martes, 27 de enero de 2015

Recuerdos: Sofocleto

Una de las influencias que tengo cada vez que escribo algo para este blog son los textos que leí hace muchos años, escritos por Sofocleto. Cuando era niño, mi padre, al igual que gran parte del Perú, disfrutaba de lo que publicaba Luis Felipe Angell con el seudónimo de Sofocleto. Recuerdo que entre mi familia circulaban de mano en mano libros como “Diccionario Chino”, “Los Cojudos”, “Sofocleto en dos columnas”, “El ángulo agudo”, y otros más. 



Verdaderamente era una delicia y risa pura repasar sus páginas. Poco importaba que en ese tiempo no entendiera muchos de sus chistes de doble sentido o que se refiriera a personajes que yo no conocía. Era, como decimos aquí, para matarse de risa. Además de esos libros, publicaba una columna semanal en un diario de Lima. Cuando se cambió de diario, recuerdo, mi papá simplemente cambió de diario, y supongo que muchos más hicieron lo mismo. Más tarde, llegó a publicar su propio diario de una sola hoja, lleno de humor político a pesar de la censura periodística del gobierno de entonces. Mi profesor de lenguaje del colegio secundario llegó a decir en clase que ese hombre era un genio para poder llenar de humor dos caras todos los días. En ese momento discrepé de la opinión, pues yo, como conocedor del tema, sabía que buena parte de esas dos hojas estaban extraídas de sus libros anteriores. Hoy, viendo la calidad de los que se llaman humoristas hoy en día, le doy la completa razón a mi profesor. Había allí principalmente sus “Sinlogismos” pequeñas frases hilarantes que hoy veo repetidas hasta la saciedad en twitter y en internet, sus definiciones del “Diccionario Loco” (que hoy se encuentran también circulando en internet, atribuidas falsamente a Les Luthiers), sus “Mentiras Universales”, y sobre todo, sus “Decimas Pésimas” y “Sofonetos”, versos festivos que eran los que más me gustaban, poesía humorística.

Hoy los libros que alguna vez pasaron por mi casa están perdidos, al igual que muchos recortes del periódico que llevaba a clase y que alguna vez coleccioné. Estos libros son hoy muy buscados, pues no llegaron a reimprimirse y a pesar de su éxito, no se hicieron nuevas ediciones. Sé que Luis Felipe Angell, al momento de su muerte hace diez años, se encontraba justamente recopilando sus escritos para publicar finalmente sus obras completas. Esta labor quedó trunca e ignoro si es continuada por sus herederos. De todas maneras, creo que hoy es un momento tan bueno como cualquier otro para recordarlo, reproduciendo aquí un par de sus versos, para que se vea lo que puede hacer un poeta juguetón, un humorista peruano de talla mundial:

Roncan tu papá y el gato
-según insomne, evalúo-
como un fantástico dúo
que incita al asesinato.
Y por causa del silbato
que producen estos dos
creo, con perdón de Dios,
que no pudiendo matarlos
bien podríamos caparlos
para afinarles la voz.

Otra de sus décimas que he podido rescatar es esta…

Recién ayer he sabido
que estás de luto cerrado
por causa de un estofado
que liquidó a tu marido.
Pero en fin...ha transcurrido
ya una  semana...y pensando
que el tiempo pasa volando
sobre los pobres difuntos,
¿Por qué no comemos juntos
en vez de estar lloriqueando...?

Y una última para cerrar:


Lucha es sorda y solo escucha
gritándole en los oídos,
pues confunde los sonidos
con mucha frecuencia, Lucha.
Por eso ayer, que la trucha
le pedí en el restorán,
se puso como un pepián,
me amenazó con las botas
y dijo unas palabrotas

que ya se imaginarán.

1 comentario:

  1. Es un comiediante, humorista y creador de comic, por lo que entendi.
    Que no conocia y espero poder buscar alguno de sus libros, o por lo menos entender un poco más sobre el tema del que hablas.
    Te mando un abrazo hermano y nos leemos.
    Cuidate

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