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jueves, 30 de enero de 2025

Lennon-McCartney: una amistad


Hace mucho tiempo que no escribo algo de los Beatles, al punto que alguien creerá que esta es mi primera tontería sobre el tema. No importa, que venga el cuento. 

Sobre la relación entre John Lennon y Paul McCartney se ha dicho mucho. Se ha hablado de una relación amor-odio, de rivalidad fraternal, y otras cosas. Mi opinión personal es un poco diferente. Mi principal observación con respecto a esta amistad es que era profundamente asimétrica. Paul siempre fue mucho más amigo de Paul de lo que John supo corresponder, y para demostrar mi punto algunas anécdotas recogidas de diversas fuentes.

La Balada de John y Yoko: La relación entre John y Yoko Ono cayó a los demás Beatles muy mal, y parte de ello se ve en el documental “Get Back”. Cansado de la actitud de sus compañeros, tiró la puerta y se escapó buscando un lugar donde pudiera casarse tranquilo. Este episodio dio como fruto la canción “The Ballad of John & Yoko”, una narración de las circunstancias de su boda que escribió casi al mismo tiempo que ocurrían los acontecimientos. Cuando regresó a Londres sintió la urgencia de grabarla, pero no contaba con George ni Ringo, que también se habían ido huyendo del ambiente tóxico. Sólo quedaba una opción, Paul McCartney. Fue a tocar su puerta para pedirle ayuda para grabar la canción. A pesar de todas las discusiones anteriores, Paul olvidó todo, aceptó de inmediato y salieron rumbo al estudio, sin disculpas ni perdones. Y así grabaron la canción los dos solos, turnándose los instrumentos entre tomas. Y a juzgar por los registros de la sesión, la grabación fue un oasis en medio de las discusiones de los últimos meses de los Beatles.

Paul cuidando de los Lennon: Cuando John conoció a Yoko, ella entró en su vida como un terremoto. Dice la chismografia de la época que Cynthia, aún esposa de Lennon, llegó a su casa y encontró a Yoko usando su bata. Tras la la incómoda escena, John se mudó a casa de Ringo, dejando a su esposa e hijo abandonados. Sólo Paul se preocupó por ellos en esos días, tratando de disculpar a su amigo y velando por el bienestar de Cynthia y Julián, quien era además su ahijado. Años después de la separación de los Beatles, Cynthia, ya sin el apoyo de John, pasaba por apuros económicos, y puso en subasta las cartas que John le escribió al inicio de su relación. Con ello obtuvo un buen dinero que le sirvió para recuperarse. Poco tiempo después, recibió un paquete por correo. Paul había comprado secretamente las cartas en la subasta, las enmarcó y se las devolvió, con una nota que decía “Los recuerdos no se venden”. 

El fin del fin de semana: La anécdota anterior podría llevar a pensar que Paul era más team Cinthya que team Yoko, pero en realidad nunca dejó de ser team John. En 1974, John se separó de Yoko e inició un periodo conocido como “el fin de semana perdido”. Durante varios meses, John se dedicó a la vida de excesos de una estrella del rock. En ese tiempo se volvió a reunir con Paul, recuperando algo de la vieja amistad. Si hubo una época en que los Beatles pudieron reunirse, era esa. Pero Yoko Ono tenía aún algo que decir. Por medio de amigos comunes, se mantenía al tanto de las andanzas de John, y estaba preocupada por verlo a la deriva. En un acto que sólo puede llamarse como desesperado, llamó a Paul. Paul estuvo totalmente de acuerdo en que había que rescatar a John de sí mismo. Ese día empezó un complot para reunir a John y a Yoko. En el esfuerzo participaron músicos como Stevie Wonder, Jim Keltner y Klaus Voorman, y en sus siguientes encuentros, Paul le sugirió la posibilidad de volver con Yoko, algo impensable cinco años antes. La oportunidad se dio después de un concierto de Elton John, en donde John hizo su última aparición en un concierto como invitado y cantó tres canciones. Detrás del escenario se encontraba Yoko Ono. El complot de Paul acabó con éxito esa noche, junto con el “fin de semana perdido”. La oportunidad de reunir a los Beatles se esfumó para siempre, porque Paul McCartney prefirió salvar a su amigo, que esa noche se reconcilió con Yoko y no se separó de ella nunca más. 

¿Y qué hizo John Lennon por Paul? La historia no registra nada relevante, nada que pueda compararse a estos ejemplos. Esa es la razón de mi opinión sobre la asimetría de la relación entre Paul y John. 

Me despido deseando a todos una amistad como la que otorgó Paul McCartney a John Lennon.

lunes, 12 de abril de 2021

Cantantes en el Perú

Paul McCartney en Lima, 2011

Visitar el Perú puede ser una experiencia fascinante para los turistas. Los paisajes, las huellas del pasado, la comida, la gente y las experiencias místicas son cosas de las que quien ha visitado nuestro país hablará por el resto de su vida. Los artistas no son diferentes a cualquier hijo de vecino en este aspecto, por el contrario, la sensibilidad y apertura que suelen tener les hacen apreciar más las bondades de nuestro país. Como hace ya mucho que no hablo de música, voy a comentar algunos casos en que cantantes reconocidos visitaron nuestro país, y no se quedaron recluidos en su suite de hotel, sino que salieron y tuvieron experiencias que seguro ocuparán un lugar importante en sus biografías. 

Mick Jagger: El cantante de los Rolling Stones visitó más de una vez el Perú, siempre con incidentes que contar. La primera vez lo hizo con su compadre, mejor amigo, compinche y tal vez el único que lo ha soportado por más de 50 años, Keith Richards. Era 1969, eran jóvenes, escandalosos y el propósito del viaje era probar la cocaína en su lugar de origen. En esa ocasión se dice que los echaron de dos hoteles en el Cuzco, conocieron Machu Picchu y se drogaron harto. Eran los 60s, pues. 
La segunda vez que estuvo por aquí, en 1981, no fue mucho mejor. Fue llamado por el director alemán Werner Herzog para actuar en la película “Fitzcarraldo”, junto a Jason Robards y Claudia Cardinale. La filmación es, hasta hoy, una de las más azarosas de la historia. Grabada en la selva peruana, lejos de la civilización, con acusaciones de explotación laboral a los nativos, enfermedades, calor tropical y discusiones personales, fue traumática para los actores acostumbrados al lujo de Hollywood y Europa. Claudia Cardinale se refirió en su autobiografía a esta filmación como la peor experiencia de su vida, y Jason Robards tuvo que abandonar la filmación al enfermarse de disentería. Mick Jagger pasó un par de días en Lima, donde hubo un pequeño escándalo al bañarse desnudo en una playa pública, luego disfrutó de un par de semanas en la ciudad de Iquitos, pasándola bien y viviendo la experiencia del casi anonimato, pues allí muy pocos sabían quién era. Cuando llegó al lugar de filmación, aguantó poco tiempo el calor y los mosquitos. Abandonó la filmación con el firme propósito de reunir a los Rolling Stones y grabar un nuevo disco que le haga olvidar la experiencia. Mick no volvería al Perú hasta el 2016, cuando los Rolling Stones dieron un concierto en Lima, esta vez sin incidentes que resaltar.

Bjork: En el año 2007, en nuestro país se hacían muy pocos conciertos de alto nivel, Bjork no era una artista masiva en el Perú, y no había ninguna seguridad de que un concierto suyo se vendiera totalmente. ¿Por qué entonces ella aceptó dar un concierto en Lima? La respuesta es que ella es admiradora del Perú, pensó que aquí se llenaría de vibraciones cósmicas y conocería un pueblo milenario. Ante la alta probabilidad de que las ganancias del concierto no cubrieran los costos, Bjork redujo sus honorarios para asegurar que este se realice, así de grandes eran sus ganas de venir a Perú. Antes del concierto, seguramente le explicaron mejor que en Lima no se aprende mucho del Perú, y al llegar se mantuvo en el hotel, sin salir más que para la prueba de sonido y para el concierto. Tres mil personas la aplaudieron esa noche, cifra bajísima para un concierto de su categoría, pero ella se dió el gusto, y apenas terminó, enrumbó con su familia al Cuzco, el que era sin duda el verdadero propósito de su visita, para el cual reservó unos días dentro de su gira. 

Enrique Bunbury: Este sí es un artista abierto a escuchar la música de los sitios que visita, al grado que se le puede calificar de esponja musical. Cuando llegó en el 2003, su carrera solista todavía no alzaba vuelo y cargaba aún con el peso de la herencia de los Héroes del Silencio. El concierto que dió en Lima en esa ocasión no salió todo lo bien que él quería. A pesar de aclarar a su llegada que no tocaría ningún tema de Los Héroes del Silencio, la gente durante la presentación no dejó de reclamarlos. Afortunadamente, aquí conoció el ambiente limeño, hizo muchos amigos y escuchó la música peruana. Después del concierto fue al Cuzco y le encantó, se dice que incluso improvisó un pequeño concierto en uno de los bares de la ciudad. Luego, algunos de los amigos que hizo lo invitaron al norte del país, primero a Cajamarca y luego a la playa de Los Órganos. Bunbury terminó pasando tres semanas en nuestro país, paseando sin rumbo fijo, en anonimato, disfrutando y escuchando música. La experiencia trajo como fruto directo las canciones “El Rescate” y “Que tengas suertecita”, que se incluyeron en su disco “El viaje a ninguna parte”, como testamento de esta aventura que después del Perú, lo llevó a Centroamérica y México. Aparte de estas canciones, más tarde incluyó un tema tradicional peruano en su disco “Licenciado Cantinas”: el vals “Odiame”. 

Paul McCartney: ¿Qué le puede ofrecer el Perú a un Beatle? Cuando en 2011 llegó por primera vez a Lima, se alojó en uno de los hoteles más lujosos de Lima, con una hermosa vista al mar. El hotel tiene también vista a un malecón por donde muchos suelen pasear en bicicleta y disfrutar de la vista. Era una mañana soleada y supongo que no había mucho que hacer, así que Paul pidió que le consigan una bicicleta y salió a pasear sin ser reconocido. En la noche el concierto fue apoteósico. 
La segunda visita de Paul McCartney a Lima fue en 2014. No fue un lleno total (por poco) pero el entusiasmo de la concurrencia compensó todo. Algún tiempo después, Paul declaró en una entrevista que hasta ese momento pensaba en que ese tour sería el último de su carrera, pero la respuesta del público en el Perú lo convenció de seguir haciendo giras. 

Joaquín Sabina: La relación de Sabina con el Perú es larga. Su esposa es peruana, y Joaquín ha hecho con frecuencia visitas al país. Por un buen tiempo se sabía que estaba en Lima porque se dejaba ver en un popular bar del distrito de Barranco. A su hoy esposa le compuso un tema: “Rosa de Lima”. En una de sus visitas, tratando de encontrar la esencia de la ciudad, se le ocurrió alojarse en el que fue uno de los hoteles más tradicionales de Lima, el Hotel Bolívar, desde donde se tiene vista a la plaza San Martín, uno de los lugares emblemáticos de la vieja Lima. El hotel hoy está bastante venido a menos, pero tiene lo que Sabina buscaba: gente que le cuente historias, y la tradición limeña. Desde el balcón y mirando la ciudad, escribió la canción “Peces de Ciudad”. 

Olivia Newton-John: Para muchos turistas, visitar Perú significa ir a Machu Picchu. Y es inevitable una vez allí, enamorarse del lugar, por lo que muchos se quedan visitando los pueblos cercanos, y prometen regresar. Esto fue lo que le pasó a Olivia. En un viaje con algunos amigos quedó atrapada por el ambiente cuzqueño y se enamoró de uno de los miembros del grupo en el que viajaba, un norteamericano que venía a hacer turismo por aquí casi todos los años. Cuando decidieron casarse, un año después, llegaron a la conclusión de que el mejor lugar para hacerlo sería en el lugar donde se conocieron. La pareja llamó a un chamán para que los case en una ceremonia privada que se celebró en una montaña, cerca al Cuzco. Estoy seguro que le dijeron a la pareja que era un rito incaico, aunque yo sé que un matrimonio andino no tiene nada de místico ni de privado. Solo después de regresar a Estados Unidos oficializaron la unión.

Por ahora lo dejo allí. Quedan pendientes las anécdotas peruanas de Jon Anderson, Fito Paez, Los B-52's, Roger Waters, Sting, Joan Manuel Serrat y algún otro. Tal vez un día le haga una segunda parte a este post.

martes, 31 de marzo de 2015

Y hablando de música…


Como sobre gustos no hay nada escrito, me pongo a escribir algo sobre mis gustos musicales, y ya que en gustos se rompen géneros, yo escucho todos los géneros de música, no todos por mi voluntad, porque hay otros que ponen también su tipo de música en la oficina, así que quien entre a mi lugar de trabajo puede encontrarse con cumbias, reggaetones, electro, valses, rock, baladas y hasta música clásica, dependiendo de quién haya ganado el derecho a poner la música ese día.

A falta de algo mejor, entonces, pongo estas conversaciones reales que he tenido sobre música y gustos musicales.

-          ¿Y a ti te gusta Shakira?
-          Me gustaba cuando era colombiana.
-          ¿Y ahora ya no es colombiana?
-          No, ahora es latina, esa mezcla que inventaron los norteamericanos, que come tacos, mezcla mariachis con tangos y baila salsa, se pinta el pelo de rubia y clama por su identidad.
 ....

-          A ti no te gusta Arjona ¿Verdad?
-          No, no me gusta.
-          ¿Y es por su música o porque le pegaba a su esposa?
....

-          ¿Qué música es esa que estás escuchando?
-          Es Pearl Jam, los últimos sobrevivientes del grunge.
-     ¿Del qué?
-     Del grunge.
-          Ya empezaste a hablar de tus cosas raras…
....

-          Oye, esa música que has puesto está buena.
-          Qué bueno que te guste.
-          ¿Y cómo la chica que trabaja contigo dice que pones una música horrorosa?

domingo, 30 de septiembre de 2012

Tres leyendas ocultas del rock


Casi regreso 
Algunos años después de fingir su muerte, el famoso artista quiso regresar. Pero había que hacer una prueba antes. Se inscribió en un concurso de imitadores suyos. Aunque pudo recordar algunos de los movimientos que lo hicieron famoso, gordo, viejo y cansado, no pudo siquiera clasificar a la segunda ronda. Derrotado, se fue pensando en morir, esta vez de verdad.


La reunión 
La reunión se llevó en el más estricto secreto. El lugar estaba vacío, a excepción de algunos instrumentos ordenados por teléfono con nombres falsos. Ni un testigo, ni una cámara, ni una grabadora. Ni siquiera sus esposas sabían de la cita de aquella tarde. Había tantas preguntas y tantas expectativas sobre su regreso que decidieron hacer una reunión secreta para saber si aún conservaban la magia que los había llevado al éxito. Una vez juntos, hubo un momento de tensa incertidumbre. Nadie sabía por dónde empezar. Alguien tenía que romper el hielo. El guitarrista empezó a tocar los acordes de un viejo rockabilly y todos lo siguieron. Por un momento parecía que todos volvían a ser los de antes, pero pronto empezaron a perder el compás, a tratar de imponer su estilo solista. Intentaron aún un par de canciones más, algunos de sus éxitos, pero fue inútil. Las letras ahora les parecían tontas y los acordes predecibles. Todos se detuvieron al mismo tiempo, exclamando casi al unísono “Ya no somos aquellos chiquillos”. Abandonaron el edificio convencidos de que la magia se había perdido para siempre, dispuestos a continuar con sus respectivas carreras y ahora sí, sin mirar atrás.


 El contrato 
Todo estaba listo para el gran regreso. Las entradas se habían vendido en poco tiempo y los ensayos iban viento en popa. Parecía que todo sería un éxito y ya se hablaba de una nueva gira, un nuevo disco y tal vez una película. Pero al llegar a su camerino, el artista encontró a un personaje esperándolo. “He oído que quieres regresar” le dijo sin más saludos. El artista no supo qué responder, paralizado de miedo. “¿Qué pretendías hacer? Tienes un contrato, ¿Recuerdas?” El extraño mostró un papel saliendo de un sobre. “Y el contrato se vence hoy. Yo cumplí con mi parte y tú debes cumplir con la tuya”. A la mañana siguiente encontraron el cadáver en el camerino. Los bailarines, técnicos y músicos se reunieron extrañados ante la repentina muerte. Solo uno de ellos opinó: “Parece como si el diablo hubiese venido a reclamar su alma”. Nadie le creyó.

martes, 11 de octubre de 2011

Lo nuevo de Die Musikanten

Esta vez presentamos el último trabajo de Die Musikanten. Para aquellos que no los conocen, son uno de los grupos más representativos del Animal Metal, ese género nacido en Alemania y del cual se considera actualmente la salvación del Metal.
Primero, veamos un repaso de la carrera de este grupo:

Die Musikanten se forma en Bremen, Alemania, a fines de los 90, siendo de aquella generación inmediatamente posterior a la caída del Muro, por lo que el sonido desencantado y agresivo coincidía con el malestar general de la juventud que vivió tras la unión de las dos Alemanias. Pero a diferencia de otros grupos como Sieben Zwerge o Schweiβ Schnee, su sonido se diferencia claramente debido a las contraposiciones de voces utilizadas por el grupo. Esto hizo inevitables las comparaciones con Queen al inicio de su carrera, pero ellos supieron marcar la diferencia al editar su primer trabajo en 1999. Este disco, editado aún con el nombre de Die Bremer Stadtmusikanten, fue un bombazo en Alemania. El single "Tieren" fue llamado por la crítica “Un estruendo en medio del escándalo”.

A este le siguieron "Weg nach Bremen" y "Rathaus", que establecieron su reputación como un grupo atípico dentro del rock alemán. Las atrevidas armonías corales de sus cuatro integrantes les ganaron entonces un lugar dentro del panorama musical alemán, al mezclar la música tradicional campesina con influencias claramente wagnerianas, todo con unas voces de resonancia animal que logran sonidos imposibles para los humanos, fruto de la estrecha colaboración de los integrantes del grupo Hahn, Esel, Katze y Hund.

Su segundo disco, de nombre “Vier Köpfe und Sechzehn Fuβ”, ya con el nombre definitivo de Die Musikanten, supuso su reconocimiento en toda Europa. Tal como su nombre lo indica, la música de este disco suena como un mítico monstruo de cuatro cabezas y dieciséis patas. Mención aparte merecen sus imaginativos videos, siempre filmados al estilo de las antiguas películas de la UFA y narrando capítulos de antiguas historias populares.

Tras una intensa gira por toda Europa, el grupo tomó un descanso de dos años antes de volver al estudio. El resultado es el disco “Die Furchtlosen Vier”, de donde tomamos una de las canciones para aquellos que no conocen la música de este grupo. En este video, como podemos ver, ahora experimentan con la animación integrándola totalmente a su música.


miércoles, 30 de marzo de 2011

Denme algo de verdad

No sé si me estoy haciendo viejo, menos idealista o más tonto, pero esta campaña política la estoy viendo más falsa que nunca. Nunca, creo yo, había visto tanta influencia de los asesores de imagen sobre las acciones de los candidatos a la presidencia de nuestro país. Aquel que busque milagros o transformaciones milagrosas encontrará aquí bastante material. De pronto vemos que los mudos hablan, los militares se disfrazan de civiles, y los estirados empresarios se dan baños de pueblo sin temor a mancharse de tierra.
¿Qué fue de aquel que hablaba en tono tan alto, diciendo que no dejaría títere con cabeza al demoler las bases de esta injusta sociedad para sustituirla con una nueva, sin importar las bajas, consecuencia inevitable de tal cambio? Ahora se muestra sereno, su hablar pausado pareciera querer tener efectos tranquilizantes y hasta estupefacientes; sus ternos nuevos proclaman a los cuatro vientos su confianza en el libre mercado.
¿Y el tecnócrata habituado a las reuniones con los grandes magnates del mundo? Hoy ha cambiado la música clásica por los huaynitos y la tecnocumbia; los ternos Pierre Cardin por las camisetas hechas por esforzados artesanos peruanos. No sé si es el mundo al revés o que París bien vale una misa.
Producto, sin duda, de los asesores políticos y de imagen, nuestros candidatos hoy se parecen unos a otros. La misma sonrisa, el mismo discurso, la misma vaina. Lo único que cambia son los insultos preparados para cada uno de los rivales. El ser antisistema ya pasó de moda, ahora se usa ser neutro. Por eso es que las encuestas muestran a todos los candidatos igualados. Es que a la gente todas las opciones le parecen iguales.

¿Qué me queda? Pedir, simplemente un poco de verdad, porque ya sé que cualquiera que llegue al gobierno hará cosas que prometió no hacer, y lo que prometió… se habrá olvidado, pues.

Por suerte, aún nos queda John Lennon, con una canción de hace 40 años que cada año parece más actual.



Estoy cansado de escuchar cosas
De hipócritas estirados, cortos de vista y de mente estrecha
Todo lo que quiero es la verdad
Sólo denme algo de verdad

Ya tuve suficiente de leer cosas
Escritas por políticos neuróticos, sicóticos y testarudos
Todo lo que quiero es la verdad
Sólo denme algo de verdad

Ningún hijo de Nixon de pelo corto y panza amarilla
Me va a suavizar las cosas, maldita sea
Con un puñado de esperanza
Dinero para la embrutecer
Dinero para la soga

Estoy harto de ver
A pequeñas viejas chauvinistas condescendientes de boca tiesa
Todo lo que quiero es la verdad
Sólo denme algo de verdad

Ya tuve suficiente de mirar escenas
de prima donnas esquizofrénicas, egocéntricas y paranoicas
Todo lo que quiero es la verdad
Sólo denme algo de verdad.

miércoles, 12 de enero de 2011

El monstruo del rock

Entre tantos ídolos fabricados, cantantes siliconeados y gritones reggaetoneros, siempre es bueno reconocer a quienes se mantiene fieles a la esencia del Rock & Roll. Aquellos ejecutantes de talento indiscutible que hacen de la guitarra un arma con la que disparan música estremecedora.
Son ellos los que mantienen viva a la música, lejos de la moda del momento, los que nos hacen confiar en que, después de todo, existe esperanza para la buena música.

Con ustedes, el último monstruo del rock:



viernes, 10 de septiembre de 2010

The One after 909

Hoy es el 10-09, es decir, el día después del 9-09. Para todo beatlemaniaco que se precie, esto significa que es el one after 909. No puedo entonces dejar escapar la ocasión para poner este vídeo de los Beatles con la canción que da título a este post.

El vídeo es parte de la película "Let it Be", y personalmente, también es la canción que más me gusta, donde se ve a los Beatles como lo que siempre fueron: un grupo musical que se divierte cuando tocan juntos, y que pueden hacer magia en cualquier lugar. Una azotea, por ejemplo.

Vemos también parte del tumulto que crearon cuando decidieron, sin previo aviso, hacer un concierto en la azotea de los estudios de Apple, y a los policías que tratan de poner orden en la multitud que se va congregando para escuchar la última presentación en directo de Los Beatles. Noten que ninguno de los policías hace caso a las cámaras que los filman. Otros tiempos, sin duda.




La canción se refiere a las líneas de tren de Londres. y habla de tomar no la línea 909, sino a la que le sigue. Como no encontré una traducción en español decente en internet que tomara en cuenta este detalle, me decidí a hacerla yo mismo, la que dejo para los que quieran saber qué demonios quiere decir la canción:

Mi chica dice que está viajando en la que sigue a la 909,
Le dije, muévete cariño, yo estoy viajando por esa línea.
Le dije "muévete" una vez, "muévete" dos veces,
Vamos, nena, no seas fría como el hielo.
Dice que está viajando en la que sigue a la 909.

Le rogué que no vaya, y se lo pedí de rodillas,
Tú sólo estás jugando, estás jugando conmigo.
Dije "muévete" una vez, "muévete" dos veces,
Vamos, nena, no seas fría como el hielo.
Dice que está viajando en la que sigue a la 909.

Tomé mi bolsa, corrí a la estación,
El boletero me dijo "tienes el destino equivocado".
Tomé mis bolsos, corrí derecho a casa,
Entonces me di cuenta que me había equivocado de número.

Mi chica dice que está viajando en la que sigue a la 909,
Le dije, muévete cariño, yo estoy viajando por esa línea.
Le dije "muévete" una vez, "muévete" dos veces,
Vamos, nena, no seas fría como el hielo.
Dice que está viajando en la que sigue a la 909.
Dice que está viajando en la que sigue a la 9-0,
Dice que está viajando en la que sigue a la 9-0,
Dice que está viajando en la que sigue a la 909.

Feliz one after 909.

jueves, 22 de abril de 2010

10 canciones con un tonto en el titulo

  • Foolish Games – Jewel
  • What Kind of Fool – Barbra Streisand & Barry Gibb
  • What a Fool Believes – The Doobie Brothers
  • Fool for your Loving – Whitesnake
  • A Fool such as I – Elvis Presley
  • Love Fool – The Cardigans
  • Why do Fools Fall in love? – Frankie Lymon & The Teenagers
  • The Fool in the Rain – Led Zeppelin
  • The Fool on the Hill – The Beatles
... Y la primera, tenía que ser de Paul McCartney

lunes, 8 de marzo de 2010

Anoche

Para mi primer intermedio musical del año, dejo el videoclip más deliciosamente tonto que he visto en bastante tiempo, y aunque es del año pasado, todavía está bastante bueno. Claro, nunca esperamos menos de Christina Rosenvinge, otro de mis amores imposibles...

lunes, 12 de octubre de 2009

Discos, LPs, Casetes, CDs y demás

Cuando empecé a escuchar la música de Los Beatles, se apoderó de mí y de mi hermano mayor una fiebre por encontrar sus discos. En ese tiempo los casetes no eran populares todavía y la mayoría de la música se vendía todavía en discos de vinilo. Conservé durante mucho tiempo la colección casi completa de los Beatles antes de que pasara mi colección primero a casetes y luego a MP3, tal como la tengo actualmente, con la honrosa excepción de “Love”, que compré para escuchar el DVD en sonido Dolby. Ahora, con el MP3, la nueva edición remasterizada y el futuro BluRay que saldrá en algún futuro próximo, tendré que conseguir nuevamente la colección. A modo de espera, pues por aquí el box set stereo se ha agotado justo antes de que yo llegue a la tienda, es bueno hacer un repaso de los formatos en los que se ha transmitido la colección de los Beatles de generación en generación. Esto, señores, es historia de la música:

Discos de 78 revoluciones:
Este sí que no es de mi época. En el tiempo en que las se escuchaban discos en vitrola a la que había que darle cuerda, salían estos discos de carbón duros, que se rompían si por casualidad se caían al piso. En estos discos hicieron sus grabaciones clásicos como Nat King Cole, Los Panchos, o Libertad Lamarque. Los Beatles llegaron a los últimos años de esta época, como se ve aquí. Cuando era niño, aún se veían en los tocadiscos las opciones de 78 y 16 rpm. El sonido no tenía nada que ver con el que se escuchaba en el radio AM más barato de nuestros días.

Discos de 45 revoluciones:

Este era el formato en el que se conseguían los éxitos de moda hasta los años 80 inclusive. Con una canción en cada cara, se ponían en una torre en el tocadiscos para poder escuchar no más de 5 canciones seguidas. Lejos estaban los tiempos de las listas de reproducción de cientos de canciones. A propósito ¿Cuál era la máxima duración que podía tener una canción en este formato? La respuesta es: Lo que dura "Hey Jude", que fue hecha especialmente para durar lo máximo que podía escucharse en un disco de 45 rpm.
La característica Apple: La cara A del disco tenía la figura de la manzana completa, y la cara B tenía la imagen de una manzana partida por la mitad.

Discos Larga Duración (LP):
Este fue el formato con el que los Beatles trabajaron y editaron originalmente. Girando a 33 rpm, entraban por lo general 6 canciones por lado, aunque los Beatles se las arreglaban para poner 14 canciones en un LP.
Esta carátula es la de uno de los primeros discos de mi colección: La edición peruana de "A Hard Day's Night" que por aquí se llamó, al igual que la película, "Yeah, Yeah Yeah" y fue editada, al igual que la mayoría de los discos de los Beatles, por el sello Odeón. Hasta ahora no sé la razón del drástico cambio en la carátula del disco. Tal vez porque alguien pensó que la carátula original se veía muy aburrida en blanco y negro.
Otro dato para la colección de los nostálgicos: Por ley, o acuerdo en el Perú, todos los discos fabricados aquí tenían un pequeño mensajito impreso en la contratapa que rezaba "Disco es Cultura".
Cintas magnéticas:


Los que querían escuchar los temas de moda en los 60s y 70s, escuchaban discos de vinilo de 45 o 33 revoluciones por minuto. Pero los que querían escuchar el mejor sonido que podía conseguirse en la época, escuchaban cintas magnéticas, en carretes de los cuales la cintas se salía constantemente y había que rebobinar.
Con estas cintas también era que grababan los músicos sus canciones. Otros tiempos, sin duda.
No sé en realidad si la música de los Beatles salió alguna vez en este formato. Pero lo pongo porque yo tenía en mi casa un grabador de cintas magnéticas que usaba estas cintas. Nostalgia, que le dicen.

Cintas 8 Tracks:

 

 


Estas eran cintas con lo que podríamos llamar el antepasado del cassette. El reproductor de estas cintas se encontraba principalmente en los autos deportivos norteamericanos.




La verdad, aunque he visto algunos de estos por ahí, nunca vi uno funcionando, así que no puedo dar fé de lo bien que se escuchaba. Paso a la siguiente.


Cassettes:

Con esto entramos ya a la era moderna, en los gloriosos 80s. Recuerdo que todos los discos de los Beatles salieron a la venta en formato cassette al mismos tiempo, en una caja especial de 14 cassetttes, que incluían los dos volumenes de "Past Masters". Aquí los Beatles ya se codeaban con los Walkmans y los tocacassettes. Y la colección que yo tenía, que incluía canciones grabadas de la radio, no tenía cuando dejar de tocar, por cierto.
Estos cassettes, los que están grabados desde discos LPs, los conservo hasta ahora, pero no los escucho ya casi nunca. Han sido desplazados por los siguientes en la lista.
Compact Disc (CD):

La era digital llegó para quedarse, y en la década de los 90 todo artista que se respete tenía que reeditar toda su colección en CDs. Yo me salté un poco esa parte, pues seguía escuchando cassettes, y mi presupuesto no daba para comprar un reproductor de CDs hasta mucho después.
En este formato salió una nueva ola de grabaciones de los Beatles: La serie Anthology, The Beatles at the BBC, y el "songtrack" de Yellow Submarine.
Se prometió un sonido fiel como nunca antes, discos que nunca se dañaban, y cosas por el estilo. No era todo verdad, según comprobamos después. Los discos CD también se rayaban, y muchos puristas de quejaban de la ausencia de lo que hasta entonces había sido un ingrediente vital: La "canchita" que sonaba al iniciar las canciones. Este sonido daba una idea de la popularidad de un LP. A más "canchita", mejor era el disco.
Aunque muchos dicen que la era de los CDs ya ha llegado a su fin, aún queda un plato fuerte esperado desde hace mucho: La colección remasterizada de los Beatles. Tentación muy fuerte que todavía me estoy para la que estoy en lista de espera.

MP3:


Al fin, el sueño de los fanáticos de los Beatles se cumplía: tener toda la colección de los Beatles en un solo CD. Mas los conciertos y selecciones se completan 2 CDs (me consta porque es lo que yo tengo), y listo.
Es el tiempo también de la piratería a gran escala, el tiempo de Napster, que me sirvió para obtener los bootlegs y tomas alternas.
Además, en este formato la música se lleva ahora fácilmente en el bolsillo en un MP3 player o hasta en el celular. ¿Tono de llamada con "She Loves You" o "Revolution"?
Para los puristas y fieles al CD, esto es escuchar la música sacrificando la calidad del sonido por el menor tamaño de los archivos. Y aunque esto es cierto en muchos casos, la documentación técnica indica que a una compresión a 192K el sonido ya es aceptable. Además, para los audífonos que se usan en los MP3 players, no hace falta más. Para escucharlos en la casa, ya es otra cosa. Ahí todavía los CDs son una opción viable.

¿Qué sigue ahora?

DVD:

Escuchar a los Beatles en sonido Dolby Surround 5.1. Quien no lo haya hecho no sabe lo que se está perdiendo. Yo lo hago de vez en cuando con el único disco de música de los Beatles editado en este formato hasta la fecha: "Love". Tranquilo, con los parlante del Home Teather bien ubicados, esa es la forma en que se debe escuchar.
Lamentablemente, hay pocos artistas todavía que graban sus discos en este formato, o en formato DTS.
Tal vez salgan en algún futuro los demás discos de los Beatles en formato Dolby 5.1 en DVD, tal como se escuchan en los DVDs de la serie "Anthology".

Y en el futuro...

¿BluRay?: El próximo paso de la tecnología ya está en el mercado. Fidelidad como nunca antes, dice la publicidad. ¿En qué puede usarse para la música de los Beatles, que ya tiene más de 40 años? No lo sé, pero no dudo que la amable gente de Apple Corps encontrará una forma. ¿Tal vez los discos del catálogo original convertidos a sonido Dolby?

martes, 21 de julio de 2009

Banda sonora para los 40 años del viaje a la luna


Si bien es cierto que todos los tontos viven en la luna, yo tengo que bajar muy temprano todos los días para venir a trabajar. Y como el viaje es muy aburrido hasta aquí, pongo un poco de música para pasar el rato. Ahora que se cumplen 40 años desde que la mano del hombre puso el pie en la luna, entró sin limpiarse los zapatos, y dejó todas sus cosas como los campistas irresponsables que dejan toda su basura en la playa, aquí les dejo mi playlist de las canciones que hablan de la Luna, ideal para esos nuevos mp3 player que funcionan en el vacío del espacio, o para quemar un CD pirata, aprovechando que en la Luna no aplican los derechos de autor. Siempre sin orden específico y desde el punto de vista del rockero, así que nadie se vaya a quejar de que me falta la canción del toro enamorado de la luna o la de la luna lunera cascabelera...

1. Astronomy Domine - Pink Floyd
2. Space Oddity - David Bowie
3. Starman - David Bowie
4. Space Age Love Song - A Flock of Seagulls
5. Ticket to the Moon - Electric Light Orchestra
6. Man on the Moon - R.E.M.
7. Fly me to the Moon - Frank Sinatra
8. Walking on the Moon - The Police
9. La Luna - Sarah Brightman
10. Shepperd Moons - Enya

Y como le dije a alguien que merecía el piropo, yo ya estuve en la luna, ahora quiero llegar a amarte...
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