jueves, 14 de marzo de 2013

El conclave


Una de mis teorías favoritas es la de la "caja cerrada". Explicado de manera sencilla (es decir, como para que hasta yo lo entienda), se trata de que si si algo es secreto, entonces yo puedo imaginar lo que quiera y tendrá igual probabilidad de ser cierto que cualquier otra explicación. Al fin y al cabo no habrá nadie que me pueda desmentir.
Por ejemplo, si yo digo que el Presidente de Estados Unidos tiene un botón en su escritorio para lanzar una bomba a China que en vez de una explosión atómica escriba con fuegos artificiales "¡Te engañé!", no habrá nadie que lo pueda negar. E incluso si lo hicieran, yo podría decir que es parte de la campaña de negación y encubrimiento. De todos modos yo quedaría como la innegable fuente de conocimientos ocultos. Lo mismo se aplica a todos esos temas desconocidos como los OVNIs, los Iluminati, el Area 51 y lo que ocurre en el vestuario del Real Madrid.

Siguiendo esta teoría, puedo echarme a imaginar lo que pasa en Roma con todos los cardenales reunidos para elegir a un nuevo Papa. Cónclave, que le llaman. Supuestamente esta reunión de los Cappos de Tutti Cappi de la Iglesia es secreta y nadie sabe como funciona no lo que hacen encerrados allí dentro. Inventemos, pues, mientras podemos.

Como todos sabemos, la palabra "cónclave" se compone de dos partes. "Con" y "Clave". Esto significa que para poder entrar, cada cardenal debe ingresar su password. O por lo menos, uno de los grandotes de la Guardia Suiza le pedirá la palabra secreta antes de permitirle el paso.
- ¡Alto! ¡Identifíquese!
- ¡Magnus Von Schrerren, Cardenal de Latveria!
- ¿Santo y Seña?
- "Pero qué niñito más bonito"
- Pase, Mister...

Una vez dentro del cónclave, los cardenales hace un poco de networking, se saludan los viejos conocidos, se enteran de las últimas noticias y se añoran los viejos tiempos de la Iglesia.
La reunión empieza, todos los cardenales están  sentados y el más antiguo pide los primeros candidatos. Como nadie puede proponerse a sí mismo, cada uno de los "papables" le pide al compañero del costado que lo nomine.
- Yo propongo a mi compañero el Cardenal Propostrotti, que es muy fotogénico y se sabe unos chistes buenazos, eso es lo que necesita la iglesia en la actualidad, alguien que vaya con la modernidad...
- Yo propongo al Cardenal Dovrovtik, representante de la tradición católica, que llevará a la Iglesia de regreso a sus raíces...

Y así, se forma una lista de candidatos, el Dream Team católico. Al siguiente día empieza la etapa de eliminación y concurso de talentos. Cada candidato expone sus mejores cualidades con una exposición, que puede estar acompañada de una presentación en Power Point que muestre lo felices que viven los feligreses en sus respectivas comunidades. Aquí también aparecen las primeras eliminaciones, al presentarse los archivos de Vatileaks y algunos videos de YouTube que muestran al candidato haciendo barbaridad y media. La lista de candidatos se ve reducida a unos cuantos. Han sido eliminados aquellos que tienen acusaciones pendientes y los que no pasaron el examen antidoping.

Viene ahora el examen oral. Cada candidato empieza a divagar sobre el tema "Si yo fuera Papa":
- Si me eligen, haremos misas con fuegos artificiales y efectos láser, y misas "de ambiente" con música techno...
- Compañeros, elíjanme y daremos a los pobres nuestras riquezas, después de multiplicarlas en un negocio que tengo preparado y que no puede fallar, se los aseguro...
- Estimados cófrades, yo solamente les digo que voy a ser un Papa... Qué digo un Papa... ¡Un Papazo! Para que vean lo que sé hacer, les he traído de mi tierra unos churrascos y unos chorizos para hacerles un asado aquí en esta chimenea, van a ver qué buenos están... Desde afuera, en la Plaza de San Pedro, la multitud ve salir de la chimenea un humo negro con olor a asado. "Todavía no se ha elegido Papa", informan las cadenas noticiosas.

En el receso del cónclave, los Cardenales revisan sus mails, chatean por Facebook y ven videos por internet. Se les tiene que recordar nuevamente que está prohibido entrar a páginas porno. Esta es una reunión seria, señores.

 El cónclave continúa sin ventajas claras de un candidato sobre otro.Los discursos se suceden con ofrecimientos políticos de todas clases. Los cardenales toman apuntes en sus libretas para elegir al mejor vestido, al más fotogénico y al que mejor pide por la paz mundial. De pronto, uno de los cardenales decide tomar una acción radical para apurar el proceso:
- ¡Ya va a empezar el partido Milan contra el Barza!
- ¡Compañeros, hay que elegir al Papa de una vez, antes que empiece el partido!
- ¡Muy bien! A ver... ¡Tú! ¿Quieres ser Papa? ¿Si? ¡Listo! ¿Alguien se opone? ¿Nadie? ¡Listo, muchachos! Vamos a ver el partido, y tú te quedas aquí, poniéndote la ropa de Papa...
Apuradamente, se reúnen todas las libretas de apuntes usadas, que van a la chimenea junto con crucigramas, sudokus y revistas que los Cardenales habían traído para matar el rato, haciendo una fogata en la chimenea que expulsa humo blanco para que la multitud afuera sepa que se ha elegido un nuevo Papa.

Nuevamente, como todo esto es un secreto, no va a aparecer nadie que me diga que esto no fue lo que en verdad ocurrió.

4 comentarios:

  1. "Pero qué niñito más bonito" ajajajaja

    Quizás por las páginas porno colapsaron en esos momentos y nunca supe porqué.

    Saludos!

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  2. Buen humor, nadie puede negarlo o confirmarlo.

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  3. Juajua! Espero que no se enojen los católicos ultra xD

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