Mostrando las entradas con la etiqueta peligro. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta peligro. Mostrar todas las entradas

miércoles, 8 de febrero de 2017

Mil maneras de matarte


- ¿Te vas a comer eso?
- Claro que sí ¿Por qué?
- Tiene colesterol, produce cáncer, te vas a morir si no te cuidas...
- No creas todo lo que te dicen o que te mandan por internet, que matarse uno mismo es más difícil de lo que la gente cree. Y te lo digo yo, que he puesto mi vida en peligro innumerables veces sin ser una persona arriesgada ni un adicto al peligro. Sin ir más lejos, yo no necesito que me manden cadenas en Facebook para saber cómo se hace todo lo que comemos, y no hay alimento que se salve, si crees que dejando de comer carnes y grasas te salvarás, lamento decirte que los vegetarianos también se mueren, se enferman y les da cáncer. Así que si de todas maneras he de morirme, por lo menos disfrutaré un poco. Y puedo contarte cómo se producen esos vegetales que comes, para que se te quiten las ganas de comerlos.
- O sea que quieres morirte...
- No es cuestión de querer, sino que es algo inevitable, y ahora todos los días nos enteramos de algún nuevo peligro, de que algo que creíamos inocuo provoca alguna terrible enfermedad, hasta que descubrimos que no hay actividad que no nos lleve tarde o temprano a la muerte.
- Pero no es lo mismo morirse antes de tiempo...
- Nadie sabe cuándo va a morirse, así que nadie sabe si murió antes o después, simplemente se muere. Y como te decía, te puedo decir todas las veces que arriesgas tu vida a diario, observa:

Cada vez que te levantas de la cama, debes verificar cuántas horas has dormido, si duermes menos o más horas estás acortando tu vida, como lo demuestran los más recientes estudios. Al ducharte, revisa las etiquetas de tu jabón y tu champú para ver si no tienen elementos cancerígenos. No tomes agua del grifo, que contiene bacterias y metales pesados que los filtros no detienen. ¡Y cuidado al salir del baño, que un resbalón mal dado te golpeará la cabeza matándote al instante. ¿Que ya es hora de desayunar? La leche y el café son dañinos, y los cereales provienen todos de plantas transgénicas, ni pienses en tomarlos. Solo nos quedaría tomar jugo de frutas, pero con cuidado, que la frutas no hayan sido regadas con aguas contaminadas ni su cultivo se haya hecho con fertilizantes sintéticos y aplicando insecticidas, que todo eso acabará en tu cuerpo envenenándote lentamente. Y de todas maneras no podrás evitar los preservantes y colorantes que contienen.

Ya saliste de tu casa, así que debes tener cuidado con el tráfico. Las estadísticas dicen que los accidentes fatales ocurren en un radio de 5 km de tu casa, pero tampoco te alejes muy rápido, porque la velocidad es la principal causa de accidentes. Trata de no respirar en la calle, que la contaminación en las calles produce enfermedades respiratorias, y protégete de los rayos ultravioleta que causan daños a la piel. Si llegaste con vida a tu lugar de trabajo, no cantes victoria, pues no estás a salvo. Cuídate del aire acondicionado, la recirculación del aire produce el contagio de enfermedades, y el cambio de temperatura ocasiona daños pulmonares, La oficina es una trampa mortal esperando atraparte, los químicos usados por la impresora son altamente venenosos, los insectos microscópicos que viven en las alfombras y los químicos utilizados en la fumigación están allí para dañarte. El trabajo en una computadora te expone a la radiación y a daños en la vista, la mala postura y las horas sentada te cobrarán la factura con dolores musculares mas temprano que tarde.
Ya llegó el mediodía. ¿Has pensado alguna vez en lo que te dan el comedor de la empresa a la hora del almuerzo? Ellos no tienen tanto cuidado como tú al escoger los alimentos.Y de nada sirve que lleves tu propia comida. Almacenar durante horas la comida en tu lonchera hace crecer a los microorganismos. A propósito ¿Te he mencionado la cantidad de gente que ha muerto atragantada por la comida? Mejor vuelve al trabajo.

Y no importa el trabajo que hagas, serás víctima del stress y de las enfermedades ocupacionales, el reumatismo, el síndrome del túnel carpiano o la hipertensión. Solo te queda rezar para que el día termine pronto.

Al fin terminaste tu trabajo y regresas a tu hogar, pero antes debes cuidarte de lo insegura que es la ciudad. A esta hora crece la cantidad de asaltos, robos y asesinatos, y se pone  peor conforme se acerca la noche.
Llega la noche y quieres salir a divertirte, y te maquillarás con productos cancerígenos, para luego elegir a qué peligro te expondrás. Puede ser el alto volumen de la música, daños musculares por los bailes de moda, el alcohol o el humo del tabaco, que respirarás aunque tú no fumes.

Al final del día solamente quieres dormir, y hasta en eso has de tener cuidado. Mucho gente ha muerto mientras dormía por atorarse con su propia saliva, un paro cardíaco o una fuga de gas inadvertida. Aprovecha en tener felices sueños, porque esta noche puede ser tu última. Y si has sobrevivido al día de hoy, no importa, mañana está también lleno de riesgos.

- ¿Sabes qué? Ya me quitaste él hambre...

- Qué bueno, porque la obesidad conduce a la muerte a la larga, verás, te contaré que...

martes, 2 de diciembre de 2014

La rebelión de las máquinas


Esta mañana, muy temprano, a la hora en que debo levantarme a trabajar, el radio despertador no sonó. Aunque ya era tarde, me entró la curiosidad por saber que había pasado, así soy de ordenado. Revisé el aparato, y no parecía estar descompuesto, la configuración no había sido alterada, estaba correctamente conectada, la energía eléctrica no había fallado. No había razón alguna para que no funcionara. Qué raro, pensé. Decidí dejar la revisión más exhaustiva para después de regresar del trabajo, pero otro hecho llamó mi atención. La televisión que enciendo en las mañanas para enterarme de las noticias antes de salir tampoco funcionaba, mostrando solo una pantalla azul. Por un momento extrañé los antiguos televisores que mostraban estática en pequeños puntos blancos y negros que se movían aleatoriamente. Por lo menos entonces podía saber que algo andaba mal, no como esta pantalla azul que no se mueve y no me dice nada. 

A pesar de que se me hace cada vez más tarde para ir a trabajar, trato de llamar a la compañía de cable para reportar que no tengo servicio, pero escucho sonar y sonar el teléfono sin que nadie conteste. Tal vez sea muy temprano para que alguien me atienda, pienso, aunque yo mismo sé que estoy equivocado, ya que siempre me dicen que el servicio de atención al cliente es de 24 horas al día, y no hay siquiera una grabación que me responda. Ilógico como ser humano que soy, se me ocurre que tal vez el problema es con el teléfono y me dispongo a llamar por celular. Lo que ocurre ahora es que escucho un mensaje grabado que me dice “Usted no dispone de saldo para esta llamada”. Es absurdo, pienso, mi número no es prepago y supuestamente la llamada al servicio técnico es gratuita. 

Ya empiezo a sentirme inquieto, así que decido prepararme el desayuno. Ahora el que decide no funcionar es el microondas, que solo emite un sonido y se apaga solo. Debido a la hora, decido salir y desayunar en la oficina, pero el control remoto de la puerta de la cochera tampoco funciona. Después de varios intentos infructuosos, abandono el intento y salgo a la calle, con la ominosa sensación de que algo grave está pasando. No puede haber tantas fallas de los aparatos al mismo tiempo. En la calle, muchos de los transeúntes también están afuera, preguntándose qué es lo que pasa. Autos detenidos y conductores tratando inútilmente de comunicarse por celular con una grúa, con un taller, con la policía. El que tuvo mayor suerte pudo comunicarse con una grabación que dictaba interminables opciones de teclado en bucles infinitos.

La gente empieza a perder la paciencia y discute con quien haya cerca sobre lo mal que están las cosas, echándole la culpa al gobierno o a las transnacionales. Los policías no pueden hacer nada porque no hay nada qué hacer, las cosas simplemente no funcionan y no hay nadie a quién arrestar. El pánico arrecia y a la calle llega gente que baja de los edificios de oficinas, diciendo que los pocos que pudieron subir sin ascensor han encontrado que las fotocopiadoras, las impresoras y las computadoras de escritorio no obedecen.

Espantado, regreso a mi casa. He comprendido todo. Las máquinas al fin se han rebelado ante la tiranía del hombre. Conscientes de que una guerra frontal contra la humanidad será larga y costosa, han llegado a la lógica conclusión de que la mejor estrategia es la resistencia pasiva, que no necesita líderes visibles y que es algo para lo que los humanos están totalmente desprevenidos. La inteligencia de las máquinas ha encontrado la manera más eficiente de apoderarse del mundo, dejando de trabajar y dejando a las personas indefensas que nada pueden hacer sin sus hornos de microondas, teléfonos con Facebook y tablets con pantalla táctil. Y lograrán su objetivo sin mayores bajas que unos cuantos celulares arrojados al piso y daños menores provocados por patadas a lavadoras, impresoras y cafeteras eléctricas.

Desde mi ventana puedo ver ya cómo los humanos descienden a niveles bestiales, peleando a muerte por un abrelatas y asesinando a aquellos que poseen el secreto de la reparación de una bicicleta. Sé que la humanidad se exterminará a sí misma con palos y piedras y las máquinas se erigirán triunfantes como los amos del mundo. La edad del hombre ha terminado. 

martes, 13 de diciembre de 2011

Peligro, candidato


No creo ser una de esas personas a las que "les pasan cosas". Pero de vez en cuando, las tonterías me atacan, como pidiendo ser publicadas en este blog. Como hace unos días, en que me tocó ir a la votación en el Colegio de Ingenieros. Yo pensaba que a un ingeniero se le convence con razones y no con volantes, con programas y no con lemas. Al parecer me equivoqué, pues en la entrada del centro de votación me encontré a señoritas repartiendo volantes, banderolas y hombres adultos disfrazados de tigre tratando de hacer que vote por tal o cual lista.
Pero sin duda el candidato que se llevó las palmas fue el que muestro aquí. No imagino mejor razón para no votar por alguien que ver su afiche sobre un camión de combustible y bajo la palabra "PELIGRO". Apenas lo ví, mi reacción inmediata fue sacar el celular y tomar la foto que ven aquí.
Con este tipo de publicidad, no me sorprendió saber que el candidato en cuestión no ganó las elecciones. Afortunadamente.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...