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sábado, 22 de octubre de 2022

Amarga muerte, dulce vida



Durante un viaje que hice a Arequipa, aproveché para hacer algo de turismo por los museos que tiene esa ciudad. En uno de ellos, sede también del Convento de la Recoleta, encontré unos versos dispersos en varias de las paredes que conformaban los claustros, los cuales estaban acreditados a Fray S. Martorell. Mi búsqueda del autor en Google resultó infructuosa más tarde, así que no tengo mayor referencia sobre el autor. Los versos me gustaron mucho, así que les tomé fotos a todas las paredes con el fin de copiarlos. Seguramente el orden de las estrofas no es el correcto, pero hoy me daré el gusto de reproducirlos aquí:

Aquel estar suspirando 
con respiración turbada; 
aquel ¡Ay, vida estimada 
cómo te vas acabando! 
Aquel ver se va a cercando 
la sepultura temida. 
¡Ay, cuán amarga es la muerte 
a quien fue dulce la vida! 

Júzgate ya muy postrado 
en una cama tendido, 
de pena y dolor molido 
y del todo desahuciado 
al cogerte descuidado 
y al ver tu salud perdida. 
¡Ay, cuán amarga es la muerte 
a quien fue dulce la vida! 

¡Ay, que ya viene el notario! 
¡Ay, que los testigos llaman! 
¡Ay, que los parientes claman! 
¡Ay, que ya hacen inventario! 
¡Ay, que formando el sumario 
es mi hacienda dividida! 
¡Ay, cuán amarga es la muerte 
a quien fue dulce la vida! 

¡Ay, que viene el confesor! 
¡Ay, que me habla en gran secreto! 
¡Ay, que me exhorta discreto! 
¡Ay, que me infunde valor! 
¡Ay, confesión sin valor 
por estar mal prevenida! 
¡Ay, cuán amarga es la muerte 
a quien fue dulce la vida! 

¡Ay, que escuchan mis oídos 
que viene la santa unción! 
¡Ay, qué angustia y turbación! 
¡Ay, que me ungen los sentidos! 
¡Ay, combates tan reñidos! 
¡Ay, batalla ya vencida! 
¡Ay, cuán amarga es la muerte 
a quien fue dulce la vida! 

¡Ay, que todos se despiden! 
¡Ay, que lloran los hermanos! 
¡Ay, que me besan las manos 
y la bendición me piden! 
¡Ay, mortaja tan temida! 
¡Ay, cuán amarga es la muerte 
a quien fue dulce la vida! 

¡Ay, mi Dios, Padre amoroso! 
¡Ay, quién no hubiera nacido! 
¡Ay, quién santo hubiera sido! 
¡Ay, tribunal riguroso! 
¡Ay, hombre si eres vicioso! 
¡Ay, alma tan afligida! 
¡Ay, cuán amarga es la muerte 
a quien fue dulce la vida! 

¡Ay, que se va ya acercando 
mi eterna gloria o tormento 
que pende en este momento! 
¡Ay, que estoy trasudando! 
¡Ay, que me están gritando 
Jesús te valga y María! 
¡Ay, cuán amarga es la muerte 
a quien fue dulce la vida! 

¡Ay, oro tan engañoso! 
¡Ay, sangre loca y activa! 
¡Ay, ciencia vana y mentida! 
¡Ay, puesto y cargo ostentoso! 
¡Ay, empleo decoroso! 
¡Ay, nobleza fementida! 
¡Ay, cuán amarga es la muerte 
a quien fue dulce la vida!

sábado, 5 de marzo de 2022

Una cita literaria



"Ella era como un sol de verano, alegre y diáfana, yo fui como una tarde de otoño, nublada y fría. Ella me trajo un rayo de luz que se filtró entre mis nubes, y yo le correspondí con unas cuantas nubes en su cielo limpio. Entonces sucedió lo que tenía que ocurrir. A una ráfaga de viento que se llevó los recuerdos, le siguió un trueno como un grito, que terminó en una lluvia de lágrimas. Y llegó la noche."

(Tomado del libro “El tren de las despedidas” del poeta y activista ucraniano Iván Niktov, que luchó por la independencia de su país, y que fue arrestado y desaparecido por la policía estalinista en 1934.)

Hacer una cita literaria se ha convertido en una tarea riesgosa, de una facilidad engañosa. Es tan fácil usar un buscador para encontrar frases inspiradoras que nadie se toma el trabajo de verificar si la frase es verdadera, si está bien citada o bien traducida. Además hay multitud de citas apócrifas, armadas por mercenarios que engañan a la gente para obtener unos cuantos likes que puedan monetizar. Encuentro con frecuencia frases que hubieran sublevado a sus autores de saber de ellas, o que los hubieran llenado de pena al pensar que los lectores pudieran creer que es una cita verdadera. 

Hacer una cita literaria implica también una responsabilidad por parte de quien la hace. La cita, aparte de tener un valor literario por sí misma, separada de su contexto, debe ser representativa del pensamiento del autor, y también debe ser testigo del momento en el que se publica. Muchas frases he visto que ya no son adecuadas para estos tiempos, que son sacadas fuera de su contexto histórico o del propio contexto del libro, carta o relato del que fueron extraídas. El resultado es que mucha gente se da una idea equivocada de muchos autores, y peor aún, creen conocer su obra, cuando solo han visto algunas frases, de las cuales al menos la mitad son falsas, del mismo modo que creen conocer a alguien solo por ver sus fotos llenas de filtros y efectos en Instagram. 

Por eso quise hacer hoy una cita literaria pertinente, que signifique algo para el lector, una cita con la que yo esté de acuerdo, y que diga algo que yo no he sido capaz de expresar. Y por eso también elegí a un poeta ucraniano, que vivió una vida agitada y digna de resumir aquí. 

Iván Niktov nació en Kiev, en el seno de una familia acomodada, por lo que pudo ir a estudiar a París, en donde tomó contacto con el ambiente literario de la época y también fue parte de uno de los movimientos anarquistas de la época. A su regreso a su país, organizó células anarquistas a favor de la independencia ucraniana. Perseguido por la policía rusa, escapó hacia Munich, en donde colaboró con varios medios literarios, incluido el famoso “Simplicissimus”. Al estallar la Gran Guerra, regresó a Ucrania para retomar sus esfuerzos de liberar a su país de Rusia, lo que continuó haciendo después del triunfo de los bolcheviques y la formación de la Unión Soviética. Aún pudo regresar a Francia en 1920 para tratar de obtener del gobierno francés el reconocimiento de Ucrania como nación independiente. Lo último que se sabe de él es su arresto por la policía soviética en 1934. Se presume que fue muerto entonces, o deportado a Siberia, de donde no regresó jamás. Su obra más conocida, “El tren de las despedidas” fue publicado en 1921, y alterna prosa y verso, al entrelazar varias historias que ocurren en una estación de tren que parte con soldados hacia uno de los frentes de la guerra. A pesar de ser criticada por su evidente influencia de los escritores franceses, tuvo mucho éxito y se le considera una obra patriótica. El libro fue prohibido por el gobierno soviético y no fue reimpreso hasta la década de los 90, cuando Ucrania obtuvo al fin su independencia. 

Volviendo al tema de las citas literarias, mi intención era mostrar una cita literaria pertinente y apropiada, mostrando el contexto y algo sobre el autor, dar una idea al lector mucho más cercana de lo que está leyendo. Lamentablemente debo reconocer que este intento ha sido un fracaso. Harto de buscar una cita tal como yo quería, me cansé y decidí en su lugar inventar un párrafo, un escritor y una biografía y ponerla aquí. Quien haya llegado hasta aquí sepa que no se puede confiar en todas las citas y extractos de libros que se encuentran en internet.

miércoles, 22 de diciembre de 2021

Versos navideños



¿CÓMO VAMOS A FALTAR? 
Bueno, ¿vamos o no vamos? 
La duda ofende Gaspar, 
Súbete ya al dromedario 
Que nos están aguardando 
¿Cómo vamos a faltar? 
Si a Dios fuimos a buscarlo 
Tras una estrella fugaz, 
Sorteando los palacios 
Y llegando hasta un establo, 
Arrodillarnos sin más. 
Si quisieron engañarnos 
Y acabar con todo el mal. 
Y nos preguntas si vamos? 
¿Cómo vamos a faltar? 
¿Acaso no somos magos? 
Con todo lo que pasamos 
¿Qué más nos puede pasar? 
La inocencia está esperando 
Ansiosa por despertar 
Y descubrir los regalos 
Que en sueños han implorado, 
Sueños de felicidad. 
Y ese es nuestro trabajo 
¿Cabe mayor dignidad? 
Hacer felices a tantos, 
No importa ni dónde ni cuántos, 
Lo que importa es llegar. 
Y en el silencio del claustro, 
Oír el timbre sonar 
Y escucharse los aplausos 
Es sentir cuando llegamos 
Que las rejas ya no están. 
Así que estamos tardando, 
Se necesita soñar 
Sueños que hablen de abrazos 
Y nosotros somos magos 
Para hacerlos realidad. 
Fuimos testigos de algo 
Que cambió la Humanidad, 
Hoy necesita otro cambio 
Que consuele tanto llanto 
¿Cómo vamos a faltar? 

Cristóbal Navarro 

 APREMIA, JOSÉ 
Apremia José, que ya viene. 
No encuentro posada, María, 
Me dicen que no les conviene 
Un parto que altere sus vidas, 
Que busque y no les moleste. 
Hay un establo allí enfrente, 
No es la casa que yo quería 
Ni el palacio que se merece, 
Este Hijo que ya porfía 
Con nacer, pese a quien pese. 
Será la humedad del relente 
Que ha vuelto la noche fría, 
Una hoguera que nos caliente, 
 Un caldero de agua tibia 
Y la mano de Dios presente. 
Y María se hizo fuerte, 
Con tanta fe, nada temía. 
José acaricia su vientre 
Mientras su esposa paría. 
Nació el Amor, sencillamente. 

Cristóbal Navarro

martes, 23 de enero de 2018

El Poeta Triste


Tristes eran sus versos. Cada página había costado muchas lágrimas y había provocado más. Quien leía aquellas rimas se contagiaba de aquella amarga dulzura. Hipnótica, a veces adictiva para la gran mayoría de la gente. 

Toda aquella tristeza acabó de pronto. La musa se compadeció del poeta al leer sus versos; y al escucharlos de sus labios se enamoró de él, porque en ese brillo resplandeciente que brotaba y bajaba de sus ojos halló aquella poesía misteriosa e inenarrable dedicada a ella. ¿Quién hubiera pensado que ese sería el principio del final? Los versos se tornaron alegres. Las rimas marchitas cedieron su lugar a nuevas estrofas melosas. Los nuevos libros del poeta dejaron de gustar a sus lectores porque al parecer, la gente prefiere sentir lástima de un ser infeliz que alegrarse porque alguien es más feliz que ellos. Sin embargo, al escritor ya no le importó, porque a partir del fracaso comercial de su obra, dejó de escribir poesía y empezó a vivirla.


(Tomado de http://haytantoquedecirte.blogspot.pe/2013/05/y-entonces.html)

jueves, 13 de octubre de 2016

La canción es poesía

En este momento todo el mundo está hablando de Bob Dylan por recibir el Premio Nobel de Literatura. Como es una de las pocas veces en que he leído a un autor antes de que le den este premio, pongo aquí mi opinión al respecto, aunque el que lea el título de este post ya sabrá cuál es mi posición:

La poesía nació de la música en los tiempos más antiguos, al grado que eran inseparables una de la otra. Los que hoy conocemos como los poemas más antiguos, eran canciones de las que hoy solo conservamos la letra. Puedo citar las odas de Pindaro, en el siglo VI a.C., quien era celebrado entre los griegos tanto por su letra como por su música, hoy perdida. Los salmos del Rey David y los Proverbios de Salomón eran también cantados, al igual que los poemas chinos más antiguos. Por lo tanto, darle el Premio Nobel a un cantante significa para mí un premio a la poesía y un regreso a la poesía tal como fue en su nacimiento. Y esto es lo que está reconociendo la Academia Sueca.
Como siempre, habrá críticas, el Premio Nobel nunca ha estado exento de ellas, así que pongo aquí la letra de “Times Are A Changin’ , que suena hoy más apropiada que nunca:
Vengan escritores y críticos que profetizan con la pluma 
 y abran los ojos que la oportunidad no volverá 
No hablen tan pronto, que la rueda sigue girando 
 Y no se sabe a quién nombrará 
 Quien hoy pierde triunfará mañana 
 ¡Porque los tiempos están cambiando! 

Tal vez el problema sea que cuando uno piensa en la música (no solo en el rock sino en cualquier otro género) piensa en la más popular, y sobre todo en la actualidad, cuando las letras mediocres son la abrumadora mayoría. Pero aún nos queda esperanza. Dylan no es el único gran poeta de la canción. Si yo fuera de la Academia del Nobel, tal vez hubiera preferido a Leonard Cohen, de quien pongo aquí el párrafo que más me gusta:
Los ponys corren, las niñas son jóvenes, 
Las chances fueron hechas para vencerlas. 
Tú ganas unas cuantas, y es todo – 
Tu pequeña racha de éxitos. 
Y ahora repartiendo las cartas 
Con tu invencible derrota, 
Vives como si tu vida fuera real, 
A mil besos en lo profundo. 

Desde el lado del idioma español, sería ocioso tal vez nombrar a Joaquín Sabina y Luis Eduardo Aute, discípulos ambos de Cohen, pero no puedo olvidar mencionar que en el Perú hemos tenido la suerte de tener tal vez a la mejor letrista de Latinoamérica, que era Chabuca Granda, capaz de escribir algo como esto:
Una veredita alegre 
con luz de luna o de sol 
 tendida como una cinta 
con sus lados de arrebol 
arrebol de los geranios 
y sonrisas con rubor 
arrebol de los claveles 
y las mejillas en flor 
Perfumada de magnolia 
 rociada de mañanita 
 la veredita sonríe 
cuando tu piel acaricia 
Y la cuculí se ríe 
y la ventana se agita 
cuando por esa vereda 
tu fina estampa paseas 

Para mí, que siempre he buscado en las canciones historias y letras que me inspiren, este ha sido un buen día, por Bob Dylan y todos aquellos que nos recuerdan que la canción es poesía.

jueves, 15 de octubre de 2015

Recortados 2



Hoy es día (otra vez) de darle un descanso a mi cerebro, de romper el vidrio y colocar aquí los retazos de cuentos ajenos que guardo para casos de emergencia. Como de costumbre, diré que estos no los escribí yo nomás por pura casualidad, así que si no soy el padre, al menos seré el padrino de estos huerfanitos que encontré en uno de mis paseos por internet. Disfruten.


Llover 
Te veo llover, escucho tus alardes golpeando el techo escucho tus alardes. Te veo llover bajo más lluvia. Te veo llover, tormentas en tus ojos esconden tus lagrimas tormentas en tus ojos. Te veo llover y escribo lluvia.
(Encontrado en http://graciasportusflores.blogspot.com/2014/12/x.html)


Golazo
Empujó la pelota hacia delante superando el último defensor, el camino estaba libre, podía sentir la respiración de su marcador en la nuca, pero él era más veloz, el césped era una alfombra por la cual corría con alma y vida, podía sentir el corazón golpeando las paredes de su pecho mientras bombeaba sangre a cada rincón del cuerpo, el arco se iba agigantando más y más, la figura borrosa del arquero también fue haciéndose visible, pero sus ojos, ojos empañados por la agitación y el cansancio, solo miraban la pelota, esa que llevaba a los trancos delante suyo, con destino de gol, de gloria, de grito infinito. Entonces pateó con fuerza, para romper el arco y escuchar, cuál música divina, ese grito sagrado y el eco de su nombre, resonando en todo el estadio, en la garganta de los relatores, de los hinchas... - ¡Alejooooooooooooooo! De su madre furiosa, saliendo disparada como un misil hacia el patio, buscándolo a él, culpable absoluto de la ventana rota, de los vidrios dispersos, de la incompatibilidad angustiante entre sueño y realidad.
(Encontrado en http://villeraturas.blogspot.com/2015/04/golazo.html )

La suerte de ser muerto
El muerto iba en la caja,
no sé si contento o triste
pues de nada se quejaba.

 Es la suerte de estar muerto,
que no se duele de nada,
en cambio yo por ser vivo
hasta me dolía el alma.

Que vaya dolor de muelas
que tras el muerto llevaba.
¡Vamos, que hasta tuve envidia,
 del muerto que iba en la caja!
(Encontrado en http://librodepoemas.blogspot.com/2006/12/poemas-chistosos.html)

martes, 27 de enero de 2015

Recuerdos: Sofocleto

Una de las influencias que tengo cada vez que escribo algo para este blog son los textos que leí hace muchos años, escritos por Sofocleto. Cuando era niño, mi padre, al igual que gran parte del Perú, disfrutaba de lo que publicaba Luis Felipe Angell con el seudónimo de Sofocleto. Recuerdo que entre mi familia circulaban de mano en mano libros como “Diccionario Chino”, “Los Cojudos”, “Sofocleto en dos columnas”, “El ángulo agudo”, y otros más. 



Verdaderamente era una delicia y risa pura repasar sus páginas. Poco importaba que en ese tiempo no entendiera muchos de sus chistes de doble sentido o que se refiriera a personajes que yo no conocía. Era, como decimos aquí, para matarse de risa. Además de esos libros, publicaba una columna semanal en un diario de Lima. Cuando se cambió de diario, recuerdo, mi papá simplemente cambió de diario, y supongo que muchos más hicieron lo mismo. Más tarde, llegó a publicar su propio diario de una sola hoja, lleno de humor político a pesar de la censura periodística del gobierno de entonces. Mi profesor de lenguaje del colegio secundario llegó a decir en clase que ese hombre era un genio para poder llenar de humor dos caras todos los días. En ese momento discrepé de la opinión, pues yo, como conocedor del tema, sabía que buena parte de esas dos hojas estaban extraídas de sus libros anteriores. Hoy, viendo la calidad de los que se llaman humoristas hoy en día, le doy la completa razón a mi profesor. Había allí principalmente sus “Sinlogismos” pequeñas frases hilarantes que hoy veo repetidas hasta la saciedad en twitter y en internet, sus definiciones del “Diccionario Loco” (que hoy se encuentran también circulando en internet, atribuidas falsamente a Les Luthiers), sus “Mentiras Universales”, y sobre todo, sus “Decimas Pésimas” y “Sofonetos”, versos festivos que eran los que más me gustaban, poesía humorística.

Hoy los libros que alguna vez pasaron por mi casa están perdidos, al igual que muchos recortes del periódico que llevaba a clase y que alguna vez coleccioné. Estos libros son hoy muy buscados, pues no llegaron a reimprimirse y a pesar de su éxito, no se hicieron nuevas ediciones. Sé que Luis Felipe Angell, al momento de su muerte hace diez años, se encontraba justamente recopilando sus escritos para publicar finalmente sus obras completas. Esta labor quedó trunca e ignoro si es continuada por sus herederos. De todas maneras, creo que hoy es un momento tan bueno como cualquier otro para recordarlo, reproduciendo aquí un par de sus versos, para que se vea lo que puede hacer un poeta juguetón, un humorista peruano de talla mundial:

Roncan tu papá y el gato
-según insomne, evalúo-
como un fantástico dúo
que incita al asesinato.
Y por causa del silbato
que producen estos dos
creo, con perdón de Dios,
que no pudiendo matarlos
bien podríamos caparlos
para afinarles la voz.

Otra de sus décimas que he podido rescatar es esta…

Recién ayer he sabido
que estás de luto cerrado
por causa de un estofado
que liquidó a tu marido.
Pero en fin...ha transcurrido
ya una  semana...y pensando
que el tiempo pasa volando
sobre los pobres difuntos,
¿Por qué no comemos juntos
en vez de estar lloriqueando...?

Y una última para cerrar:


Lucha es sorda y solo escucha
gritándole en los oídos,
pues confunde los sonidos
con mucha frecuencia, Lucha.
Por eso ayer, que la trucha
le pedí en el restorán,
se puso como un pepián,
me amenazó con las botas
y dijo unas palabrotas

que ya se imaginarán.

lunes, 24 de noviembre de 2014

Inspiración en la colina

Por dónde comenzar a narrar lo sucedido?
Será acaso con el nacimiento del alba?
Con un té, una libreta y una pluma bajo la almohada?
O simplemente con un te amo dentro de un silbido?

No, la vida no es rosa, verde, azul o de otro color,
la vida es simple, grisácea, torpe e insensata.
La vida es hoja seca en la que escribes tu poesía,
tus lágrimas y tu dolor como de eterno amor.

Siempre supe que el amor es para los mortales
como el trueno para las hormigas. Furioso,
deslumbrante. Rápido. Lleno de temores.
Siempre es frío aunque te llene de calores.

Subí por los caminos recorriendo
un sendero que pocos conocían.
Mis pies se cansaron de vivir en espera,
de esperar lo inesperado de la vida misma.

Hoy que he subido a la cima de la colina
de aquella vida que vivo sin querer vivirla
me doy cuenta que no es mi vida, no la hice
mía o ella no me hizo a mí. Qué ironía.

La colina se encuentra ahora sola,
sin nadie que la pise, sin nadie que la vea.
Dejé una flor encima de ella, tiene nombre,
pero dile como quieras. Yo le llamé vida.


La canción "El Tonto de la Colina" ha dado inspiración a muchos textos y poesías, sin contar las que pueblan este blog. Cuando encuentro alguno que valga la pena, no puedo resistirme a colocarlo por aquí. Este texto lo encontré en http://gechiman.tumblr.com/post/77187441801/el-tonto-de-la-colina
Esta es una de las cosas que me hace sentirme orgulloso del título de mi blog.

Confío en que si me gustó a mí, también le gustará al lector que pasa por esta página. Para completar el post, se me ocurrió poner esta versión de The Fool on the Hill, cantada por Annie Lennox y Dave Stewart (Eurythmics). Gran versión para una gran canción.



domingo, 9 de noviembre de 2014

Puedo escribir los versos más tristes


Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos.»

Por alguna razón, estos versos se me hace que los he leído en otra parte, así que resulta que no soy un poeta original. ¿Qué? ¿Que son de Pablo Neruda? Si, ya lo sabía, no soy tan tonto… Neruda es ese tipo gordito que sale en fotos en blanco y negro con su pipa y su boina. No conozco los entretelones de cuando escribió estos famosos versos pero siempre me quedó la duda de por qué este es justamente el último de sus veinte poemas de amor. Si podía escribir los versos más tristes solo en el número veinte ¿Qué pasó con los otros 19? ¿Los habrá escrito sin ganas? ¿O era que no estaban tan tristes? Me lo imagino en la tranquilidad de su casa en la playa, sin televisión y sin internet, sin vecinos que hagan escándalo, así es mucho más fácil escribir los versos más tristes, créanme, que ya lo he intentado.

El hecho es que normalmente la gente cita estos versos solo en sus dos primeras líneas y no sabe cómo sigue, y menos en que libro están estos versos. Al menos a Neruda lo citan con algo que sí escribió, no como a Borges o a García Márquez, que tienen que cargar con culpas ajenas en internet. ¿Paulo Coelho? Qué se pudra en el infierno, que él me plagia mis textos a mí.

Ya que no puedo poner el poema completo sin parecer poco original, además de que el que quiera puede verlo en los millones de sitios de internet que lo han publicado, recurro al recurso de completar sus primeras líneas con tonterías como acostumbro hacer, para que esta noche no sea tan triste y no estén escribiendo poesía mala a esta hora, en que hasta los versos se ponen tristes de tanto leer despropósitos que quieren parecer románticos. 
  • Puedo escribir los versos más tristes en esta noche. Pero, no, les voy a escribir las tonterías de siempre.
  • Puedo escribir los versos más tristes esta noche, por ejemplo: se terminó el café.
  • Puedo escribir los versos más tristes esta noche... Pero todavía es de día.
  • Puedo escribir los versos más tristes esta noche. No creo que eso vaya a ocurrir. Voy a emborracharme como una rata. No rima pero es verdad.
  • En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, puedo escribir los versos más tristes esta noche...
  • Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, José Arcadio Buendía habría de recordar la noche en que podía escribir los versos más tristes.(Esta es otra versión de la anterior, ya lo sé)
  • Puedo escribir los versos más tristes, pero no a ti, ni tampoco esta noche.
  • Puedo escribir los versos más tristes esta noche, pero tú prefieres ir al cine.
  • Puedo escribir los versos más tristes esta noche, y todo por tu culpa.
  • Ya dejó de llorar el hijo de la vecina, ahora por fin tengo un poco de paz y puedo escribir los versos más tristes esta noche.
  • Puedo escribir los versos más tristes esta noche… ¿Quién es el siguiente que viene a hacerse un tatuaje?
  • Puedo escribir los versos más tristes esta noche… - Pero Batman, esta noche tienes que trabajar…
  • Puedo escribir los versos más tristes esta noche, no como anoche, que me salió un reggaetón…
  • Puedo escribir los versos más tristes esta noche… - Ya, pues… Me avisas cuando los pongas en el Facebook.
  • Puedo escribir los versos más tristes esta noche… - Ah, no, ni se te ocurra, hoy te toca a ti lavar los trastes.
  • Puedo escribir los versos más tristes esta noche, después de haber visto esas fotos de niños enfermitos en mi Facebook.
  • Puedo escribir los versos más tristes esta noche... Sí, en serio, si puedo, solo déjenme un ratito, ahorita salen...
  • Puedo escribir los versos más tristes esta noche, pero ya para qué.


-          ¿Y? ¿Qué opinas de este post?
-          Que me gustas cuando callas, porque estás como ausente…

martes, 17 de septiembre de 2013

Introducción a las fábulas para animales


Durante muchos siglos
la costumbre fue ésta:
aleccionar al hombre con historias
a cargo de animales de voz docta,
de solemne ademán o astutas tretas,
tercos en la maldad y en la codicia
o necios como el ser al que glosaban.
La humanidad les debe
parte de su virtud y su sapiencia
a asnos y leones, ratas, cuervos,
zorros, osos, cigarras y otros bichos
que sirvieron de ejemplo y moraleja,
de estímulo también y de escarmiento
en las ajenas testas animales,
al imaginativo y sutil griego,
al severo romano, al refinado
europeo,
al hombre occidental, sin ir más lejos.
Hoy quiero —y perdonad la petulancia—
compensar tantos bienes recibidos
del gremio irracional
describiendo algún hecho sintomático,
algún matiz de la conducta humana
que acaso pueda ser educativo
para las aves y para los peces,
para los celentéreos y mamíferos,
dirigido lo mismo a las amebas
más simples
como a cualquier especie vertebrada.
Ya nuestra sociedad está madura,
ya el hombre dejó atrás la adolescencia
y en su vejez occidental bien puede
servir de ejemplo al perro
para que el perro sea
más perro,
y el zorro más traidor,
y el león más feroz y sanguinario,
y el asno como dicen que es el asno,
y el buey más inhibido y menos toro.
A toda bestia que pretenda
perfeccionarse como tal
........................................ —ya sea
con fines belicistas o pacíficos,
con miras financieras o teológicas,
o por amor al arte simplemente—
no cesaré de darle este consejo:
que observe al homo sapiens, y que aprenda.

Ángel González

(Grado elemental, 1962)

martes, 30 de julio de 2013

El horimento bajo el firmazonte



¡Democrad! ¡Libertacia! ¡Puebla el vivo!
¡No dictaremos más admitidores!
Pro lometemos, samas y deñores,
nuestro satierno va a gobisfacerles.

Firmaremos la gaz, no habrá más perra,
zaperán juntos el queón y el lordero,
y quieto promerer y lo promero,
vamos a felicirles muy hacerles.

(Y el horimento bajo el firmazonte,
o el firmazonte bajo el horimento
-ye ca no sé-, brillaba, grona y aro).

-Que se me raiga un cayo si les miento:
fumos soertes, y, mo lás pimportante,
¡blasamos hiempre claro!

Carmen Jodra

(Las moras agraces, 1999)

Por alguna razón, esta semana, que es la semana de Fiestas Patrias, escuché el mensaje del Presidente de la República, y no entendí nada de lo que dijo. Era momento, pues de publicar este poema que encontré en Internet y que estaba esperando el mejor momento para ser publicado. No hay momento como el ahora.

jueves, 6 de junio de 2013

Los solitarios


Qué hermosos nos vemos los solitarios en el cine.
Qué hermosos nos vemos los solitarios en una librería.
Qué hermosos nos vemos los solitarios caminando con el perro.
Qué hermosos nos vemos los solitarios en un café.
Qué hermosos nos vemos los solitarios sentados en un parque.
Qué hermosos nos vemos los solitarios fotografiando un árbol solitario.
Qué hermosos nos vemos los solitarios detenidos viendo un cielo de estrellas.
Qué hermosos nos vemos los solitarios leyendo un libro.
Qué hermosos nos vemos los solitarios corriendo a la orilla del mar.
Qué hermosos nos vemos los solitarios silbando una vieja canción.
Qué hermosos nos vemos los solitarios derramando lágrimas por un amor.
Qué hermosos nos vemos los solitarios escribiendo letras rotas.
Qué hermosos nos vemos los solitarios acostados sobre el césped viendo volar los pájaros.
Qué hermosos nos vemos los solitarios extendiendo nuestras manos.
Qué hermosos nos vemos los solitarios viajando sin destino.

Esta es otra de las ocasiones en que encuentro en otro blog un post que me gusta tanto que no puedo resistir la tentación de copiar y pegarlo en el mío. Sana envidia. El original se encuentra en http://saudadeparisina.blogspot.com/2013/04/los-solitarios.html

jueves, 25 de abril de 2013

Párrafos encontrados al azar



En estos días de verano, el cerebro se recalienta, se achicharra y no funciona como acostumbra. Esto alcanza también a la cuota de inspiración. Y cuando no hay ideas, se recurre a lo más fácil, que es mirar lo que ha escrito otro y ponerlo en mi propio blog para ver si consigo algunos lectores y para mantener a los que ya tengo. Solo al último le he dado un mini toque personal, que tampoco es un torrente de creatividad. Así estoy de flojo.

Encontrado en Google+
Como me gustaría que el mundo volviera a ser cursi. Que la humanidad recuperara el sentido romántico de la vida y junto con él, la tradición de los noviazgos largos, las serenatas, los apretones de manos entre las rejas de los balcones. Como me gustaría vivir en un mundo más discreto y decente, donde el amor fuera una necesidad del alma y no un capricho del culo. Pero qué le vamos a hacer: me tocó vivir en una época insensible, deshumanizada, obscena, en la que nadie respeta ya los sentimientos del prójimo.

...

Encontrado en un blog
Hace poco compré un par de libros para una pareja amiga de nosotros que nos dio morada recientemente en Nueva York. Suelo regalar libros de poesía que yo misma no he leído pero que en el fondo deseo mucho. Es como mi manera de gritar "sálvate tú".

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Odio a mi computadora
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Puse un 2 entre todos estos números, solo para que mi computadora explote al leerlo.

viernes, 19 de abril de 2013

Antiarjonismo

No me gusta Arjona. Así de simple. Las razones son  las que cualquier persona que sabe algo de música y a la que tampoco le gusta Arjona podría dar. La verdad es que tampoco hace falta un análisis muy profundo para darse cuenta de que no necesito una mala copia de un cantautor pudiendo escuchar a otros que sí valen la pena. Cada vez que escucho una canción de él (a veces es inevitable, nunca falta una oveja descarriada que la pone en su oficina) me imagino a Arjona cuando era niño, sentándose al lado del alumno más aprovechado de la clase y copiando todo lo que hace, cambiando solo algunos detalles. Lo imagino como un adolescente que lee libros de autoayuda y revistas del corazón, hasta que descubre en la calle una colección de resúmenes de libros famosos y frases célebres, y ¡pum! de un momento a otro ya se cree poeta.

Lo que no puedo imaginar, por más que me esfuerzo, es la forma y circunstancias en que descubrió a Silvio Rodriguez ¿Habrá sido al subir a un transporte público o a un taxi donde lo escuchó reproducido en un cassette? ¿Se habrá enamorado alguna vez de una activista política y ella le contagió la música de protesta como si fuera un acné juvenil? ¿Venía acaso alguna de sus canciones con uno de esos folletos de “Aprenda guitarra fácil”? Si alguna vez logro terminar mi máquina del tiempo haré lo posible por determinar ese momento y evitarlo, por el bien de la música y la poesía.

En esos momentos me pongo a pensar también que la gente a la que le gusta este tipo de gente es la misma que lee revistas de chismes, mira reality shows y cree en las promesas de los políticos. Y quedo con la decepción de descubrir la razón por la que el mundo está como está ahora, y que el mundo no se ha acabado porque Dios ha decidido que así sufrimos más.

El problema no es que esta música guste a las adolescentes, que al fin y al cabo tienen aún mucho por aprender y que cuando descubran la verdadera música lo abandonarán. El problema es que a mucha gente con edad de razonar todavía le gusta.  Y ese sí que es un problema (A propósito, este párrafo, que algunos dirían que trata de parecerse a una canción de Arjona, en realidad trata de parecerse a una canción de Silvio Rodriguez, que dejo a continuación).




Como decía, el problema es que uno puede conocer a gente normal, sin ningún rasgo de cursilería demasiado notable, y de pronto, sin que uno vea venir el golpe, te asestan una canción de Arjona tomándote por sorpresa. Hace poco conocí a una chica no mal parecida, simpática y conversadora a la que me dio por visitar. En un momento de distracción, la sorprendí cometiendo ese harakiri musical que es escuchar a Arjona. Peor aún, no se contentaba con escuchar, que eso hubiera sido lo menos. Se atrevía a cantar la canción con un entusiasmo para mí incomprensible. Demás está decir que desde esa ocasión, no he vuelto a ver a esa persona de la misma manera. Algo se ha roto irremediablemente entre los dos. Desde entonces cada vez que me encuentro con ella, la miro con una mezcla de vergüenza ajena y de pena por lo que en algún momento pudo ser y que ahora definitivamente ya no será.

Ahora, como miembro activo de la AAA (Alianza Anti Arjona) me dedico a curar a la gente de esta enfermedad. He tenido éxito en varios casos. Basta colocar en el reproductor un par de canciones de Luis Eduardo Aute, Silvio o Sabina, para curar definitivamente este mal. En realidad, un par de buenos temas de Roberto Carlos bastan para iniciar el proceso de curación, por lo que me sorprende la cantidad de gente que aún sufre y hace sufrir a los demás con esta música. Pero la tarea que aún queda por delante es tremenda. Arjona sigue perpetrando música y mucha gente aún no conoce la luz. Una señora, al enterarse de mi terapia de curación a base de Joan Manuel Serrat, y comentarle los buenos resultados que he obtenido en otros pacientes, me dijo ¡Ay, mejor no me enseñes eso, déjame así nomás! No, Arjona no me la iba a dejar tan fácil.


martes, 3 de abril de 2012

Tonto en verso


Érase una vez un tonto que un día,
Quiso saber lo que se sentía ser poeta
Y hacer un soneto, décima o cuarteta
Así que intentó escribir un post en verso,
Y le salió tan mal el esfuerzo,
Que terminó haciendo una tontería.

No contento con el resultado
Pensó qué es lo que haría Sabina
Buscó una musa pasando la esquina
E insistió otra vez al día siguiente
Peor le salió, y por consiguiente,
Tonto quedó, mas no escarmentado.

Quiso hacer todavía un tercer intento
Y buscó de botella en botella de cerveza
La inspiración que faltaba en su cabeza.
Terminó borracho, tirado y asaltado
En el piso de la cantina del mercado
Ni aun así le sirvió de escarmiento.

El último poema que intentó fue fatal
Consultó diccionarios, libros y recetas
Hasta libros para dummies de poetas
No pudo hacer siquiera un pareado
Tampoco una cuarteta en pie forzado
Todo verso escrito le parecía mal.

Al final decidió abandonar el esfuerzo
Quiso hacer una como las de Sabina
y solo llegó a ser el Tonto de la Colina.
Sin embargo, no abandonen toda esperanza:
si aparece acaso una musa en lontananza, 
Algún día podrá hacer un post en verso.

miércoles, 22 de junio de 2011

Una de John Lennon

Nigel, perrito bonito

Guau, Guau, ahí va, alegre se ve
Nuestro peludo amiguito
Guau, Guau, al brillo del farol
Guaguando en la esquina
Lindo perrito, buen chico,
Menea la cola y ruega,
Listo Nigel, salta de alegría
Porque te pondremos a dormir a las tres, Nigel.





(de In His Own Write - La traducción es mía)

Epílogo que quiere ser aclaración: Este post lo escribo para retomar el tema de los Beatles en este blog que no tocaba desde hace algún tiempo. La historia de la visita de Paul McCartney a Lima y la cadena de acontecimientos que me impidieron estar presente en el concierto que dio en nuestra ciudad es una tan surrealista como cualquiera de las que invento para este blog. Ahora que toda esa historia ha terminado, no sé todavía si la escribiré para publicarla, pues me hará quedar a ojos ajenos como digno merecedor del seudónimo que utilizo. A estar atentos, pues, ya que cualquier día doy esa sorpresa a los cuantos lectores de mi blog.

viernes, 23 de julio de 2010

Alegato para que el tonto se quede en la colina


Entre las perlas que encuentro al navegar por internet, encontré esta que parece mandada a hacer para este blog. Me sirvió para recordarme que quería tomarme unas vacaciones de este blog el primer mes de este año, y no pude por un exceso de ideas para futuros posts. El original podrán encontrarlo en este link:


Tonto, no bajes nunca de la colina.

Confínate para siempre en tu catacumba de asombro.

¡Cuidado que la colina amenaza con ser tu paraíso perdido!


Mira, tienes el apoyo de todas esas aves que nacieron de tu delirio.

Es imprescindible que no exista diferencia

entre el horizonte y tus ojos,

que tu huella sea otra revelación de la lluvia.


Tonto, te has ganado ese reino

por ti mismo construido.

Escucha, príncipe de tu propia altura,

si bajas de la colina

te pondrán la camisa de fuerza,

para convertirte en mero espectador…

-¿Quiénes?

-¡Nosotros! –tu estirpe- los verdaderos tontos,

porque bajamos de la colina;

y ahora, desde esta platea,

el cielo es sólo un rostro gris.

domingo, 27 de junio de 2010

Windows 98


Antes del fax del modem y el email
la vergüenza era solo artesanal
la mecha se encendía como un fósforo
y uno escribía cartas como bulas

Antes los besos iban a tu boca
hoy obedecen a una tecla send
mi corazón se acurruca en tu software
y el mouse sale a buscar el disparate

Cuando me enamoraba de una Venus
nis sentimientos no eran informáticos
pero ahora debo pedir permiso
hasta para escribir con el news gothic

Te urjo amor que cambies de formato
prefiero escribirte en times new roman
mas nada es comparable a aquel desnudo
que era tu signo en tiempos de la remington

Mario Benedetti.

lunes, 15 de febrero de 2010

Dejame dormir mamá. . .

Ahora que todo el mundo habla de política, comparto este verso de Fray Junípero (1713 - 1784), Religioso franciscano español, que parece que lo hubiera escrito ayer.

Hijo mío, por favor,
de tu blando lecho salta.
Déjame dormir, mamá,
que no hace ninguna falta.


Hijo mío, por favor,
levántate y desayuna.
Déjame dormir, mamá,
que no hace falta ninguna.


Hijo mío, por favor,
que traigo el café con leche.
Mamá, deja que en las sábanas
un rato más aproveche.


Hijo mío, por favor,
que España entera se afana.
¡Que no! ¡Que no me levanto
porque no me da la gana!


Hijo mío, por favor,
que el sol está ya en lo alto.
Déjame dormir, mamá,
no pasa nada si falto.


Hijo mío, por favor,
que es la hora del almuerzo.
Déjame, que levantarme
me supone mucho esfuerzo.


Hijo mío, por favor,
van a llamarte haragán.
Déjame, mamá, que nunca
me ha importado el qué dirán.


Hijo mío, por favor,
¿y si tu jefe se enfada?
Que no, mamá, déjame,
que no me va pasar nada.


Hijo mío, por favor,
que ya has dormido en exceso.
Déjame, mamá, que soy
diputado del Congreso
y si falto a las sesiones
ni se advierte ni se nota.


Solamente necesito
acudir cuando se vota,
que los diputados somos
ovejitas de un rebaño
para votar lo que digan
y dormir en el escaño.


En serio, mamita mía,
yo no sé por qué te inquietas
si por ser culiparlante
cobro mi sueldo y mis dietas.


Lo único que preciso,
de verdad, mamá, no insistas,
es conseguir otra vez
que me pongan en las listas.
Hacer la pelota al líder,
ser sumiso, ser amable
Y aplaudirle, por supuesto,
cuando en la tribuna hable.
Y es que ser parlamentario
fatiga mucho y amuerma.
Por eso estoy tan molido.
¡Déjame, mamá, que duerma!


Bueno, te dejo, hijo mío.
Perdóname, lo lamento.
¡Yo no sabía el estrés
que produce el Parlamento!

(este verso, para variar, también está cortipegado, esta vez de http://ardanaz.blogspot.com/2009/06/dejame-dormir-mama.html)

miércoles, 20 de enero de 2010

El abajo firmante


El abajo firmante hizo la ceja
como una conejita de playboy
alérgica a la niña de Rajoy,
tan rancia, tan metódica, tan vieja.

El abajo firmante anda en la inopia.
A cuenta de la obscena realidad
no miente si maquilla la verdad
y cuando olvida es en defensa propia.

El abajo firmante necesita
volver a deshojar la margarita
del sí, del no, del cómo, del depende.

El abajo firmante, a duras penas,
procura sacudirse las cadenas
que esposan al que compra y al que vende.

El abajo firmante es un pardillo.
Aunque sangre a pedazos por la herida
nunca da la batalla por perdida,
no en vano debutó de monaguillo.

Licenciado en encaje de bolillos,
doctor en madrugadas desabridas,
con un máster en cosas de la vida
sección aquí te mato, aquí te pillo.

Hace tanto, cuando era tan pequeño,
el abajo firmante tuvo el sueño
de rimar con los sueños de la gente.

El abajo firmante, escarmentado
de tanto traficar con el pecado,
se declara culpable e inocente.

Joaquin Sabina.

Poema encontrado al explorar la blogósfera...
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