miércoles, 3 de marzo de 2010

El hombre malagua



Ahora están de moda los hombres vampiro, los hombres lobo y hasta los hombres araña, pero aquí en mi país somos diferentes. Hay una especie estacional propia de nuestra tierra que voy a describir ahora. Se trata del hombre-malagua.
Este espécimen es una criatura estacional que aparece en verano en todas las playas de nuestro litoral. Así como a las malaguas, se les puede encontrar varadas en la playa, pero, a diferencia de las malaguas comunes, el hombre malagua no suele estar varado sobre la arena, sino más bien sobre una toalla, e incluso bajo una enorme sombrilla.
No sabemos en virtud de qué experimento genético, mutación o maldición arcana aparecen, porque al contrario de los hombres-vampiro, no solamente pueden soportar la luz solar, sino que incluso esta parece atraerlos a la playa más cercana.
Expliquemos un poco la características de estas criaturas. Las malaguas comunes son animales gelatinosos, casi transparentes, que flotan a merced de las olas y de cuyo contacto los humanos huyen, pues este provoca irritación en la piel. Los hombres-malagua, en cambio, se arrastran pesadamente por la tierra de donde provienen hasta llegar a depositarse sobre la playa, armados de una botella de gaseosa y un enorme sandwich de pollo para saciar su apetito. Son ciertamente gelatinosos y se observa a simple vista que están compuestos principalmente de agua, ya que literalmente se desparraman sobre la arena.
El contacto con estos seres es también sumamente irritante, aunque el líquido que segregan es más parecido al sudor humano, siendo la diferencia la cantidad que producen, muy superior a la de los humanos normales.
A diferencia de las malaguas, los hombres-malagua han perdido el deseo de volver al océano, prefiriendo tumbarse junto a la orilla o en las piscinas públicas, donde también se les encuentra con frecuencia.
Otra característica de los hombres-malagua es su cambio de color. Por la mañana tienen un color blanco lechoso, que va cambiando conforme avanza el día a un rojo camarón que se suele llenar de ampollas. Aún así, los hombres-malagua volverán al día siguiente a la playa, según ellos, a completar su bronceado.
Aunque a primera vista los hombres-malagua parecen ser inofensivos, son en realidad muy peligrosos. Por medios aún no explicados, estos seres van contagiando su condición a aquellos con quienes comparten la playa, y el proceso es tan gradual (suele tomar años) que los humanos normales se ven convertidos poco a poco y sin darse cuenta en hombres-malagua. Algunos expertos opinan que hábitos de vida tales como el matrimonio y la vida sedentaria aceleran el proceso, pero esto no ha sido demostrado aún. Sin embargo, el peligro es latente. Los hombres-malagua no desean menos que el dominio total y absoluto de todas las playas, y ser los dueños del verano. A su favor tienen el calentamiento global y el comercio irrestricto de sandwiches en las playas.
Ante esto, todos los hombres debemos estar alertas. Si usted empieza a darse cuenta de que su estómago está empezando a crecer y que al tumbarse en la arena está tomando poco a poco el aspecto de una malagua varada, preocúpese, pues el proceso de convertirse en hombre-malagua ha empezado.
Si ve a uno de los hombres-malagua acostado en la playa cerca a usted, no dude y échese a correr lo más lejos posible. Tal vez esto no sirva de mucho, ya que esta especie está llenando cada vez más nuestras playas, pero quizá pueda correr lo suficiente para alejarse de todos los hombres-malagua que hay en la playa, y al menos el ejercicio le hará bien y eso retrasará el proceso de transformación. Y recuerde: A las mujeres tampoco les gustan las malaguas.

1 comentario:

  1. Un gustito leer historias playeras, con el frío pelón y la lluvia asquerosa que tenémos estos dias por aquí.

    ¡¡YO QUIERO SOLECITOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!

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