir del caso de la talidomida. Esta era una droga usada para disminuir las molestias del embarazo, pero aparecieron miles de casos en esos años de niños nacidos sin extremidades a causa de esta droga. La imaginación de Stan Lee le hizo pensar que las mutaciones podían también ser la fuente de superpoderes, naciendo los “mutantes”. En un principio la alegoría del racismo hacia los mutantes estaba basada en la persecución a los judíos (Stan Lee es también judío), con la revelación de que Magneto es un judío sobreviviente de un campo de concentración, pero al final de los años 60 la alegoría se basa en la lucha de la raza negra por las libertades en Estados Unidos. Se reconocía entonces que Charles Xavier era el símil de Martin Luther King y Magneto lo era de Malcolm X, ambos luchando por la misma causa pero usando distintos métodos. Tal como en la segunda película, en los comics Magneto se ha convertido más de una vez en el líder de los X-Men ante la ausencia de Charles Xavier. Por la misma razón, hoy la tendencia es a equiparar la lucha de los mutantes con la lucha de la comunidad LGBT en Estados Unidos. Ya varios de los mutantes han salido del closet en los comics, aunque hasta ahora ninguno lo ha hecho en el cine, más allá de algunas apariencias de los personajes en la tercera película de la saga.


Listo, este es el post más nerd que me ha salido, espero que haya gustado. A ver si un día de estos le hago un análisis así a Star Wars o a la eterna lucha entre Mac y Windows.

jueves, 13 de agosto de 2015

Qué hacer con una página en blanco


Estoy aquí esperando un trámite que está demorando más de lo debido. El problema es que cuando estoy aburrido soy peligroso, creo que debería haber una ley contra esto. Tampoco tengo ganas de mirar mi correo ni nada que aparezca en una pantalla. Así que miro en mi escritorio y veo varios papeles en blanco o al menos con una cara en blanco. También hay post-its y un taquito de papel para apuntes. Con menos me las he arreglado antes, pero ahora no ando tan inspirado como otras veces.

¿Qué hacer con una hoja en blanco?  En los tiempos antiguos, los escritores se horrorizaban ante la idea de una página en blanco, colocada en la máquina de escribir. Sonrío al pensar en cómo la pasaría la gente de la oficina ahora si me viera escribir en una máquina como la que tenía en mi casa, una pequeña Olivetti Lettera 32. Vendría atraída por el ruido, estoy seguro, y me preguntaría cómo es que puedo escribir usando esas teclas tan duras, se divertirían con la campanita que avisa el final de un reglón y lo compararían con los modernos teclados de computadora, yo explicaría cómo hacía mis tareas escolares en esta máquina y me convertiría en un héroe de los tiempos antiguos ante mis espectadores. No tengo ya esa maquinita, pero tengo ahora más recursos a mi disposición, y mucho más papel reciclado, por supuesto. Tengo que pensar en algo diferente de cuando escribía algunas frases relacionadas con el trabajo utilizando un plumón grueso para después pegarla en la pared junto a mi escritorio y esperar la reacción de la gente. Algunas de las frases me salieron muy buenas, como aquella que decía "Felicitaciones, nuestro proyecto ha sido nombrado la 7,481 maravilla del mundo".

Pensando en lo que puedo hacer, lo primero que se me ocurre es escribir algunos apuntes relacionados con el trabajo, pero desecho la idea al instante, estoy sólo, nadie me mira y sería un tonto si desaprovechara la oportunidad de dedicarme en cuerpo y alma al dulce ejercicio de la procrastinación. 
De todas maneras, mi programación automática de tonto hace que a las primeras palabras escritas me concentre más en la caligrafía que en las frases. Empiezo a repetir las palabras cada vez con mayores lazos, adornos y florituras. Del trazo de las letras paso sin sentirlo a los dibujos: primero flechas y algunos seudo iconos que algún día se popularizarán en las redes sociales. Ya entregado a la tarea, hago verdaderos dibujos de paisajes, máquinas inventadas, cosas de las que estoy seguro un psicólogo tendría mucho que decir. Debo recordar destruir todo cuando termine, no vaya a ser que alguien lo encuentre y me tome por un loco, o peor aún, por un tonto.

Terminada la fase del dibujo, ahora viene la etapa origami. Como es mi costumbre, comienzo por la papiroflexia europea, que consiste en doblar el papel en mitades exactamente alineadas y simétricas, cada vez más pequeñas. Soy bueno en esto, nada tiene que reprocharme el más estricto ingeniero alemán. Pero esto no es un reto para mí, así que paso al origami japonés. Por desgracia, mis pajaritos, sapitos y otros no están a la altura de lo que imagino cuando empiezo a doblar los papeles. Me consuelo pensando en que no soy un estudiante de la famosa escuela Tomehatzu, tan rigurosa con sus alumnos que aquellos que no aprobaban debían cometer sepuku, el ritual del suicidio japonés.
Buscando algo más a mi nivel, acometo los siempre populares avioncitos y barquitos de papel, no hay nada como los grandes éxitos que nunca pasan de moda. Mis obras terminan arrugadas y hechas bolas de papel que representan mi etapa de papiroflexia abstracta.

Ahora viene la etapa del papel cortado, por suerte tenía unas tijeras en un cajón, de las que nunca hasta ahora supe para qué estaban allí. Hacía tiempo que no recortaba muñequitos de papel, lo que se nota al ver el resultado. También he hecho cadenetas, flecos y hasta una cinta de Möbius, que me distrae unos minutos con sus connotaciones filosóficas.

Después de escribir, dibujar, doblar y cortar, al fin he llegado al límite de mi capacidad de perder el tiempo con unos cuantos papeles de mi escritorio, así que reviso mi bandeja de entrada y encuentro por fin la respuesta que esperaba, y también una comunicación de la gerencia sobre la política de reciclaje de papel. Demasiado tarde, pienso, ya encontré mi propia política de reuso y reciclaje.

jueves, 6 de agosto de 2015

Frases de tontos


De la misma manera que los canales de televisión, cuando se les acaban los capítulos nuevos de sus series, empiezan a repetir los capítulos por no tener nada fresco que poner, así yo empiezo a repetir cosas que ya publiqué antes para no dejar que me venza la falta de inspiración.

Y al igual que los cantantes que sin nada nuevo que ofrecer al público, ofrecen “remixes”, selecciones de éxitos  y versiones nuevas de sus mismas canciones, así yo remezclo y reviso lo que ya tenía de antes para ofrecerlo a la gente con una ropa nueva.Ya avisada la audiencia, ofrezco aquí las mejores frases sobre los tontos (mi tema recurrente) que han aparecido antes en este blog, en mi cuenta de twitter, y también en mi reciente y todavía poco visitada página en Facebook. Disfrute el que no las haya leído antes y recuerde el seguidor asiduo.
  • Bienaventurados los tontos, porque ellos entrarán al cielo a hacerle compañía a los otros bienaventurados. 
  • Aprendo de mis errores y cada día soy un tonto con más experiencia. 
  • El hombre hace al menos 5 minutos de tonterías al día. La inteligencia consiste en no rebasarlos. Yo cumplo con mi cuota a eso de las 9 am. 
  • ¿Por qué las instrucciones de armado de muebles "a prueba de tontos" te hacen sentir como un tonto?
  • No soy un teórico de la tontería, así que cuando alguien me pregunta qué clase de tonto soy, no sé qué responder. 
  • No hay tantos tontos como la gente piensa. Algunos son copias piratas para engañar a la gente.
  • Cuando alguien pasa por la calle sonriendo, a nadie se le ocurrirá pensar que es alguien sabio. Por el contrario, se le tachará automática e inevitablemente de tonto. 
  • Dentro de poco, la gente temerá a las invasiones de tontos tanto como teme hoy las invasiones de zombies.
  • Los tontos tienen la misión de hacer la vida de los demás un poco más surrealista. 
  • Luego de decir tantas tonterías, ya ni cuenta me doy de cuando hablo en serio.
  • Soy de esas personas a las que antes llamaban "bueno", y que ahora llaman simplemente "tonto". 
  • No, no era tan valiente el príncipe como dicen. Era simplemente tonto. Creyó que lo del dragón era sólo una leyenda. 
  • Si te explicara lo que pasa conmigo, no lo entenderías... Aunque decir "soy un tonto" es una buena manera de resumirlo. 
  • Cada vez que trato de justificar mis tonterías quedo peor, así que ya abandoné el esfuerzo. 
  • Las apariencias engañan. No te fíes de mi cara. Soy aún más tonto de lo que parezco. 
  • A veces, es bueno decirle a alguien tonto, no como insulto, sino como diagnóstico. 
  • Deberían probar la tontería. Es algo liberador. Y algunos no regresan. 
  • Admitir que soy un tonto siempre deja sin armas a mis enemigos. 
  • Puedo hacer tonterías en muchos campos del saber humano. Resulta que soy un tonto renacentista.
  • No sé por qué la gente quiere discutir con un tonto. Si gana no obtiene gloria, y si pierde, queda en vergüenza.

jueves, 30 de julio de 2015

Autoayúdame a autoayudarte


Cuenta una antigua leyenda de la tribu Opa, que el demonio, deseoso de confundir a los hombres y alejarlos del camino recto, dijo primero a los hombres que la contemplación del propio ombligo les daría la sabiduría. Cuando los hombres se dieron cuenta de que esto no era cierto, el demonio les convenció que la forma de las nubes guardaba el secreto del saber infinito. Los hombres pasaron mucho tiempo estudiando las formas celestiales hasta que cayeron en la cuenta de que no eran más sabios que antes. El demonio aún pudo convencer al hombre una tercera vez, diciendo que el secreto de la sabiduría podía encontrarse meditando inmóvil, con los ojos cerrados y sin hablar. Los hombres lo intentaron una vez más y cayeron nuevamente en la trampa. Escarmentados, los hombres juraron no volver a creer en las palabras del demonio y lo expulsaron de la tierra. Enfadado, el demonio les envió a los hombres blancos con sus cuentas de vidrio con espejos, sus televisores a color, sus revistas llenas de publicidad y sus libros de autoayuda, para hacerlos vivir eternamente engañados.

Esta leyenda es real, no importa que nunca haya existido la tribu Opa, que en verdad esa tribu seamos todos nosotros y que la leyenda se me acabe de ocurrir. Siempre que haya una persona a quien no le guste pensar, habrá otra que quiera prestarle sus pensamiento a cambio de mantenerlo distraído. Por eso es que uno de mis sueños imposibles es escribir un libro de autoayuda que acabe con todos los libros de autoayuda de la misma manera que El Quijote acabó con el resto de las novelas de caballería. En esta labor, además de recopilar los textos perdidos de Abu Navid, me he dedicado a recoger las mayores joyas de esta vertiente del arrejuntamiento de letras (me niego a llamarle literatura) para dejarlas aquí.

Como sabemos, un libro de autoayuda se basa en la repetición de frases que deben ser a su vez repetidas por el acólito lector a fin de lograr el éxito, la felicidad, ser millonario, casarse con una supermodelo o lo que su corazón desee. Los resultados de esta búsqueda han sido francamente espectaculares y la cosecha de frases ha sido especialmente fértil. Aquí dejo algunas muestras de mi empeño:

La revisión de los títulos de los libros es una aventura en sí misma. Un buen autor de libros de autoayuda debe tener un título con mucho punch, un título demoledor, y si está encerrado entre signos de admiración, tanto mejor. Hay títulos como el directo “¡Tú eres grandioso!”, el casi blasfemo pero impactante “Cómo convertir el agua en vino”, y hasta el hedonista “Porque yo lo merezco”.

Después del título, viene el prólogo, donde he encontrado frases de este calibre:
"En el duro camino de la vida, este libro de autoayuda te servirá como un poderoso 4x4 que te ayudará a llegar a tu destino con mucha más facilidad y comodidad."

Ya que la gran mayoría de los libros de autoayuda han sido escritos en Norteamérica, es muy común que los consejos y frases encontrados aquí tengan un marcado tinte capitalista. Encontrando cosas como:
No soy monedita de oro para gustarle a todos, soy un cheque en blanco, tengo el valor que tú me das. (“La Oveja que se comió al Lobo” – Bruce Krenzler)
Si el dinero pudiera comprar la felicidad ¿Cuánto pagarías por ella? Y si supieras que el dinero no puede comprar la felicidad ¿Qué harías con ese dinero? (“¿Dinero o Felicidad? ¿Por qué no ambos?” – Dharma Fink)

 Pero la mayoría hace un acercamiento por el lado del misticismo con tintes filosóficos, dejando frases como esta, encontrada en “7 historias que cambiarán tu vida” de Ambrose Chapel, y la segunda que aparece en su continuación “7 historias que volverán a cambiar tu vida”:

No critiques a alguien sin saber por lo que ha pasado, no quieras saber lo que le ha pasado, no caigas en el chisme y la curiosidad malsana, mejor déjalo que se arruine solo. 

Si no sabes lo que Dios tiene reservado para ti, Dios te dará la respuesta. Si no te responde, es que Dios te da libre albedrío para escoger tu camino.

Dentro de las frases derivadas del “Tú puedes” encontramos hallazgos como este:
Quien solamente ve el amanecer desde su ventana, creerá que es pequeño, para ver las grandezas de la vida es necesario salir de casa. (“Caminante, sí hay camino” – Félix Felicis)

Un hombre compró un burro y quiso hacerlo galopar. Cuando no pudo, empezó a insultar al burro. Debió insultarse a sí mismo por pedirle a alguien lo que no puede hacer. (“El vendedor de Palmas” – Go Onidnam)

Para la mente atrevida, “imposible” es sólo una palabra. Donde otros ven una barrera, el atrevido ve un reto. (“El Libro que necesitabas” – Bail Organa)

Por último, encontré esta frase que solo puedo calificar de indescriptible. Estoy pensando en convocar a un congreso de sabios solo para descifrar su significado:

Es importante tener sueños, pero recuerda que los sueños solo los alcanzan quienes están despiertos. Tampoco permanezcas siempre despierto, pues aquellos que siempre están despiertos no pueden soñar. (“El regalo del éxito” – Max Powers)

Nuevamente, todo esto es real, aunque todas las frases citadas las haya inventado yo mismo, los nombres de los autores y libros se me hayan ocurrido mientras los escribía y todo esto no sea más que el producto de mi aburrimiento y mi tontería.

jueves, 23 de julio de 2015

Frases twitteables 38

  • Si, los justos heredarán la tierra, pero ¿Tenemos que esperar a que la suelten los injustos?
  • Soy de esos que confunden una flecha de Cupido con un alfiler en mi muñeco vudú.
  • No es fácil pensar en estos tiempos. Todos te quieren imponer sus pensamientos prefabricados.
  • Para acercarme a ella, puse en marcha mi plan B. Ella respondió ejecutando el TPlan T.
  • Está bien, vayamos al borde del abismo, pero no tan rápido, no nos precipitemos.
  • Pedí una sopa de letras y terminé tragándome mis palabras.
  • Las voces en mi cabeza me dijeron que escribiera en twitter.
  • Últimamente ya no sé si son las voces en mi cabeza o mis audífonos.
  • Yo quería que fuéramos uno para el otro, pero tú eras una para cualquier otro.
  • Cuando me pidió una cita ¿Cómo iba yo a saber que hablaba de literatura?
  • No estoy solo, tengo a mi niño interior, a mi amigo imaginario, a mi otro yo, al monstruo bajo la cama…
  • Algún día haré recordar a la gente que yo ya era tonto antes de que se pusiera de moda.
  • Siempre dejo un rastro de migajas de pan... cuando regreso de la panadería.
  • Nadie te dice que para hacer tu propio camino debes remover piedras, tumbar árboles y nivelar el terreno.
  • Hacer camino al andar a veces significa también improvisar el destino.
  • Un minuto de silencio por todas las alarmas de reloj y teléfono que han muerto hoy lunes después de despertarnos.
  • Y un mensaje de esperanza a todas las alarmas de reloj y teléfono que han sobrevivido hoy, pero que quizá caigan la próxima vez.
  • Vivir tanto te matará algún día.
  • ¿Quieres que te cuente la historia o paso de frente a la moraleja?
  • Hoy tengo ganar de cortar por lo sano. A propósito ¿Cómo te sientes?
  • Hay personas que creen que el dinero lo es todo. Cuando veo una de ellas, pienso que así se vería el dinero si es que fuera un ser humano.
  • Pensar en los de clase media como pobres de lujo o como ricos de baja calidad, depende del punto de vista.

viernes, 17 de julio de 2015

Huellas en el camino


Hay veces en que es bueno detenerse un momento para ver las huellas que estamos dejando en el camino. Inclinándome un poco, puedo ver todas las huellas que han pasado por este camino. Hay huellas profundas y huellas leves, de gente liviana sin duda. Es fácil ver que alguna vez este camino fue pisado por primera vez por alguien, y luego muchos lo siguieron, algunos de cerca y otros a mayor distancia, hasta que muchos no vieron nunca al que hizo las primeras huellas. Otros fueron por aquí solo porque los demás lo hacían, otros siguieron este camino porque no conocieron otro, por acompañar a alguien, o por flojera de buscar un camino nuevo. Al final todas las huellas están confundidas y nadie sabe cuál huella es de quién.

Naturalmente el camino fácil es el más transitado, pero este camino es de piedra y la gente que pasa por allí no deja huellas. Los que han pasado por aquí vieron lo que todos los demás, un paisaje conocido que nunca cambia, y al final no dejaron huellas y no tuvieron nada qué contar del camino. Hay quien creyó que pintar su nombre en las piedras o dejar un mensaje tallado en un árbol bastaba para ser recordado, pero nadie lee lo que está escrito, lo que importan son las huellas, no que alguien diga lo que hizo.

Hay algunos caminos menos transitados por los que la gente pasa esperando hacer algo diferente. Al inicio del camino puedo ver muchas huellas, pero con cada piedra en el camino se ven huellas que dan la vuelta hacia el camino fácil. Algunos tropiezan más de una vez con la misma piedra, y otros la retiran para ayudar al próximo que pase.Se dice que alguien alguna vez trató de borrar las huellas de otro, pero las huellas se hicieron más profundas y sus propias huellas se desvanecieron rápidamente. Y hay huellas que se encaminan directamente al precipicio, son las de aquellos que no sabían a donde iban, o de los que, incapaces de llegar a su destino, quisieron acabar con todo.

Hay también caminos difíciles con abismos a los costados, piedras obstruyendo, con cactus, caminos en subida y con muchas curvas. Aquellos que lo siguen se ven gratificados con las hermosas vistas desde lo alto y con el honor de lograr lo que pocos pudieron.

Por último, hay los que van por donde no hay huellas, ellos son los que hacen su propio camino que otros seguirán después. No saben lo que encontrarán en el camino, ni siquiera tienen la seguridad de que llegarán a su destino, solamente confían en la dirección que llevan. Ellos serán los primeros en encontrar las dificultades y los que deberán resolverlas para seguir este nuevo camino. Por un tiempo veré sus huellas solitarias en el camino que han hecho al andar.

¿Y mi camino? No estoy aun seguro de cuál de todos ellos es. A veces me parece ir por el camino de piedra, otras veces por un camino nuevo, he preguntado muchas veces cuál sería el mejor camino, pero al final la decisión siempre ha sido solamente mía. Mientras tanto, voy disfrutando del paisaje. He subido y he bajado, he tropezado he dado vueltas para llegar al mismo sitio, aunque no he pasado por el mismo lugar dos veces. Me queda la seguridad de que al menos en algunos tramos del camino mis huellas son las únicas que se ven. Y si alguien me pregunta, no quiero tampoco recomendar mi camino, tal vez no vayamos a mismo destino. Y ya es hora de volver a caminar.
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