martes, 15 de noviembre de 2011

En el país de las hadas

Mucha gente en las conversaciones coloquiales y en la literatura, observa o se lamenta del hecho de que no vivimos en un cuento de hadas, o de que este no es el país de las hadas. Yo, que conozco lo que se muestra y lo que se oculta en este mundo no hago otra cosa que sonreír ante tales afirmaciones. ¿Cómo es posible que la gente no vea lo que yo veo, que es un mundo poblado de seres fantásticos, criaturas de cuento y personajes literarios?

Sé de buena fuente, en realidad he llegado a conocer una vez a la madrastra de Blancanieves, que es una conocida reina que hace pocos años llenaba portadas de revistas, y hoy, en la decadencia de su belleza, se dedica a hacer daño a aquellas jóvenes que disfrutan ahora de la hermosura y juventud que a ella le abandona cada día. He sido testigo de cómo se dedica hoy a ofrecerles manzanas con el veneno del odio y la amargura. Se atiende hoy en la clínica de cirugía estética del Doctor Fausto, famoso médico quien ha rejuvenecido de modo tal en los últimos años, que se dice que ha hecho un pacto con Mefistófeles.

He visto también, y hasta he conversado de economía y política con los siete enanos, dueños de empresas mineras y que se reúnen en la noche en los locales nocturnos en busca de Blancanieves para llevarlas a vivir a su casa en lo profundo del más exclusivo bosque. Por esos rumbos tampoco es difícil encontrar a los tres cerdos, magnates inmobiliarios que han creado proyectos de urbanizaciones para uso popular de bajo costo, donde las casas son de paja. El negocio consiste en que estas casas son tan endebles que al poco tiempo terminan derribadas por los vientos que soplan, y son reemplazadas por casas de madera poco más resistentes, ganando jugosas comisiones por el cambio, mientras ellos viven en sólidas casas de ladrillo.

Las hermanastras de Cenicienta ocupan siempre las páginas de sociales de periódicos y revistas, presumiendo de su alta alcurnia y despreciando a los pobres. Como eso está mal visto hoy en día, disfrazan su desprecio asistiendo a las funciones de caridad y creando ONGs para darles asistencia y de paso evitar impuestos. Todo al precio de salir a los barrios una vez al año para tomarse fotos con las Cenicientas del lugar, de donde regresan directamente a bañarse y perfumarse, no sea que se les quede pegado algo de la pobreza que acaban de visitar.

En el periódico también suelen salir las noticias de la captura del Principito, quien llegó como ilegal huyendo de aquel asteroide donde le faltaba todo. Hoy ha sido deportado para que no destruya el país con su aspecto de raza extraña.

Enciendo la radio y escucho los últimos éxitos de los Músicos de Bremen y del Flautista de Hamelin, que cansado del público de ratas, ha cambiado al más rentable mercado de la música juvenil.
Al encender mi computadora suelo encontrar en línea al Gato de Cheshire. Al parecer no dispone de una buena conexión a internet, pues la imagen se pierde constantemente, dejando solamente su sonrisa visible a través de la webcam.

Por último, nuestra clase política está llena de Gatos con Botas que llegaron al poder mediante el engaño y la astucia, y de Cigarras que viven la buena vida mientras dura el verano, viendo a las hormigas trabajar esforzadamente. Total, cuando llegue el invierno ya pedirán exoneraciones y préstamos al gobierno, argumentando que el país no puede sobrevivir sin ellos.

¿Cómo, pues se atreve la gente a decir que no vivimos en el país de los cuentos de hadas?

6 comentarios:

  1. ¡Jajajajajajjajaja! Me encantan estos cuentos de hadas del siglo XXI, el tuyo está redondo como una tajada de chopped sobre un pan de molde cuadrado (porque así de lógico es este planeta). :D

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  2. Lo que me recuerda una serie que escribí, "cuentos des-contados": http://ecologismoliterario.wordpress.com/category/cuentos-des-contados/

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  3. Jo me has dejado alucinada con esta entrada... me ha gustado tanto que con tu permiso comparto el enlace en mi blog de cuentos... me encanta leerte y esta entrada... ME MATÓ!!!

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  4. Me fascina tu entrada de hoy :) Muy original...BRILLANTE :)!!! Yo también sigo creyendo en las Hadas...y en las Brujas XD!!! He conocido a los ladrones de Alí Babá, que son bastantes más que 40. Ni te cuento la cantidad de Sapos que he besado por el camino de Baldosas Amarillas. Me he sorprendido comiendo más de una manzana envenenada..y más de dos. He estado en el País de las Maravillas y casi me cortan la cabeza. He visto coronar con un "Nunca Jamás" muchas Historias Interminables, he contemplado a infelices y felices comer perdices (que parece que no hay bastante variedad de carne en el mercado XD!)...e incluso he llegado a ver como Caperucita se atiborraba con la merienda que debía llevarle a su abuela (desde luego...ya no se respeta a la tercera edad, y eso que sabe la niña de buena tinta que la pobre mujer cobra una pensión de mierda XD!)Hasta hoy había conocido yo a muchos seres alucinantes (no todos fantásticos por supuesto, ni mágicos...ni mucho menos todos buenos...ya sabes que Fantasía no tiene fronteras :)
    Pero me alegra ver que aún queda talento, imaginación...y sobretodo un Tonto por una Colina que nos regala una buena dosis de agua extraída del pozo de la sabiduría :)
    Un abrazo más que enorme señorito!!! Y que sigan los cuentos ;)

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  5. muy buena tu entrada ja,ja

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  6. Favole, además del post, me ha encantado tu comentario-cuento. :D

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