domingo, 3 de diciembre de 2023

Las mejores historias en una canción



Hace mucho tiempo que no escribo nada sobre música, al punto que empecé a temer el que ya haya escrito todo lo que tenía que decir. De repente un día, escuchando mi playlist, recordé que me gustan mucho las canciones que cuentan una historia, esas que van más allá del “Te quiero” o el “Te conocí y me enamoré”, que componen la mayoría de las canciones que uno escucha. Inicié una búsqueda por internet y no encontré nada parecido. Entonces me puse a hacer mi lista de las 10 mejores historias contadas en una canción, aquellas que pudieron haber sido un cuento o una novela, así que creo que una lista como esta no la encontrarán en ningún sitio. A ponerse, pues, los audífonos y a disfrutar de esta especial Playlist. 

Ob la di-Ob la da (The Beatles, 1968) 
Esta es una canción que siempre ha causado polémica. Se la ha llamado la peor canción de Los Beatles y cosas por el estilo, pero a mí me gusta mucho su historia, que es una muy simple: Un hombre conoce a una mujer, se gustan, se casan y tienen hijos. Pero para mí está muy bien contada, de una manera alegre y sin pretensiones. 

Tie a Yellow Ribbon Round the Ole Oak Tree (Tony Orlando and Dawn, 1973) 
Esta canción está basada en un cuento publicado (creo) en los años 50 en los Estados Unidos. Un hombre es condenado a tres años de cárcel, lo que era una deshonra mayúscula, y escribe una carta a su esposa indicando que, si al salir de la cárcel aún lo acepta, coloque una cinta amarilla en el roble a la entrada del pueblo. De no encontrarla, seguiría su camino y no volvería jamás al pueblo. Esta canción fue muy popular en una versión en castellano en mi país, pero esta versión omitía la estrofa final, lo que la dejaba como una historia inconclusa. Para suerte mía, varios años después encontré la historia original en una antigua edición de la revista “Selecciones del Reader’s Digest”. El final me emocionó, al conocer al fin el desenlace de la historia: El hombre llega a la entrada del pueblo y encuentra el viejo roble lleno de cintas amarillas. 

Las cuatro y diez (Luis Eduardo Aute, 1973) 
Un hombre encuentra casualmente a una mujer con la que tuvo una relación en sus años de adolescencia, y le invita un café para recordar esos años y contarle lo que pasó en su vida desde entonces, para al final despedirse de ella. Una historia muy hermosa y que a mí me pasó una vez casi a la letra. Será tal vez porque esta historia es muy común, o Luis Eduardo Aute la escribió para mí sin conocerme. Quiero creer lo segundo, es por eso que me gusta tanto. 

Pedro Navaja (Rubén Blades, 1978) 
Esta fue una revolución en la salsa. Jamás se había escrito una canción con valor literario, la historia de un matón de poca monta que encuentra la horma de su zapato en una prostituta a la que las cosas tampoco le iban bien. Como referencia literaria podemos decir que la historia está basada en el personaje “Mack the Knife” de la obra “Ascenso y caída de la ciudad de Mahogany” de Bertolt Brecht. Gabriel García Marquez declaró una vez con cierta envidia que le hubiera gustado escribir esa historia. No puede haber mayor elogio. Como curiosidad, esta canción me trajo más tarde dos decepciones: La mediocre película mexicana del mismo nombre, que traiciona a la canción, y una olvidable continuación del propio Rubén Blades, llamada “Sorpresas”, escrita años después, y que suena demasiado forzada.

Escape (The Pina Colada song) (Rupert Holmes, 1979) 
Esta historia es un poco (o bastante) cursi, pero también es muy popular, y su cursilería le da bastante encanto. Investigando sobre el tema, me enteré que su autor también era guionista de telenovelas. Y la historia parece, en efecto el guión de una película romántica: Un hombre está aburrido en su matrimonio y coloca un aviso en el periódico buscando todo aquello que su pareja no le daba, para escapar con ella. Concreta el encuentro con quien respondió el aviso y se da con la sorpresa de que es su propia esposa, quien buscaba lo mismo que él. Canción para escuchar con palomitas de maíz. 

The Devil went down to Georgia (Charlie Daniels Band, 1979)
Esta canción está basada en una leyenda popular: El diablo va a Georgia en busca de un alma que llevarse y apuesta el alma de un muchacho en una competencia de violín, siendo derrotado. Será que a la gente le gustan las historias de gente que logra burlar al diablo. 

Era en Abril (Juan Carlos Baglietto, 1982) 
Hay toda una leyenda sobre esta canción. Suena tan auténtica y desgarradora que cuando salió, se dijo que era una historia real que le fue legada a Juan Carlos Baglietto. Una pareja está muy ilusionada ante la llegada de su hijo, hasta que ella pierde al niño dentro de su vientre. Desolados por la pérdida, la pareja decide suicidarse. Nuevamente, una historia, aunque terrible, muy bien contada, llena de metáforas. 

Naturaleza Muerta (Mecano, 1991) 
Recuerdo que a principio de los 90, los integrantes de Mecano dijeron que buscaban mayor profundidad en sus canciones, y que querían hacer algo como lo que hacía Joan Manuel Serrat. La idea sonaba tan disparatada que pocos la creyeron posible. En su siguiente disco se encuentra esta canción. Ignoro si se basa en una leyenda popular o en algún cuento ya publicado, pero la leyenda aquí contada es una hermosa leyenda. El mar se enamora de un pescador, quien ya tiene una mujer que lo ama y lo espera en casa. El mar secuestra al pescador, y la mujer se convierte en una piedra blanca que mira al mar esperando el regreso de su amado, mientras el pescador lucha eternamente contra las aguas sin poder escapar. Si esta canción es creación de Nacho y José Cano, los compositores del grupo, pudieran bien haberla publicado como cuento y ser reconocidos por ello. 

Y nos dieron las diez (Joaquín Sabina, 1992) 
La preferida del público. La historia del cantante que se enamora de una mesonera en un pueblito, y que cuando vuelve un año después, no encuentra rastro de ella, todo ello contado con el arte de Sabina en su mejor época, no tiene desperdicio. Canción para cantar con entusiasmo e invitar al público a unirse en el coro. 

Ruido (Joaquin Sabina, 1994) 
Otra de Joaquin Sabina, y otra joya literaria. A través de la metáfora del ruido, se cuenta la historia de una pareja, de su inicial entusiasmo y su dolorosa ruptura. Ruido de amenazas, ruido de abogados, tanto, tanto ruido. 

¡Y aquí hay algunos Bonus tracks! 

Piano Man (Billy Joel, 1973) 
No incluyo esta canción en la lista porque no narra una historia propiamente dicha, es más bien una descripción casi cinematográfica de una escena: Un pianista toca por las noches en un bar, rodeado de personajes, cada uno con una historia que contar. 

Another Day (Paul McCartney, 1971) 
Otra canción que es más una escena que una historia: Una mujer se levanta en la mañana para seguir con su vida rutinaria, mientras espera, o más bien desea, que venga alguien para rescatarla. 

Hotel California (The Eagles, 1976) 
Pondría esta canción en la lista, si no fuera porque todos sabemos que cuenta una historia, pero nadie se pone de acuerdo sobre lo que se cuenta en esta historia ¿Es un cuento de fantasmas? ¿Un viaje lisérgico? ¿Una secta satánica? Lo único que sabemos es que un hombre llega a un hotel y encuentra gente en una fiesta o reunión. No sabemos exactamente qué pasa después o cómo termina la historia.

Sigamos escuchando música y prestando atención a las letras, de vez en cuando hay buenas historias esperando allí.

jueves, 23 de noviembre de 2023

Leyendas Peruanas: Las aventuras perdidas de Ai Apaec



Esta vez quiero hablar de una leyenda que se ha perdido, y que los arqueólogos e investigadores peruanos tratan afanosamente de reconstruir. Primero contaré sobre cómo llegué al conocimiento de esta leyenda olvidada. Tengo la costumbre desde hace ya un tiempo de salir con una bicicleta y una camara fotográfica para ver qué encuentro, y así, rodando, rodando, llegué al Museo de Arte de Lima, en donde encontré una exposición de arte precolombino. Lo que más me impresionó fue algunas vasijas de arcilla muy decoradas que describen las aventuras de Ai Apaec. Algo de contexto vendrá bien aquí, para el que no conoce: Entre los siglos III y IX de nuestra era, en lo que hoy es el norte del Perú, floreció la cultura Mochica, llamada así por su ubicación en el valle de Moche. No parece haber tenido una unidad política duradera, y fue más bien muchos pequeños territorios independientes unidos tal vez por una cultura común, y hoy se habla al mismo tiempo de las culturas Vicús, Sicán o Sipán, que habrían sido dominantes en algún momento y lugar. 

Lo que sabemos sobre la mitología de estos pueblos proviene de las ofrendas funerarias encontradas en la zona, principalmente piezas de cerámica, y lo muy poco que sobrevivió como tradición oral hasta la llegada de los españoles, y que pudo ser recogido por los cronistas y evangelizadores que llegaron en el siglo XVI. Entre las vasijas y representaciones encontradas, se encuentra con frecuencia Ai Apaec, quien habría sido un dios, pero cuya leyenda alude más bien a lo que conocemos hoy como un héroe, cuyas aventuras están representadas en multitud de vasijas funerarias. Lamentablemente, los mochicas no tenían escritura, y todo lo que nos queda de sus aventuras son estas representaciones en cerámica. Estas fueron las que vi en el museo, y que me entusiasmaron al saber que teníamos un héroe comparable a Ulises o a Hércules. 

Lo que hemos podido saber de este héroe es que era hijo del Sol y de la Tierra, por lo que podía transitar entre los reinos del cielo, el reino subterráneo y el reino de los hombres. Una de las aventuras que los investigadores asumen que tuvo fue el rescate del sol que sumió a la tierra en la oscuridad. Otras aventuras son la defensa del mundo contra invasiones de monstruos venidos del mar como cangrejos gigantes, o los viajes que realizó con sus compañeros: un perro que podía detectar los peligros, y una iguana que conocía los caminos para llegar a los reinos subterráneos. Otra de las cualidades que se le atribuyen a Ai Apaec es la capacidad de transformarse en animal. En muchas cerámicas se le representa con dientes felinos o con pinzas de cangrejo como manos. Lleva además un tocado de pluma de ave, y una serpiente que lleva como cinturón. La figura que acompaña a este post es la que tomé en el museo, en donde se representa una de las aventuras de Ai Apaec, extraída de un ceramio funerario.

Es indudable que existieron muchas leyendas sobre Ai Apaec, algunas en donde se comporta como héroe, y otras en donde ya ha reclamado su condición de dios, mantenedor del orden en el universo y proveedor de los dones de la tierra. Los investigadores hasta el día de hoy tratan de reconstruir esas aventuras, que pondrían a la mitología peruana al nivel de la de Gilgamesh, las sagas nórdicas o las leyendas griegas.

domingo, 12 de noviembre de 2023

Sobre energías y vibraciones



Siempre hay alguien dentro del círculo de amigos, o en el trabajo, que empieza a hablar de las energías o las vibraciones, generalmente en un sentido negativo: “Esta persona está trayendo energías negativas”, o “no traigas tus malas vibras”, los escucho decir. Y para los que no han escuchado estas cosas personalmente, internet está lleno de textos, videos y frases sobre la energía y la vibración. Y yo, que soy ingeniero, me rompo la cabeza tratando de entender a qué se refieren, porque los conceptos sobre energía y vibraciones que traigo aprendidos desde la universidad no tienen ninguna relación con lo que se habla en la oficina. 

Empecemos con el tema de la energía. Yo siempre creí que la energía es la capacidad para realizar un cambio físico. Para ponerlo de manera más entendible, yo necesito energía para mover mi taza de café desde el plato hasta mi boca, lo cual me dará energía que acumularé hasta que la necesite para realizar mi trabajo diario, con el resultado de que podré cobrar mi sueldo que usaré para comprar más café que usaré para darme energía para trabajar otro mes y así cumplir con un ciclo infinito. Dicho así parece simple, pero hasta ahora no entiendo qué es lo que tiene que ver con la disposición de las personas para trabajar o para hacer de la vida del prójimo más miserable. Hasta donde puedo medir (y para un ingeniero solo se puede controlar lo que se puede medir), las personas malhumoradas que odian a todo el mundo necesitan la misma cantidad de energía para escribir un informe que las personas que van cantando por la vida. Y en cuanto a la acumulación de energía, sé que el cuerpo humano tiene dos maneras de guardar energía: la primera es la energía instantánea, que se conserva durante poco tiempo y que se basa en el consumo de azúcar, lo cual he probado como cierto después de innumerables barras de chocolate a media tarde que me han dado la energía suficiente para acabar con las tareas del día; y la otra es la energía a largo plazo, que proviene del consumo de grasas, y que nuestros ancestros usaban para sobrevivir a los fríos inviernos, pero que ahora solo se usa para exhibir una antiestética panza que mantiene a las mujeres en una relación estrictamente profesional. 

Pero de alguna manera, mucha gente piensa que la energía, que yo puedo medir en Joules o en calorías, tiene que ver con la actitud hacia la vida y el efecto psicológico que causa el malhumor sobre el estado de ánimo de los demás. Más aún, ahora la energía tiene polaridad, progreso desconocido en mis tiempos de estudiante. Resulta que las personas tienen energía positiva y negativa, lo cual me causa problemas teóricos y cortocircuitos cerebrales. Veamos, si aceptamos que la energía puede ser positiva o negativa, de acuerdo a la ley de la electrostática, una energía atraerá a la de signo contrario y repelerá a la de su mismo signo, ergo, si yo tengo una energía positiva, atraeré a las personas de energía negativa, y alejaré a las personas con energía positiva. Cuando comenté esto a alguien que me hablaba de las energías positivas, me miró con “cringe”, como se dice ahora. Tal vez desde que salí de la universidad han derogado la ley de la electrostática, pero nadie me ha avisado.
Considerando que la energía es lo que se almacena en las baterías para accionar todos los artefactos que usamos en la actualidad, tal vez sea hora de aprovecharla para usos pacíficos. Según lo que me cuentan algunos, hay gente con tanta energía negativa como para iluminar todo el edificio. Cuando logre inventar el acumulador y el motor de energía negativa, ganaré el premio Nobel y eliminaré la necesidad de combustibles fósiles en el mundo. Pero no nos adelantemos tanto, con que pueda cargar mi celular me doy por bien servido. El problema sería que tal vez un smartphone cargado con energía negativa me presente solo malas noticias y críticas al gobierno en las redes sociales, y tome fotos de tonos grises, pero tampoco es muy diferente de lo que obtengo ahora, digo yo.

Y como siempre hay quien quiere dar un paso más allá, en cuanto a los temas espirituales, ahora no solamente se habla de “energías”, sino también de “vibraciones”. Como si alguien hubiera dado una hojeada a mis libros de texto de la universidad solo para ver los nombres de los capítulos en busca de un término marketeable, encuentro gente que me dice que tengo que vibrar con el universo. Otro cortocircuito cerebral cuando pregunto qué vibración es esa, de cuántos Hertzios es la vibración del universo y a cuánto estoy vibrando yo. Nuevamente tengo la desagradable impresión de haberme perdido de algo desde que terminé mis estudios de ingeniería. Para mí, las vibraciones siempre tuvieron que ver con las magnitudes medibles de amplitud y frecuencia, pero ahora la vibración se trata de algo inasible que tiene el universo y yo no. De la explicación que me dieron solo pude entender que si dos personas se caen bien, están vibrando juntas, y que yo debo andar desafinado, porque no vibro con nadie. Tal vez estoy confundiendo vibración con tembladera, porque no entiendo cómo puedo medirle la vibración a una persona, ni mucho menos medir la frecuencia de vibración del universo, como para saber si solo necesito una afinación, o mi caso es grave y solo se resuelve con una bajada de motor completa. 

Pero como soy persona animosa, he visto aquí una oportunidad de negocio, y hoy he llegado a la oficina armado de una batería, un osciloscopio y un diapasón, ofreciendo mis servicios de medición de energía y vibración. La gente se puede acercar a mi sitio para tomar los bornes de la batería, y con un voltímetro puedo equilibrar la potencia para saber el nivel de energía. Como la batería proporciona corriente continua, puedo determinar si una persona tiene energía positiva o negativa simplemente comparando el nivel de energía en posición positiva, es decir, cuando toma el borne positivo con la mano derecha y el negativo con la mano izquierda; con el nivel negativo, cuando los bornes intercambian de manos. Así, a las personas con falta de energía, una descarga de la batería basta para avisparlo, y a las personas de energía negativa les doy una descarga de la batería con los bornes en posición positiva para contrarrestar. 

En cuanto a las vibraciones, tengo un diapasón ajustado a 432 Hz, que todos saben que es la vibración del universo, y un osciloscopio para medir la frecuencia a la que vibra el cliente. En caso de desajuste, conecto la batería a un inversor de corriente para darle una descarga que le arregle las vibraciones. Como algunas a algunas personas no les basta una descarga de energía a 432 Hz, hay que complementar el tratamiento con una zamaqueada mecánica acompañada de un par de cachetadas de cortesía, acompañados de ese mantra tan efectivo que es el “Amigue, date cuenta”. 

Así, esta semana me estoy haciendo de un pequeño ingreso extra, explicando que mi tratamiento es más científico que el de los que venden cristales de cuarzo, u ofrecen alineamiento de chakras, que rechazo como tonterías con las que estafan a la gente.

jueves, 2 de noviembre de 2023

Frases twitteables 66



Hace tiempo que no publicaba una recopilación de mis frases twitteables. Si es cierto lo que dicen que la pluma es más poderosa que la espada, entonces estas frases son como una práctica de esgrima. También eso me hace pensar si mi pluma llegará a ser más poderosa que la espada Excalibur, o más bien será mi espada de Damócles.
  • La ortografía es un arte que se está perdiendo. - i ke? La hortografia no inporta kuando ce abla kon el corason. 
  • Caminante, no hay camino, se hace camino al andar, dijo el poeta. El Ingeniero civil le respondió: Caminante, no hay camino, se hace camino al pavimentar. 
  • El problema de haberte olvidado es que, ahora que estoy escribiendo mi autobiografía, tengo que preguntarte a ti, sobre lo que pasó entre nosotros. 
  • Mi idea de negocio infalible es abrir un gimnasio en la última semana del año y cerrarlo en enero. Luego viviré con el dinero que me han dado todos los que se inscribieron como propósito de año nuevo y nunca volvieron a ir. 
  • Es el indesmayable optimismo humano, que siempre cree que ya no se puede estar peor. 
  • Hay personas que creen que soy buen entendedor, porque apenas me dirigen la palabra. 
  • Me pregunto si alguna vez la inteligencia artificial aprenderá en qué momento equivocarse. 
  • Yo soy de la época en que la verdad era más importante que la opinión. 
  • Con el pelo teñido de rubio, nariz operada, cremas para aclararte la piel, con ropa de imitación de marcas famosas, insistiendo en que te llamen por tu nombre en inglés ¿Y dices a los hombres que no quieres que te mientan? 
  • Yo soy de la época en que los eufemismos y palabras políticamente correctas eran muy pocas y uno las podía identificar y contar. 
  • Solo los fanáticos de los Beatles entendemos lo que es vivir un día Hey Jude, que empieza lentamente y con una letra de consuelo, para terminar con un alegre e interminable na na na na na na na na. 
  • Muchos años después, cuando ya era una respetada psicoanalista, Alicia aún preguntaba a sus pacientes si en alguno de sus sueños habían visto alguna vez a un conejo blanco o a un gato que desaparecía hasta dejar solamente su sonrisa… 
  • Todos hemos tenido alguna vez una semana llena de viernes 13. 
  • Tremendo desperdicio de energía el de aquellos que quieren saber lo que piensan los tontos, sin considerar que en realidad los tontos no piensan. 
  • No todos somos iguales, qué aburrido sería el mundo si así fuera. El problema es toda la gente que busca justamente las diferencias que menos valen la pena.
  • Mi teoría tonta: Hay en el cielo una fábrica de almas, que entrega las almas a la gente que nace. Pero ahora nace tanta gente que la fábrica ya no se da abasto y las almas no alcanzan para todos. Es por eso que se ve tanta gente desalmada en estos días. 
  • No soy lo que se dice una persona de impulsos, soy más bien una persona aburrida. Si me dijeran que viva este día como si fuera mi último día, me pondría a hacer mi testamento. 
  • Claro que todavía existe gente buena en el mundo, pero hemos pasado a la clandestinidad para protegernos. 
  • Yo creo que los extraterrestres no quieren invadir la tierra, solo vienen de visita para ver qué tan rápido nos extinguimos, porque ya están ofreciendo el planeta como terreno recién desocupado. 
  • Dicen que el supervillano, al verse vencido por el joven héroe, tuvo una idea para salvar su vida. Era descabellado, pero decidió correr el riesgo. - ¡Yo soy tu padre! - Le gritó. Y funcionó. El héroe, confundido y anonadado, suspendió el ataque, permitiéndole escapar. 
  • La frase “Pienso, luego existo” solo es aplicable en democracia. En una dictadura, al que piensa le cortan la existencia. 
  • Tal vez la aplicar la frase “Pienso, luego existo” causa problemas existenciales, porque ahora al que piensa le hacen bullying, o bloquean o lo linchan en las redes sociales, hasta que ya no existe. 
  • Si la frase “Pienso, luego existo” es verdadera, entonces hay muchos que viven una existencia prestada, al igual que sus pensamientos. 
  • En ese club de lectura ya empezaron con la crisis de la edad madura: Uno salió vestido de caballero andante a desfacer entuertos, otro despertó convertido en insecto, uno está construyendo un submarino para alejarse del mundo y no volver. 
  • A veces encuentro a alguien tan incapaz en el trabajo, que pienso que en realidad es un testigo protegido al que han puesto allí para que la mafia no lo mate.

lunes, 23 de octubre de 2023

Anticuento



Alguna vez, en un reino muy antiguo y lejano, durante una gran celebración, el rey invitó a todos los artistas de su reino a hacer una obra que represente a la felicidad, ofreciendo como premio una gran bolsa de monedas de oro. Se presentó un famoso escultor, que mostró un mármol con la alegoría de una hermosa mujer con una gran sonrisa. Demasiado académico, dijo el rey. Pasó a la siguiente obra. Era un lienzo con la imagen de una fiesta en donde jóvenes cantaban y bailaban. Demasiado predecible, opinó el rey. Así fue pasando ante todas las obras, encontrando defectos en todas y diciendo que ninguna de las obras representaba fielmente la felicidad. Hasta que encontró un papel que alguien había colocado sobre la mesa, en donde se veía el garabato de un niño de la mano de su madre. El rey al fin sonrió complacido. Esta es la verdadera imagen de la felicidad, dijo, no es la complejidad de un arte, ni una alegoría, es el simple sentimiento. Toda la corte asintió en reconocimiento a la sabiduría del rey. Solamente la gente del pueblo, que desde el principio dudó de que el rey hubiera abandonado la costumbre de la tacañería, empezó a decir en voz baja que no era de extrañar que diera el premio a su propio hijo por dibujar tan solo un garabato.

viernes, 13 de octubre de 2023

Juguemos a la conspiración



Hoy, que tengo un poco de tiempo para no hacer nada, y ganas de escribir sobre cosas de las que no tengo idea, quiero ver si es tan fácil como dicen crear una teoría de conspiración, por lo que propongo el juego de la conspiración ¿Jugamos? 

Como todo juego, debemos tener algunas reglas: En primer lugar, debemos establecer como certeza que los accidentes fatales no existen, sobre todo si el muerto es alguien famoso. Nadie muere por sobredosis, ni se suicida, ni se cae de una escalera, todo eso son invenciones para encubrir la muerte de alguien que justo al día siguiente iba a hacer una gran revelación. Todos sabemos que el único que murió fue Paul McCartney, y que su doble está desde entonces sacando discos y llenando estadios en sus giras sin que a nadie le moleste. 

La segunda regla es que no existen rivalidades ni competencia entre países y gobiernos. En realidad, gobiernos musulmanes, comunistas, populistas de todos los colores, demócratas y dictadores son todos amigos y están de acuerdo para encubrir las verdaderas razones de por qué estamos como estamos y por qué vamos hacia donde vamos. La tercera regla es que la falta de pruebas de algo es la evidencia de que se está ocultando la verdad. La prueba de que lo que digo es verdad es que no tengo pruebas. Esto nos lleva a la última regla: todos los planes son perfectos, y se cumplen meticulosamente. No hay fallas de diseño ni errores humanos. Incluso los que identificamos como fallas se han hecho a propósito para despistarnos. 

¿Estamos listos para empezar? Solo un momento, me pondré mi pulóver con capucha y mi máscara de Guy Fawkes. Ya está, empecemos. 
Ahora, tomemos un evento que haya salido en las noticias y redes sociales, por ejemplo, el accidente del submarino lleno de millonarios haciendo un tour por los restos del Titanic. Como los accidentes no existen, tiene que haber otra razón. Entonces podemos decir que uno de los millonarios había desarrollado el motor que funciona con agua como combustible, y que ya todo estaba listo para la producción en masa, lo que haría quebrar a las grandes compañías que dominan el mundo. ¿Quieren una prueba? Noten que nadie ha hablado de este tema, porque han ocultado este hecho para que no salga a la luz. ¿Qué tal está esta teoría? Como primer intento no está mal. 

Hagamos otro intento. Un señor ha declarado ante el Congreso de Estados Unidos que los extraterrestres existen. Aquí podemos asumir que el Congreso de Estados Unidos es tan sagrado que nadie puede mentir allí, no como en el nuestro, donde ocurre exactamente lo contrario. Entonces estamos ante la prueba de que toda la vida nos han estado ocultando la verdad, y que los ETs nos visitan, hacen turismo y algunos hasta se quedan a vivir aquí, porque en Alfa Centauri hay demasiada gente y el alquiler está carísimo. Otra teoría es que el plan de ocultarnos a los extraterrestres es tan perfecto que han contratado a alguien para que diga todo eso, y luego lo refutarán de manera vergonzosa, dejando en el ridículo a todos los que en adelante a cuestionar la verdad oficial de que estamos solos en el universo. Y a los que me digan que eso no pasa, les pondré el video de lo que pasó en México ¿Cuál teoría es la mejor? Pondremos las dos en las redes sociales y que el público decida, que eso es más divertido que andar buscando pruebas. 

Conforme avance el juego, aparecerá la Agenda 2030, ese plan donde aparecen todas las tendencias que no nos gustan, y yo aprovecharé para ofrecer mis servicios como director de proyectos, en vista del estrepitoso fracaso que hasta ahora tiene ese proyecto ¿O acaso alguien cree realmente que llegaremos al 2030 con todos comiendo insectos y casándonos con el negro africano que acaba de llegar?

Por último, cuando la cosa amenace con volverse aburrida y repetitiva, pasaremos a la fase del razonamiento conspirativo recursivo, que es cuando la serpiente de la teoría conspirativa se muerde la cola. Podemos decir que hay tantas teorías conspirativas porque alguien las está inventando para que cuando alguien descubra la verdad y la publique en las redes sociales, nadie le crea y todos piensen que es solo otra teoría de conspiración de las tantas que hay por ahí. Y si no me crees, es que eres parte de esa teoría de conspiración y, por lo tanto, estás demostrando que yo estoy en lo cierto. ¡Gané el juego!

martes, 3 de octubre de 2023

Si los antiguos griegos hubieran conocido el aji



Entre las ideas filosóficas que se me ocurren a la hora del almuerzo, hace poco se me ocurrió una ucronía que ahora trataré de desarrollar. ¿Qué hubiera pasado si los antiguos griegos hubieran conocido el ají? Como la mayoría de mis ideas, aunque parece una tontería, tiene más trascendencia de lo que se ve a simple vista. Primero, para ubicarnos en la época, recordemos que los griegos tenían una variedad limitada de condimentos: un poco de mostaza, sésamo, azafrán y una que otra hierba aromática, nada que realmente pueda retar al paladar, pues no se conocía la canela ni la pimienta. Los únicos alimentos de sabor fuerte eran el queso y el yogurt, nada que pueda ser usado para probar voluntades o ganar campeonatos de resistencia. Imaginemos ahora que algún viajero haya traído en remotos tiempos una cantidad de ajíes o chiles, y las semillas de estos frutos hayan podido germinar en los valles helenos. 
Sin duda los griegos habrían creado una leyenda sobre su origen, tal vez hubieran dicho que fue un regalo de Hefestos, el dios de los volcanes, para los hombres, ya que comerlos es como comer el fuego ardiente de un volcán. Tal vez Homero habría contado la leyenda de Chileón, rey de Agias, quien cultivaba frutos tan dulces en sus jardines, que se jactaba de que ni en el Olimpo se hallaba manjar semejante. Al saberlo Zeus, lanzó furioso uno de sus rayos sobre el rey cuando cuidaba de uno de sus arbustos, y el rayo lo fundió a él con la planta, que desde entonces dio frutos que, al comerlos, uno podía sentir aún el rayo que había caído sobre él. 

El ají, como es natural, se habría convertido en el condimento preferido de los arcadios primero, para extender luego su consumo hasta Esparta, en donde se hubiera usado para probar la valentía de los guerreros, y aun se la habría reservado como un alimento para comer antes de las batallas, para aumentar la ferocidad de los soldados. Al expandirse a toda Grecia, el consumo de ají habría sido parte de los Juegos Olímpicos, y se recordaría a Arquilao, como el único capaz de comer dos platos llenos de ajíes, lo que le valió la corona de laurel, al costo de no poder probar alimentos sólidos por el resto de su vida. 

Pero la contribución más importante del ají hubiera sido en la filosofía griega. Nuestro pensamiento y filosofía serían distintos si los antiguos filósofos griegos hubieran conocido el ají. Todos nuestros conceptos sobre el dolor y el placer serían diferentes, y no se verían hoy como sentimientos contrarios. Eros y Tánatos tendrían un significado diferente, El ají, por su sola existencia, habría hermanado las filosofías del hedonismo y el estoicismo. 

Estas y otras cosas semejantes estaba pensando, y ya meditaba sobre la influencia del ají en la política y el comercio griegos, cuando llegó el mozo con mi orden en el restaurante. 
- Aquí está señor, su cebiche con bastante ají, bien picantito, como a usted le gusta…
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