sábado, 5 de noviembre de 2011

Jugando a los dados con Dios

- Pasa, siéntate. Juguemos a los dados.
- ¿No estarás ocupado?
- No, tenía una reunión de gerencia con las huestes angelicales pero puedo dejarla para más tarde…
- ¿No será mucho problema después?
 - Yo lo sé todo y estoy en todas partes ¿Qué podrían informarme que no supiera?
- Juguemos, pues… Pero... ¿No deberíamos apostar algo?
- ¿Como qué? ¿Qué puedes apostar que yo no tenga? O mejor dicho ¿Qué puedes apostar que yo no te haya dado?
- Tienes razón... Buen tiro, oye… Ahora me toca a mí… ¡Vaya, ganaste…! Eres bueno en esto…
- Cuando uno es inmortal aprende ciertas cosas, tú sabes…
- Ahora que estamos en esto… ¿Cómo es eso que decía Einstein, que tú no jugabas a los dados?
- Yo, eso de la teoría de la relatividad no la entiendo muy bien tampoco… Medio loquito ese Albert, pero es buen tipo… Vaya, buen tiro, tres ases, vamos a ver si te puedo superar.
- ¡Cinco ases, no lo puedo creer! ¡Estás inspirado hoy día!
- ¿Creías que lo de la inspiración divina era cuento? No me conoces…
- ¿No me estarás haciendo trampa?
- ¿Cómo se te ocurre? Yo soy justo, el tramposo es el del piso de abajo…
- Disculpa, disculpa… Es que tú puedes manejar las probabilidades y esas cosas…
- Yo hice las leyes del universo, que no es lo mismo, y las tengo que cumplir ¿O crees que no voy a obedecer mis propias reglas?
- Está bien, no te enojes… No vayas a condenar a la humanidad por mi culpa o algo…
- No te preocupes, todavía tenemos algunas cosas que hacer… a propósito, todavía me debes algunos favores que te he hecho…
- ¿Disculpa?
- Como todo humano, cuando te va bien en la vida es por tu esfuerzo, y si te va mal, la culpa es mía ¿No? Vamos, tú sabes que te he estado ayudando…
- Está bien, tienes razón ¿Qué quieres que haga por ti? Aprovecha que me están saliendo bien estos tiros y ahora sí estoy de racha...
- Hay algunos que me rezan, son buenos y necesitan que los ayudes, te voy a dar la lista…
- No es que me niegue, pero… ¿No lo puedes hacer tú? Tú eres el Todopoderoso aquí…
- ¿No entiendes? Así trabajo yo, haciendo que la gente se ayude unos a otros… Imagínate que fácil sería creer en Dios si ando repartiendo milagros a diestra y siniestra, no tendría mérito ¿Verdad?
- La verdad que sí… Cuando tienes razón, tienes razón… ¡Oye, que buen tiro me salió, mira! ¡Seis ases! ¡Aquí sí que no me gana ni Dios, disculpando lo presente!
- Sí, de verdad tienes suerte… Lo dejamos ahí entonces… Ha sido un gusto jugar contigo un rato… Y ya sabes, pórtate bien…

Al llegar a mi casa, comienzo a hacer las tareas que me ha encomendado Dios, empezando por una carta al Instituto Internacional de Física: “Estimados Señores: no es cierto que Dios no juega a los dados…”

3 comentarios:

  1. ME ENCANTA se queda corto!!! Con tu permiso me lo leo y me lo releo ;)Solo por curiosidad...¿estoy yo en esa lista?
    Al final parece que todos salimos ganando...Tú por jugar, él (o eso) por hacerte entenderte...y nosotros porque tenemos el placer de que nos lo cuentes. Además las mejores partidas siempre son esas en las que, en el fondo, uno no se está jugando nada :)
    Un abrazo inmenso!!!

    ResponderEliminar
  2. Cuando recibo uno de tus comentarios, favole, siento que debo responder a tanto entusiasmo, pero a la vez, no se me ocurre qué decir. Tal vez un agradecimiento cauteloso, ya no soy capaz aún de creer que estas tonterías causen reacciones tan entusiastas.
    La lista de personas que me encargaron incluye a desanimados, tristes, melancólicos, descreídos, dubitativos, apáticos, flemáticos, solitarios, pero también a esperanzados, optimistas, pacientes, confiados, tranquilos, perseverantes, pujantes y bienhechores, aparte, claro está, de algunos tontos. Si estás en algunos de estos grupos, es posible que recibas al menos uno de esos golpes de suerte que no sabes de donde vino, y entonces verás la huella de alguien que también jugó a los dados con Dios.
    Otras veces, unas cuantas palabras como estas son todo lo que se necesita. Abrazo recibido y devuelto.

    ResponderEliminar
  3. Me ha gustado mucho tu relato: gracioso y amable a la vez, juega con los tópicos acerca de Dios sin caer en la falta de respeto de la que muchos suelen hacer gala. Me encanta.

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...