sábado, 20 de octubre de 2012

Heréticas



I
El asesino en serie fue capturado después de asesinar a su séptima víctima. En todos los casos la víctima había sido un practicante religioso de los que andan tratando de convertir a la gente de puerta en puerta. Su declaración fue la siguiente:

“Es mi deber salvar a mi familia del fin del mundo, por eso asesiné a esas personas. En la Biblia dice que el fin del mundo solamente llegará cuando todos hayan recibido la palabra de Dios. Entonces si yo mato a los que predican la Salvación la palabra de Dios no podrá llegar a todos y el fin del mundo no podrá realizarse. No temo a la condenación eterna, pues Dios sabe el momento exacto en que sucederá el Fin, y todo lo que ocurre en el mundo es parte de su plan divino, el que nos acerca inexorablemente hasta ese momento. El fin del mundo ocurrirá cuando todo esté listo, y no antes. Yo, por lo tanto soy la parte de ese plan divino que hace que el fin del mundo no ocurra antes de tiempo, por lo tanto, mi perdón está garantizado. Si acaso yo me equivocara y mereciera la condena eterna, aun así el tiempo que he ganado al retrasar el fin del mundo asegura que mi familia no sufra la conmoción de los momentos finales de la humanidad, y mi sacrificio no sería en vano.”


 II
La hermandad de San Judas Iscariote crecía en adeptos cada día. Las creencias de esta congregación se fundaban en el reconocimiento de que Judas Iscariote es en realidad el salvador del mundo, explicándolo de esta manera:

“Jesús de Nazaret necesitaba del sacrificio de su propia vida para divulgar su mensaje. El problema es que no podía en modo alguno influir para ser muerto. El suicidio en cualquiera de sus formas es impensable, pues denota cobardía. La muerte tenía que llegar por mano ajena, y de un modo que denotara el sacrificio por la humanidad. Los ataques al poder del Sanedrín no habían resultado. Los Fariseos y Levitas le temían debido a la cantidad de seguidores que lo aclamaban en cada pueblo e incluso en Jerusalén. Los romanos por su parte, no se metían en esos asuntos, considerándolos como cosas de judíos que no les afectaban. Jesús necesitaba entonces que alguien más precipitara su muerte. Y ese alguien tenía que ser de su propio entorno. Esta circunstancia tenía la ventaja de involucrar la traición, lo que haría al sacrificio aún más convincente. La celebración de la Pascua debía ser entonces una reunión de conspiración donde la víctima debía ser él mismo. La Biblia recoge las palabras de Jesús, pero no la entonación ni la fuerza. La frase “Uno de ustedes me ha de traicionar” no era una predicción. Era una orden. Y la orden debía ser dada al discípulo de mayor confianza. Por eso Pedro se ofrece para ser el traidor, pero es rechazado. Solo Judas a quien los demás confían su dinero, demostrando cuidado y esmero en la labor, es el elegido. Pero para esto debe hacer un sacrificio mayor que el de Jesús. Jesús sacrificaría su vida para salvar a toda la Humanidad. Nadie a quien se le ofreciera esta opción se negaría. Mucha gente se sacrifica por su padre, su esposa, su familia, es decir, por un número reducido de personas. Sacrificarse por toda la humanidad entonces no representa una decisión difícil. En cambio, el sacrificio de Judas es mucho mayor, pues debe sacrificar su eternidad. Debe pasar ante la Historia como un traidor, el más vergonzoso de los pecados, para que el sacrificio de Jesús, mucho menor como hemos visto, tenga sentido. Pero el sacrificio de Judas es aún mayor. Rechaza el pago y comete suicidio, como una forma de asegurar  su condenación, ya que solo uno de ellos debe ser elevado al paraíso. Mientras más bajo caiga uno de ellos, a mayor altura se elevará el otro. Es por eso que el sacrificio de San Judas Iscariote es mucho mayor que el de Jesús de Nazaret.”


III
La secta de asesinos escogía cuidadosamente a sus víctimas. Todos ellos eran de posición acomodada y reconocidos en la sociedad. Los crímenes eran siempre sangrientos, y las víctimas sufrían terribles sufrimientos antes de morir. Nada parecía relacionar el móvil de los asesinatos de los diferentes personajes, sin relación unos con otros. Sin embargo, la investigación de los crímenes revelaba siempre vidas secretas.  Una de las víctimas resultó ser el jefe de una red de pedofilia. En otro se encontró que debía su fortuna al robo y la extorsión. La policía, presionada por influyentes personajes de la sociedad, se dedicó a resolver el misterio. Solo después de varias víctimas que resultaron ser criminales, ladrones a gran escala, desfalcadores y violadores, descubrió la existencia de la secta. Al irrumpir en su local de reunión halló entre sus papeles su declaración de principios:

“El hombre no es bueno ni malo. La elección o el libre albedrío le hacen inclinarse hacia el bien o hacia el mal. Por eso, la ley de probabilidades hace que haya un equilibrio entre el bien y el mal. Hay, entonces tantas personas buenas como malas en el mundo. Como consecuencia, la cantidad de mal que existe es constante, como también lo es la cantidad de bien que existe. Pero el mal tiene mayor influencia sobre la conducta de las personas que el bien, y tiende a romper ese equilibrio. Es por eso que la secta existe. Debemos mantener el equilibrio entre el bien y el mal. Y la manera de hacerlo es haciendo que el mal se vuelva contra si mismo. Debemos causar horribles sufrimientos a quienes hacen mal a su prójimo. De este modo, la cantidad de mal, que ya hemos visto que es constante, no se volcará sobre las personas buenas del mundo, y los justos podrán desempeñar su labor sin problemas. Nosotros debemos sacrificarnos haciendo el mal para que las personas buenas puedan desempeñar su labor. Mientras existamos, se mantendrá el equilibrio.”

martes, 16 de octubre de 2012

Carta a Penélope



Querida Penny,

Disculpa por no irte a recibir al puerto, pero he tenido que salir para un viaje urgente. Cuando leas esta carta ya habré partido de Itaca. No creas que estoy aprovechando que has ido a visitar a tu mamá, ni que me estoy ausentando porque sé que traes a mi suegra “a visitar a su hija un tiempito”. No, lo que pasa es que me han convocado para la selección griega de guerra, que se va a jugar un partido allá por Troya. Tú sabes que no puedo faltar a este tipo de compromisos, porque todos dicen que soy el cerebro del equipo, y no puedo defraudarlos. Además esta vez se ha reunido todo el “Dream Team” de Grecia, Ahí van a estar Ayax, Telamón, Néstor, Agamenón, que es el capitán del equipo, Menelao, y hasta se han conseguido a Aquiles para la ofensiva. Aquí entre nos, Aquiles está inflado por la publicidad. Una vez en un partido, Teucro lo pateó en el talón y el hombre se quejaba como si se fuera a morir. De todas maneras, es el mejor punta de lanza que tenemos.

Yo sé que tú vas a decir que esta no es época de campeonato y que Troya ni siquiera está en la liga de Guerra Profesional, pero este es un caso especial. No nos vamos a jugar una copa y una caja de cervezas, como las otras veces. Ahora nos vamos a jugar el honor de Menelao y vamos a hacer que regrese su esposa Helena. ¿Te acuerdas de Helena, verdad? Es esa chica que se casó con Menelao y que cuando fuimos a la boda tú me dijiste que con esa cara de mosquita muerta un día de estos se iba a ir con el primero que pase. Pues eso es exactamente lo que pasó. Paris, el príncipe de Troya, fue a visitar a Menelao y este le dijo que se podía llevar lo que más le agradase de la casa. Y lo que más le gustó fue precisamente Helena. Entonces fue que Menelao tocó el cuerno para convocar a todo el equipo y quitarse el cuerno de la cabeza. Así como ves, no puedo faltar a la cita.

Entenderás que esto no es una excusa para escaparme e irme a tomar con mis amigos, esto es cosa seria. Pero no te preocupes, esto se termina en un ratito y regreso antes de que tu madre termine de desempacar sus maletas y se le ocurra quedarse a vivir en la casa. Los troyanos no tienen un buen equipo como nosotros. Es cierto que tienen una buena defensa, pero allí el único que la domina es Hector, que es el capitán del equipo. Tú sabes que a mí no me gustan los viajes largos, que son una odisea para mí, así que trataré de ganar la guerrita, recoger a Helena y regresar rápido a casa.

Por si acaso, no le llegué a pagar al chico que reparte el periódico, dile que siga trayéndolo y que yo le voy a pagar apenas regrese. Cuida también a mi perrito Argos, que está cachorrito y se pone a aullar cuando no estoy. Mientras regreso, puedes aprovechar para avanzar en tus clases de tejido, que siempre te quejas de que tienes que deshacer lo que has hecho para corregir los errores.

Muchos besos para ti, y para el bebé, cuídense mucho. Ya te contaré cuando regrese de nuestro triunfo. Vas a ver como entramos a Troya a caballo.

Tu esposo.
Ulises.

viernes, 12 de octubre de 2012

Televisión vs. realidad



Nada es como nos lo pinta la televisión. Aunque algunos de los personajes parecen sacados de la vida real, no serían capaces de despertar la pasión por seguir sus aventuras que vemos en los televidentes.

No me es difícil imaginarme, por ejemplo, al Dr. House en cualquier hospital del seguro social, de hecho, he visto a varios que pudieron haber perfectamente servido de modelo o inspiración para esa exitosa serie. El problema es que un médico gruñón, que trata mal a sus pacientes, aunque típico en los hospitales, no despierta simpatía en sus pacientes, sino todo lo contrario, por muy bueno que sea. Y en un hospital privado, lo habrían sacado debido a los pobres resultados en las encuestas de atención al paciente.

¿Y qué decir de los hermanos de Prison Break? En vez de pasar tantos problemas para escapar de la cárcel podían haber pagado a las personas adecuadas para que los dejen salir. Se nota que los norteamericanos son tan legalistas que hasta para escapar de la prisión quieren hacerlo por la vía legal. Claro, como los que se escapan son los buenos no son capaces de sobornar a alguien.

El invencible Jack Bauer es otro de los tipos que si me lo encuentro por la calle, empiezo a correr hacia el lado contrario, porque sé que donde él está, hay problemas. Lo único bueno de este personaje es que, como Santa Claus, solo trabaja un día al año. Me lo imagino aburriéndose el resto del año preguntándose cuándo es que va a pasar algo interesante en su vida. Tal vez los otros días su jefe, como a muchos de nosotros, siempre lo tiene podrido pidiéndole que el trabajo esté listo para hoy.

Paradójicamente, los episodios más falsos son precisamente los que se hacen llamar “reality”. Si viera alguno de ellos, me horrorizaría sin duda de ver tantas escenas que tratan de ser estrafalarias.
Felizmente, ante tantas dosis de irrealidad tengo aún una defensa. Apago el televisor.



Nota numérica y contable: Este post que me ha salido un poco corto, y que parece no tener mucha relevancia, tiene el honor de haberse convertido en el post número 400. Escribir 400 tonterías seguidas no parece mucho mérito, pero si me pongo a pensar resulta que me ha costado en realidad mucho esfuerzo y muchas horas sentado frente al teclado, sobre todo las horas en que me siento esperando que se me ocurra algo. Festejaré entonces el número 400 y trataremos de llegar hasta donde se pueda. Tonterías hay en todas partes, y hace falta un poco de paciencia para recogerla y ponerla aquí.

lunes, 8 de octubre de 2012

Cantando bajo la ducha



Aunque me gusta mucho la música, debo reconocer que no soy de los que cantan bajo la ducha. No es que no me sepa las letras de las canciones, que si las sé, ni que tenga problemas con las canciones en inglés. Por el contrario, y aunque peque de inmodesto, soy todo un políglota musical. Puedo cantar con el mismo desparpajo tonadas en castellano, inglés, italiano, portugués y hasta francés y alemán. Pero no canto en la ducha.

Analizando el tema, puedo comprender a las personas a las que sí les gusta asesinar canciones mientras deberían estarse preocupando en sacarse la mugre acumulada por el contacto con este sucio mundo. La ducha es un lugar donde uno tiene la privacidad para hacer ese tipo de cosas sin que nadie entre a criticarlo, lo que lo hace un antecedente de los actuales karaokes, donde la gente que ha estado practicando bajo la ducha saca a relucir lo aprendido. Además, cantar mientras uno se está bañando hace que las notas salgan más limpias, dicen, que las propiedades acústicas del cuarto de baño y el sonido cristalino del agua ocultan o disimulan las desafinaciones y gallos.

Puestos a calificar la calidad del canto cuasi subacuático, uno mismo es su público y su juez, y por lo tanto, nunca obtiene una nota desaprobatoria. Sabemos lo difícil que es la autocrítica en estos temas, más aun escuchando por la radio a tanto cantante de hip hop y reggaetón que no califica ni siquiera para cantar en su propia ducha.

Entonces he decidido hacer la prueba de combinar la limpieza corporal con la contaminación sonora y cantar bajo el rocío de la ducha, con los resultados que presento a continuación:
El primer intento no es nada auspicioso. Aquello que pareció un canto a lo Led Zeppelin no era más que el efecto del agua fría sobre mi cuerpo. En este crudo invierno hay que cuidar la temperatura del agua antes de meterse a la ducha.  Una vez solucionado el problema del agua caliente, viene la discusión sobre el repertorio más apropiado para la ocasión. La primera opción que se me ocurre sería “Smoke in the Water" o “Singin’ in the Rain”, pero podemos ponernos algo más audaces e intentar algo de opera. Cuando intento atacar el solo de “La Traviata” se me llena la boca de agua y en vez de un do de pecho termino haciendo gárgaras con el agua que cae.

El siguiente intento debe ser algo menos ambicioso, aunque trataré de no llegar al socorrido tema de “En el mar la vida es más sabrosa” intentando el ritmo de “La Piragua” o “Fuma el Barco”. Reconozco que mi falta de experiencia en estos menesteres hace que las notas musicales salgan adornadas con pompas de jabón cuando abro la boca. Deben ser las burbujas de amor de las que hablaba Juan Luis Guerra.
Esto de cantar mientras uno se ducha está resultando más difícil de lo que parece. Uno debe mantener la nota mientras al mismo tiempo está lidiando con el champú, el jabón y la esponja. Asunto complejo es el mantener la concentración durante la operación.

Justo cuando ya estoy agarrando el ritmo, se acaba el agua caliente. No estaba en mis cálculos tomar en consideración el tiempo disponible. Esto significa que las óperas de Wagner están también fuera de discusión. Menos mal, porque tampoco nunca me las llegué a aprender.

Al final, salgo más limpio, y con el convencimiento de que todavía no domino este arte de cantar bajo la ducha. A pesar de todo, mi conciencia está tranquila, ya que hice mi mejor esfuerzo y no terminé ahogado en el intento. Me siento como el sobreviviente del Titanic escuchando a los miembros de la orquesta decir “Señores, ha sido un honor tocar con ustedes”. Afortunadamente, ya he salido del cuarto de baño y ya no estoy como para cantar esa canción de Celine Dion.

jueves, 4 de octubre de 2012

Frases twitteables 15


Y sigue el ataque de las frases sueltas. Algunas de ellas merecían mejor suerte, haberse convertido en historias, algunas de ellas merecían haber sido escritas con pluma (alguna con pluma de gaviota, otra con pluma de ganso), otras más bien debieron ser escritas con tinta invisible, si las hubiera escrito a lápiz se podrían ver todavía los borrones. Pero no todas han sido un desperdicio de tinta. Principalmente porque las he escrito en el teclado. Alguna, incluso, en el bloc de notas de mi Smartphone, a falta de algo mejor. En fin, aquí esta mi última cosecha:
  • Si te interesa una mujer por su interior, pídele su radiografía.
  • Ya en mi niñez aprendí que resolver el cubo mágico no asegura el éxito en la vida.
  • Estoy de tan mal humor que cuando entré a Facebook apareció “¿En qué estás pensando?” y escribí ¿Qué te importa?”
  • Como no podía terminar su novela, engañó a todos prometiendo una segunda parte.
  • ¿Cuándo empieza la temporada de rebajas por fin del mundo?
  • Érase una casa donde cada noche se escuchaban horribles gritos y alaridos. No estaba embrujada, era un karaoke.
  • Mi personalidad secreta es Clark Kent.
  • Y yo que creía que el Times New Roman era un periódico italiano.
  • Tu biografía debería estar escrita usando Comic Sans Serif.
  • Al verte, descubro que no estoy tan deprimido como pensaba…
  • Salí por la puerta grande… Me botaron a patadas, pero fue por la puerta grande.
  • Se ganó fama de inflexible. No por mantener sus opiniones, sino por su forma tan tiesa de bailar.
  • Si fuera rico no sería feo, sería un nuevo standard de belleza.
  • Era tan fea que cuando le llevaban serenata cantaban canciones de protesta.
  • No pude terminar porque me robaron el broche de oro.
  • El estafador decía que advertía a sus víctimas cuando les decía “Es timado caballero”.
  • El elefante me miró y dijo “Yo te conozco”. Era cierto. Los elefantes nunca olvidan.
  • Era tan pobre que cuando lo examinó un doctor no pudo encontrarle nada.
  • El artista pintó una naturaleza muerta. No era un ejercicio, era una denuncia ecológica.
  • Hoy es difícil encontrar dónde comer. En todos lados se cuecen habas.
  • ¿Por qué nunca ponen la luz al comienzo del túnel, en vez de al final?
  • No es que sea paranoico, pero creo que alguien me está siguiendo en twitter.
  • Se busca mujer sin miedo al ridículo de verse conmigo en la calle.
  • Ese árbol de hojas tan rubias, tiene las raíces negras.
  • ¿Quién me llenó la luna? Yo la había dejado menguante…
  • Le has hecho al amor lo mismo que Arjona le hizo a la poesía.

domingo, 30 de septiembre de 2012

Tres leyendas ocultas del rock


Casi regreso 
Algunos años después de fingir su muerte, el famoso artista quiso regresar. Pero había que hacer una prueba antes. Se inscribió en un concurso de imitadores suyos. Aunque pudo recordar algunos de los movimientos que lo hicieron famoso, gordo, viejo y cansado, no pudo siquiera clasificar a la segunda ronda. Derrotado, se fue pensando en morir, esta vez de verdad.


La reunión 
La reunión se llevó en el más estricto secreto. El lugar estaba vacío, a excepción de algunos instrumentos ordenados por teléfono con nombres falsos. Ni un testigo, ni una cámara, ni una grabadora. Ni siquiera sus esposas sabían de la cita de aquella tarde. Había tantas preguntas y tantas expectativas sobre su regreso que decidieron hacer una reunión secreta para saber si aún conservaban la magia que los había llevado al éxito. Una vez juntos, hubo un momento de tensa incertidumbre. Nadie sabía por dónde empezar. Alguien tenía que romper el hielo. El guitarrista empezó a tocar los acordes de un viejo rockabilly y todos lo siguieron. Por un momento parecía que todos volvían a ser los de antes, pero pronto empezaron a perder el compás, a tratar de imponer su estilo solista. Intentaron aún un par de canciones más, algunos de sus éxitos, pero fue inútil. Las letras ahora les parecían tontas y los acordes predecibles. Todos se detuvieron al mismo tiempo, exclamando casi al unísono “Ya no somos aquellos chiquillos”. Abandonaron el edificio convencidos de que la magia se había perdido para siempre, dispuestos a continuar con sus respectivas carreras y ahora sí, sin mirar atrás.


 El contrato 
Todo estaba listo para el gran regreso. Las entradas se habían vendido en poco tiempo y los ensayos iban viento en popa. Parecía que todo sería un éxito y ya se hablaba de una nueva gira, un nuevo disco y tal vez una película. Pero al llegar a su camerino, el artista encontró a un personaje esperándolo. “He oído que quieres regresar” le dijo sin más saludos. El artista no supo qué responder, paralizado de miedo. “¿Qué pretendías hacer? Tienes un contrato, ¿Recuerdas?” El extraño mostró un papel saliendo de un sobre. “Y el contrato se vence hoy. Yo cumplí con mi parte y tú debes cumplir con la tuya”. A la mañana siguiente encontraron el cadáver en el camerino. Los bailarines, técnicos y músicos se reunieron extrañados ante la repentina muerte. Solo uno de ellos opinó: “Parece como si el diablo hubiese venido a reclamar su alma”. Nadie le creyó.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

El hombre y el tigre


Cuando llegué el hombre estaba ya muy grave, su aspecto daba miedo, al ver todas las heridas que tenía en el cuerpo. A pesar de que estaba lleno de llagas abiertas que debían causarle horribles dolores, se mostraba tranquilo, y tenía una expresión tranquila en su rostro. Yo solamente lo observaba y trataba de pensar en la clase de bestia salvaje capaz de hacer tanto daño a un hombre para dejarlo abandonado en el camino donde lo encontraron.
- Voy a tratar de salvarlo, amigo – Le dije, consciente de que mi voz no reflejaba mucha convicción.
- No lo he llamado por eso, Doctor, sino para contarle lo que pasó… 
- No se esfuerce, se debilitará más… 
- Sé que voy a morir, y por eso debo contarle mi historia, déjeme hacerlo… 
- Llamaremos a su familia, no tiene que contarme nada a mí, que no lo conozco, y además soy inglés… 
- Es por eso que se la debo contar a Usted, porque no es indio, y a usted le creerán, escúcheme... 

Así fue que me empezó a contar esta historia en voz muy baja y haciéndome temer a cada momento que no viviría lo suficiente para terminarla, historia que escribo ahora tal como la escuché:

En el camino de Tumbaldar encontré a un viajero que me propuso acompañarme hasta el próximo pueblo. Acepté, pues su rostro, aunque parcialmente cubierto por sus ropas, inspiraba respeto y confianza, y alguien con quien conversar es bueno para quien suele viajar solo. Al principio pensé que el viajero no conocía estos parajes, pues preguntaba sobre los pueblos y las gentes de las aldeas cercanas. Yo estaba complacido de contarle lo que sabía de todos los pueblos de esta región, de las montañas y los ríos dignos de verse por aquí. Así llegamos a las cercanías de la ruinas de la ciudad de Dragupta. Le conté de los maravillosos templos y castillos que aún pueden verse allí. “Estas obras revelan la magnificencia de la que es capaz el hombre” recuerdo que le dije, a lo que respondió: “Usted ha estado sin duda en contacto frecuente con los ingleses, que le han transmitido su soberbia”. En verdad he tenido tratos frecuentes con los ingleses, pero no creía hasta ese momento ser soberbio como decía el viajero. “¿Cree usted acaso que el hombre es el dueño de la creación y que puede hacer en él cuanto quiere?” Aunque no quería discutir con mi compañero de viaje, le tuve que responder que bastaba mirar las maravillosas construcciones de Dragupta, y que ningún animal era capaz de hacer algo semejante. “Entonces no ha prestado atención a los muchos ejemplos a su alrededor. Solo tiene que mirar los nidos de las termitas, para igualar al más pobre de sus nidos, los hombres deberían hacer edificios de cientos de pisos de altura con sus propias manos”. - “Ellos son solo insectos, ningún animal tiene la perfección del ser humano, que con sus manos pueden hacer cualquier cosa, pueden danzar como no lo hace ningún animal, y tienen un alma que expresa sentimientos”. Ante esto el viajero soltó una carcajada fuerte como un rugido. “Los ingleses sin duda lo han convencido de esto. Yo podría demostrarle que el un animal como el tigre es superior al hombre en todo sentido”. Ante mi sorpresa cada vez mayor, me empezó a explicar: “El tigre hace cuanto quiere en la selva, ningún otro animal puede rivalizar con él. El cuerpo del tigre es de una perfección a la que ningún hombre puede aspirar, tiene un paso silencioso y armónico con el que ninguna danza humana puede rivalizar, sus patas pueden ser suaves y también pueden convertirse en armas mortíferas si lo desea, las que hacen parecer a las armas humanas como torpes juguetes. ¿Y qué me dice de su poderoso rugido, que aterroriza a los hombres y animales por igual? Usted me habla de las construcciones de los hombres, y yo le digo que esas construcciones son solo una forma de esconderse del mundo, mientras el tigre no teme a nada y puede dormir donde le plazca, mientras el hombre se refugia en lo más profundo de sus viviendas, lleno de terror”.
Hube de reconocer que el extraño tenía razón, aunque intenté todavía una defensa: “Ciertamente lo que dice no está fuera de razón, sin embargo, el hombre captura al tigre, lo enjaula o lo mata”. - “Ciertamente eso ocurre, pero solo cuando muchos hombres se reúnen para atacar a un solo tigre, con sus armas, elefantes y artefactos. Eso solo demuestra la superioridad del tigre y lo falsa de la victoria del hombre. De igual modo que muchas ratas vencen y devoran a un hombre solo, así es la victoria que usted alega sobre el tigre, esa es una victoria indigna, basada solo en el número”. Nuevamente hube de admitir que el extranjero tenía razón. En ese momento estábamos ya en las ruinas de Dragupta, a lo que el extranjero me señaló los edificios. “Usted me señala con soberbia estos edificios, sin darse cuenta que los templos y edificios están dedicados al tigre. Tigres guardan las entradas de los palacios, y tigres adornan las paredes de los templos. Esta ciudad que usted me muestra con indebido orgullo no está dedicada al hombre, sino al tigre”. La voz del extranjero se había elevado mientras hablaba, hasta convertirse en un rugido. Fue entonces cuando se quitó los velos que le cubrían el rostro, para dejar ver el verdadero aspecto de Sembawang, el dios tigre…

El pobre hombre no me pudo decir nada más. Expiró sin dejar la expresión de resignación de su rostro. Solo me quedó entregar el cadáver a sus familiares que ya habían llegado y encargar una ofrenda al dios de la ciudad de Dragupta, con el reconocimiento de que el hombre no es el dueño de este mundo y que es solo uno más de los seres que lo habitan.
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