domingo, 26 de julio de 2020

Que alguien me explique



Siempre se ha sabido que los tontos hacen preguntas tontas, si no lo sabré yo, que soy una autoridad sobre el tema. Pero desde hace algún tiempo, más o menos desde que me dejaron con más tiempo para pensar, estoy pensando que hay algunas cuestiones importantes para las cuales no tengo aún respuesta. Alzo entonces mi voz para exigir una explicación, alguien tiene que saber: 

Cómo es que los bancos supieron de la pandemia antes que todos nosotros y colocaron desde siempre 8 ventanillas de atención para que atiendan solo 4 de ellas, cumpliendo con el distanciamiento social. 

Cómo le hizo Bill Gates para aliarse con el gobierno chino y esparcir la pandemia, con el fin de que pronto invente su vacuna con microchip incluido, como lo afirman las teorías de conspiración. 

Qué hago ahora con la mochila de emergencia que tenía preparado desde hace mucho para el fin del mundo, que ya no se va a parecer en nada a lo que años de películas apocalípticas me habían enseñado. Qué voy a hacer ahora con los 10 libros para una isla desierta, la estaca de madera y collar de ajos, el lanzamisiles ajustado para matar zombies, y la cinta de aplausos grabados para la apoteosis final. 

Cómo es que los partidos de fútbol pueden jugarse en estadios vacíos, sin público alentando que hace la diferencia para el equipo local, y con silenciosas celebraciones de gol. Cuando encuentro un partido por TV, también quiero saber cómo hago para saber si el partido es importante si no veo tribunas llenas, y si el partido es emocionante si no escucho los rugidos de las tribunas. 

Por qué en el cine de Hollywood los actores latinos jamás hacen el papel de alguien de su verdadera nacionalidad. Por ejemplo, Antonio Banderas ha hecho de cubano, mexicano, italiano, pero nunca de español. Diego Luna nunca ha hecho de mexicano en un filme de Hollywood, Salma Hayek creo que solo lo hizo una vez en “Frida”, que produjo ella misma. Ni Penélope Cruz ni Javier Bardem han hecho de españoles, Jennifer López nunca ha hecho de portorriqueña, y así. 

Qué fué de aquellos que hasta principios de año nos hablaban con superioridad moral de estar preparados para todo lo que pudiera pasar, de aquellos que ante cualquier advertencia respondían con un “de algo hay que morirse”, de los “el universo conspira a favor tuyo”, de los "vive cada día como si fuera el último". ¿Estarán escondidos en un bunker sin acceso internet? ¿Habrán sido borrados de la faz de la tierra por un viento divino?

Finalmente, ¿Cómo hacemos ahora los románticos a los que la pandemia nos cogió sin pareja? Ahora ya no se puede caminar por la calle con la esperanza de encontrar a la media naranja soñada, ni el azar puede descubrir la belleza de una sonrisa que camina despreocupada. Los contactos por internet no son lo mismo, o tal vez yo soy del método antiguo, porque debo tener el record de no tener ninguna respuesta en Tinder, secreto celosamente oculto por tal empresa para no perder su reputación.

jueves, 16 de julio de 2020

Busquemos un tesoro


La cuarentena nos está haciendo pensar en cómo hacer para recuperar el dinero que estamos perdiendo por no estar trabajando. Yo por mi parte, estoy recopilando información para ponerme a vender tours para buscar tesoros. Antes de que alguien me tilde de soñador, déjenme aclarar que el Perú ha sido durante mucho tiempo el país más rico del mundo, y lo prueba el hecho de de aquí salieron la mayor parte de las riquezas que en los siglos XVII y XVIII llegaron a España y luego se diseminaron a toda Europa. Los viajeros que llegaban a Lima en ese tiempo daban fe de un lujo que no se veía en ninguna ciudad de Europa. Muchos tesoros quedaron ocultos desde ese tiempo y solo aguardan de una voluntad que los encuentre. Aquí tengo algunos de ellos, todos ellos estrictamente históricos.

El tesoro pirata. 
En 1615, la flota del corsario holandés Joris Van Spilbergen llegó a las costas del Perú, luego de saquear Valparaíso. En ese momento, a pesar de los esfuerzos del Virrey, no se pudo organizar una defensa acorde a la amenaza. El terror fue tal que gran parte de los habitantes huyeron de la ciudad o se refugiaron en conventos. Cuando la flota corsaria llegó al puerto del Callao, a 10 km de Lima, tomó posiciones en la isla San Lorenzo, y cuando todos esperaban el inminente desembarco y el saqueo, la flota dio vuelta y abandonó el puerto . Muchos consideraron esto un milagro de Santa Rosa de Lima, que se había quedado en la ciudad. Lo que pasó probablemente era que en Valparaíso la tripulación contrajo escorbuto, lo que hacía que no estuvieran en condiciones de emprender un ataque. Un barco del Virrey salió en su persecución, lo que les habría obligado a esconder el tesoro acumulado en algún lugar de la costa. Algunos piensan que ese lugar fue la misma isla San Lorenzo, frente al Callao, otra teoría apunta a la playa que hoy se conoce como Punta Negra, al sur de Lima, y que en ese entonces solo era accesible por mar. Al día de hoy ya se han encontrado cadáveres de los marineros holandeses víctimas del escorbuto en la isla San Lorenzo, pero nada se sabe del tesoro. Hoy la isla San Lorenzo está tomada por la Marina peruana, y no se permite la entrada de civiles, al contrario de Punta Negra, que hoy es un distrito balneario en donde se hace surf. Sería un buen fin de semana para salir a la playa con un detector de metales.

El tesoro inca. 
Cuando Francisco Pizarro tomó prisionero al Inca Atahualpa en 1532, este trató de negociar su libertad ofreciendo a los españoles “una habitación llena de oro y dos de plata, hasta donde alcanzaba su mano levantada”. Los españoles aceptaron y los caminos de todo el imperio vieron pasar personas cargando kilos de oro en camino a Cajamarca. Pero para un imperio que abarcaba desde Colombia hasta Argentina, ese era un camino muy largo y los españoles temían que en ese tiempo los incas organizaran un ejército capaz de vencerlos. Por eso, antes de que llegara todo el oro y plata prometidos, decidieron ejecutar al inca, después de una parodia de juicio. Cuando la noticia se esparció por el imperio, todos los tesoros que aún estaban en camino fueron escondidos de la codicia de los españoles. Algunas versiones dicen que el oro y plata fueron arrojados en la laguna de Paca, cerca a la ciudad de Jauja. Otros aseguran que fue arrojado al Lago Titicaca, que hoy comparten Perú y Bolivia, siendo probable que ambas versiones sean ciertas. El famoso oceanógrafo francés Jacques Cousteau llevó un mini submarino al Titicaca para buscar el tesoro sin encontrarlo, pero la leyenda sigue. Quien no quiera buscar tesoros en la playa, puede hacerlo en las alturas de los Andes.

La herencia de los indígenas. 
La tercera historia de tesoro también comienza con la conquista española. Después del establecimiento de la dominación española del Perú, a los curacas o señores indígenas que se convertían al cristianismo se les permitió conservar sus tierras y tesoros, con lo que apareció una nueva nobleza indígena adicta a los españoles. La más opulenta de esta nueva nobleza fue Catalina Huanca, descendiente de la nobleza Huanca y emparentada con los últimos incas. Con sus generosos donativos se hicieron iglesias y conventos en la nueva ciudad de Lima, pero el origen de sus riquezas permaneció en secreto. Al morir a una avanzada edad, no tenía a quién heredar su fortuna, pues nunca se había casado, por lo que en su testamento legó todas sus tierras a la Orden de los Agustinos, pero indicó que su tesoro sería para los indígenas del territorio, que rodeaba la ciudad de Lima, sin declarar exactamente la ubicación. Todas las sospechas apuntan al cerro en donde se encontraba su casa, y que hasta hoy lleva el nombre de El Agustino. A principios del siglo XX se declaró el tesoro de Catalina Huanca como de “interés nacional” y se nombró una comisión para buscarlo, sin éxito alguno. Hoy el cerro El Agustino está lleno de casas humildes de gente que migró a Lima a buscar un futuro mejor, muchos de ellos empezaron a cavar en secreto desde sus casas al punto que hoy los terrenos de las casas en las laderas del cerro son inestables, y cuando se hace alguna obra de alcantarillado o de vías se encuentran enormes agujeros de hasta 7 metros de ancho. La gente sigue buscando el tesoro.

Esta es, pues mi contribución a los que quieren buscar tesoros en mi país, a los que quieren dedicarse a la búsqueda cuando termine la cuarentena o a los que buscan una excusa para hacer turismo en el Perú. Suerte y una pala.

lunes, 6 de julio de 2020

Frases de Cuarentena


Ahora que, por lo menos en mi país, ya se ha empezado el difícil regreso a la vida, a lo que llaman "Nueva Normalidad", que todavía nadie sabe exactamente cómo será, me tomo el tiempo para escribir nuevamente sobre temas que no tengan que ver con la pandemia. La verdad es que por mucho tiempo nos convertimos en monotemáticos, y las veces que intenté cambiar de tópico de conversación, recibí poca o ninguna atención, cuando no un franco rechazo.
Hoy por fin, los temas "comunes" ya han vuelto a ser aceptados socialmente, creo que más bien por cansancio o porque queda ya poco que decir. Por mi parte, intentaré ya no volver con este tema en mi blog, que ya bastante he dicho en estas últimas semanas. A manera de despedida (aunque uno nunca sabe), pongo aquí las frases que he publicado en mi cuenta de Twitter sobre la pandemia, la cuarentena y temas afines, a falta de algo preparado mientras vuelvo a la práctica de escribir tonterías.
  • Pongámonos de acuerdo ¿Son estos tiempos interesantes o tiempos aburridos?
  • Encontré el hechizo para convertirme en lobo. Ahora puedo salir libremente a las calles sin que nadie me detenga por la cuarentena. 
  • El domingo en casa tiene hoy otro significado. 
  • Hoy es uno de esos días en que siento ganas de escribir un mensaje, ponerlo dentro de una botella y arrojarlo a la calle. 
  • Otro día en que tengo que explicar que cuando digo que hay que ser positivo, no me refiero a ser positivo de coronavirus. 
  • - ¿Qué has aprendido en esta cuarentena? - A no hacer caso a los que quieren que aprenda algo durante la cuarentena. 
  • El levantamiento de la cuarentena será testigo de un nuevo enfrentamiento: el de los claustrofóbicos contra los agorafóbicos.
  • Estoy preguntando si la escuela de Hogwarts también ha suspendido sus clases y está dando clases online. se agradecerá la información. 
  • Para sacar algo de dinero en esta #pandemia yo también voy a dar clases online para enseñar a poner lo puntos sobre las íes. 
  • En la calle, con toda la gente usando mascarillas, no se puede reconocer a nadie. Ahora me pregunto cómo hacían los chinos, a los que ya es difícil reconocer sin mascarillas. 
  • Hoy me dieron ganas de inventar ese artefacto de la película “Total Recall”, donde se puede viajar de vacaciones en sueños, sin cuarentenas ni restricciones. 
  • Gabriel García Marquez escribió sobre la peste del insomnio, sobre el cólera y sobre el aislamiento. ¿Se imaginan lo que habría escrito sobre la pandemia actual? 
  • A tener cuidado porque los reptilianos ahora están saliendo a la calle con mascarilla y anteojos, y nadie se da cuenta. 
  • - ¿Cómo crees que me vaya con la nueva normalidad? - Para empezar, antes tampoco eras normal. 
  • Otra lección aprendida este año: Contra lo que muchos dicen, la muerte no es igualitaria. Es caprichosa, se equivoca muchas veces, recoge gente al azar, se lleva a quien no debe. 
  • Ya sé que van a decir que no tiene nada que ver, pero ¿Alguien sabe qué opinan los terraplanistas del COVID19 ? 
  • Otra teoría de conspiración: Los grandes poderes se dieron cuenta de que la verdad está allá afuera y nos pusieron a todos en cuarentena. 
  • Ahora que ya se está relajando la cuarentena ¿Ya puedo salir a buscarme a mí mismo? 
  • Aquí ya acabó por fin la cuarentena y yo todavía no he salido de mi casa. Efecto residual.

viernes, 26 de junio de 2020

Frases twitteables 55


- ¿Quién dejó todas estas frases aquí tiradas? ¿Serán de alguien?
- Fíjate si hay alguna por allí que todavía sirva...
- Sí, ahí veo varias en buen estado.
- ¿No hay nadie que nos vea? Entonces recógelas todas y en la casa vemos con cuáles nos quedamos, el resto lo botamos.
- ¡Qué tonto el que las dejó aquí!


Más o menos así me siento cuando pienso en la gente que lee estas frases twitteables. No importa, aquí una nueva carga de frases que dejaré tiradas sin vigilancia y luego me iré lentamente...
  • Todo indica que desde ahora para opinar sobre la obra de alguien será necesario saber antes sus opiniones personales acerca de política, religión, ideas de género. Malos tiempos para los anónimos. 
  • ¿Así imaginabas empezar la mañana? ¿Así imaginabas empezar el día? ¿Así imaginabas empezar el mes? ¿Así imaginabas empezar el año? ¿Así imaginabas empezar la década? 
  • Hay gente que me pregunta por mi edad, otros preguntan cuántos años tengo. La respuesta no es la misma. 
  • Se supo una vez de una anciana que conservaba una enorme piel de lobo colgada sobre su chimenea. Cuando le preguntaban, contaba una absurda historia de cuando era niña y usaba una capucha roja.
  • Algún día inventaré una margarita que diga ¡Ay! cada vez que alguien le arranque un pétalo. 
  •  Yo: ¡Quisiera tener alas para volar! - Tener alas no es suficiente, me confió un pollo. - No es como lo pintan, intervino una mosca. 
  • Alguien comparaba lo que yo escribo con lo que escriben otros. “¡Ah, no..! pensando cualquiera escribe bien” le respondía. 
  • Lección aprendida: Existe una delgada línea entre ser modesto y ver cómo otro toma el crédito por tu trabajo. 
  • A todos aquellos que quieren conocer mi futuro les digo que regresen mañana. 
  • Tengo la impresión de que un día de estos la corrección política hará quitar todos los espejos de los ascensores. 
  • No quiero saber qué fue lo que asustó tanto al monstruo que se escondió bajo mi cama y ya no quiere salir. 
  • Si nos ponemos científicamente correctos, lo que en realidad mueve al mundo son las placas tectónicas. 
  • Los mediocres que prosperan, son los que creen que el fin justifica los medios. Y son buenos en eso.
  • ¿Han notado que la musa de la estupidez está muy ocupada en esta época del año? 
  • Es increíble lo rápido que una mujer puede encontrar la salida de un laberinto si es que está atrapada conmigo. 
  • - ¡Deja hablar a tu corazón! - Ya lo intenté, y me dijo que no le eche la culpa, que él sólo trabaja aquí.
  • ¿A alguien más le aterra la idea de hacerse mayor y que su opinión se vuelva respetada y obedecida?
  • Siempre me pareció muy profunda la escena del Mago de Oz cuando muere la bruja exclamando “¡Qué mundo!” mientras se disuelve hacia la nada. 
  • Se comunica a todo el personal que se han suspendido las caídas de meteoritos, ataques nucleares, virus mortales y la invasión de zombies este domingo, por lo tanto, el mundo no se acabará y deberán entregar sus informes atrasados este lunes. Gracias. 
  • Normalmente, la gente no cree en los imposibles hasta que me ve haciendo tonterías imposibles. 
  • Si somos lo que comemos, a esta hora no soy nada. 
  • En una conversación sobre asesinos seriales, he descubierto que soy casi un suicida serial. Ya van varias veces que casi me mato. 
  • Es curioso que mucha gente que habla de “pasar la página” hace mucho que no coge un libro.
  • Escuchado al azar: - No es que te haya mentido, es que la verdad ha cambiado.

martes, 16 de junio de 2020

Crónica de Cuarentena 2


Durante esta cuarentena, he tratado valientemente de mantenerme ocupado, aunque sin el éxito que hubiera querido. Al menos tuve mejores resultados en mi propósito de no volverme adicto a Netflix, al grado de decir con orgullo que paso varios días sin verlo. Mi presencia en Twitter también ha sido esporádica. Me esforcé en no postear mucho sobre la pandemia para recordar a la gente que aún hay otras cosas de las que hablar, pero al parecer ese tema se volvió omnipresente y las personas no querían hablar de otra cosa. Es difícil escribir algo surrealista cuando la realidad se vuelve surrealista. 

Yo creía estar preparado después de una vida escuchando frases como “Deberíamos dejar de vernos un tiempo” “Solo te pido un poco de espacio” “No tengo ganas de salir contigo hoy, prefiero quedarme en casa”, pero la cuarentena se alargó más de lo que esperaba y pronto me encontré procrastinando sin vergüenza alguna. Todas las cosas que siempre había pospuesto hasta “cuando me sobre algo de tiempo” siguieron y seguirán esperando ese momento en que realmente tenga ganas o se vuelvan impostergables. Otro de los problemas que tengo es que vivo en un primer piso, así que no tengo balcón desde donde bailar, o cantar, o todas esas cosas que ha empezado a hacer la gente desde sus balcones. Los videos de tonterías que hace la gente en sus casas tuvieron su chiste al comienzo, pero al poco se han vuelto aburridos, y solo sirven como un remedo de los reality shows donde veíamos a un grupo de gente encerrada en una casa. Para consuelo de muchos, a mí no me van a ver en internet haciendo alguna payasada desde mi casa. 

¿Qué hacer entonces? Escribir un libro sobre mis vivencias sin salir de mi habitación no me parece buena idea, además de que Anna Frank ya hizo eso hace mucho. Tal vez implementar un curso en línea sea la solución, pero no se me ocurre un tema. En algún momento pensé en la Tiempoterapia, porque es sabido que el tiempo lo cura todo, pero rechacé la idea. Más apropiado sería un curso de Llantoterapia, que es la forma de curarse de los problemas llorando, sé que ha muchas personas les ha servido de mucho. Mirando las noticias, y las redes sociales, parece que la disciplina que se impone este año es la Jodoterapia, pienso al ver a tanta gente que se siente feliz jodiendo al resto del planeta. Al final creo que me quedaré con la Tontoterapia, que es la que me da más resultados, y de la cual tengo más conocimiento teórico y práctico.

Sacando la cuenta, este año ya le ganó a Sabina, que pregunta quién le ha robado el mes de abril, cuando el virus a mí ya me robó medio marzo, todo abril y mayo, y el resto de junio además. Bien puedo demandar al 2020 por el tiempo perdido, agregar lucro cesante y otro tanto por el sufrimiento emocional. 

Felizmente ahora ya estoy saliendo poco a poco a la calle. La primera vez que salí al parque, estaba entretenido observando las margaritas que han crecido libres de enamorados que las persiguen para deshojarlas, cuando esa paloma que me estuvo esperando más de dos meses me persiguió hasta ensuciarme la casaca, demostrando que ella también estaba con síndrome de abstinencia. Ahora ya saqué a pasear a mi niño interior, a mi animal tótem a mi amigo imaginario y hasta al monstruo de debajo de mi cama, ya me siento algo más tranquilo.

lunes, 8 de junio de 2020

Reglas para la nueva normalidad


Cuando la gente empiece a poblar nuevamente las calles, no volveremos al mundo que dejamos hace pocos meses. Debemos adoptar nuevas costumbres, nuevas formas de interactuar con los demás. Por eso pongo aquí algunas reglas que deberemos obedecer para este regreso a la vida: 
  • Cuando veas a un conocido en la calle, procura no sorprenderte de cómo ha engordado, no le exijas haber aprendido algo. Pregunta más bien cómo se ha sentido todo este tiempo, estoy seguro que tendrá mucho que decir, y no es lo mismo decirlo personalmente que a través de una pantalla. 
  • Recuerda que cuando todas las mujeres salen con mascarillas, es mucho más difícil enamorarse a primera vista, sobre todo si ellas usan anteojos, en cuyo caso adquieren más bien un aspecto de que van a asaltar un banco. La nueva normalidad exigirá que nos enamoremos por la voz, o mejor aún, por las ideas. 
  • Las mascarillas en la calle también ocultan la aplicación de botox en los labios, por lo que ante cualquier mención se debe asentir simplemente. ¿Imaginas todas las inversiones en cirugías plásticas, relleno de labios y blanqueo de dientes que ya no rendirán frutos? 
  • En cuanto tengas oportunidad, repite a las personas que lo que no nos mata, nos hace más fuertes. Así reconocerás a los que creen en frases de autoayuda. Las frases hechas también sirven para conocer a las personas. 
  • Ten en cuenta que la corrección política impedirá por un buen tiempo enorgullecerse por un logro personal, eso deprime a los demás, y su respuesta será recordarte que mientras tú progresabas, había gente muriendo en el mundo. 
  • En algún momento volverás a ir al cine. Cuando termine la película, aplaude si te gustó. Es una costumbre que ya habíamos perdido, pero que debemos recuperar ahora, porque es algo que no podemos hacer en la casa. 
  • Si en la calle ves a alguien toser o estornudar, procura evitar la cara de pánico, que eso se nota aunque uses la mascarilla, me consta. 
  • A pesar de todo lo que te diga la gente en sus redes sociales, la pandemia no será una experiencia que cambiará a todos. No esperes que todos los que conoces se vuelvan más amorosos, menos intolerantes, más considerados, más buenos. Los cambios, si los hay, serán breves, y poco a poco, la gente empezará a olvidar y volverá a  su estado anterior.  
  • De vez en cuando, si te sientes deprimido, piensa en el pobre Darth Vader, precursor de todos nosotros en esta pandemia. Cubierto con casco y respirador, practicando la distancia social al punto de que hasta para estrangular a alguien lo hace sin tocar a su víctima. Lleno de odio y muy necesitado de un abrazo, lo soporta todo sin quejarse y sumergiéndose en su trabajo de dominación galáctica. 
Viendo esto último, por mi parte, pienso empezar a vender enormes muñecos de peluche, y los anunciaré como lo único que podremos abrazar durante un tiempo, hasta que aparezca la vacuna.

lunes, 1 de junio de 2020

El Covid y dos teorías tontas


Durante el tiempo libre que nos permite la cuarentena, una gran parte de la población se ha volcado al uso intensivo de internet, como cliente de los servicios de streaming o leyendo y difundiendo tonterías en las redes sociales. La cantidad de fake news, curas milagrosas y memes relacionados con la pandemia se multiplican de manera exponencial, sin nada que envidiar al propio virus. Por eso yo, que aunque tonto, tengo tanto derecho como cualquiera a inventar mis teorías de conspiración sobre el coronavirus, que dejo aquí como mi humilde aporte a la desinformación mundial, con la esperanza de que alguien las recoja y difunda para ganar unos cuantos clicks que nos den liquidez en estos tiempos. ¡Internet, haz tu magia!

Teoría 1
 Lo que en realidad sucede y los poderes oscuros no quieren que sepas es que todo esto es un error masivo en la matrix. Por alguna razón, tal vez algún hackeo del sistema por los humanos sobrevivientes, la matriz está fallando. Están sucediendo cosas que no pueden explicarse en un mundo real y por eso no quieren que la gente salga a la calle para verlas. Cada vez que se trata de corregir el error, se produce una cascada de nuevas fallas, por eso se están escuchando sonidos en el cielo, se ven OVNIS en la noche, los animales empiezan a comportarse de manera anormal y las nubes se disipan. Esta fallas también están permitiendo que muchos puedan salir de la matriz al mundo real, pero como las máquinas que gobiernan la matrix no pueden permitir que esto se sepa, los están haciendo pasar como víctimas de la pandemia. Es por eso que los muertos son decomisados, con la excusa de que deben ser cremados, para que los familiares no los puedan ver y se descubra la verdad. Los agentes de la matrix están tratando de corregir las fallas antes de que el mundo descubra la verdad de la matrix y nos asustan para mantener el reposo y la carga de datos no sea afectada. La última opción será el reseteo de todo el sistema, lo cual significa que la realidad que vivimos desaparecerá, pero eso ocasionará la pérdida de la mayoría de las personas que forma parte de la matrix, y eso no conviene a las máquinas que nos gobiernan. Cuando se solucionen los programas de la Matrix, el mundo fingirá descubrir la vacuna para regresar a la normalidad.

Teoría 2 
El virus es de origen extraterrestre, por eso se comporta de manera diferente a los que conocemos. La pandemia se originó por una falla de seguridad biométrica durante una reunión con representantes de los aliens, y por eso se ven ahora ovnis en los cielos, que son los equipos de control que están llegando desde el planeta Nubiru. La cuarentena se inventó para que no salgamos a ver el cielo nocturno y veamos las naves espaciales que llegan para llevarse pacientes con el fin de estudiarlos con tecnología alienígena. Estos pacientes son escondidos de sus familias con la excusa del aislamiento y la cremación de cuerpos. La nave que acaba de partir a la Estación Espacial Internacional en realidad ha ido para tener una reunión con los extraterrestres en territorio neutral y coordinar las acciones para que el virus desaparezca sin causar pánico en la población. Los astronautas tienen que salir al espacio para poder comunicarse con los aliens, porque las antenas 5G, que son las únicas que permiten este tipo de comunicación, no han podido instalarse debido a las protestas de la población.

¿Cuál teoría es más creíble (o más increíble) como para difundirla en cadenas de whatsapp o facebook?
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